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Voto de chemoumbria:
6
Voto de chemoumbria:
6
Intriga. Romance. Thriller. Drama Virgil Oldman (Geoffrey Rush), un hombre solitario y excéntrico, es un experto en arte y un agente de subastas muy apreciado. Su vida transcurre al margen de cualquier sentimiento o emoción hasta que conoce a una hermosa y misteriosa joven (Sylvia Hoeks) que le encarga tasar y vender las obras de arte heredadas de sus padres. Esta joven, que sufre una extraña enfermedad psicológica que la mantiene aislada del mundo, transformará para siempre la vida de Virgil.  [+]
8 de febrero de 2015
7 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil
Al acabar me he vuelto a quedar con esa sensación de que el guionista (y director) estaba tras la pantalla diciendo: 'que, soy ingenioso ¿eh? ¿has visto?'. Y la verdad es que no me ha parecido ingenioso. Me parece que el guión hace aguas por muchos sitios y que por eso a mitad de película se rompe la suspensión de la realidad, porque las escenas resultan totalmente artificiales. Aun así me parece una película interesante, tiene partes aprovechables y no se hace pesada.

En la crítica con 'spoiler' me explayo más sobre mi opinión. No quiero chafarle a nadie su visionado.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Hacer una película sobre timos perfectos siempre tiene este peligro: que te pases de listo para intentar sorprender al espectador. Y la verdad es que en esta película no logran esa sorpresa porque la cosa se ve venir a mitad de la película, donde ya la cosa tiene aspectos tan extraños que te das cuenta de que tiene que ser una farsa por necesidad.

El problema de la trama es que como timo perfecto no tiene pies ni cabeza. Seguro que había millones de formas mejores de robarle los cuadros al pobre señor Oldman que alquilar una mansión, fingir que hay una agorafóbica dentro, intuir que se iba a enamorar, que no iba a investigar nada sobre ella, que la iba a llevar a su sancta sanctorum mostrándole la clave de la entrada (cierra los ojos, vamos...) y que luego la iba a dejar en casa sin vigilancia para que le robasen los cuadros. Para hacer todo eso montamos una tienda de apaños ¡con clientela y todo!, esperamos además que el chico que es un manitas camele a un hombre frío y distante para hacerse su mejor amigo y de paso ponemos en juego un autómata muy valioso que, por cierto, dejamos de regalo al pobre desgraciado para que lo disfrute.
Pero es que el golpe ya hace aguas en su base, sin necesidad de ir a la parte más truculenta que justifique la película: ¿de verdad un tasador profesional como Oldman, al que llaman de los lugares más importantes, va a tasar una propiedad y su contenido sin investigar su origen? ¿Se tiene que enterar de que la casa es de la enana (¿un guiño a Lynch?) al final, de casualidad? ¿No sabe de donde vienen las piezas? ¿Ni siquiera se molesta en investigar a la familia de Claire? Es todo un sinsentido, un castillo de naipes que se desploma con un soplo.

Que no. Que esto es lo mismo que 'The game'. Es tan rebuscado que pierde sentido como plan y hace que como espectador te estés preocupando más con como van a justificar la trama que a disfrutar de la misma. Y la justificación no existe. Por mucho que haya gente por aquí que quiera verle tres pies al gato el planteamiento es absurdo desde su mismo punto de partida.

La película a mi parecer hubiera ganado enteros si la historia de amor fuera real. Porque era lo interesante, lo enfermizo de la relación y el paralelismo entre la vida de Claire y Oldman. Con esa trama iría muy bien, pero como película de estafadores es un despropósito.
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