Añadir a mi grupo de amigos/usuarios favoritos
Puedes añadirle por nombre de usuario o por email (si él/ella ha accedido a ser encontrado por correo)
También puedes añadir usuarios favoritos desde su perfil o desde sus críticas
Nombre de grupo
Crear nuevo grupo
Crear nuevo grupo
Modificar información del grupo
Aviso
Aviso
Aviso
Aviso
El siguiente(s) usuario(s):
Group actions
Voto de Vivoleyendo:
9
Voto de Vivoleyendo:
9
7,6
119.705
Drama
Nina (Natalie Portman), una brillante bailarina que forma parte de una compañía de ballet de Nueva York, vive completamente absorbida por la danza. La presión de su controladora madre (Barbara Hershey), la rivalidad con su compañera Lily (Mila Kunis) y las exigencias del severo director (Vincent Cassel) se irán incrementando a medida que se acerca el día del estreno. Esta tensión provoca en Nina un agotamiento nervioso y una confusión ... [+]
21 de febrero de 2011
21 de febrero de 2011
21 de 27 usuarios han encontrado esta crítica útil
Un resquebrajamiento mental de auténtica pesadilla. Un viaje alucinógeno por la más honda esencia de la obsesión.
Aronofsky tiene en esta película un no sé qué desaforado que me arrastra casi por completo. Posee algún don para meterse en las vísceras de la imagen que proyecta, y en las entrañas de quien la ve.
Si algo tengo que agradecerle, es haberme sacado de dentro un desasosiego prácticamente frenético.
Ya antes se habrá mostrado en la pantalla el sufrimiento de querer alcanzar la perfección.
Los humanos la buscaremos perpetuamente, pero sólo podremos aspirar a eso, a buscarla.
Qué camino tan destructivo.
La cantidad de horas de tesón y esfuerzo hasta más allá del umbral de la resistencia, la presión de superarse, las barreras que se interponen (las más imponentes vienen de nuestro propio interior), el ansia por deslumbrar, por cautivar a la audiencia entera, al exigente director de baile, por borrar las expresiones dubitativas, decepcionadas y despectivas, el secreto deseo de transformarse en el cisne y volar, volar por encima de todos, no sentir ya el lacerante dolor en los pies castigados, adormecer el pánico que siempre acecha, desterrar el entumecimiento que empieza a atacar al espíritu para extenderse por el frágil cuerpo.
Aronofsky tiene en esta película un no sé qué desaforado que me arrastra casi por completo. Posee algún don para meterse en las vísceras de la imagen que proyecta, y en las entrañas de quien la ve.
Si algo tengo que agradecerle, es haberme sacado de dentro un desasosiego prácticamente frenético.
Ya antes se habrá mostrado en la pantalla el sufrimiento de querer alcanzar la perfección.
Los humanos la buscaremos perpetuamente, pero sólo podremos aspirar a eso, a buscarla.
Qué camino tan destructivo.
La cantidad de horas de tesón y esfuerzo hasta más allá del umbral de la resistencia, la presión de superarse, las barreras que se interponen (las más imponentes vienen de nuestro propio interior), el ansia por deslumbrar, por cautivar a la audiencia entera, al exigente director de baile, por borrar las expresiones dubitativas, decepcionadas y despectivas, el secreto deseo de transformarse en el cisne y volar, volar por encima de todos, no sentir ya el lacerante dolor en los pies castigados, adormecer el pánico que siempre acecha, desterrar el entumecimiento que empieza a atacar al espíritu para extenderse por el frágil cuerpo.

Natalie Portman
La bailarina estrella, la Reina Cisne, tiene que encarar el desafío de su vida. Y es como un pájaro que aletea malherido hacia las alturas, empeñado en desgarrarse con los zarzales que hay que atravesar, con un ascenso poblado de dagas y puñales, y el ave sube sin cesar, haciéndose pedazos, porque tiene una idea fija plantada en su ser, un destino al que no puede renunciar.
Y el mayor sueño de la bailarina es también su mayor agonía.
Ahí arriba, muy arriba, tras alguna nube, está escondida la Perfección, la esquiva Perfección, y Nina hará el viaje a los infiernos que hay en el cielo de las bailarinas.
Tal vez sea cierto que a veces lo más grande se alcanza con un sacrificio más alto de lo que podemos soportar.
Por eso quizás el común de los mortales no estamos hechos de una materia capaz de alcanzar lo más grande. Ni de soportarlo.
Estremecedora Natalie Portman. Brutal crítica implícita a las exigencias que nos llevan más allá del límite. Terrorífico descenso por un agujero sin fondo, por una agobiante metamorfosis.
Y el mayor sueño de la bailarina es también su mayor agonía.
Ahí arriba, muy arriba, tras alguna nube, está escondida la Perfección, la esquiva Perfección, y Nina hará el viaje a los infiernos que hay en el cielo de las bailarinas.
Tal vez sea cierto que a veces lo más grande se alcanza con un sacrificio más alto de lo que podemos soportar.
Por eso quizás el común de los mortales no estamos hechos de una materia capaz de alcanzar lo más grande. Ni de soportarlo.
Estremecedora Natalie Portman. Brutal crítica implícita a las exigencias que nos llevan más allá del límite. Terrorífico descenso por un agujero sin fondo, por una agobiante metamorfosis.

Winona Ryder
Escalofriante espejo del alma, en el que el peor enemigo a la vista es nuestro reflejo al otro lado con rostro de fracaso y pavor.
Deberíamos parar un poco de vez en cuando y preguntarnos si no hemos hecho de este mundo una acelerada sala de torturas, donde el que pierde un paso se queda atrás, arrojado a las mazmorras del desprecio y del olvido.
Deberíamos parar un poco de vez en cuando y preguntarnos si no hemos hecho de este mundo una acelerada sala de torturas, donde el que pierde un paso se queda atrás, arrojado a las mazmorras del desprecio y del olvido.
Movie added to list
Movie removed from list
An error occurred
US
Canadá
México
España
UK
Irlanda
Australia
Argentina
Chile
Colombia
Uruguay
Paraguay
Perú
Ecuador
Venezuela
Costa Rica
Honduras
Guatemala
Bolivia
Rep. Dominicana

