arrow
España España · el boalo
You must be a loged user to know your affinity with Dave15
/
Voto de Dave15:
7
Voto de Dave15:
7
Drama En 1947, una pareja de neoyorquinos, los Moresby, viaja al norte de África en busca de experiencias que le den un nuevo sentido a su relación. Tras diez años de matrimonio, a esta sofisticada pareja la convivencia le resulta difícil. Port, un músico que lleva un año sin trabajar, busca en el desierto una fuente de inspiración y savia nueva para un matrimonio que se muere. Kit también espera un milagro que le devuelva a su marido. Por su ... [+]
29 de junio de 2025 1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Hay dos tipos de personas en un lugar que no es su hogar: un turista, quien piensa constantemente en cuándo se irá a casa, y un viajero, quien no piensa en su hogar e incluso no siempre sabe cuándo volverá.

Esas son las palabras que sostienen toda esta experiencia. En su única producción anglosajona, Bertolucci nos narra la historia de Kit (Debra Winger) y Port (John Malkovich), una pareja que, poco después de finalizar la Segunda Guerra Mundial, decide emprender un viaje a África, sin tener muy claro cuánto tiempo estarán ni cuándo volverán. Son acompañados por un conocido de ambos, el señor Tunner (Campbell Scott). Lo que en un principio podría parecer un largo viaje de aficionados a lo desconocido, termina siendo una experiencia que cambiará por completo el curso del pensamiento de nuestros protagonistas. Al adentrarse más en los distintos lugares, comienzan a perderse más y más a sí mismos, hasta no recordar quiénes eran.

Empezaré diciendo simplemente: rojo. A lo largo de la película, suele ser de día, y al ambientarse la historia en un terreno desértico, se hace un uso constante de tonalidades rojas, amarillas o naranjas, las cuales irán variando conforme avanza la historia, dependiendo de lo que el momento intente transmitir: ya sea romance, dolor, tristeza, pero, sobre todo, incomodidad.
John Malkovich & Debra Winger
Quiero que cualquiera que se siente a ver esta película piense en todas las cosas de la vida que le incomoden, porque esta cinta las dejará a la altura del betún. Muchas escenas muestran a los personajes tratando de adaptarse al nuevo entorno, un entorno que, por momentos, se ve reflejado con imágenes repugnantes y difíciles de ver: suciedad, polvo, insectos, comida que no se ve nada apetitosa desde lejos. Y, al mismo tiempo, uno debe pensar que hay gente que vive así su día a día: rodeada de suciedad, moscas, y comiendo platos que a nosotros no nos resultan nada atractivos, pero que para ellos son lo normal. Muchos disfrutan de esos platillos, de sus pasatiempos, están acostumbrados al ambiente constante. Y esa… esa es la transformación de la que nosotros somos testigos, vemos como los personajes poco a poco se van perdiendo, convirtiéndose meramente en la figura de lo que eran al inicio de la historia.

Nuestra protagonista, Kit, representa a alguien consciente a medias de quién es. Poco a poco, a lo largo de la historia —pasando por diferentes situaciones, espacios, ambientes, alegrías, tragedias— terminamos con alguien irreconocible. Alguien que, en verdad, siempre estuvo así, siempre fue esa persona, pero que, de algún modo, nunca encontró la forma de revelarse hasta ese entonces.
Debra Winger & John Malkovich
Todas estas ideas, acompañadas de la música —que va desde tonalidades suaves, momentos casi operísticos, hasta escenas completas sin sonido alguno— y una fotografía estilizada, nos ayudan a sentir estas emociones. Todo esto para que, cuando volvamos al punto de partida, nos sintamos distintos.

Pese a todo esto, quizás la película no le ponga la tarea más sencilla al espectador para descifrar estos elementos, pues muchos de ellos se presentan en secuencias de las que fácilmente se podrían sacar otras conclusiones. Si bien el guion es estable, la película tiende a depender tanto de su narrativa visual que, a veces, la historia puede llegar a desdibujarse. Hay secuencias enteras que podrían verse sin necesitar conocimiento de lo que ha ocurrido antes, pero que pueden sentirse extrañas o incluso contradictorias. Esto se refleja principalmente en la última escena, donde es fácil sacar una conclusión errónea de lo que se intenta expresar, llegando incluso a parecer un mensaje racista si no se entiende del todo bien.

Recomiendo esta película a los amantes de las localizaciones exóticas, los colores cálidos, así como de la sensación de aislamiento que puede generar un lugar como el propio Sáhara. A quien disfrute de ideas visualmente extravagantes o sensorialmente desagradables, porque siempre, en esos momentos trágicos, estarán sucediendo bajo un cielo que, de un modo u otro —estando solos o en compañía— será nuestro único protector.

7,8/10
arrow