Generación
1955 

6,8
412
Drama
Durante la ocupación nazi de Polonia, toda una generación de jóvenes tuvo que crecer a marchas forzadas a causa de la adversidad. Stach es un adolescente caprichoso que vive en las afueras de la Varsovia ocupada por los nazis. Guiado por pequeños actos de desafío y el fervor comunista, se adentra en el movimiento de resistencia, donde conoce a la valiente y bella Dorota. Pronto se ve implicado en la arriesgada lucha contra la opresión y ... [+]
13 de marzo de 2011
13 de marzo de 2011
14 de 15 usuarios han encontrado esta crítica útil
66/09(06/03/11) Excelente ópera prima del gran realizador polaco Andrzej Wajda, es un cineasta comprometido que retrata con sensibilidad pero sin sensiblería pueril la historia reciente de un país que ha sufrido varias convulsiones políticas a lo largo del siglo pasado y el director ha sabido radiografiarla de modo inteligente y sin caer en patrioterismos rancios, refleja en sus trabajos una dura crítica social, por ello ha sido perseguido. En este film Wajda hace un homenaje a la juventud que combatió desde dentro a los nazis, se refleja la evolución de un muchacho que comienza como un despreocupado por lo que sucede a su alrededor y acaba erigiéndose en líder de un grupo revolucionario, es el despertar de conciencia. Comenzó una trilogía que completó con ‘Kanal’ y ‘Cenizas y diamantes’, protagonizadas las tres por Zbigniew Cybulski, conocido como el James Dean polaco, están centradas en la Segunda Guerra Mundial y que trataban sobre la resistencia a los teutones durante la W.W.II, asimismo versaban sobre como al querer luchar contra nuestros enemigos nos transformamos en lo que no queremos lo que deriva en sentimientos de culpa, es un relato que nos habla de la violencia y el tormento que provoca en los que la infringen, lo que se llama antibelicismo, lo hace crudamente, no es un discurso fanático simplista. Hace un fresco excelente de la ocupación, como se desenvuelve la población civil y como hay muchachos que pierden la inocencia a marchas forzadas, se rebelan ante la opresión del invasor, y aquí aparece Stach (buen Tadeusz Lomnicki), un joven al que no parece importarle que los nazis estén en su tierra hasta que muere un amigo suyo disparado por estos, decide tomar partido y gracias a una bella activista comunista de la resistencia, Dorota (correcta Urszula Modrszynska) decide entrar en la resistencia. Wajda nos muestra que la resistencia no era una, si no que se repartía entre los nacionalistas y los comunistas, entre ellos se producen roces por los diferentes puntos de vista que había de afrontar al ocupante. La puesta en escena se acerca bastante al neorrealismo italiano, retrato de la clase baja, en los que se hace un análisis oscuro del carácter humano, uso constante de exteriores, en este caso moviéndose por los suburbios de Varsovia, lugares sórdidos, sitios sombríos que realza la fotografía en glorioso blanco y negro de Jerzy Lipman, creando una atmósfera lúgubre deudora del expresionismo germano, con encuadres que emiten opresión es un actor más que sirve como transmisor de un ambiente asfixiante.
Continua en spoiler sin spoilers.
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spoiler:
La cinta es de las que te deja poso, toca temas universales de modo inteligente, el miedo, el deber, la violencia, las injusticias o el amor, y lo hace con un ritmo narrativo magnífico, y con escenas de gran fuerza visual, botón de muestra la de la persecución a un rebelde que acaba en una escalera circular, extraordinaria. Wajda aborda un tema que conoce muy bien pues su padre, un oficial de caballería polaco, fue asesinado por los soviéticos al comienzo del conflicto, suceso que ha retratado en uno de sus últimos trabajos, ‘Katyn’ (2007), llamado así por el lugar de la masacre, y él luchó en el ejército del país contra los nazis, por tanto sabe de lo que habla. Uno de sus defectos es que se detecta cierto tufillo comunista, se sueltan proclamas de las bondades de este modelo, es el peaje que había que pagar por ser un satélite de la Unión Soviética, aunque en Wajda hay una evolución cinematográfica que lo llevó a criticar en sus trabajos al sistema, como son ‘El hombre de Mármol’ y ‘El hombre de Hierro’. Recomendable película a los que gusten de grandes retratos sociales enmarcados en una guerra. Fuerza y honor!!!
1 de mayo de 2010
1 de mayo de 2010
12 de 13 usuarios han encontrado esta crítica útil
En un pueblo a las afueras de la Varsovia de 1942 vive Stach (Tadeusz Lomnicki), un aprendiz de carpintero que, gracias a su compañero Sekula (Janusz Paluszkiewicz), adquiere conciencia de clase obrera para enfrentarse a los opresores. Además, en la escuela otros compañeros revolucionarios le instan a alistarse en la Guardia Popular. Así lo hace, y será cuando conozca a Dorota (Urszula Modrszynska), de quien se enamora. Ésta le anima para que constituya un grupo de afinidad con sus compañeros (entre los que está un jovencísimo Polanski) mediante el cual cometer atentados. El grupo desarrollará así su actividad revolucionaria en una película en la que se nos muestra que luchar es vivir, y que quien no lucha está muerto.
En Generación de Wajda, la primera que hizo, se deja constancia de lo importante que es hacer la Revolución. Parece mentira que sea el mismo director que en 2007 hizo Katyn, acerca de los oficiales polacos asesinados por el Ejército Soviético. Es también interesante la “clase magistral” que Sekula le da a Stachu acerca de la forma en que el capitalista se apropia del trabajo del obrero, citando a Karl Marx.
En Generación de Wajda, la primera que hizo, se deja constancia de lo importante que es hacer la Revolución. Parece mentira que sea el mismo director que en 2007 hizo Katyn, acerca de los oficiales polacos asesinados por el Ejército Soviético. Es también interesante la “clase magistral” que Sekula le da a Stachu acerca de la forma en que el capitalista se apropia del trabajo del obrero, citando a Karl Marx.

Tadeusz Lomnicki
Desde la panorámica descriptiva que abre el filme hasta el final, la película, con Alexander Ford como director de arte, nos engancha y no decae en ningún momento. Era la primera película que veía de Wajda, y ya tengo en mente ver las otras dos que completan su trilogía de la guerra.
20 de junio de 2009
20 de junio de 2009
8 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
Andrzej Wajda, uno de los cineastas polacos más influyentes, se ha distinguido por el carácter trágico y la clara voluntad de crónica política que encierra su cine. Generación, primera parte de la denominada trilogía sobre la guerra (que se completa con Kanal y Cenizas y diamantes), narra la toma de conciencia, y consiguiente pérdida de la inocencia, de un joven polaco durante la ocupación nazi. De estética cercana al neorrealismo y momentos deudores del thriller americano, la ópera prima de Wadja destaca por su duro planteamiento, cuyo desarrollo esta marcado por la fatalidad constante. Como curiosidad, un jovencísimo Roman Polanski actúa en la película como secundario.
16 de julio de 2009
16 de julio de 2009
7 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
Opera prima, y a la vez, primera parte de una trilogía “de la guerra”, a cargo del incombustible cineasta polaco Andrej Wajda (60 años rodando y los que le quedan).
Básicamente es la historia de un atolondrado joven durante la Polonia ocupada y de sus andanzas en la resistencia (amorío de por medio incluido). Dada la época y el contexto (Polonia era una dictadura comunista, una mas) resultan inevitables las referencias de exaltación del comunismo. Pero por fortuna la cinta no se enfanga en agit-prop facilón sino que adquiere entidad propia como una historia de intriga con referencias de cine negro, bien rodada, bien narrada, en absoluto densa y con grande momentos para el recuerdo (el asesinato en la cervecería, la persecución que acaba trágicamente en las escaleras, y que decir de esos planos subjetivos donde vemos partisanos ahorcados).
Sin embargo no es perfecta. Por ejemplo el uso de la voz en off me chirría: aparece esporádicamente y de golpe desaparece para no ser usada mas. ¿Qué se pretendía con esto?.
Básicamente es la historia de un atolondrado joven durante la Polonia ocupada y de sus andanzas en la resistencia (amorío de por medio incluido). Dada la época y el contexto (Polonia era una dictadura comunista, una mas) resultan inevitables las referencias de exaltación del comunismo. Pero por fortuna la cinta no se enfanga en agit-prop facilón sino que adquiere entidad propia como una historia de intriga con referencias de cine negro, bien rodada, bien narrada, en absoluto densa y con grande momentos para el recuerdo (el asesinato en la cervecería, la persecución que acaba trágicamente en las escaleras, y que decir de esos planos subjetivos donde vemos partisanos ahorcados).
Sin embargo no es perfecta. Por ejemplo el uso de la voz en off me chirría: aparece esporádicamente y de golpe desaparece para no ser usada mas. ¿Qué se pretendía con esto?.
En conclusión una película interesante, buena, en la que disponemos además de la anecdota de ver a un joven Roman Polanski como secundario.
6 de octubre de 2022
6 de octubre de 2022
6 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
El primer largometraje de Andrzej Wajda, "Generación", se adentra ya en un asunto tan importante para este director como la Segunda Guerra Mundial. Hay que destacar, en primer lugar, tanto la destreza técnica y estética de Wajda, muy notable para ser su ópera prima -con un comienzo que recuerda un poco al mundo de "Los olvidados" (1950), película mexicana dirigida por el español Luis Buñuel-, como el trasfondo autobiográfico que hay en esta historia, pues Wajda participó en la resistencia polaca durante la guerra.
Se usa la voz en "off" para marcar la identidad del narrador y la distancia temporal entre el presente y el tiempo de la narración, ya pasado. En ese tiempo ya pasado y recordado, el protagonista, interpretado por Tadeusz Lomnicki, sale de su reducido y miserable entorno social y descubre el mundo: el trabajo manual, la política, el dolor, el amor y la muerte. Por supuesto, el modelo a seguir es el comunista, y los polacos no comunistas son ridiculizados: el contexto político era insoslayable en la Polonia comunista de los años 50. Pero lo más importante aquí es que el protagonista descubre la responsabilidad, un tema que, aventuro, es clave en la filmografía de este director y define el compromiso de éste con la realidad de su país. Si el protagonista descubre el mundo en esta ficción, Wajda se descubre a sí mismo en su ópera prima.
Se usa la voz en "off" para marcar la identidad del narrador y la distancia temporal entre el presente y el tiempo de la narración, ya pasado. En ese tiempo ya pasado y recordado, el protagonista, interpretado por Tadeusz Lomnicki, sale de su reducido y miserable entorno social y descubre el mundo: el trabajo manual, la política, el dolor, el amor y la muerte. Por supuesto, el modelo a seguir es el comunista, y los polacos no comunistas son ridiculizados: el contexto político era insoslayable en la Polonia comunista de los años 50. Pero lo más importante aquí es que el protagonista descubre la responsabilidad, un tema que, aventuro, es clave en la filmografía de este director y define el compromiso de éste con la realidad de su país. Si el protagonista descubre el mundo en esta ficción, Wajda se descubre a sí mismo en su ópera prima.

De izquierda a derecha: Ryszard Kotys, Tadeusz Lomnicki, Roman Polanski, Urszula Modrzynska y Tadeusz Janczar.
"Generación" es un film de descubrimientos dolorosos pero necesarios, un relato sobre la llegada a la madurez de una generación de jóvenes en un momento especialmente doloroso de la Historia polaca, y es emocionante porque implica al espectador en ese proceso.
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