Primer
6,1
30.648
Ciencia ficción. Thriller
Cuatro hombres trabajan en un garaje construyendo aparatos altamente complejos. En parte por accidente y en parte por su pericia, descubren un mecanismo dotado de poderes que les permite conseguir casi todo lo que quieran. Se trata de un hallazgo que podría cambiar el mundo, pero que pondrá a prueba las relaciones entre sus inventores... (FILMAFFINITY)
10 de agosto de 2009
10 de agosto de 2009
123 de 152 usuarios han encontrado esta crítica útil
Primero decir que vi la película porque la comparaban con Pi (que me gusta mucho). Pero ahora pienso ¡Qué va! No tiene nada que ver.
Segundo, no creo que el tal Shane Carruth hiciera la película en plan ¡Voy a ver si me comparan con Lynch y Aronofsky! No me gustan valorar una película por comparación a otra (excepto Scarie Movie, jeje) o por un estilo de director, más bien por lo que consigue transmitirme la película o por que consiga hacerme pensar.
Tiene buenos puntos para atraer a muchos sectores como que es cine independiente (ya tenemos una buena tropa anti-comercial y anti-sociedad que le gustará sólo por eso), como que es oscura y compleja (como cuesta entenderla debe ser cine inteligente, ah ¿sí? Pues no), juega con los viajes en el tiempo y te los hace creíbles (parece casi un documental en ciertos momentos). Los diálogos, aquí se ha sobrado de pedantes y se vuelven tan complejos que sólo nos queda una sensación de confusión.
Segundo, no creo que el tal Shane Carruth hiciera la película en plan ¡Voy a ver si me comparan con Lynch y Aronofsky! No me gustan valorar una película por comparación a otra (excepto Scarie Movie, jeje) o por un estilo de director, más bien por lo que consigue transmitirme la película o por que consiga hacerme pensar.
Tiene buenos puntos para atraer a muchos sectores como que es cine independiente (ya tenemos una buena tropa anti-comercial y anti-sociedad que le gustará sólo por eso), como que es oscura y compleja (como cuesta entenderla debe ser cine inteligente, ah ¿sí? Pues no), juega con los viajes en el tiempo y te los hace creíbles (parece casi un documental en ciertos momentos). Los diálogos, aquí se ha sobrado de pedantes y se vuelven tan complejos que sólo nos queda una sensación de confusión.
Y también tiene sus puntos malos. Para mí dos: Personajes muy fríos con historia vacía.
La explicación en el spoiler...
La explicación en el spoiler...
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Son las 12 del mediodía de un día de JUNIO. Enchufo la máquina que se conectará a las 12:15. Me voy a un hotel hasta las 4. Me meto en la máquina a las 5 y salgo a las 12:15 del mismo día (créetelo, que ya te han llenado la cabeza de cosas raras). He conseguido retroceder en el tiempo. Soy 2 personas, el que está en el hotel, y el que sale de la máquina. Y así gano pelas con la bolsa, pero hay algo más que quiero hacer, ¡SER UN HÉROE!
Llega DICIEMBRE. Enchufo otra máquina (el sistema de seguridad que siempre está conectado). Salgo en ABRIL. Soy 2, pues me reemplazo a mi mismo, a mis conversaciones y corrijo mis fallos y paro al tío con la pistola, soy un héroe (lo que no sabemos es si es la segunda o la vigésima vez que lo hace). Al que he reemplazado (yo), lo escondo en la buhardilla (mucho tiempo para estar en un hotel). Mientras pasa el tiempo, llega JUNIO y monto la máquina. Y así vuelves otra vez al principio, como una carretera circular (¡uy, qué tonto! quise decir parabólica). Soy 3 en algunos momentos (una máquina dentro de otra), el que está en el hotel, el que está auto-secuestrado y yo mismo...
Llega DICIEMBRE. Enchufo otra máquina (el sistema de seguridad que siempre está conectado). Salgo en ABRIL. Soy 2, pues me reemplazo a mi mismo, a mis conversaciones y corrijo mis fallos y paro al tío con la pistola, soy un héroe (lo que no sabemos es si es la segunda o la vigésima vez que lo hace). Al que he reemplazado (yo), lo escondo en la buhardilla (mucho tiempo para estar en un hotel). Mientras pasa el tiempo, llega JUNIO y monto la máquina. Y así vuelves otra vez al principio, como una carretera circular (¡uy, qué tonto! quise decir parabólica). Soy 3 en algunos momentos (una máquina dentro de otra), el que está en el hotel, el que está auto-secuestrado y yo mismo...

David Sullivan & Shane Carruth
Espero que no se hayan perdido. Pero aparte de ser todo esto, luego qué pasa en la película. Nada. No hay historia. Sólo está esta teoría y lo de quiero ser un héroe americano pero no hay nada más. No tiene más argumento que una compleja y confusa teoría que nos hace perdernos y creer que estamos viendo algo. Pero una vez que la entiendes y quitas de la película la teoría, los personajes no tienen historia. NO TIENE ARGUMENTO, sólo la exposición de una teoría que no es suficiente para hacer una película, al menos yo necesito que me cuenten una historia.
¡Ah! Y por su puesto, final abierto, como toda película de ciencia-ficción que se precie.
Por cierto, lo que pretendían era hacer levitar objetos.
¡Ah! Y por su puesto, final abierto, como toda película de ciencia-ficción que se precie.
Por cierto, lo que pretendían era hacer levitar objetos.
1 de diciembre de 2009
1 de diciembre de 2009
124 de 168 usuarios han encontrado esta crítica útil
Miro mi reloj, las cinco menos cuarto. Compro una entrada. Queda más de una hora para que empiece la película. Entro en el bar, me tomo una cerveza sin alcohol. Menuda purga. Hojeo el viaje séptimo de los diarios estelares de Ijon Tichy. Stanislaw Lem es deslumbrante. Nadie juega con el tiempo como él en su libro Diarios de las estrellas.
Seis y diez. La sala se oscurece. Conviene estar atento. Dos tipos con corbata experimentan. Hablan de sus cosas. Su jerga me complace. Observan resultados sorprendentes: gravedad, desplazamientos milagrosos, aceleración de procesos vegetales… Hacen ciencia.
Anomalía. Sucede lo imposible. Las paradojas temporales desbordan a los personajes y al espectador. No pueden suceder. Se basan en un puro disparate: mientras el tiempo del mundo circula para atrás, un individuo concreto sigue viviendo hacia delante (acumula recuerdos y vivencias). Es fácil concebir un universo que avanza y retrocede, el latido cósmico perpetuo (big-bang, big-crash; big-bang, big-crash…) del que hablan los físicos teóricos. Se vive y se desvive eternamente. Pero esto no.
Seis y diez. La sala se oscurece. Conviene estar atento. Dos tipos con corbata experimentan. Hablan de sus cosas. Su jerga me complace. Observan resultados sorprendentes: gravedad, desplazamientos milagrosos, aceleración de procesos vegetales… Hacen ciencia.
Anomalía. Sucede lo imposible. Las paradojas temporales desbordan a los personajes y al espectador. No pueden suceder. Se basan en un puro disparate: mientras el tiempo del mundo circula para atrás, un individuo concreto sigue viviendo hacia delante (acumula recuerdos y vivencias). Es fácil concebir un universo que avanza y retrocede, el latido cósmico perpetuo (big-bang, big-crash; big-bang, big-crash…) del que hablan los físicos teóricos. Se vive y se desvive eternamente. Pero esto no.

David Sullivan
Somos en el tiempo. Nos agrada la idea de un dios intemporal. Salirse del tiempo y recorrerlo a nuestro antojo. Sencillamente, no es posible. Si el tiempo fuera reversible, nos revertiríamos con él. Igual que en la moviola. Todo hacia delante o hacia atrás. En consonancia. Nunca un fragmento que circule en sentido contrario a la totalidad. Si el Todo nos contiene no podemos estar fuera del Todo. Hasta un niño lo comprendería.
El cine te lo pone delante de los ojos. La paradoja. La ves. Es fascinante. No es posible. No puede suceder. Pero la ves. Ahí está, delante de tus ojos. Son sólo sombras en un lienzo. Estoy en mi butaca y sé que nada de lo que estoy viendo proyectado es realidad.
El cine te lo pone delante de los ojos. La paradoja. La ves. Es fascinante. No es posible. No puede suceder. Pero la ves. Ahí está, delante de tus ojos. Son sólo sombras en un lienzo. Estoy en mi butaca y sé que nada de lo que estoy viendo proyectado es realidad.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Cambiar errores, enmendar la historia. Qué idea más absurda y sugerente. Sabemos que no es cierto. El doble surge de la paradoja. Si el mundo retrocede (y yo estoy en el mundo) mientras yo mismo avanzo simultáneamente, estoy en el mundo y fuera de él. Soy dos. O los que sean. Una vez que empiezo a duplicarme la cosa admite variaciones infinitas. Encuentros inquietantes. Universos paralelos. El mundo es la consciencia. O, mejor, cada consciencia es en sí su propio mundo. Una consciencia, un universo. Es ridículo pensar que si yo muero…
No hay enigma. Ni problema. Como decir “sólo sé que no sé nada” o “un vaso no es un vaso”. El enunciado expone una contradicción. No se resuelve aquello que no puede resolverse. De ahí la paradoja. Fantasear con ello es tan entretenido. Pero es falso. No puede suceder. Así de fácil.
Pasan los créditos delante de mis ojos. La sala se ilumina. Me acerco a la pantalla. La oprimo con cuidado. Nada. Miro detrás del lienzo. Ahí tampoco hay nada. Ya lo decía yo, un puro disparate. Nada por delante, nada por detrás. Ni lo ves ni lo verás. Un juego para niños.
Miro mi reloj, las cinco menos cuarto. Menuda máquina de mierda. Se ha vuelto a estropear. Salgo del cine y giro la cabeza. La misma cola en la taquilla. Un tipo peculiar que mira su reloj. Compra una entrada. Entra en el bar y pide una cerveza sin alcohol.
===
Una cerveza sin alcohol. Hay que joderse. Si lo llego a saber jamás hubiera pedido semejante porquería. Me está bien empleado. Por listo. Que sí, joder, ya sé que cuesta un euro veinte. Y encima le he dejado medio pavo de propina.
No hay enigma. Ni problema. Como decir “sólo sé que no sé nada” o “un vaso no es un vaso”. El enunciado expone una contradicción. No se resuelve aquello que no puede resolverse. De ahí la paradoja. Fantasear con ello es tan entretenido. Pero es falso. No puede suceder. Así de fácil.
Pasan los créditos delante de mis ojos. La sala se ilumina. Me acerco a la pantalla. La oprimo con cuidado. Nada. Miro detrás del lienzo. Ahí tampoco hay nada. Ya lo decía yo, un puro disparate. Nada por delante, nada por detrás. Ni lo ves ni lo verás. Un juego para niños.
Miro mi reloj, las cinco menos cuarto. Menuda máquina de mierda. Se ha vuelto a estropear. Salgo del cine y giro la cabeza. La misma cola en la taquilla. Un tipo peculiar que mira su reloj. Compra una entrada. Entra en el bar y pide una cerveza sin alcohol.
===
Una cerveza sin alcohol. Hay que joderse. Si lo llego a saber jamás hubiera pedido semejante porquería. Me está bien empleado. Por listo. Que sí, joder, ya sé que cuesta un euro veinte. Y encima le he dejado medio pavo de propina.
30 de julio de 2007
30 de julio de 2007
102 de 136 usuarios han encontrado esta crítica útil
Es un hecho, que la ciencia-ficción de mediados del siglo XX, hasta ahora, aunque versara de avances tecnológicos o científicos, siempre derivaba en discursos o ensayos teológicos o metafísicos ( Odisea en el espacio), antropológicos y sociales ( mucho Philip K. Dick, gattaca, 1984, ect), incluso Oníricos y épicos ( tratamiento del personaje de Dr. Manhattan por Alan Moore en "watchmen"). Todo esto está bien, pero el cinéfago de ciencia-ficcion está mal acostumbrado, y ya busca siempre en ella, esos valores.
"Primer", es ciencia ficcion llevada hasta sus últimas consecuencias. Es una película-problema. Un juego lógico y matemático, frío. Y eso es un guiño en sí mismo a su naturaleza de película sobre ciencia-ficción. Eso es la grandeza de esta pelicula. Si no se quiere entrar en el juego, muy probablemente se aburrirá como una ostra.
Probablemente no gustaría tanto una película de este estilo cada año. Pues ya perdería frescura. Pero esta película en concreto era necesaria hacerla al menos una vez. Por fin, alguien versado en ciencia( un matemático, el tal Carruth), hace ciencia-ficción.
Felicidades Carruth!!!
"Primer", es ciencia ficcion llevada hasta sus últimas consecuencias. Es una película-problema. Un juego lógico y matemático, frío. Y eso es un guiño en sí mismo a su naturaleza de película sobre ciencia-ficción. Eso es la grandeza de esta pelicula. Si no se quiere entrar en el juego, muy probablemente se aburrirá como una ostra.
Probablemente no gustaría tanto una película de este estilo cada año. Pues ya perdería frescura. Pero esta película en concreto era necesaria hacerla al menos una vez. Por fin, alguien versado en ciencia( un matemático, el tal Carruth), hace ciencia-ficción.
Felicidades Carruth!!!
21 de julio de 2008
21 de julio de 2008
86 de 105 usuarios han encontrado esta crítica útil
Supongo que acudí con todas las precauciones posibles, bien comido y bien meado, con la cota de malla protectora y la mente despejada, ávida de descifrar indescifrables.
Lo supongo porque, una vez vista, la peli no me ha parecido taaaaaan compleja (es decir, es difícil, sí; pero no para un "tan" con 6 "aes"). El batiburrillo técnico que salivan las lenguas de los protagonistas no es más que eso: diálogo. Y el diálogo es como tiene que ser para trazar a estos científicos de garaje. Pero tienes una voz en off que te va poniendo al día y un personaje guía que nada sabe al principio para que cruces el paso de cebra cogido de su mano. Ese diálogo configura personajes, pero se puede hacer abstracción de los detalles técnicos y entender el grueso del asunto sin problema. Creo.
No es la temática la que confunde, no es el baile científico de inducciones y deducciones, no es la terminología ni el aspergillus que rebota de la 'A' a la 'B'... El lío padre me da a mí que surge de una narración pretendidamente confusa, contorsionista, de hechos consumados. Un avanzar por la trama que rompe la lógica interna, normal, obvia y cronológica de los acontecimientos. Aquí las cosas ya han pasado, se suponen, se explican con un comentario fugaz (si un tío se toma un café y se quema, por ejemplo, Carruth mostraría el paquete que el accidentado le echa a la camarera). Y eso, digo yo, encaja con el follón temporal en que se meten los dos protagonistas. Encaja aquello de fondo y forma. Y eso es un mérito.
Pero el espectador se pierde, claro. No hay otra. Y es que Carruth aprovecha esta inconcreción para, en mi opinión, dejar cabos sueltos, grietas que no es que no estén cerradas, es que no se mete a descifrarlas. Abre puertas y las deja abiertas. Porque esta cinta tiene una lógica cercana a la mente científica: aquella que opina que las soluciones no siempre están, sino que a veces hay que suponerlas.
Y luego ya cada uno... Algunos dirán que esto es cine y no cuántica, que la narrativa es la narrativa y no vale todo, que las escenas tienen su introducción-nudo-desenlace y que no te pueden contar algo empezando por la mitad, obviando datos para su comprensión, con la aparente finalidad de disimular lagunas y generar interés a partir de una confusión disfrazada de incógnita...
Otros, sin embargo, quedarán fascinados por ese garaje luminoso, de laberíntico cableado. Pero para eso hay que estar dispuesto a lanzarle hipótesis al celuloide y, sin esperar conclusiones, considerar que una película es propiedad del espectador y no solo del director. Que una cinta ya filmada y montada puede seguir creciendo al ser mirada, escrutada e interpretada.
En todo caso a la película, y en mi opinión, le falta un hervor para ser redonda.
Lo supongo porque, una vez vista, la peli no me ha parecido taaaaaan compleja (es decir, es difícil, sí; pero no para un "tan" con 6 "aes"). El batiburrillo técnico que salivan las lenguas de los protagonistas no es más que eso: diálogo. Y el diálogo es como tiene que ser para trazar a estos científicos de garaje. Pero tienes una voz en off que te va poniendo al día y un personaje guía que nada sabe al principio para que cruces el paso de cebra cogido de su mano. Ese diálogo configura personajes, pero se puede hacer abstracción de los detalles técnicos y entender el grueso del asunto sin problema. Creo.
No es la temática la que confunde, no es el baile científico de inducciones y deducciones, no es la terminología ni el aspergillus que rebota de la 'A' a la 'B'... El lío padre me da a mí que surge de una narración pretendidamente confusa, contorsionista, de hechos consumados. Un avanzar por la trama que rompe la lógica interna, normal, obvia y cronológica de los acontecimientos. Aquí las cosas ya han pasado, se suponen, se explican con un comentario fugaz (si un tío se toma un café y se quema, por ejemplo, Carruth mostraría el paquete que el accidentado le echa a la camarera). Y eso, digo yo, encaja con el follón temporal en que se meten los dos protagonistas. Encaja aquello de fondo y forma. Y eso es un mérito.
Pero el espectador se pierde, claro. No hay otra. Y es que Carruth aprovecha esta inconcreción para, en mi opinión, dejar cabos sueltos, grietas que no es que no estén cerradas, es que no se mete a descifrarlas. Abre puertas y las deja abiertas. Porque esta cinta tiene una lógica cercana a la mente científica: aquella que opina que las soluciones no siempre están, sino que a veces hay que suponerlas.
Y luego ya cada uno... Algunos dirán que esto es cine y no cuántica, que la narrativa es la narrativa y no vale todo, que las escenas tienen su introducción-nudo-desenlace y que no te pueden contar algo empezando por la mitad, obviando datos para su comprensión, con la aparente finalidad de disimular lagunas y generar interés a partir de una confusión disfrazada de incógnita...
Otros, sin embargo, quedarán fascinados por ese garaje luminoso, de laberíntico cableado. Pero para eso hay que estar dispuesto a lanzarle hipótesis al celuloide y, sin esperar conclusiones, considerar que una película es propiedad del espectador y no solo del director. Que una cinta ya filmada y montada puede seguir creciendo al ser mirada, escrutada e interpretada.
En todo caso a la película, y en mi opinión, le falta un hervor para ser redonda.
10 de junio de 2005
10 de junio de 2005
93 de 144 usuarios han encontrado esta crítica útil
Lo principal es saber narrar. Ésa es una de las bases del cine, cualquier otra cosa puede llamarse lo que sea, pero no película de cine. "Primer" es absolutamente incomprensible. Fascinará a críticos por su pretendida carga alternativa, por esas imágenes saturadas de color, por esos encuadres rebuscados. Pero no es una película, sencillamente porque es imposible comprender lo que ocurre. Carruth es tan torpe narrando que los diálogos se suceden sin ningún sentido, la jerga científica es larga e innecesaria, las frases no aportan ni un ápice de información para que la trama resulte mínimamente comprensible... "Primer" es el anticine, muestra modélica de ese baluarte de la falsa modernez, donde cualquiera con tres duros y mucho morro puede llamarse creador. Lamentable, aburrida, confusa, mareante y, sobre todo, absolutamente ininteligible.
Cancelar
Limpiar
Aplicar
Filters & Sorts
You can change filter options and sorts from here
Últimas películas consultadas
US
Canadá
México
España
UK
Irlanda
Australia
Argentina
Chile
Colombia
Uruguay
Paraguay
Perú
Ecuador
Venezuela
Costa Rica
Honduras
Guatemala
Bolivia
Rep. Dominicana

