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Voto de JorgeRTadeo:
8
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8
7,0
32.785
Drama
Harvey Milk, el primer político abiertamente homosexual elegido para ocupar un cargo público en Estados Unidos, fue asesinado un año después. A los cuarenta años, cansado de huir de sí mismo, Milk decide salir del armario e irse a vivir a California con Scott Smith. Una vez allí, abre un negocio que no tarda en convertirse en el punto de encuentro de los homosexuales del barrio. Milk se convierte en su portavoz y, para defender sus ... [+]
11 de enero de 2009
11 de enero de 2009
4 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
"Mi nombre es Harvey Milk" es por méritos propios una de las películas de la temporada. Se trata del emocionante y convincente biopic de este político homosexual californiano que inició un movimiento en favor de los derechos gays logrando la aprobación de varias leyes de equiparación de derechos y fomentando la visibilización y respeto hacia el colectivo gay luchando frente al conservadurismo rancio norteamericano, y que como tantas otras figuras políticas valientes y renovadoras fue asesinado pero dejó una profunda huella en los seguidores de la causa que él defendía.
Gus Van Sant, aparca el experimentalismo y radicalidad de películas tan controvertidas como "Elephant" para adaptarse a las más convencionales hechuras de la biografía de personaje célebre, aunque no sin cierto estilo visual en la realización y una utilización hábil del montaje para insertar por ejemplo documentos televisivo reales, cuidando además la ambientación y la labor de un reparto excelente.
"Mi nombre es Harvey Milk" es una película comprometida, hábilmente didáctica, necesaria y emocionante. Una reivindicación de los derechos civiles de todos los ciudadanos en democracia y una invitación a la lucha de las minorías sociales por alcanzar reconocimiento y lograr su visibilización como arma para hacerse respetar y ser tenidos en cuenta.
Es además la confirmación de Sean Penn como uno de los mejores actores en la actualidad. Si en "Mystic River" bordaba el papel de un padre hundido y sediento de justicia tras el asesinato de un ser querido, en "Acordes y Desacuerdos" de Woody Allen interpretaba con magnético patetismo a un excéntrico guitarrista de jazz a la deriva o en "Yo soy Sam" emocionaba con su interpretación de un disminuido psíquico que luchaba por la custodia de su hija (por citar tres de sus interpretaciones más memorables y bien diferenciadas) aquí Penn vuelve a dar una lección de versatilidad y saber hacer, dando vida sin concesiones a la sobreactuación a esta figura política digna de admirar y mantener en el recuerdo.
Gus Van Sant, aparca el experimentalismo y radicalidad de películas tan controvertidas como "Elephant" para adaptarse a las más convencionales hechuras de la biografía de personaje célebre, aunque no sin cierto estilo visual en la realización y una utilización hábil del montaje para insertar por ejemplo documentos televisivo reales, cuidando además la ambientación y la labor de un reparto excelente.
"Mi nombre es Harvey Milk" es una película comprometida, hábilmente didáctica, necesaria y emocionante. Una reivindicación de los derechos civiles de todos los ciudadanos en democracia y una invitación a la lucha de las minorías sociales por alcanzar reconocimiento y lograr su visibilización como arma para hacerse respetar y ser tenidos en cuenta.
Es además la confirmación de Sean Penn como uno de los mejores actores en la actualidad. Si en "Mystic River" bordaba el papel de un padre hundido y sediento de justicia tras el asesinato de un ser querido, en "Acordes y Desacuerdos" de Woody Allen interpretaba con magnético patetismo a un excéntrico guitarrista de jazz a la deriva o en "Yo soy Sam" emocionaba con su interpretación de un disminuido psíquico que luchaba por la custodia de su hija (por citar tres de sus interpretaciones más memorables y bien diferenciadas) aquí Penn vuelve a dar una lección de versatilidad y saber hacer, dando vida sin concesiones a la sobreactuación a esta figura política digna de admirar y mantener en el recuerdo.