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Voto de Meinster:
8
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8
Cine negro. Intriga El detective Mike Hammer recoge en la carretera, en plena noche, a una muchacha que huye de un peligro mortal. Poco después son interceptados por los acosadores, unos despiadados matones que, tras torturar y matar a la muchacha y pegar una paliza al duro detective, les arrojan por un precipicio. Hammer logra salir indemne, y se dedicará a investigar este misterioso caso... (FILMAFFINITY)
17 de junio de 2026 Sé el primero en valorar esta crítica
Robert Aldrich sube la temperatura con esta película, la violencia y la sexualidad se elevan en el cine negro. Estamos ante una película bastante más interesante de lo que pudiera parecer, porque supone una deconstrucción del género.

Mike Hammer es magnífico precisamente porque es un miserable. Rompe totalmente con el detective noble y cínico al estilo Bogart; este tipo es un matón que vive de extorsionar , alguien que cree controlar todo y que se permite lujos. Pero es un incompetente que no se da cuenta de la magnitud de la conspiración en la que se mete. Es una película que hay que darle varias vueltas para comprender lo que ocurre porque el torpe del detective no se entera. Y lo mejor es que el director no se recrea en ello, lo trata con normalidad: así un espectador puede pensar que el detective está haciendo algo bien, mientras que otro, con una mirada más atenta, se da cuenta que está siendo un desastre.

La economía narrativa de Aldrich y del guionista A.I. Bezzerides es fantástica, crea unos secundarios que son oro puro. El mecánico Nick con su ¡Va-va-voom!, los matones, la secretaria Velda que es usada como carnada pero desborda magnetismo, el tipo de la morgue... Cada personaje, aunque dure dos minutos en pantalla, deja su impronta. Los secundarios tienen una presencia tal que devoran al propio protagonista, quizás porque la actuación de Ralph Meeker es simplemente correcta, o quizás ha sido algo buscado, en la desconstrucción del detective,Hammer cree estar avanzando hacia el centro del misterio, pero el film sugiere que en realidad es arrastrado por una red de personajes que entienden mejor el mundo que él.
Otra de las deconstrucciones de la película es la violencia, Hammer recurre a ella cuando se siente perdido, cuando se queda sin recursos, y lo hace constantemente, ya desde el principio, para él es lo natural y la aplica con un placentero sadismo.

La película está cargada de una sensualidad turbia. A diferencia del detective clásico, que suele dominar el juego de la seducción, en esta película son las mujeres las que seducen y desestabilizan al detective. El deseo deja de ser una herramienta del detective y pasa a ser otro territorio donde Hammer pierde.

El ritmo no da respiro ya desde esa introducción con Cloris Leachman corriendo descalza por la carretera vistiendo solo una gabardina.

Y que decir de el final de esa película, es un momento brutales y apocalíptico que queda marcado en la memoría del espectador. Una película que parece una más, pero que, analizada con atención, revela una complejidad muy superior a la que aparenta.
Selección de la película "Film Noir" edición Taschen
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