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5,7
321
Drama
El genio literario Samuel Beckett vivió una vida de muchas etapas: 'bon vivant' parisino, combatiente de la Resistencia en la II Guerra Mundial, dramaturgo ganador del Premio Nobel, marido mujeriego y recluso. Pero, a pesar de toda la adulación que recibió, era un hombre muy consciente de sus propios defectos. En 1969, tras haber sido galardonado con el Premio Nobel de Literatura, un avergonzado Beckett simplemente quería deshacerse de él. (FILMAFFINITY) [+]
30 de mayo de 2024
30 de mayo de 2024
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James Marsh nos obsequia con una película biográfica al modo Hollywood de ese gran escritor, novelista, poeta y dramaturgo irlandés que fue Samuel Barclay Beckett (1906-1989). Beckett derribaría muchas convenciones del relato y del teatro contemporáneo, creando una poética de imágenes más que de palabras.
Una característica positiva de esta obra es la brevedad, pues en cien minutos, recorre los eventos y alianzas clave en la vida del dramaturgo, encontrando tiempo incluso para algunas reflexiones metafísicas interesantes.
Beckett vivió una vida rica y compleja a la que no faltaron etapas y recovecos a cuál más interesantes. Y el filme es una especie de anatomía de su infelicidad a través de episodios, tomados a veces con crudeza, otros con gracia e interpretados con inteligencia.
Beckett ganó el Premio Nobel de Literatura en 1969 por su escritura, que, renovando las formas de la novela y el drama, adquiere su grandeza a partir de la indigencia moral del hombre moderno.
Una característica positiva de esta obra es la brevedad, pues en cien minutos, recorre los eventos y alianzas clave en la vida del dramaturgo, encontrando tiempo incluso para algunas reflexiones metafísicas interesantes.
Beckett vivió una vida rica y compleja a la que no faltaron etapas y recovecos a cuál más interesantes. Y el filme es una especie de anatomía de su infelicidad a través de episodios, tomados a veces con crudeza, otros con gracia e interpretados con inteligencia.
Beckett ganó el Premio Nobel de Literatura en 1969 por su escritura, que, renovando las formas de la novela y el drama, adquiere su grandeza a partir de la indigencia moral del hombre moderno.

"Premio Nobel y huida con el dinero"
Comienza el filme con Beckett (Byrne) a quien le van a dar el Nobel de Literatura. "¡Qué catástrofe!", le murmura a su esposa Suzanne (Bonnaire), mientras lo convocan al escenario para recibir el galardón. Samuel sube, recoge un sobre y acaba escapando, pero llevándose el dinero del premio.
Lo que sigue es una mordaz conversación entre los dos Beckett (uno el autor recriminatorio, el otro más maliciosamente irónico). Es una especie de diálogo ante un confesor, frente a un doble, al cual pregunta (se pregunta) con melancolía, a quién debería darle el dinero del premio.
Hay, para el personaje, un listado de culpas con diferentes personas y este es el punto de partida de la historia. Viene entonces el tiempo de los flashbacks, que sirven para tomar perspectiva sobre los sucesos y encajar biográficamente los elementos de esta historia.
Están diseñadas como tributo a la obra más famosa del escritor, “Esperando a Godot”, las secciones que evocan la vida de Beckett.
Comienza el filme con Beckett (Byrne) a quien le van a dar el Nobel de Literatura. "¡Qué catástrofe!", le murmura a su esposa Suzanne (Bonnaire), mientras lo convocan al escenario para recibir el galardón. Samuel sube, recoge un sobre y acaba escapando, pero llevándose el dinero del premio.
Lo que sigue es una mordaz conversación entre los dos Beckett (uno el autor recriminatorio, el otro más maliciosamente irónico). Es una especie de diálogo ante un confesor, frente a un doble, al cual pregunta (se pregunta) con melancolía, a quién debería darle el dinero del premio.
Hay, para el personaje, un listado de culpas con diferentes personas y este es el punto de partida de la historia. Viene entonces el tiempo de los flashbacks, que sirven para tomar perspectiva sobre los sucesos y encajar biográficamente los elementos de esta historia.
Están diseñadas como tributo a la obra más famosa del escritor, “Esperando a Godot”, las secciones que evocan la vida de Beckett.
"Infancia"
La primera parada es la infancia de Beckett en los suburbios de Dublín, donde se alimenta el amor del joven por la poesía y por su amable padre William (Barry O'Connor), pero desafiado por su severa madre, May (Lisa Dwyer Hogg).
En sus escritos Beckett demoniza a su madre. Incluso le dice: “el mundo entero eres tú”, para evidenciar el mal ambiente en el que vive con ella, lo cual se agudiza tras la muerte de su padre.
En el lecho de muerte, su padre, conocedor de sus dificultades con la madre no duda en repetirle tres veces: “lucha, lucha, lucha”.
"La despedida"
Cuando el padre, William, muere, no tarda mucho en tomar la decisión de marchar a París, lo cual le comunica a su madre durante una cena, y añade: “espero no volver nunca”.
La madre rivaliza con su Samuel, amén de ocultar sibilinamente su tendencia a abducirlo y controlarlo, en lo cual fracasa.
La primera parada es la infancia de Beckett en los suburbios de Dublín, donde se alimenta el amor del joven por la poesía y por su amable padre William (Barry O'Connor), pero desafiado por su severa madre, May (Lisa Dwyer Hogg).
En sus escritos Beckett demoniza a su madre. Incluso le dice: “el mundo entero eres tú”, para evidenciar el mal ambiente en el que vive con ella, lo cual se agudiza tras la muerte de su padre.
En el lecho de muerte, su padre, conocedor de sus dificultades con la madre no duda en repetirle tres veces: “lucha, lucha, lucha”.
"La despedida"
Cuando el padre, William, muere, no tarda mucho en tomar la decisión de marchar a París, lo cual le comunica a su madre durante una cena, y añade: “espero no volver nunca”.
La madre rivaliza con su Samuel, amén de ocultar sibilinamente su tendencia a abducirlo y controlarlo, en lo cual fracasa.
"En París"
En la Ciudad de la Luz, Beckett, con veintitantos años (interpretado por un delgado y entrañable Fionn O’Shea), hace de asistente de James Joyce (Gillen), cuya familia prácticamente lo adopta.
Joyce pergeñó un plan abusivo para emparejar a Beckett con su problemática hija Lucía, muchacha esquizofrénica (muy bien la madura Gráinne Good) y así dejarla “colocada” y quitarse de encima a muchacha. Pero Beckett, inteligente, rehúye este enlace y Joyce se enojó por un tiempo.
"La amistad con Alfy Péron"
De vividor en París pasó a la Resistencia en el país galo durante la II Guerra Mundial y la amistad formativa de Beckett con su compañero protegido de Joyce, Alfy Péron (Robert Aramayo).
Robert Aramayo interpreta al amigo judío de Beckett, Alfy, quien, aunque sobrevivió a los campos de exterminio, murió poco después de la liberación: nuevas culpas para Beckett.
En la Ciudad de la Luz, Beckett, con veintitantos años (interpretado por un delgado y entrañable Fionn O’Shea), hace de asistente de James Joyce (Gillen), cuya familia prácticamente lo adopta.
Joyce pergeñó un plan abusivo para emparejar a Beckett con su problemática hija Lucía, muchacha esquizofrénica (muy bien la madura Gráinne Good) y así dejarla “colocada” y quitarse de encima a muchacha. Pero Beckett, inteligente, rehúye este enlace y Joyce se enojó por un tiempo.
"La amistad con Alfy Péron"
De vividor en París pasó a la Resistencia en el país galo durante la II Guerra Mundial y la amistad formativa de Beckett con su compañero protegido de Joyce, Alfy Péron (Robert Aramayo).
Robert Aramayo interpreta al amigo judío de Beckett, Alfy, quien, aunque sobrevivió a los campos de exterminio, murió poco después de la liberación: nuevas culpas para Beckett.
"Relación amor-odio con Suzanne"
La parte sustancial de la película es la larga relación de amor y odio de Beckett con Suzanne, interpretada como mujer joven por Léonie Lojkine; un romance vibrante y enamorado inicialmente.
Gran actuación reflexiva de Gabriel Byrne en el papel del Beckett adulto, austero, divertido a veces, arrogante. Sandrine Bonnaire interpreta con solvencia a su esposa Suzanne ya más mayor, a quien engaña con la traductora y crítica Barbara Bray (Maxine Peake). Pero este romance con Barbara no consigue cortar su vínculo con Suzanne.
"Cerrando"
Magnífica fotografía elegante en claroscuro de Antonio Paladino y un dulce toque melódico de la partitura de Sarah Bright, alivian el humor sombrío de Beckett, junto con una puesta en escena acertada.
Película bien interpretada que cuenta la historia con un brío que decae en la segunda parte. La cinta sitúa al dramaturgo en conversación consigo mismo, mirando hacia atrás y desenredando el enredo de amor y culpa de toda una vida.
La parte sustancial de la película es la larga relación de amor y odio de Beckett con Suzanne, interpretada como mujer joven por Léonie Lojkine; un romance vibrante y enamorado inicialmente.
Gran actuación reflexiva de Gabriel Byrne en el papel del Beckett adulto, austero, divertido a veces, arrogante. Sandrine Bonnaire interpreta con solvencia a su esposa Suzanne ya más mayor, a quien engaña con la traductora y crítica Barbara Bray (Maxine Peake). Pero este romance con Barbara no consigue cortar su vínculo con Suzanne.
"Cerrando"
Magnífica fotografía elegante en claroscuro de Antonio Paladino y un dulce toque melódico de la partitura de Sarah Bright, alivian el humor sombrío de Beckett, junto con una puesta en escena acertada.
Película bien interpretada que cuenta la historia con un brío que decae en la segunda parte. La cinta sitúa al dramaturgo en conversación consigo mismo, mirando hacia atrás y desenredando el enredo de amor y culpa de toda una vida.
En un momento de la obra teatral Esperando a Godot, uno de los personajes (Vladimir) le comenta a otro (Estragón) que le gustaría escuchar lo que se le pasa por la cabeza a un tercero (Pozzo). Es cuando Estragón invita a Pozzo a bailar antes, a lo que este último no pone objeciones: «Baila primero, piensa después... Es el orden natural». Este “baila primero, piensa después...”, sirve para el título del filme.
Publicado en revista Encadenados: https://encadenados.org/criticas/dance-first-2/
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