Casa de muñecasTV
12 de marzo de 2021
12 de marzo de 2021
4 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
Correcta adaptación a cargo de J.M. Armán de la obra de H. Ibsen aunque, en general, la versión televisiva resulta algo afectada y le falta sutileza, acaso por el deseo de mostrar con toda virulencia la carga ideológica que trasmite el texto del escritor noruego.
En esta propuesta para Estudio 1, la forma y el fondo de la trama tienen sus márgenes demasiado definidos y apenas se yuxtaponen por lo que a veces el espectador tiene la sensación de hallarse ante compartimentos estancos.
Eso afecta a su credibilidad y equilibrio a pesar del interés intrínseco de la obra.
Magnífica interpretación de A. Larrañaga.
En esta propuesta para Estudio 1, la forma y el fondo de la trama tienen sus márgenes demasiado definidos y apenas se yuxtaponen por lo que a veces el espectador tiene la sensación de hallarse ante compartimentos estancos.
Eso afecta a su credibilidad y equilibrio a pesar del interés intrínseco de la obra.
Magnífica interpretación de A. Larrañaga.
22 de diciembre de 2025
22 de diciembre de 2025
2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Esta versión de "Casa de muñecas", grabada para el espacio Estudio 1 de TVE en 2002, es para mí una de las adaptaciones más crudas y emocionalmente transparentes que se han hecho en la televisión española.
Ver a Amparo Larrañaga asumir el papel de Nora Helmer es presenciar una transformación que va mucho más allá de la actuación; es ver cómo se desmorona una máscara de cristal frente a nuestros ojos.
El despertar de la "esposa trofeo".
Desde mi punto de vista, esta versión no trata sobre un préstamo bancario o un chantaje, sino sobre la deshumanización del afecto.
Yo interpreto la interpretación de Larrañaga como la de una mujer que ha sido "entrenada" para ser un juguete. Al principio, su Nora es casi irritante por su infantilismo, pero entiendo que es una técnica de supervivencia: ella actúa como una niña porque eso es lo que Torvald (Pedro Mari Sánchez) ama.
Lo que más me impacta subjetivamente es el cambio de tono en la famosa escena final. No veo solo una separación matrimonial; veo el nacimiento de un individuo.
La "trama" real para mí ocurre en el silencio de Nora mientras escucha a su marido insultarla para luego perdonarla cuando el peligro pasa. Es en ese silencio donde ella deja de ser un "pajarito" para convertirse en una mujer.
Lo Bueno: La potencia actoral.
Amparo Larrañaga: Su capacidad para pasar de la alegría nerviosa a la frialdad absoluta es magistral. Logra que el espectador sienta el agotamiento físico de mantener una mentira durante años.
Pedro Mari Sánchez (Torvald): Es excelente porque no lo interpreta como un villano de caricatura, sino como un hombre mediocre y profundamente convencido de que su actitud protectora es amor. Eso lo hace mucho más real y aterrador.
La puesta en escena: Al ser teatro televisado, la cercanía de las cámaras nos permite ver microexpresiones que en un teatro grande se perderían, acentuando la sensación de claustrofobia doméstica.
Lo Malo: El peso del formato.
Estética estática: Para el espectador actual acostumbrado al ritmo cinematográfico, el formato de Estudio 1 puede resultar algo pesado o "lento".
La falta de exteriores y el énfasis en el diálogo largo requieren una atención que a veces se siente agotadora.
Cierta teatralidad excesiva: En algunos momentos, los personajes secundarios mantienen un tono demasiado proyectado (típico del teatro), lo que rompe un poco el realismo psicológico que Larrañaga intenta construir.
La frase que, en esta versión, resuena con una frialdad que te corta la respiración es el golpe de realidad final de Nora a Torvald:
"He sido una muñeca grande en esta casa, como fui una muñeca pequeña en casa de papá."
Si te interesa revivir este clásico de la televisión española, puedes buscar los archivos históricos en la sección de Teatro en RTVE Play, donde suelen conservar las joyas de Estudio 1,
Ver a Amparo Larrañaga asumir el papel de Nora Helmer es presenciar una transformación que va mucho más allá de la actuación; es ver cómo se desmorona una máscara de cristal frente a nuestros ojos.
El despertar de la "esposa trofeo".
Desde mi punto de vista, esta versión no trata sobre un préstamo bancario o un chantaje, sino sobre la deshumanización del afecto.
Yo interpreto la interpretación de Larrañaga como la de una mujer que ha sido "entrenada" para ser un juguete. Al principio, su Nora es casi irritante por su infantilismo, pero entiendo que es una técnica de supervivencia: ella actúa como una niña porque eso es lo que Torvald (Pedro Mari Sánchez) ama.
Lo que más me impacta subjetivamente es el cambio de tono en la famosa escena final. No veo solo una separación matrimonial; veo el nacimiento de un individuo.
La "trama" real para mí ocurre en el silencio de Nora mientras escucha a su marido insultarla para luego perdonarla cuando el peligro pasa. Es en ese silencio donde ella deja de ser un "pajarito" para convertirse en una mujer.
Lo Bueno: La potencia actoral.
Amparo Larrañaga: Su capacidad para pasar de la alegría nerviosa a la frialdad absoluta es magistral. Logra que el espectador sienta el agotamiento físico de mantener una mentira durante años.
Pedro Mari Sánchez (Torvald): Es excelente porque no lo interpreta como un villano de caricatura, sino como un hombre mediocre y profundamente convencido de que su actitud protectora es amor. Eso lo hace mucho más real y aterrador.
La puesta en escena: Al ser teatro televisado, la cercanía de las cámaras nos permite ver microexpresiones que en un teatro grande se perderían, acentuando la sensación de claustrofobia doméstica.
Lo Malo: El peso del formato.
Estética estática: Para el espectador actual acostumbrado al ritmo cinematográfico, el formato de Estudio 1 puede resultar algo pesado o "lento".
La falta de exteriores y el énfasis en el diálogo largo requieren una atención que a veces se siente agotadora.
Cierta teatralidad excesiva: En algunos momentos, los personajes secundarios mantienen un tono demasiado proyectado (típico del teatro), lo que rompe un poco el realismo psicológico que Larrañaga intenta construir.
La frase que, en esta versión, resuena con una frialdad que te corta la respiración es el golpe de realidad final de Nora a Torvald:
"He sido una muñeca grande en esta casa, como fui una muñeca pequeña en casa de papá."
Si te interesa revivir este clásico de la televisión española, puedes buscar los archivos históricos en la sección de Teatro en RTVE Play, donde suelen conservar las joyas de Estudio 1,
Cancelar
Limpiar
Aplicar
Filters & Sorts
You can change filter options and sorts from here
US
Canadá
México
España
UK
Irlanda
Australia
Argentina
Chile
Colombia
Uruguay
Paraguay
Perú
Ecuador
Venezuela
Costa Rica
Honduras
Guatemala
Bolivia
Rep. Dominicana
