arrow
You must be a loged user to know your affinity with Luis Guillermo Cardona
/
Voto de Luis Guillermo Cardona:
8
Voto de Luis Guillermo Cardona:
8
Drama Una joven estudiante de Oxford se ve envuelta en un accidente en el que como consecuencia muere su novio. Desesperada, sólo encontrará consuelo en un sereno y cálido profesor universitario. (FILMAFFINITY)
25 de septiembre de 2015 3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
Las películas de Joseph Losey, tienen la particularidad de estar comúnmente por fuera del molde. Procuran, y lo logran, carecer por completo de hábitos y clisés, y lucen con una ardua búsqueda de estilo que, invariablemente, adquiere congruencia y significado. Inspirado por Beltold Brecht, a Losey le encanta desnudar la realidad, develarle sus secretos y hacer que la hipocresía, la prepotencia y “la superioridad”, ocupen el lugar que se merecen. Y entre las herramientas que, muy efectivamente usa, puede contarse: la austeridad de movimientos, el símbolo y la metáfora, el sonido asociativo, el encuadre dramático… y como en “ACCIDENTE”, las actuaciones contenidas, el pensamiento auscultable y representado, y la palabra que sugiere algo más de lo que, en primera acepción, dice.

Por su burda persecución al arte excelso, debida a la simple contradicción de ideas (bueno, no tan simple, porque el ideario de Losey y los que pensaban como él era el bien común y el de los ‘cazadores de brujas’ era el individualismo a ultranza), los EEUU perdieron con él a un artista de primera línea y Europa ganó a un ser profundamente crítico y a un artista cabal… aunque imagino que, por estas características, también allí los afectos le fueron divididos.
Michael York
“ACCIDENTE”, significó el reencuentro del director con el dramaturgo y guionista Harold Pinter, con quien, cuatro años antes, había trabajado en “El sirviente”, y una vez más, Losey le dio su pasadita por la cámara, esta vez como el policía que, en primer plano, acompaña al sargento que hace la pesquisa tras el accidente. El protagonista también vuelve a ser Dirk Bogarde, un actor cuya versatilidad ya Losey comprobaba por tercera vez.

Contándonos la historia de dos profesores de la universidad de Oxford que, junto a un alumno, se “pelean” los favores de una aristocrática chica llamada Anna von Graz, el dúo Pinter-Losey, se propone recrear de nuevo la falta de escrúpulos de las clases altas, demostrando que la infidelidad, el irrespeto a la familia (incluida la esposa embarazada), la falta de ética profesional y la competencia en la amistad, no son cosa de los sectores menos favorecidos económica e intelectualmente, pues, igual ocurre entre las llamadas clases privilegiadas, no obstante haber tenido acceso a la formación a todo nivel. Como quien dice, como es abajo es arriba, si por allí llueve por aquí no escampa. Y esto es más, mucho más que vergonzoso.
Jacqueline Sassard y Dirk Bogarde
Losey se solaza con el personaje del profesor Stephen (así sin apellido porque se parece a mucha otra gente), mostrándolo con esa frágil moral, ávido de caer en la tentación, pero reprimido por una timidez natural y ese pudor que le impone la presencia de su esposa gestante y sus dos hijos. El profesor es de esos hombres que hasta tartamudean cuando mienten, pero la cercanía y los logros que obtienen sus amigos con respecto a Anna, lo impulsan a hacer lo suyo en procura de nuevos espacios en los que, también él, pueda actuar. Puede faltar un tris de calor en ciertas situaciones, pero la picardía y la gracia están presentes con bastante tino y generosidad.

También los sonidos tienen su propio peso: el incesante tic-tac durante el diálogo entre los profesores; las fuertes campanadas en la iglesia mientras la cámara recorre las grotescas figuras de la edificación… y hasta ese sonido de un nuevo auto, mientras Stephen se apresura a entrar en casa con los niños, están calculadamente añadidos para ponernos a pensar, pues el director quiere jugar con los espectadores que saben que, del granero de Joseph Losey, solo salen productos para masticar b-i-e-n d-e-s-p-a-c-i-o.

Título para Latinoamérica: “EXTRAÑO ACCIDENTE”
arrow