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España España · Córdoba
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Voto de i42poloj:
5
Voto de i42poloj:
5
2022 Serbia
Animación
6,5
90
Animación. Ciencia ficción. Terror Scorn acontece en un mundo sin límites con distintas regiones conectadas entre sí. Cada una es una estructura similar a un laberinto que se compone de varias salas y caminos que deberás descubrir. La narrativa ocurre dentro del juego y no hay cinemáticas. Todo tiene un motivo y un propósito: tu objetivo pasa por esforzarte en averiguarlo. Videojuego inspirado en los trabajos de H. R. Giger.
7 de noviembre de 2022 1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Se trata de un videojuego interesante a nivel estético sin duda. Este estudio independiente ha creado una aventura de puzzles con toques de terror en un entorno que podría estar inspirado en muchas fuentes: Lovecraft, H. R. Giger, las películas de David Cronenberg, e incluso “Hellraiser”.

Y desde luego entra por los ojos. Sus retorcidos diseños de grandes estructuras antiguas llenas de artilugios orgánicos, monstruos extrañísimos y restos de una civilización misteriosa, están muy bien, así como el “gore”.

Pero ahí queda lo bueno, y tiene muchísima cojera en dos puntos fundamentales de un buen videojuego de primera fila, como son la narrativa y la jugabilidad.

Y antes de seguir, hay que darles a los desarrolladores un fortísimo tirón de orejas. Nada más empezar, te das cuenta de que la cámara no se puede controlar, y no, no es que no esté implementado. Es porque la sensibilidad de está puesta a cero en el menú de opciones. Ya pensaba que tenía el mando roto, pero no. ¿Cómo es posible que dejen esto así para que nos volvamos locos si no nos da por buscar en Google? ¡Muy mal!
Con respecto a lo primero, esto no tiene argumento. Así, directamente. Controlamos a un hombre (si es que lo es) que se despierta en un entorno hostil (¿un planeta, otra dimensión, el futuro?) y solo tiene que avanzar abriendo caminos mediante puzzles. No sabemos nada, ni lo que hay que hacer, ni dónde estamos, ni quiénes somos. No hay texto, ni voces, ni mapa, ni tutorial, ni objetivos, ni otros personajes, ni ayuda alguna. Por no haber, apenas hay música.
En internet hay algunas teorías de su simbología, pero es como tratar de entender “Mulholland drive”.

En cuanto a la jugabilidad, todo lo que vamos resolviendo tenemos que deducirlo a partir de unas lógicas que, en ocasiones, brillan por su ausencia. Porque “Scorn” es difícil. Sus decorados, aunque siempre son más pequeños y “pasilleros” de lo que aparentan, se prestan a que nos perdamos y nos atasquemos buscando el siguiente artefacto o habitación. En este sentido, me ha recordado a cierta moda de viejas aventuras gráficas de gran dificultad, en la línea de “Myst” (aunque “Scorn” es infinitamente más fácil) o muchas aventuras de los 90 y principios de los 2000 (concretamente los de la compañía “Cryo interactive”), en las que tenías que imaginarte lo que hacer. Y sin embargo, con un poquito de tozudez y una vez que le pillas el punto a su forma de ser y de pensar, al final se consigue avanzar relativamente bien. Y es que esas llaves, armas y dispositivos de interacción son tan estrafalarios que uno tarda en comprenderlos. De hecho, conseguir resolver las situaciones es bastante satisfactorio. No tanto lograr sobrevivir a los monstruos que aparecen ya avanzado el juego, y que te matan con demasiada facilidad.
Lo peor de todo es el puñetero jefe del quinto y último acto. Ahí, al escasear tanto la munición y tener que repetir un proceso largo para avanzar cada vez que me mataba, no he tenido más remedio, en mi desesperación, que buscar ayuda en internet. Ha sido frustrante, porque lo que quedaba después de eso para terminar, ya era muy poco y bastante más fácil.

En resumen, es un juego no apto para impacientes, que se puede disfrutar más o menos una vez que entras en su dinámica, pero que también te hace sufrir bastante con atranques y dificultad. Probablemente no vuelva a jugarlo nunca más, pero le doy el aprobado aunque solo sea por sus diseños de pesadilla.
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