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El reino animal

Fantástico. Ciencia ficción. Drama En un mundo azotado por una ola de mutaciones que transforman gradualmente a algunos humanos en animales, François hace todo lo posible por salvar a su esposa, afectada por esta misteriosa enfermedad. Mientras la sociedad se ve abocada a un nuevo orden, iniciará junto a Émile, su hijo de 16 años, una búsqueda que los cambiará para siempre. (FILMAFFINITY)
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11 de junio de 2024
2 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
La palabra "pretenciosa", tantas veces usada en las descripciones y críticas cinematográficas, es perfectamente aplicable a esta tomadura de pelo que de tan estúpidamente "pretenciosa", llega a alcanzar niveles de aborrecimiento tan dantescos que invitan a ser colgado de los pulgares o en su defecto, y para evitarnos dolor de forma gratuita, avanzar la película a doble velocidad con tal de que el ansiado final de la cinta llegue para liberarnos del mal y del sufrimiento. Y es que pocas veces durante el visionado de una película he tenido esa incomodísima sensación de necesitar que el tiempo avance para alcanzar los créditos finales. Bien dicen que en el cine, como en el fútbol, uno ha de permanecer sentado en su localidad hasta que el árbitro pite el final del encuentro a pesar de ir perdiendo 8-0 y estar siendo humillado ante 50.000 personas, aunque solo sea por una cuestión de respeto y estoicismo. Pues con este "Reino animal" he sido goleado de forma escandalosa con una historia que quiere ser algo parecido a un viaje introspectivo a los instintos más primarios del ser humano con sus filias, sus fobias y sus ganas de libertad y con un trasfondo dramático paternofilial con el que uno no sabe del todo bien si se quiere vestir el producto con traje de fábula y ridícula moraleja, con pinta de algo terroríficamente malo o con tintes de fantasía de cartón piedra.
Aventurarse en una historia de este tipo con todo este mejunje de por medio huele como mínimo a producto de alto riesgo, lo que unido a su origen francés lo convierte en una ruleta rusa con la que es muy fácil acabar volándose la cabeza sin necesidad. Así que no lo puedo evitar pero la peli se me acaba quedando en la nada más insignificante, y con ese estilo pedante que me cuesta asimilar cuando las francesadas vienen destilando esnobismo por los cuatro costados, el resultado se me antoja confuso y hasta incluso odioso. Aromas a ecologismo barato, a dramones familiares de dudosa credibilidad, a indiferencia y resignación ante una sociedad en declive y a ridículos extremismos con tufo a intolerancia. Todo ello presentado con una liviandad argumental y una simpleza narrativa y de guion que enervan y ponen de mala leche.

He tenido la impresión de haber sido engañado y de que se me ha tomado el pelo, aunque también es posible que la dirección y el guion estuviesen tocando el violón en una desnortada lluvia de ideas sin demasiado sentido. Es más, creo que la peli no sabe muy bien a qué quiere jugar exactamente. Lo digo porque si en verdad quería ser un drama familiar con el que desgranar aspectos y cualidades del ser humano relacionados con el miedo, la incertidumbre, el amor, la nostalgia y todas esas cosas, pues por ejemplo el señor Koreeda los tiene cien veces mejores que esta tontería. Si por el contrario quería participar en la Liga de la ciencia ficción y el terror con el forjado de la bestia por excelencia, David Cronenberg estuvo cerca de clavarlo con "La Mosca" de 1986. Pero si lo que quería era directamente que nos cagáramos de miedo con el apocalipsis zombi y el poder sobrenatural de una pandemia de difícil contención, pues le salió el tiro por la culata y demasiado alejado de la más comercial y más honesta "Soy Leyenda", por citar un ejemplo. ¿El resultado? Pues como digo, un extraño mejunje que no es más que una estupidez que ha perdido el norte y que acaba siendo una tortuosa alambrada de espinas que hay que sufrir (y mucho) para conseguir atravesar del todo sin perecer ni dormirse por el camino.
Adèle Exarchopoulos & Romain Duris
Ideal para aquellos que ven arte en una pared en blanco y para quienes encuentran un compendio de filosofía en la saga de Fast & Furious. Para los brutos como yo que buscamos que como mínimo no nos tomen el pelo, esto es morir por garrote vil.
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