arrow

El refugio

Drama. Thriller Años 80. Rory es un ambicioso empresario que lleva a su esposa e hijos estadounidenses a su país natal, Reino Unido, para explorar nuevas oportunidades de negocios. La familia se encontrará con una nueva y difícil vida en una casa de campo inglesa, bajo una nueva presión social y económica.
Críticas 25
Críticas ordenadas por utilidad
escribe tu crítica
7
27 de noviembre de 2021 2 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
Hay películas que son doblemente gratas por el hecho de ser una buena sorpresa no esperada. Esta ha sido una de ellas. A pesar de tener buena crítica, el comienzo me daba la sensación de tostonazo en camino. Para nada. Sólo era la lenta subida a la montaña rusa. A partir de ahí el acelerón de la bajada y ya luego, a ritmo vertiginosos, un vaivén con todo lo que trae la inercia de ese arranque. Daría incluso hasta para una serie.
ASM
6
27 de noviembre de 2021 2 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
Segunda película del director tras un primer debut multipremiado, Martha-Marcy-May-Marlene, con un tono muy parecido, ayer hablando de sectas y hoy de la ambición de los ejecutivos algo casposos de los años 80.

Para ello nos tiene casi media película sin saber por dónde va a discurrir y qué estilo va a adoptar, thriller, terror, gótica... aunque se mueve cómodamente por todos los subgéneros y al final, tira por la calle del medio, amagando y no dando.

Los dos están muy bien, mejor dicho, los cuatro, incluido el pequeño de los Culkin, aunque ella le pasa la mano por la cara al escurridizo Jude Law, siempre en la cuerda floja como actor, pegadizo, inseguro y vacilante.

Un inglés que aparenta serlo torna desde los Estados Unidos a triunfar en su país de origen, la cuna del capitalismo financiero y de los ejecutivos que todavía no han sabido dejar el Barbour los fines de semana, disfrazados de terratenientes decadentes revestidos de un tweed legañoso en una mansión algo siniestra.
Jude Law & Carrie Coon
Pero todo se derrumba conforme la ambición apuñala por la espalda a un arribista más desnortado que un predicador del Opus en una iglesia baptista.

A casi todos nos recordará a algún personaje o amigo conocido. O padecido.

alfonso
http://www.delgadalinearoja.com/2021/11/the-nest.html
6
13 de mayo de 2025 1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Veamos, esta película entre dramática y decadente en su argumento es la historia, tantas veces repetida, de un ser ambicioso, en este caso Rory (Law), cuya codicia y megalomanía llevan a su familia, esposa (Coon) e hijos, a un incierto viaje de Nueva York a Londres en busca de mayor prosperidad, de riqueza.

Él se adelanta y cuando llegan la señora e hijos a England, el buen señor ha comprado un casoplón plan casa palaciega, en la que uno se puede perder, de grande, y en la cual el hijo pasa momentos de verdadero miedo; la esposa anda desconcertada; y la hija adolescente llega siempre tarde al colegio pues la mansión está muy lejos... de todo.

Es la peli dramática de un matrimonio que entra en el declive de la ruina y el ocaso. Estamos en los años 80, aunque esto no es advertido al espectador que tiene que averiguarlo: a) por lo mucho que fuma la esposa; y b) porque no hay celulares o móviles.

Película que pretende ser drama inquietante (lo es); también thriller de terror psicológico (lo consigue a medias); cuento de un hombre que es un auténtico “fantasma” (pegotero, ambicioso sin opción a tal, sociópata, pretencioso, etc.), lo cual (sí alcanza a ser); y, en fin, una película que, aunque me echen los perros, me ha recordado a Buñuel por el espíritu alicaído y medio surrealista que preside el final.

Desde luego, los principales actores, Jude Law y Carrie Coon están sensacionales, no diré con química, pero sí con chispa, por los tumultuosos roces chisporroteantes de la pareja. Ese saber que él es un necio y que no ceja en su empecinamiento, que es un cabal sujeto de cuidado que presume de lo que no tiene, todo eso, está muy bien reflejado.

En fin, que su director y guionista Sean Durkin hace un buen trabajo de composición, de ritmo, de tensión mantenida y de una perspectiva en el cuento que nos va llevando de la mano a una manera de decadencia casi anunciada.
8
15 de enero de 2022 1 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Sean Durkin lo ha vuelto a hacer en su segundo largometraje, aunque en un nivel un poco inferior al que logró con la excelsa “Martha Marcy May Marlene”, su inquietantemente magistral ópera prima. “The nest” no está a ese nivel, pero vuelve a ser un drama psicológico familiar con (mera) apariencia de thriller, es decir, vuelve el inteligente Durkin a usar las texturas del noir para contar una tragedia familiar, todo un acierto que ya parece ser marca de la casa.

En “Martha Marcy May Marlene” fijaba su mirada en las secuelas psicológicas y psiquiátricas que deja haber pertenecido a una secta en una joven; en “The nest”, sobre la funestas consecuencias de pertenecer a un núcleo familiar cuyo padre vive en mundos imaginarios de éxito y pelotazos varios en la cultura que comenzó a imperar en los años 80, década en la que está ambientada la cinta, y que continúa sobreviviendo para nuestra desgracia a día de hoy, donde todo el mundo se cree capaz de triunfar y hacerse rico.

La cinta tiene ecos de la magistral “Revolutionary Road” de Sam Mendes y ha querido recordarme en determinados momentos, por su ácida crítica familiar, a otra película que idolatro, “La tormenta de hielo” de Ang Lee, ambas, eso sí, notablemente superiores a ésta. La dirección de Durkin es inteligente, primando los primeros planos para dejar hacer a su magnífico elenco actoral y mezclándolos sabiamente con planos generales que nos permiten respirar aprovechando el marco de la campiña inglesa.

Jude Law interpreta magistralmente a un trepa, a un ilusionista, a un agente bursátil y asesor de inversiones que llega a creerse las mentiras zafias con las que embauca a sus clientes, viviendo siempre por encima de sus posibilidades, en el mundo de las apariencias y de la ostentación vacua, en el materialismo capitalista más superficial, jugando a ser rico sin serlo, caminando en el alambre en un ejercicio constante de funambulismo suicida.

Con este marco, el equilibrio familiar resulta complejo y lo padece especialmente su cónyuge (soberbia Carrie Coon, la eterna Nora Durst de The Leftovers), que no es capaz de seguirle económicamente la pista a su marido pero que siempre paga las consecuencias cuando las cosas vienen mal dadas. Completa la estampa familiar una adolescente (hija de un primer matrimonio de la madre) y un menor de 10 años que sí es hijo de esta pareja, para su desgracia.

En esa vorágine de fantasmales ascensos y posibles negocios redondos con los que dar el campanazo, el padre hace mudarse a toda la familia desde Nueva York hasta Londres, donde alquila una mansión fastuosa en el campo que no se pueden permitir. La tragedia está servida, y Sean Durkin sabe travestirla con aroma de thriller.

No es una gran película, pero es un entretenimiento de nivel para pasar un buen rato entre fotogramas de calidad.
7
25 de marzo de 2022 1 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Estupenda película, una de esas joyitas (semi) ocultas en el nutrido —aunque últimamente aligerado— catálogo de Prime, sin duda, y con perdón de Filmin, la plataforma de contenidos más interesante.
El cóctel, a priori extraño, de atmósfera de cuento de terror gótico y dramón de sobremesa funciona —insisto en que contra todo pronóstico—, y con la precisión de un reloj suizo. Por una vez, y sin que sirva de precedente, la ambientación ochentera no responde a razones meramente comerciales —la cargante moda del «revival»—, sino que nos permite hacernos una idea de la grisura de la City londinense justo antes de la reconversión promovida por Margaret Thatcher y el tránsito de una declinante economía industrial a los fuegos artificiales de la especulación bursátil.
Sean Durkin, cineasta relativamente joven (40 años) al que, definitivamente, conviene seguir la pista muy de cerca, escribe y dirige su segunda película. De la primera, «Martha Marcy May Marlene» (ídem, 2011), que todavía no he visto pero no tardaré, se cuentan verdaderas maravillas, como la influencia de Hitchcock que, vía Haneke, se aprecia en ella. En efecto, a ambos directores, y a Polanski, remite también «The Nest», merced a un sofocante crescendo en el que lo psicológico amenaza por momentos con arrojarse en brazos de lo psicopático hasta culminar en un desenlace sencillamente antológico.
Encabeza el breve reparto un Jude Law en plena forma. La insalubre mezcla de fragilidad y perfidia que suelen transmitir sus personajes encuentra perfecto corolario en el verboso bróker que aquí compone. Le da réplica una maravillosa Carrie Coon en una esgrima conyugal que, en su caso, a quien recuerda es a Ingmar Bergman y su enfermiza querencia por los matrimonios disfuncionales.
Cancelar
Limpiar
Aplicar
  • Filters & Sorts
    You can change filter options and sorts from here
    arrow