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Serie
2026Sam Levinson (Creador), Sam Levinson
3
13 de abril de 2026
13 de abril de 2026
70 de 98 usuarios han encontrado esta crítica útil
Estoy en shock ahora mismo. Tras cuatro años de espera—que se dice bien pronto—, Sam Levinson nos toma el pelo de la misma forma que los Hermanos Duffer nos lo tomaron con la quinta y última temporada de “Stranger Things”.
Voy a ser claro y directo con vosotros, porque visto lo visto el horno no está para bollos ni para hacer perder el tiempo a nadie. CONFORME PASE LA TEMPORADA IRÉ ACTUALIZANDO ESTA RESEÑA EN LA ZONA SPOILER.
Respondo a las siguientes cuestiones y luego comento un poco más en profundidad.
—¿Ha merecido la pena esperar 4 LARGOS AÑOS para ver el primer episodio de la tercera temporada de “EUPHORIA”?
Pues de momento… NI DE P*** COÑA.
—¿Sam Levinson ha tirado de alguna IA para escribir el guion del capítulo?
ME APOSTARÍA EL CUELLO A QUE SI.
—Bueno, bueno… tranquilidad. Por lo menos, los personajes conservarán el carisma que tenían antes, habrán evolucionado…
Voy a ser claro y directo con vosotros, porque visto lo visto el horno no está para bollos ni para hacer perder el tiempo a nadie. CONFORME PASE LA TEMPORADA IRÉ ACTUALIZANDO ESTA RESEÑA EN LA ZONA SPOILER.
Respondo a las siguientes cuestiones y luego comento un poco más en profundidad.
—¿Ha merecido la pena esperar 4 LARGOS AÑOS para ver el primer episodio de la tercera temporada de “EUPHORIA”?
Pues de momento… NI DE P*** COÑA.
—¿Sam Levinson ha tirado de alguna IA para escribir el guion del capítulo?
ME APOSTARÍA EL CUELLO A QUE SI.
—Bueno, bueno… tranquilidad. Por lo menos, los personajes conservarán el carisma que tenían antes, habrán evolucionado…

Sydney Sweeney
¿LOS PERSONAJES DICES? LOS PERSONAJES HAN SUFRIDO EN GENERAL UN BAJÓN DE COEFICIENTE INTELECTUAL MUY PREOCUPANTE.
ALGUNOS DIRECTAMENTE SE HAN VUELTO GILIPOLLAS.
—Pero… por lo menos la serie conservará el tono que tenía antes, la banda sonora de Labrinth…
¡QUE NO, QUE NO! HA PASADO DE SER UN DRAMA PSICOLÓGICO POTÉNTÍSIMO CON UNA PALETA DE COLORES FRIOS A UNA ESPECIE DE… WESTERN CON UNA PALETA DE COLORES CÁLIDOS Y UNA BANDA SONORA QUE INTENTA IMITAR DE FORMA MUY CHUSCA A MORRICONE.
—¿Pero tan malo es? ¿En serio?
Ya no se trata de si es malo, bueno o un zurullo.
¡¡¡ES QUE ESTO NO ES “EUPHORIA”!!! CUALQUIER PARECIDO CON “EUPHORIA” DE MOMENTO ES PURA CASUALIDAD.
—Dame alguna alegría. ¡Dime algo bueno, por Dios!
ES EL PRIMER CAPÍTULO.
AÚN QUEDAN SIETE MÁS POR DELANTE. PUEDE QUE MEJORE.
Y ahora ahondo un poco más en la Zona SPOILER:
ALGUNOS DIRECTAMENTE SE HAN VUELTO GILIPOLLAS.
—Pero… por lo menos la serie conservará el tono que tenía antes, la banda sonora de Labrinth…
¡QUE NO, QUE NO! HA PASADO DE SER UN DRAMA PSICOLÓGICO POTÉNTÍSIMO CON UNA PALETA DE COLORES FRIOS A UNA ESPECIE DE… WESTERN CON UNA PALETA DE COLORES CÁLIDOS Y UNA BANDA SONORA QUE INTENTA IMITAR DE FORMA MUY CHUSCA A MORRICONE.
—¿Pero tan malo es? ¿En serio?
Ya no se trata de si es malo, bueno o un zurullo.
¡¡¡ES QUE ESTO NO ES “EUPHORIA”!!! CUALQUIER PARECIDO CON “EUPHORIA” DE MOMENTO ES PURA CASUALIDAD.
—Dame alguna alegría. ¡Dime algo bueno, por Dios!
ES EL PRIMER CAPÍTULO.
AÚN QUEDAN SIETE MÁS POR DELANTE. PUEDE QUE MEJORE.
Y ahora ahondo un poco más en la Zona SPOILER:
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Está claro que nos están tomando por idiotas. Una cosa es pedirnos que bajemos las barreas de la credibilidad y otras muy distinta que las arranquemos de cuajo y hagamos como que no pasa nada cuando Rue intenta cruzar la frontera de que divide dos países—fronteras que suelen estar muy bien vigiladas—instalando dos rampas para cruzarlas montada en un todoterreno. Este arranque es una prueba fehaciente de que Sam Levinson ha tirado de una IA para escribir la trama. Deja exactamente el mismo regusto en la memoria del espectador que las escenas de apertura la quinta temporada de “Stranger Things” en las que Robin explicaba que unas fisuras interdimensionales se parchearon literalmente con unas chapas de plomo.
No llevamos ni cinco minutos contados de reloj y ya es para darse de cabezazos contra una pared.
Nate ahora, por el artículo 33, es un novio/prometido calzonazos que cede como si nada ante el chantaje de su prometida de abrirse un “Only Fans” para sufragar las flores de la boda. ¿PERO ESTO QUE ES? ¿Y eso de poner a Cassie a hacer de “Therian” en Tik tok? Tu subes un Tik Tok en bolas haciendo de perrito como sale ella y te banean de la plataforma hasta el Día del Juicio Final. Además Cassie nunca fue así de unidimensional. Y Nate muchísimo menos.
No llevamos ni cinco minutos contados de reloj y ya es para darse de cabezazos contra una pared.
Nate ahora, por el artículo 33, es un novio/prometido calzonazos que cede como si nada ante el chantaje de su prometida de abrirse un “Only Fans” para sufragar las flores de la boda. ¿PERO ESTO QUE ES? ¿Y eso de poner a Cassie a hacer de “Therian” en Tik tok? Tu subes un Tik Tok en bolas haciendo de perrito como sale ella y te banean de la plataforma hasta el Día del Juicio Final. Además Cassie nunca fue así de unidimensional. Y Nate muchísimo menos.

Maddy Pérez sale cinco minutos y es de lejos el personaje más interesante. Lexie Howard para lo que sale, mejor que se hubiera quedado fuera. Jules directamente NO SALE.
Y luego para más inri el numerito final de Guillermo Tell del nuevo antagonista colocando una manzana encima de la cabeza de Rue y reventándola de un tiro para demostrar… ¿Qué exactamente? ¿Qué Rue tiene agallas? ¿Qué esta colgada? ¿Qué el pavo tiene buena puntería? ¿Qué tiene un pistolón de oro? ¿Qué el guion lo ha escrito una máquina puesta hasta el culo de fentanilo?
Y en lo del tema del tráfico de fentanilo ni me pienso meter, porque es de coña.
ACTUALIZACIÓN 18/05/2026: Tras seis capítulos que se sienten como SEIS PATADAS EN LA ENTREPIERNA ya se puede decir sin miedo que esta tercera temporada no debería de existir. Levinson ha convertido una serie icónica en un infame y repugnante espectáculo de violencia gratuita, frases tarantinescas sin chispa y desnudos de Sydney Sweeney. El comienzo del capítulo 1x05 pasará a los anales de la historia de la televisión como uno de los más bochornosos y chabacanos jamás emitidos. Pobre Sydney Sweeney, de verdad. Y nuestra querida Rosalía sale en la serie, pero su personaje tiene la misma complejidad que el mecanismo de un chupete. UN DESASTRE TODO.
De momento eso os cuento.
Conforme pasen las semanas iré actualizando.
A más ver y que el buen cine sea con vosotros.
Y luego para más inri el numerito final de Guillermo Tell del nuevo antagonista colocando una manzana encima de la cabeza de Rue y reventándola de un tiro para demostrar… ¿Qué exactamente? ¿Qué Rue tiene agallas? ¿Qué esta colgada? ¿Qué el pavo tiene buena puntería? ¿Qué tiene un pistolón de oro? ¿Qué el guion lo ha escrito una máquina puesta hasta el culo de fentanilo?
Y en lo del tema del tráfico de fentanilo ni me pienso meter, porque es de coña.
ACTUALIZACIÓN 18/05/2026: Tras seis capítulos que se sienten como SEIS PATADAS EN LA ENTREPIERNA ya se puede decir sin miedo que esta tercera temporada no debería de existir. Levinson ha convertido una serie icónica en un infame y repugnante espectáculo de violencia gratuita, frases tarantinescas sin chispa y desnudos de Sydney Sweeney. El comienzo del capítulo 1x05 pasará a los anales de la historia de la televisión como uno de los más bochornosos y chabacanos jamás emitidos. Pobre Sydney Sweeney, de verdad. Y nuestra querida Rosalía sale en la serie, pero su personaje tiene la misma complejidad que el mecanismo de un chupete. UN DESASTRE TODO.
De momento eso os cuento.
Conforme pasen las semanas iré actualizando.
A más ver y que el buen cine sea con vosotros.
29 de marzo de 2026
29 de marzo de 2026
68 de 108 usuarios han encontrado esta crítica útil
Antes de entrar en detalles voy a responder de manera clara y concisa a las siguientes cuestiones de interés general para que la peña no se me apalanque y pueda decidir libremente si desea ir al cine para tragarse a palo seco las más de 4 HORAS de duración de este… “producto”—lo siento, pero carezco de los huevos cuadrados que tiene el amigo Quentin para denominar a esta cosa como una película.
Sin más dilaciones, el cuestionario:
—¿Este “producto” ofrece una nueva lectura interesante de Kill Bill Vol. 1 y Vol. 2?
NO.
—¿Este “producto” ofrece, aunque sea de forma casual, un nuevo montaje de las cintas originales alterando de forma significativa alguna parte de la historia?
NO, PARA NADA.
—¿Por lo menos se habrá incluido material nuevo, personajes o tramas que en su momento se quedaron fuera del tintero… no?
¡JA! ¡SERÁ UNA PUÑETERA BROMA!
Sin más dilaciones, el cuestionario:
—¿Este “producto” ofrece una nueva lectura interesante de Kill Bill Vol. 1 y Vol. 2?
NO.
—¿Este “producto” ofrece, aunque sea de forma casual, un nuevo montaje de las cintas originales alterando de forma significativa alguna parte de la historia?
NO, PARA NADA.
—¿Por lo menos se habrá incluido material nuevo, personajes o tramas que en su momento se quedaron fuera del tintero… no?
¡JA! ¡SERÁ UNA PUÑETERA BROMA!

—¿Qué me estás contando? ¿Qué el colega Quentin ha cogido las dos películas, ha hecho un empalme con el editor de Windows y pá lante como los de Alicante?
A VER… SI… PERO… HA CORTADO LA INTRO DEL VOL .2 PARA QUE NO DE TANTO EL CANTE. EL MONTADOR HA DEBIDO DE ROMPERSE LOS HUEVOS DEL ESFUERZO.
—Osea… que… ¿Pasando de ir al cine a ver esta tomadura de pelo?
DEPENDE.
Te lo detallo en la zona SPOILER.
A VER… SI… PERO… HA CORTADO LA INTRO DEL VOL .2 PARA QUE NO DE TANTO EL CANTE. EL MONTADOR HA DEBIDO DE ROMPERSE LOS HUEVOS DEL ESFUERZO.
—Osea… que… ¿Pasando de ir al cine a ver esta tomadura de pelo?
DEPENDE.
Te lo detallo en la zona SPOILER.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Mientras rodaba “Pulp Fiction” en ellos años 90, Tarantino se hizo íntimo amigo—y para su desgracia la relación solo se quedó en eso— de Uma Thurman. Fue durante ese rodaje cuando esbozaron las primeras líneas maestras de una violenta historia de venganza que involucraba a una mujer vestida de novia que era brutalmente machacada el día de su boda por sus antiguos colegas de profesión—todos ellos sanguinarios sicarios que trabajaban bajo las órdenes de un enigmático líder que, en su momento, mantuvo un romance con la susodicha novia—.
A principios del siglo XXI, Tarantino consiguió materializar ese proyecto en una realidad, logró convertir a su musa y amor platónico en un icono de la cultura popular e inició una nueva etapa como cineasta. Quentin y Uma tenían en mente que la historia se contase de un solo tirón, pero las distribuidoras no estaban—lógicamente—por la labor de proyectar una cinta de más de cuatro horas de duración. De modo que se optó por la SABIA DECISIÓN de partir la historia por la mitad y estrenarla en dos años. Algo de razón debieron de tener las distribuidoras, porque la idea de dividir la cinta en dos partes funcionó como un mecanismo de relojería. Kill Bill Vol .1 y Vol .2 fueron dos grandes éxitos de taquilla y—aunque parezca demencial—de crítica.
A principios del siglo XXI, Tarantino consiguió materializar ese proyecto en una realidad, logró convertir a su musa y amor platónico en un icono de la cultura popular e inició una nueva etapa como cineasta. Quentin y Uma tenían en mente que la historia se contase de un solo tirón, pero las distribuidoras no estaban—lógicamente—por la labor de proyectar una cinta de más de cuatro horas de duración. De modo que se optó por la SABIA DECISIÓN de partir la historia por la mitad y estrenarla en dos años. Algo de razón debieron de tener las distribuidoras, porque la idea de dividir la cinta en dos partes funcionó como un mecanismo de relojería. Kill Bill Vol .1 y Vol .2 fueron dos grandes éxitos de taquilla y—aunque parezca demencial—de crítica.

Uma Thurman
Cuando yo las vi por primera vez era un adolescente y me gustaron como al que más, sobre todo ese Volumen 1 y sus escenas de carnicería. No logré entender muy bien las críticas negativas hasta que alcancé mi madurez—cinéfila, por supuesto—. El crítico de cine Carlos Boyero llegó a dilapidarla diciendo que, además de aburrida y cargante, no tenía nada que contar. TENÍA Y TIENE TODA LA RAZÓN. De forma general, el cine de Quentin no tiene nada que contar, es fuego de artificio, pirotecnia, “fucks” por un tubo y miles de litros de sangre. Quentin es un tipo listo y nunca ha pretendido hacer otra cosa que homenajear a sus referentes, divertirse haciendo lo que hace y ofrecer de forma honesta películas para dejar la mente en blanco y disfrutar. Genial por su parte.
El problema es que con “KILL BILL: THE WHOLE BLOODY AFFAIR”, el colega Quentin nos la ha intentado colar. Es la primera vez que no ha sido totalmente honesto con su público. Porque esta hipotética “visión del director” que se ha vendido como una versión sin cortes, con más sangre, extendida y sin censura NO ES MÁS QUE UN EMPALME MUY CUTRE DEL VOLUMEN 1 Y VOLUMEN 2.
Ergo, esto no es una película, ES UN PRODUCTO PARA SACAR MÁS RÉDITO A UNAS CINTAS RODADAS A PRINCIPIOS DEL SIGLO XXI DE FORMA MUY DESCARADA. De ahí que diga que Quentin demuestra tener unos cojones cuadrados, porque esto lo hace cualquier otro director y no se lo consiente nadie. Quentin sabe que le queremos y le tenemos demasiado mimado.
Pero en fin…
Respondiendo a la cuestión planteada acerca de si merece la pena ir al cine a verla:
EN PANTALLA GRANDE SE DISFRUTA EL DOBLE.
MERECE MUCHO LA PENA SI ERES FAN DE TARANTINO.
Y SI ES LA PRIMERA VEZ QUE TE TOPAS CON EL UNIVERSO DE KILL BILL, YA ESTÁS ARRASTRANDO EL CULO HASTA EL PRIMER CINE DE TU CIUDAD O LE DIGO A O-REN ISHII QUE MANDE A LOS 88 MANIACOS A QUE TE HAGAN UNA VISITA.
Eso es todo por ahora.
A más ver y que el buen cine sea con vosotros.
El problema es que con “KILL BILL: THE WHOLE BLOODY AFFAIR”, el colega Quentin nos la ha intentado colar. Es la primera vez que no ha sido totalmente honesto con su público. Porque esta hipotética “visión del director” que se ha vendido como una versión sin cortes, con más sangre, extendida y sin censura NO ES MÁS QUE UN EMPALME MUY CUTRE DEL VOLUMEN 1 Y VOLUMEN 2.
Ergo, esto no es una película, ES UN PRODUCTO PARA SACAR MÁS RÉDITO A UNAS CINTAS RODADAS A PRINCIPIOS DEL SIGLO XXI DE FORMA MUY DESCARADA. De ahí que diga que Quentin demuestra tener unos cojones cuadrados, porque esto lo hace cualquier otro director y no se lo consiente nadie. Quentin sabe que le queremos y le tenemos demasiado mimado.
Pero en fin…
Respondiendo a la cuestión planteada acerca de si merece la pena ir al cine a verla:
EN PANTALLA GRANDE SE DISFRUTA EL DOBLE.
MERECE MUCHO LA PENA SI ERES FAN DE TARANTINO.
Y SI ES LA PRIMERA VEZ QUE TE TOPAS CON EL UNIVERSO DE KILL BILL, YA ESTÁS ARRASTRANDO EL CULO HASTA EL PRIMER CINE DE TU CIUDAD O LE DIGO A O-REN ISHII QUE MANDE A LOS 88 MANIACOS A QUE TE HAGAN UNA VISITA.
Eso es todo por ahora.
A más ver y que el buen cine sea con vosotros.
Serie
2026Bruce Miller (Creador), Mike Barker ...
7
9 de abril de 2026
9 de abril de 2026
24 de 25 usuarios han encontrado esta crítica útil
Antes de entrar en detalles responderé rápidamente a las siguientes cuestiones aún teniendo en cuenta que a estas fechas se han estrenado unos pocos capítulos. Algunos pensareis que es demasiado pronto para emitir un veredicto— y en parte no os falta razón—, sin embargo, LA COSA PINTA MUY BIEN.
Allá van las cuestiones:
—¿”Los Testamentos” es una continuación que aporta algo nuevo al universo de “El Cuento de la Criada” o se limita a seguir exprimiendo la gallina de los huevos de oro?
POR AHORA, ES UNA CONTINUACIÓN QUE SE SIENTE COMO UN GOLPE DE AIRE FRESCO Y QUE ENRIQUECE EL UNIVERSO DE “EL CUENTO DE LA CRIADA”.
—He visto que sale un elenco de chicas jóvenes y adolescentes. ¿Acaso han convertido “El Cuento de la Criada” en una serie de comedia adolescente?
NI POR ASOMO. SIGUE SIENDO UNA HISTORIA CRUDA Y ADULTA, SOLO QUE AHORA TIENE COMO PROTAGONISTAS A UN GRAN GRUPO DE ADOLESCENTES.
Allá van las cuestiones:
—¿”Los Testamentos” es una continuación que aporta algo nuevo al universo de “El Cuento de la Criada” o se limita a seguir exprimiendo la gallina de los huevos de oro?
POR AHORA, ES UNA CONTINUACIÓN QUE SE SIENTE COMO UN GOLPE DE AIRE FRESCO Y QUE ENRIQUECE EL UNIVERSO DE “EL CUENTO DE LA CRIADA”.
—He visto que sale un elenco de chicas jóvenes y adolescentes. ¿Acaso han convertido “El Cuento de la Criada” en una serie de comedia adolescente?
NI POR ASOMO. SIGUE SIENDO UNA HISTORIA CRUDA Y ADULTA, SOLO QUE AHORA TIENE COMO PROTAGONISTAS A UN GRAN GRUPO DE ADOLESCENTES.

—¿Y ese elenco adolescente actúa bien? Elizabeth Moss puso el listón muy alto.
ACTUAN MUY BIEN. LA JOVEN ACTRIZ LUCY HALLYDAY, POR PONER UN EJEMPLO, ES UNA ELIZABETH MOSS EN POTENCIA.
—¿Es mejor o peor que el “Cuento de la Criada”?
EL TIEMPO LO DIRÁ. POR AHORA VA MUY BIEN.
—¿Merece entonces darle una oportunidad a “Los Testamentos”?
SI, DESDE LUEGO. PINTA MUY BIEN.
Aclaradas estas dudas, a continuación, quisiera hacer una reflexión sobre “El Cuento de la Criada” y con posterioridad conectarlo todo con lo visto ahora de “Los Testamentos”:
“El Cuento de la Criada” fue una de esas novelas y también una de esas series que dio un golpe sobre la mesa convirtiéndose en obras de culto por méritos propios. La adaptación televisiva no fue la primera serie distópica emitida en la pequeña pantalla — “The Man in the High Castle” o algunos capítulos sueltos de “Black Mirror” ya la llevaban la delantera—, sin embargo, si fue pionera en esbozar de forma casi ensayística que ocurriría si, debido a una serie de catastróficas desdichas, el sistema democrático estadounidense fuese suplantado por una tiránica TEOCRACIA.
ACTUAN MUY BIEN. LA JOVEN ACTRIZ LUCY HALLYDAY, POR PONER UN EJEMPLO, ES UNA ELIZABETH MOSS EN POTENCIA.
—¿Es mejor o peor que el “Cuento de la Criada”?
EL TIEMPO LO DIRÁ. POR AHORA VA MUY BIEN.
—¿Merece entonces darle una oportunidad a “Los Testamentos”?
SI, DESDE LUEGO. PINTA MUY BIEN.
Aclaradas estas dudas, a continuación, quisiera hacer una reflexión sobre “El Cuento de la Criada” y con posterioridad conectarlo todo con lo visto ahora de “Los Testamentos”:
“El Cuento de la Criada” fue una de esas novelas y también una de esas series que dio un golpe sobre la mesa convirtiéndose en obras de culto por méritos propios. La adaptación televisiva no fue la primera serie distópica emitida en la pequeña pantalla — “The Man in the High Castle” o algunos capítulos sueltos de “Black Mirror” ya la llevaban la delantera—, sin embargo, si fue pionera en esbozar de forma casi ensayística que ocurriría si, debido a una serie de catastróficas desdichas, el sistema democrático estadounidense fuese suplantado por una tiránica TEOCRACIA.

Se puede discutir si a partir de la cuarta temporada, la serie entró en su declive creativo o no, pero lo que resulta totalmente indiscutible es que por los menos sus tres primeras temporadas constituyen uno de los futuros más inquietantes, terroríficos y realistas en los que podríamos llegar a vivir.
El cuento de June (A.K.A: Ofred) consistía en la caída en desgracia no solo de una sociedad, sino de un mundo que—casi por una cuestión divina—fue castigado con una caída en picado de la natalidad. Fundamentalistas y fanáticos armados envenenaron las mentes y los corazones de los ciudadanos americanos, primero les convencieron de que se trataba de un castigo de Dios y después tomaron el control por la fuerza del gobierno, calcinaron cualquier atisbo de libertad y democracia y sobre sus cenizas erigieron el estado de GILEAD.
June quedó atrapada en las fauces de Gilead viéndose reducida a ejercer el rol de una CRIADA— una incubadora humana con patas de la progenie de los dictadores golpistas—, no sin antes perder a su marido, su hija pequeña, su nombre y su dignidad. De cara a la galería, Gilead se refugiaba en el dicho: “El fin justifica los medios”. ¿Qué importaba deshumanizar a la mitad de la población si así se podía evitar el fin de la raza humana? Para algunos, Gilead era un “mal menor”, mientras que para otros era la personificación del mal absoluto. A través del testimonio y la lucha a capa y espada de June, fuimos testigos de la podredumbre que subyacía en el estado de Gilead. No voy a entrar en más detalles al respecto para el que no haya visto la serie original.
Teniendo en cuenta lo dicho hasta ahora, quiero dejar constancia de la siguiente reflexión:
En el momento de su estreno, allá por el 2017, parecía de locos pensar que una ideología radical lograse envenenar la mente de los ciudadanos occidentales. Casi diez años después del estreno, Occidente se comió con patatas una ideología radical y ahora va camino de comerse otra diametralmente opuesta. Una que está muy en la línea del “Cuento de la Criada”. La realidad, como se puede ver, siempre supera a la ficción.
Dicho esto, procedo a conectar todo este tejemaneje de aclaraciones y reflexiones con lo que he visto hasta ahora de “Los Testamentos”.
Para ello, he de ahondar en la zona SPOILER.
El cuento de June (A.K.A: Ofred) consistía en la caída en desgracia no solo de una sociedad, sino de un mundo que—casi por una cuestión divina—fue castigado con una caída en picado de la natalidad. Fundamentalistas y fanáticos armados envenenaron las mentes y los corazones de los ciudadanos americanos, primero les convencieron de que se trataba de un castigo de Dios y después tomaron el control por la fuerza del gobierno, calcinaron cualquier atisbo de libertad y democracia y sobre sus cenizas erigieron el estado de GILEAD.
June quedó atrapada en las fauces de Gilead viéndose reducida a ejercer el rol de una CRIADA— una incubadora humana con patas de la progenie de los dictadores golpistas—, no sin antes perder a su marido, su hija pequeña, su nombre y su dignidad. De cara a la galería, Gilead se refugiaba en el dicho: “El fin justifica los medios”. ¿Qué importaba deshumanizar a la mitad de la población si así se podía evitar el fin de la raza humana? Para algunos, Gilead era un “mal menor”, mientras que para otros era la personificación del mal absoluto. A través del testimonio y la lucha a capa y espada de June, fuimos testigos de la podredumbre que subyacía en el estado de Gilead. No voy a entrar en más detalles al respecto para el que no haya visto la serie original.
Teniendo en cuenta lo dicho hasta ahora, quiero dejar constancia de la siguiente reflexión:
En el momento de su estreno, allá por el 2017, parecía de locos pensar que una ideología radical lograse envenenar la mente de los ciudadanos occidentales. Casi diez años después del estreno, Occidente se comió con patatas una ideología radical y ahora va camino de comerse otra diametralmente opuesta. Una que está muy en la línea del “Cuento de la Criada”. La realidad, como se puede ver, siempre supera a la ficción.
Dicho esto, procedo a conectar todo este tejemaneje de aclaraciones y reflexiones con lo que he visto hasta ahora de “Los Testamentos”.
Para ello, he de ahondar en la zona SPOILER.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
El principio de “Los Testamentos” es tan potente que MEJORA de forma significativa el final un tanto insulso—por lo menos bajo mi punto de vista—de “El Cuento de la Criada”. En la serie original, June y Mayday parecieron asestar un golpe mortal y definitivo contra Gilead. Eso, en términos de credibilidad era una completa tomadura de pelo. Las distopías clásicas—bien podríamos decir: las distopías de calidad—siempre acaban con el disidente muerto y/o sometido y su rebelión completamente sofocada. Y esto tiene toda la lógica del mundo, al final el individuo es demasiado pequeño e insignificante para ganar un pulso a algo tan grande como un superestado o una organización política por muy tiránica que sea. Y menos aún cuando ese superestado ostenta el monopolio de un bien de primerísima necesidad que todo el mundo quiere, incluyendo sus mayores detractores.
En otras palabras: No tenía sentido que Gilead cayese. Por suerte “LOS TESTAMENTOS” CORRIGE ESTE ERROR DESDE EL PRIMER FOTOGRAMA.
En otras palabras: No tenía sentido que Gilead cayese. Por suerte “LOS TESTAMENTOS” CORRIGE ESTE ERROR DESDE EL PRIMER FOTOGRAMA.

Gilead sigue en pie. Mayday sigue actuando como una suerte de organización terrorista que sabotea como mejor puede a Gilead, pero—lógico y normal—no es capaz de acabar con el superestado.
De hecho, comienza a germinar una especie de aceptación tácita de la existencia de Gilead. Los ciudadanos de otros países “toleran” la presencia de misioneras que van repartiendo la doctrina de Gilead de forma pacífica de puerta en puerta como si fuesen testigos de Jehová. Este factor, junto con la presencia de las “Ciruelas” y “Perlas”—ahora hablo de ellas—, vaticina un hipotético éxito del plan de Gilead.
Si en “El Cuento de la Criada” la historia estaba contada desde la perspectiva de las Criadas—mujeres nacidas libres que acabaron siendo esclavas involuntarias del superestado—, en “Los Testamentos”, la historia está narrada desde el punto de vista de las llamadas “Ciruelas”—hijas nacidas en el seno de Gilead— y las “Perlas”—Muchachas jóvenes y fértiles de otros estados captadas por Gilead.
Fijaos como ha cambiado el panorama. Antes la resistencia se veía como algo natural, pero ahora incluso parece que los disidentes sean los malos de la película. Antes deba miedo, ahora da auténtico terror.
“Los Testamentos” está llamada a ser una gran serie distópica porque en ella se ha conseguido normalizar el horror. Las “Ciruelas” ven como algo normal las ejecuciones públicas de traidores al género, la mutilación de miembros corporales y la humillación. Las “Perlas” aprenden y admiran la terrible cultura de Gilead y aceptan de buen grado ser reducidas a incubadoras humanas sin ideas propias ni emociones.
Da la terrible sensación de que la mítica frase de June “NO DEJES QUE LOS CABRONES TE HAGAN POLVO” que dio pie a su revolución ha devenido en un slogan vacío. ¡Y ojo, June vuelve a salir!, pero “Los Testamentos” la han dotado de un aire de villanía muy interesante. Quiere recuperar a su hija convertida en “Ciruela” y no duda ni por un instante en aprovecharse del dolor y sufrimiento de una chica que ha perdido a sus padres para que la ayude en su empresa. Como diría Harvey Dent: “O mueres como un héroe o vives lo suficiente para verte convertido en un villano”. Cuando de sus labios salen las palabras “No dejes que los cabrones te hagan polvo”, esa vez no lo utiliza como un instrumento para inspirar sino para captar a una víctima. Al final se convirtió en el monstruo contra el que tan apasionadamente luchó.
Ignoro el devenir de la serie y de sus personajes, pero de momento VA SOBRE RUEDAS.
De momento eso os cuento.
A más ver y que el buen cine sea con vosotros.
De hecho, comienza a germinar una especie de aceptación tácita de la existencia de Gilead. Los ciudadanos de otros países “toleran” la presencia de misioneras que van repartiendo la doctrina de Gilead de forma pacífica de puerta en puerta como si fuesen testigos de Jehová. Este factor, junto con la presencia de las “Ciruelas” y “Perlas”—ahora hablo de ellas—, vaticina un hipotético éxito del plan de Gilead.
Si en “El Cuento de la Criada” la historia estaba contada desde la perspectiva de las Criadas—mujeres nacidas libres que acabaron siendo esclavas involuntarias del superestado—, en “Los Testamentos”, la historia está narrada desde el punto de vista de las llamadas “Ciruelas”—hijas nacidas en el seno de Gilead— y las “Perlas”—Muchachas jóvenes y fértiles de otros estados captadas por Gilead.
Fijaos como ha cambiado el panorama. Antes la resistencia se veía como algo natural, pero ahora incluso parece que los disidentes sean los malos de la película. Antes deba miedo, ahora da auténtico terror.
“Los Testamentos” está llamada a ser una gran serie distópica porque en ella se ha conseguido normalizar el horror. Las “Ciruelas” ven como algo normal las ejecuciones públicas de traidores al género, la mutilación de miembros corporales y la humillación. Las “Perlas” aprenden y admiran la terrible cultura de Gilead y aceptan de buen grado ser reducidas a incubadoras humanas sin ideas propias ni emociones.
Da la terrible sensación de que la mítica frase de June “NO DEJES QUE LOS CABRONES TE HAGAN POLVO” que dio pie a su revolución ha devenido en un slogan vacío. ¡Y ojo, June vuelve a salir!, pero “Los Testamentos” la han dotado de un aire de villanía muy interesante. Quiere recuperar a su hija convertida en “Ciruela” y no duda ni por un instante en aprovecharse del dolor y sufrimiento de una chica que ha perdido a sus padres para que la ayude en su empresa. Como diría Harvey Dent: “O mueres como un héroe o vives lo suficiente para verte convertido en un villano”. Cuando de sus labios salen las palabras “No dejes que los cabrones te hagan polvo”, esa vez no lo utiliza como un instrumento para inspirar sino para captar a una víctima. Al final se convirtió en el monstruo contra el que tan apasionadamente luchó.
Ignoro el devenir de la serie y de sus personajes, pero de momento VA SOBRE RUEDAS.
De momento eso os cuento.
A más ver y que el buen cine sea con vosotros.
Miniserie
2026
7
19 de marzo de 2026
19 de marzo de 2026
23 de 27 usuarios han encontrado esta crítica útil
Por desgracia para todos, el desastre nuclear de Chernobyl ocurrido en 1986 no fue ni el primero ni el último de su especie, solo el más “famoso”. Mientras que el combustible expuesto a la atmósfera del cuarto reactor de Chernobyl amenazaba con envenenar gran parte del continente euroasiático, al otro lado del Atlántico estaba a punto de ocurrir otro terrible suceso que tendría como primeros protagonistas a dos chatarreros y un artefacto que no debieron haber encontrado jamás.
Los hechos ocurrieron en Goiânia (Brasil), 1987.
A un kilómetro de Praça Cívica se alzaba el edificio en ruinas del Instituto Goiano de Radioterapia. El equipo y los instrumentos de medicina nuclear fueron desmantelados y trasladados a excepción de una unidad de radioterapia, que acabó semi enterrada y abandonada entre los escombros del inmueble. Este la primera gran desdicha.
El 13 de septiembre de 1987, Roberto Dos Santos Alves y Wagner Mota Pereira se toparon con el artefacto sin saber que era ni cuales eran las fatales consecuencias de manipularlo con precaución. Dos Santos Alves y Mota Pereira no eran delincuentes abyectos ni genios del mal, simplemente eran ciudadanos pobres cuyas vidas dependían de la chatarra herrumbrosa que conseguían apilar cada día. Lo único que sabían de aquel artefacto es que pesaba mucho y si pesaba mucho, entonces debía tener algún valor. Sin pensárselo dos veces, desmontaron parte del aparato, lo cargaron en una carretilla y se lo llevaron a la casa de Dos Santos situada a medio kilómetro del Instituto Goiano de Radioterapia.
Ignorantes de lo que tenían entre sus manos, se hicieron de varias herramientas de mano con el fin de extraer el secreto que escondía el artefacto. Después de varias horas, abrieron una Caja de Pandora que desprendía un hipnótico color azul fluorescente. Una luz que parecía de otro mundo.
Cinco días después, Dos Santos Alves y Mota Pereira vendieron las piezas a Devair Alves Ferreira, propietario de una chatarrería cercana, por un módico precio. Los vendedores tenían un aspecto horrible el día de la venta. Presentaban extrañas quemaduras en sus manos y brazos, tosían, tenían náuseas y sufrían de una fuerte diarrea. No se les ocurrió pensar por un solo instante que existía una relación directa entre el hallazgo de la máquina y su cada vez peor estado de salud, pero el hambre y la pobreza es lo que tiene. Cuando estos dos males llaman a la puerta todos los días, la salud siempre queda en un segundo plano. Sin embargo, la parte más horrible de esta historia comenzó justo después de la venta de las piezas.
Alves Ferreira, propietario de la chatarrería, se sintió igualmente fascinado por la fluorescencia azulada del material que contenían las piezas. Entonces extrajo la sustancia y se la mostró a sus amigos, conocidos y familiares. Todos ellos entraron en contacto directo con el material fluorescente, incluyendo a la hija de seis años del hermano de Alves Ferreira—quien llegó incluso a ingerirlo y esparcirlo por el cuerpo—.
Dos semanas después del robo, todas las personas que habían tenido contacto con la sustancia estaban gravemente enfermas.
No lo sabían, pero aquella luz fluorescente dimanaba de una sustancia radioactiva y mortal llamada Cesio-137 que se propagó como una malévola enfermedad contaminando todo lo que tocaba.
Lo que ocurrió a posteriori fue uno de los accidentes nucleares de naturaleza civil jamás acaecidos y que no tuvo la visibilidad suficiente ni en su momento ni mucho tiempo después.
Por fortuna, NETFLIX parece que se está poniendo las pilas últimamente y de vez en cuando nos deleita con ficciones basadas en hechos reales realizadas con rigor, buen pulso narrativo y respeto hacia las víctimas y supervivientes.
“Emergencia Radioactiva” es una excelente recreación del accidente nuclear de Goiânia, pero le falta esa mala leche que tenía la serie de la HBO “Chernobyl” a la hora de señalar a las instituciones, personas y organismos relacionadas de forma directa o indirecta con el desastre. Y ojo, que para buscar a los responsables de estos desastres hay que mirar siempre hacia arriba y nunca hacia abajo.
Continuo en la zona SPOILER.
Los hechos ocurrieron en Goiânia (Brasil), 1987.
A un kilómetro de Praça Cívica se alzaba el edificio en ruinas del Instituto Goiano de Radioterapia. El equipo y los instrumentos de medicina nuclear fueron desmantelados y trasladados a excepción de una unidad de radioterapia, que acabó semi enterrada y abandonada entre los escombros del inmueble. Este la primera gran desdicha.
El 13 de septiembre de 1987, Roberto Dos Santos Alves y Wagner Mota Pereira se toparon con el artefacto sin saber que era ni cuales eran las fatales consecuencias de manipularlo con precaución. Dos Santos Alves y Mota Pereira no eran delincuentes abyectos ni genios del mal, simplemente eran ciudadanos pobres cuyas vidas dependían de la chatarra herrumbrosa que conseguían apilar cada día. Lo único que sabían de aquel artefacto es que pesaba mucho y si pesaba mucho, entonces debía tener algún valor. Sin pensárselo dos veces, desmontaron parte del aparato, lo cargaron en una carretilla y se lo llevaron a la casa de Dos Santos situada a medio kilómetro del Instituto Goiano de Radioterapia.
Ignorantes de lo que tenían entre sus manos, se hicieron de varias herramientas de mano con el fin de extraer el secreto que escondía el artefacto. Después de varias horas, abrieron una Caja de Pandora que desprendía un hipnótico color azul fluorescente. Una luz que parecía de otro mundo.
Cinco días después, Dos Santos Alves y Mota Pereira vendieron las piezas a Devair Alves Ferreira, propietario de una chatarrería cercana, por un módico precio. Los vendedores tenían un aspecto horrible el día de la venta. Presentaban extrañas quemaduras en sus manos y brazos, tosían, tenían náuseas y sufrían de una fuerte diarrea. No se les ocurrió pensar por un solo instante que existía una relación directa entre el hallazgo de la máquina y su cada vez peor estado de salud, pero el hambre y la pobreza es lo que tiene. Cuando estos dos males llaman a la puerta todos los días, la salud siempre queda en un segundo plano. Sin embargo, la parte más horrible de esta historia comenzó justo después de la venta de las piezas.
Alves Ferreira, propietario de la chatarrería, se sintió igualmente fascinado por la fluorescencia azulada del material que contenían las piezas. Entonces extrajo la sustancia y se la mostró a sus amigos, conocidos y familiares. Todos ellos entraron en contacto directo con el material fluorescente, incluyendo a la hija de seis años del hermano de Alves Ferreira—quien llegó incluso a ingerirlo y esparcirlo por el cuerpo—.
Dos semanas después del robo, todas las personas que habían tenido contacto con la sustancia estaban gravemente enfermas.
No lo sabían, pero aquella luz fluorescente dimanaba de una sustancia radioactiva y mortal llamada Cesio-137 que se propagó como una malévola enfermedad contaminando todo lo que tocaba.
Lo que ocurrió a posteriori fue uno de los accidentes nucleares de naturaleza civil jamás acaecidos y que no tuvo la visibilidad suficiente ni en su momento ni mucho tiempo después.
Por fortuna, NETFLIX parece que se está poniendo las pilas últimamente y de vez en cuando nos deleita con ficciones basadas en hechos reales realizadas con rigor, buen pulso narrativo y respeto hacia las víctimas y supervivientes.
“Emergencia Radioactiva” es una excelente recreación del accidente nuclear de Goiânia, pero le falta esa mala leche que tenía la serie de la HBO “Chernobyl” a la hora de señalar a las instituciones, personas y organismos relacionadas de forma directa o indirecta con el desastre. Y ojo, que para buscar a los responsables de estos desastres hay que mirar siempre hacia arriba y nunca hacia abajo.
Continuo en la zona SPOILER.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
La miniserie muestra con detalle las labores de limpieza y prevención del vertido de Cesio-137, pero carece de la valentía que en su día tuvo Craig Mazin a la hora de escribir el libreto de su magna obra “Chernobyl”.
Bien es cierto que al final no fue un accidente tan colosal como el ocurrido en tierras ucranianas, sin embargo, tampoco fue baladí. Las autoridades brasileñas realizaron un esfuerzo titánico, casi 100.000 presentaron algún indicio de estar contaminadas y por lo menos 250 de ellas eran fuentes de radiación con patas. Las chatarrerías y viviendas donde ocurrieron los hechos, así como decenas de hectáreas de terrenos y viviendas anexas fueron desmanteladas y sepultadas bajo una densa capa de hormigón.
La miniserie, cuando parece que tiene intención de profundizar en las causas e investigar como se pudo cometer la temeraria imprudencia de dejar a su suerte equipo nuclear olvidado en las ruinas de un hospital, opta por centrarse en el aspecto más humano de la historia—sufrimiento de las víctimas de la radiación y el terrible fallecimiento de la niña que untó su cuerpo con la sustancia—y deja de lado todo lo demás.
No es que sea una catástrofe, pero se hubiese agradecido ese puntito de mala leche que tenía “Chernobyl”, aunque como ya señalé en otras críticas; “Chernobyl” es una obra maestra que se antoja difícil en igualar y superar.
Más allá de eso, “Emergencia Radioactiva” es una grata sorpresa importada del mismo lugar donde tuvieron lugar los hechos, está muy bien realizada y se ve de un tirón.
Eso es todo por ahora.
A más ver y que el buen cine sea con vosotros.
Bien es cierto que al final no fue un accidente tan colosal como el ocurrido en tierras ucranianas, sin embargo, tampoco fue baladí. Las autoridades brasileñas realizaron un esfuerzo titánico, casi 100.000 presentaron algún indicio de estar contaminadas y por lo menos 250 de ellas eran fuentes de radiación con patas. Las chatarrerías y viviendas donde ocurrieron los hechos, así como decenas de hectáreas de terrenos y viviendas anexas fueron desmanteladas y sepultadas bajo una densa capa de hormigón.
La miniserie, cuando parece que tiene intención de profundizar en las causas e investigar como se pudo cometer la temeraria imprudencia de dejar a su suerte equipo nuclear olvidado en las ruinas de un hospital, opta por centrarse en el aspecto más humano de la historia—sufrimiento de las víctimas de la radiación y el terrible fallecimiento de la niña que untó su cuerpo con la sustancia—y deja de lado todo lo demás.
No es que sea una catástrofe, pero se hubiese agradecido ese puntito de mala leche que tenía “Chernobyl”, aunque como ya señalé en otras críticas; “Chernobyl” es una obra maestra que se antoja difícil en igualar y superar.
Más allá de eso, “Emergencia Radioactiva” es una grata sorpresa importada del mismo lugar donde tuvieron lugar los hechos, está muy bien realizada y se ve de un tirón.
Eso es todo por ahora.
A más ver y que el buen cine sea con vosotros.
5
28 de febrero de 2026
28 de febrero de 2026
18 de 18 usuarios han encontrado esta crítica útil
Antes de entrar a analizar la miniserie en cuestión, quisiera rememorar dos casos reales protagonizados por víctimas reales y por monstruos lamentablemente reales que se convirtieron en dos enormes focos de atención mediática a principios del siglo XXI.
Curiosamente, ambos casos tuvieron lugar en Austria.
El 28 de agosto de 1984, una muchacha de 18 años llamada Elisabeth Fritzl desapareció de la faz de la Tierra no dejando nada tras de sí, salvo una misteriosa nota hallada un mes después que iba dirigida a sus padres y que de forma enigmática y muy sucinta les indicaba que dejasen de buscarla.
El 2 de marzo de 1998, una niña de 10 años llamada Natascha Kampusch desapareció sin dejar ni un solo rastro tras de sí, salvo vagos testimonios de terceros que afirmaban haberla visto por última vez subirse a una furgoneta blanca.
El tiempo pasó y el interés mediático se disipó. Tanto Elizabeth como Natascha acabaron siendo dos chicas anónimas más en un océano de chicas anónimas desaparecidas sin rastro. Las posibilidades de que se volviese a saber algo sobre las dos muchachas eran prácticamente inexistentes.
Curiosamente, ambos casos tuvieron lugar en Austria.
El 28 de agosto de 1984, una muchacha de 18 años llamada Elisabeth Fritzl desapareció de la faz de la Tierra no dejando nada tras de sí, salvo una misteriosa nota hallada un mes después que iba dirigida a sus padres y que de forma enigmática y muy sucinta les indicaba que dejasen de buscarla.
El 2 de marzo de 1998, una niña de 10 años llamada Natascha Kampusch desapareció sin dejar ni un solo rastro tras de sí, salvo vagos testimonios de terceros que afirmaban haberla visto por última vez subirse a una furgoneta blanca.
El tiempo pasó y el interés mediático se disipó. Tanto Elizabeth como Natascha acabaron siendo dos chicas anónimas más en un océano de chicas anónimas desaparecidas sin rastro. Las posibilidades de que se volviese a saber algo sobre las dos muchachas eran prácticamente inexistentes.

Y entonces, pasados muchos años….
Reaparecieron.
Natascha Kampusch reapareció un 23 de agosto del año 2006. Su desaparición no fue fruto de una decisión voluntaria ni de un simple accidente. Fue secuestrada por un perturbado que la mantuvo encerrada en un zulo durante más de ocho años.
Elisabeth Fritzl reapareció en el mes de abril del año 2008 en un hospital de Austria después de haber estado cautiva durante 24 años en un sótano de su propia casa. Su secuestrador fue nada menos su padre Josef, quien abusó de ella llegando a dejarla embarazada siete veces.
Estas mujeres sobrevivieron, pero algo dentro de ellas murió el mismo día que fueron arrastradas al abismo. Cuando desaparecieron, el mundo siguió girando, la vida siguió para todos los demás. Y cuando regresaron… todo era diferente. El mundo era diferente, ellas eran diferentes.
Los casos de Kampusch y Fritzl no fueron los primeros, únicos y—por desgracia— últimos consistentes en dar testimonio de una aberrante conducta delictiva consistente en apresar a una niña, mantenerla cautiva en un lugar apartado y someterla a un abuso y tortura inhumanas. Sin embargo, fueron los casos más sonados de esta figura delictiva durante el primer cuarto del siglo XXI.
Reaparecieron.
Natascha Kampusch reapareció un 23 de agosto del año 2006. Su desaparición no fue fruto de una decisión voluntaria ni de un simple accidente. Fue secuestrada por un perturbado que la mantuvo encerrada en un zulo durante más de ocho años.
Elisabeth Fritzl reapareció en el mes de abril del año 2008 en un hospital de Austria después de haber estado cautiva durante 24 años en un sótano de su propia casa. Su secuestrador fue nada menos su padre Josef, quien abusó de ella llegando a dejarla embarazada siete veces.
Estas mujeres sobrevivieron, pero algo dentro de ellas murió el mismo día que fueron arrastradas al abismo. Cuando desaparecieron, el mundo siguió girando, la vida siguió para todos los demás. Y cuando regresaron… todo era diferente. El mundo era diferente, ellas eran diferentes.
Los casos de Kampusch y Fritzl no fueron los primeros, únicos y—por desgracia— últimos consistentes en dar testimonio de una aberrante conducta delictiva consistente en apresar a una niña, mantenerla cautiva en un lugar apartado y someterla a un abuso y tortura inhumanas. Sin embargo, fueron los casos más sonados de esta figura delictiva durante el primer cuarto del siglo XXI.

Para bien o para mal, recordaron a todo el mundo que los monstruos existen, que dichos monstruos son humanos, que tienen la apariencia de ese vecino amable o de ese progenitor ejemplar, y que en todo sótano—ya sea en Austria o en cualquier lugar del mundo—se puede esconder una o varias muñecas humanas.
“Girl Taken” es una miniserie que habla de esas tantas muchachas que acaban siendo presas de un monstruo que las sepulta en el olvido. Una miniserie que tenía la posibilidad de dibujar un retrato que captase el horror que experimenta la víctima superviviente cuando, después de un enorme lapso de tiempo bajo el yugo de su monstruoso captor, regresa a un mundo que pasó página, que dejó de buscarla y que prácticamente se olvidó de ella.
Por desgracia, esta miniserie se conformó con arañar la superficie y ser una más del montón.
Ahondo en la zona SPOILER.
“Girl Taken” es una miniserie que habla de esas tantas muchachas que acaban siendo presas de un monstruo que las sepulta en el olvido. Una miniserie que tenía la posibilidad de dibujar un retrato que captase el horror que experimenta la víctima superviviente cuando, después de un enorme lapso de tiempo bajo el yugo de su monstruoso captor, regresa a un mundo que pasó página, que dejó de buscarla y que prácticamente se olvidó de ella.
Por desgracia, esta miniserie se conformó con arañar la superficie y ser una más del montón.
Ahondo en la zona SPOILER.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Tras cinco años de haber sido declarada desaparecida, Lily Riser (interpretada por Tallulah Evans) consigue escapar de las garras de su secuestrador—un psicótico docente interpretado por Alfie Allen—, quien la mantuvo cautiva y encadenada en el sótano de una casa, lugar donde abusó psíquica, física y sexualmente de ella llegando incluso a dejarla embarazada.
Los primeros tres capítulos son de lejos los más interesantes de la miniserie. En ellos se nos hace un esbozo del monstruo— que de cara a la galería se nos presenta como un ciudadano ejemplar, pero que de puertas para dentro es un bicho de cuidado—, un esbozo de la víctima—una chica normal en casi todos sus aspectos que tuvo la mala suerte de confiar demasiado en una persona muy cercana de su entorno— y un esbozo de la familia de la víctima—una hermana pequeña y una madre que observan con impotencia como un ser querido las ha sido arrebatadas.
En esos tres capítulos se condensan a la perfección los cinco años de tormentoso cautiverio de la víctima y el sufrimiento de sus familiares. A la par que el cuerpo y la psique de Lily son destruidos por su captor, el cuerpo y la psique de la hermana pequeña y la madre se ven alterados. Abby Riser—hermana pequeña de Lily e interpretada por Delphi Evans (ambas hermanas también en la vida real), se castiga a sí misma física y psicológicamente por la desaparición llegando a considerarse a sí misma como culpable de lo ocurrido. Y lo más aberrante del asunto es que el monstruo ayuda en las tareas de búsqueda y apoya emocionalmente tanto a la hermana pequeña como a la madre.
Los primeros tres capítulos son de lejos los más interesantes de la miniserie. En ellos se nos hace un esbozo del monstruo— que de cara a la galería se nos presenta como un ciudadano ejemplar, pero que de puertas para dentro es un bicho de cuidado—, un esbozo de la víctima—una chica normal en casi todos sus aspectos que tuvo la mala suerte de confiar demasiado en una persona muy cercana de su entorno— y un esbozo de la familia de la víctima—una hermana pequeña y una madre que observan con impotencia como un ser querido las ha sido arrebatadas.
En esos tres capítulos se condensan a la perfección los cinco años de tormentoso cautiverio de la víctima y el sufrimiento de sus familiares. A la par que el cuerpo y la psique de Lily son destruidos por su captor, el cuerpo y la psique de la hermana pequeña y la madre se ven alterados. Abby Riser—hermana pequeña de Lily e interpretada por Delphi Evans (ambas hermanas también en la vida real), se castiga a sí misma física y psicológicamente por la desaparición llegando a considerarse a sí misma como culpable de lo ocurrido. Y lo más aberrante del asunto es que el monstruo ayuda en las tareas de búsqueda y apoya emocionalmente tanto a la hermana pequeña como a la madre.

Alfie Allen
El profesor se revela como un monstruo aberrante, un vampiro emocional que disfruta con el mal ajeno—en estos tres primeros capítulos nos damos cuenta además del sádico maltrato psicológico al que tenía sometido a su esposa llegando incluso a convencerla de que era la culpable de que la relación se estuviese yendo al garete—. Su perfil psicopático está muy bien dibujado, es monstruo es inteligente, resolutivo, cruel, sádico y manipulador.
El final del segundo capítulo, en el cual Lily consigue escaparse por un descuido de su captor—al igual que en el caso Kampusch con ciertos matices—, es el pórtico del segmento más interesante de la miniserie. De hecho, opino que “Girl Taken” hubiese sido excepcional de haberse centrado en explorar las líneas temáticas expuestas en el capítulo 1x03.
El 1x03 es BRUTAL. No exagero nada cuando digo esto. Se expone algo que ya se expuso en la segunda mitad de la genial película de Lenny Abrahamson del año 2015 titulada “The Room”, pero en este caso a la víctima no la quedó ni el consuelo de tener a su hijo con ella. En este capítulo la víctima se da cuenta para su disgusto que el mundo siguió girando cuando ella desapareció, que en mayor o menor medida todos pasaron página, que el chico que le gustaba ahora es el novio de su hermana pequeña y que, a pesar de haber escapado de un monstruo, su mente y su cuerpo han sido corrompidos. El momento en que su familia y el chico están sentados a la mesa y ella dice con total naturalidad que nadie puede empezar a comer hasta que el chico se el primero en dar el primer bocado resulta espeluznante.
Lamentablemente todo se queda en un espejismo, a partir del 1x04 la serie comienza un descenso de culo y cuesta abajo. Pasa de ser un drama psicológico muy interesante a un thriller policiaco de tercera fila que concluye en un final que roza lo patético.
En síntesis, “Girl Taken” se siente como una miniserie que podría haber sido genial, pero al final es una miniserie del montón. Entretenida y con un capítulo muy destacable, pero del montón.
A más ver, y que el buen cine sea con vosotros.
El final del segundo capítulo, en el cual Lily consigue escaparse por un descuido de su captor—al igual que en el caso Kampusch con ciertos matices—, es el pórtico del segmento más interesante de la miniserie. De hecho, opino que “Girl Taken” hubiese sido excepcional de haberse centrado en explorar las líneas temáticas expuestas en el capítulo 1x03.
El 1x03 es BRUTAL. No exagero nada cuando digo esto. Se expone algo que ya se expuso en la segunda mitad de la genial película de Lenny Abrahamson del año 2015 titulada “The Room”, pero en este caso a la víctima no la quedó ni el consuelo de tener a su hijo con ella. En este capítulo la víctima se da cuenta para su disgusto que el mundo siguió girando cuando ella desapareció, que en mayor o menor medida todos pasaron página, que el chico que le gustaba ahora es el novio de su hermana pequeña y que, a pesar de haber escapado de un monstruo, su mente y su cuerpo han sido corrompidos. El momento en que su familia y el chico están sentados a la mesa y ella dice con total naturalidad que nadie puede empezar a comer hasta que el chico se el primero en dar el primer bocado resulta espeluznante.
Lamentablemente todo se queda en un espejismo, a partir del 1x04 la serie comienza un descenso de culo y cuesta abajo. Pasa de ser un drama psicológico muy interesante a un thriller policiaco de tercera fila que concluye en un final que roza lo patético.
En síntesis, “Girl Taken” se siente como una miniserie que podría haber sido genial, pero al final es una miniserie del montón. Entretenida y con un capítulo muy destacable, pero del montón.
A más ver, y que el buen cine sea con vosotros.
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