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RAMON ROCEL rating:
8
RAMON ROCEL rating:
8
Drama An Army Lieutenant, Frederick Manion (Ben Gazarra), is accused of murdering a man, Barney Quill, for allegedly raping his beautiful wife, Laura Manion (Lee Remick). Manion’s lawyer, Paul Biegler (James Stewart), is assisted by his friend, Parnell McCarthy (Paul O’Connell), an alcoholic lawyer. They oppose the district attorney, Mitch Lodwick, and a state assistant attorney general, Claude Dancer (George C. Scott). Judge Weaver (Joseph ... [+]
August 5, 2011 3 of 3 users found this review helpful
Esta película es un verdadero festín para los amantes del drama judicial. Basada en un Best Seller. “Anatomía de un asesinato” es un deshuesado pericial en un juicio real.
Irónicamente Traver, alguna vez magistrado de Michigan. Prefirió regresar a la vida tranquila y dedicarse a la pesca. Y dejar de litigar.
Reconozco que este proceso judicial técnicamente perfecto y al cual admiro. Me atrapa durante el proceso. Pero después de verla siento como un rechazo al arte de litigar, ya que todo es intimidante, “conteste ¡Sî! Conteste ¡No! Algo a lo que los abogados están acostumbrados porque es su oficio.
Creo que al arte del litigio salpica de dureza el arte del cine, donde todo es más alegórico.
En las cortes, en los tribunales no hay nada de espiritualidad. Ya que no es una sala de cine, en donde se cultivan las fantasías del ser humano.
Por eso, esta película es magnîfica, bien hecha, con un “Stewart-Sinatra” dirigiendo el show y una Lee Remick atrapante. Sin embargo en nuestro mundo cinéfilo mágico, los títulos de abogados se quedan al margen. El realismo de “Anatomía de un Asesinato” lastima las ilusiones del mundo del cine. Casi a llegar a un documental disfrazado.
James Stewart & Lee Remick
El alma del cinéfilo se siente agraviada como una esposa traicionada. Como cuando se habla de bragas en una cena familiar. Todo el mundo mágico del cine se escandaliza ante este proceso judicial tan real, tan real… como los humanos que vemos fuera de la pantalla. Por eso, cuando entren a ver esta película, poner un letrero a la entrada de la sala: ¡Sôlo para cuerdos!
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