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España España · Granada
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Voto de Kikivall:
6
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6
Drama. Thriller Años 80. Rory es un ambicioso empresario que lleva a su esposa e hijos estadounidenses a su país natal, Reino Unido, para explorar nuevas oportunidades de negocios. La familia se encontrará con una nueva y difícil vida en una casa de campo inglesa, bajo una nueva presión social y económica.
13 de mayo de 2025 1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Veamos, esta película entre dramática y decadente en su argumento es la historia, tantas veces repetida, de un ser ambicioso, en este caso Rory (Law), cuya codicia y megalomanía llevan a su familia, esposa (Coon) e hijos, a un incierto viaje de Nueva York a Londres en busca de mayor prosperidad, de riqueza.

Él se adelanta y cuando llegan la señora e hijos a England, el buen señor ha comprado un casoplón plan casa palaciega, en la que uno se puede perder, de grande, y en la cual el hijo pasa momentos de verdadero miedo; la esposa anda desconcertada; y la hija adolescente llega siempre tarde al colegio pues la mansión está muy lejos... de todo.

Es la peli dramática de un matrimonio que entra en el declive de la ruina y el ocaso. Estamos en los años 80, aunque esto no es advertido al espectador que tiene que averiguarlo: a) por lo mucho que fuma la esposa; y b) porque no hay celulares o móviles.

Película que pretende ser drama inquietante (lo es); también thriller de terror psicológico (lo consigue a medias); cuento de un hombre que es un auténtico “fantasma” (pegotero, ambicioso sin opción a tal, sociópata, pretencioso, etc.), lo cual (sí alcanza a ser); y, en fin, una película que, aunque me echen los perros, me ha recordado a Buñuel por el espíritu alicaído y medio surrealista que preside el final.
Jude Law & Carrie Coon
Desde luego, los principales actores, Jude Law y Carrie Coon están sensacionales, no diré con química, pero sí con chispa, por los tumultuosos roces chisporroteantes de la pareja. Ese saber que él es un necio y que no ceja en su empecinamiento, que es un cabal sujeto de cuidado que presume de lo que no tiene, todo eso, está muy bien reflejado.

En fin, que su director y guionista Sean Durkin hace un buen trabajo de composición, de ritmo, de tensión mantenida y de una perspectiva en el cuento que nos va llevando de la mano a una manera de decadencia casi anunciada.
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