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España España · Madrid
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Voto de Moody:
5
Voto de Moody:
5
Comedia La historia transcurre en el cálido verano de 2010 en una pequeña capital de provincias española. Un peculiar y disfuncional comando de ETA -formado por un veterano que está deseando demostrar que no es un cobarde (Javier Cámara), una pareja cuyo compromiso depende de la continuidad de la banda (Miren Ibarguren y Gorka Otxoa) y un manchego que cree que entrar en el comando le hará sentir como si fuera Chuck Norris (Julián López)- se ... [+]
14 de octubre de 2017
6 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
Sin duda “Fe de erratas” llega en el momento justo. Un momento convulso que bien merece soltar tensión a través de una comedia despreocupada, que trata un tema complicado como es un grupo terrorista listo para actuar en cualquier momento.

Cobeaga y San José, también guionistas de “Ocho apellidos vascos” y “Ocho apellidos catalanes”, se atreven ahora con el conflicto vasco a través de un heterogéneo grupo de activistas que siguen una idea política sin tener muy claro el rumbo a tomar. Ambos definen la película como una comedia, pero las gracias llegan en píldoras pequeñas y en menores dosis que en sus trabajos anteriores, en los que recurrían más al chiste fácil que a un humor más sofisticado. Encontramos algunas situaciones interesantes, momentos simpáticos y diálogos a menudo bastante ácidos, pero comedia, lo que se dice comedia pura y dura, pues exactamente no.

Lo que “Fe de etarras” pretende es hacer una crítica encubierta con humor. Una inteligente crítica hacia una sociedad que no sabe escuchar, una crítica sensible que trata un tema tabú sin complejos, intentando que veamos un poco más allá. Con temas como la gastronomía o ese brillante diálogo sobre las bandas terroristas para avanzar la trama, la película consigue no frivolizar con las víctimas, y de esta manera reír es posible.
Y todo ambientado en el Mundial de fútbol de Suráfrica, momento álgido del patriotismo nacional que desespera a los protagonistas. Cámara es la cabeza pensante del grupo, un activista convencido que reúne a un grupo variopinto. Ibarguren, Otxoa y López son los otros integrantes, dispuestos a actuar pero sin muchas ideas. Un reparto bien conseguido que da veracidad a sus personajes con apenas un par de apuntes.

“Fe de etarras” no se ríe de las víctimas, por las que tiene todo el respeto del mundo. Es incisiva pero también ligera, algo que por momentos le pasa factura con un sencillo desarrollo de los personajes o un final mucho más serio de lo que se preveía. Una película posiblemente necesaria a la que se le coge cariño pero que no termina de levantar el vuelo.
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