Añadir a mi grupo de amigos/usuarios favoritos
Puedes añadirle por nombre de usuario o por email (si él/ella ha accedido a ser encontrado por correo)
También puedes añadir usuarios favoritos desde su perfil o desde sus críticas
Nombre de grupo
Crear nuevo grupo
Crear nuevo grupo
Modificar información del grupo
Aviso
Aviso
Aviso
Aviso
El siguiente(s) usuario(s):
Group actions
- Recomendaciones
- Estadísticas
- Sus votaciones a categorías
- Críticas favoritas elegidas por Sinhué
- Contacto
- Sus redes sociales
-
Compartir su perfil
Voto de Sinhué:
8
Voto de Sinhué:
8
6,5
1.162
14 de enero de 2011
14 de enero de 2011
6 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
Harold Pinter, todo un Premio Nobel de Literatura (2005), es el guionista de Accidente, un mordaz alegato que retrata el modus vivendi y operandi de la burguesía y aristocracia inglesa de los sesenta.
Un siniestro automovilístico sirve para introducir en escena, apoyándose en el flash-back, a una serie de personajes de clase alta que se aburren como ostras y buscan escapar de sus incómodos y aceptados corsés transgrediendo con lubricidad, y mala conciencia, las reglas más elementales de comportamiento.
Ninguno de los protagonistas pretende poner en peligro su acomodada existencia. Simulan que no pasa nada, creen que los sentimientos hay que controlarlos y nos enseñan que para ellos la felicidad sí que es un accidente al que no hay que dar demasiada importancia. Solo la inocencia, barnizada de estulticia, escapa del chantaje y la tiranía del que se cree capaz de conseguir lo que sea a cualquier precio.
Los gestos, las miradas y los silencios cuentan más que las intrascendentes conversaciones que mantienen para dar una sensación de normalidad y para ocultar, con dudoso estilo, las obsesiones que ocupan sus hipócritas mentes.
Un siniestro automovilístico sirve para introducir en escena, apoyándose en el flash-back, a una serie de personajes de clase alta que se aburren como ostras y buscan escapar de sus incómodos y aceptados corsés transgrediendo con lubricidad, y mala conciencia, las reglas más elementales de comportamiento.
Ninguno de los protagonistas pretende poner en peligro su acomodada existencia. Simulan que no pasa nada, creen que los sentimientos hay que controlarlos y nos enseñan que para ellos la felicidad sí que es un accidente al que no hay que dar demasiada importancia. Solo la inocencia, barnizada de estulticia, escapa del chantaje y la tiranía del que se cree capaz de conseguir lo que sea a cualquier precio.
Los gestos, las miradas y los silencios cuentan más que las intrascendentes conversaciones que mantienen para dar una sensación de normalidad y para ocultar, con dudoso estilo, las obsesiones que ocupan sus hipócritas mentes.

Jacqueline Sassard y Dirk Bogarde
Joseph Losey(La Crosse, Wisconsin, 14 de enero de 1909 - Londres, 22 de junio de 1984), que hubo de salir por pies porque el ogro que veía comunistas hasta en las bolsas de cheetos, McCarthy, decidió signarle como antiamericano, realiza un buen trabajo al encajar a los seres, que se mueven bajo la pluma del dramaturgo británico, en un tiempo lento y rutinario y en un espacio donde se mece la modorra y el deporte más practicado es la caza y captura de la princesa austríaca.
Movie added to list
Movie removed from list
An error occurred
MediometrajeAnimación
20254,3
29
SerieAnimación
20165,4
48
Canadá
México
España
Irlanda
Australia
Argentina
Chile
Colombia
Uruguay
Paraguay
Perú
Ecuador
Venezuela
Costa Rica
Honduras
Guatemala
Bolivia
Rep. Dominicana




