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El tiempo que tenemos

Romance. Drama Almut y Tobias se conocen en un encuentro inesperado que cambia sus vidas. A través de pasajes de su vida en común −se enamoran, construyen un hogar, forman una familia− se nos revela una difícil verdad que amenaza con sacudir sus cimientos. A medida que emprenden un camino que los límites del tiempo desafían, los protagonistas aprenderán a apreciar cada momento del inusual camino que ha tomado su historia de amor, que abarca una década. [+]
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7
27 de diciembre de 2024 2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Sigue a Almut y Tobias, quienes construyen juntos una vida llena de amor y significado. A medida que enfrentan una verdad difícil que amenaza con desestabilizar su relación, ambos deben aprender a apreciar el presente y encontrar fuerzas en su conexión emocional.

Aunque la película aborda temas universales como el amor, la enfermedad y la resiliencia, su guion tiende a apoyarse en fórmulas conocidas del drama romántico. Esto limita la capacidad de la trama para sorprender al espectador, aunque su sinceridad y el enfoque en los matices emocionales logran mantener el interés.

John Crowley aborda esta película con una dirección que prioriza la conexión emocional de los personajes. Las tomas están diseñadas para destacar la intimidad entre Almut y Tobias, utilizando planos cerrados y un ritmo pausado que permite que los momentos cotidianos cobren importancia.

El tono visual es cálido y nostálgico, lo que refuerza la idea de que cada momento compartido, incluso los más simples, tiene un valor incalculable. Sin embargo, el ritmo de la narrativa puede resultar algo lento para algunos espectadores, especialmente en los primeros actos, antes de que el conflicto central se desarrolle completamente.
Florence Pugh & Andrew Garfield
Florence Pugh y Andrew Garfield brillan en sus papeles como Almut y Tobias, aportando profundidad y autenticidad a sus personajes. Pugh transmite con sutileza la mezcla de fuerza y vulnerabilidad de Almut, mientras que Garfield ofrece una interpretación emotiva que captura la lucha interna de Tobias frente a las adversidades.

La química entre ambos actores es palpable, lo que hace que los momentos de alegría y dolor sean igualmente impactantes. Sus interacciones son el núcleo emocional de la película, y su compromiso con los personajes eleva incluso las escenas más previsibles del guion.

Destaca por su cinematografía, que utiliza una paleta de colores cálidos para reflejar los momentos felices y tonos más apagados para subrayar las dificultades que enfrentan los personajes. Las transiciones entre escenas, a menudo marcadas por detalles cotidianos como una puesta de sol o una caricia, refuerzan el enfoque en los pequeños momentos que definen una vida compartida.
Andrew Garfield & Florence Pugh
Es una película que, aunque no reinventa el género del drama romántico, logra conmover gracias a sus actuaciones sobresalientes y su enfoque en los aspectos más íntimos de una relación. John Crowley ofrece un relato visualmente hermoso y emocionalmente sincero que, aunque predecible en ciertos momentos, deja una impresión positiva.
1 de enero de 2025 2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Crítica de “We Live in Time” (2024).-

La película “We Live in Time”, dirigida por John Crowley y protagonizada por Andrew Garfield y Florence Pugh, nos sumerge en un relato emotivo y complejo que explora el amor, la pérdida y la fragilidad de las relaciones humanas. La química entre Garfield y Pugh es palpable y aporta una autenticidad que sostiene gran parte del peso emocional del filme.

Uno de los aspectos más destacados es la estructura narrativa no cronológica, que permite al espectador descubrir fragmentos de la historia de manera fragmentada, como piezas de un rompecabezas. Esta decisión estilística aporta un aire de intriga y un dinamismo interesante a la película, aunque en ciertos momentos puede sentirse algo forzada, restando fluidez al desarrollo.

La dirección de Crowley es cuidadosa y elegante, y el uso de la música y la fotografía refuerza el tono melancólico que permea toda la obra. Sin embargo, el guion no siempre logra equilibrar las emociones más intensas con los momentos más pausados, lo que puede generar altibajos en el ritmo general de la película.

En conclusión, “We Live in Time” es una propuesta sólida que destaca por las actuaciones brillantes de sus protagonistas y su enfoque narrativo arriesgado. A pesar de algunos problemas de ritmo, logra dejar una impresión duradera. Una película recomendable para quienes disfruten de los dramas íntimos y las narrativas poco convencionales.

Nota: 7/10.
7
9 de enero de 2025 2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Primera visita de este 2025 a las salas de cine con un drama romántico más que atractivo debido a su reconocida dupla protagónica. Un drama que ya suscitaba interés desde su tráiler, ya que prometía ser un interesante punto de vista sobre las complejidades del amor en un contexto tan adverso como el cáncer.

En esta ocasión, seguimos una estructura narrativa no lineal, donde se van dando pequeñas pinceladas de la vida de esta pareja: desde su enfrentamiento al cáncer, pasando por esa etapa tan adictiva del enamoramiento, hasta su adaptación a un embarazo nada sencillo. Esta cinta es una oda al tiempo, a su importancia, a cómo es una magnitud sin piedad, a cómo avanza insensible ante las vicisitudes de los mortales, arrollando con todo a su paso. Y, mediante esa reflexión, se infiere el mensaje de disfrutar el tiempo presente, de no vivir sin darle importancia a un recurso tan finito como el tiempo. Por otro lado, la cinta funciona porque no trata al espectador como si su único objetivo fuera hacerle llorar, sino que realiza una meritoria interpretación no solo de los problemas que surgen en las relaciones, sino que también sabe equilibrar a los personajes sin que ninguno tenga que estar por encima del otro a nivel narrativo.

Pero no todo es perfecto, ya que sí posee ciertos momentos valle, ciertos tramos donde su ritmo peca de irregular. Puedo entender que esto sea adrede, por esa búsqueda de un romance real, pero a nivel cinematográfico sucumbe a esa sensación en el espectador. No llega a ser un gran problema, pero sí uno a tener en cuenta. Finalizo alabando un final equilibrado, sin demasiado sensacionalismo, que invita a una reflexión con cierto valor sobre la importancia de equivocarse y de no martirizarse por ello.

Florence Pugh y Andrew Garfield dotan de la química necesaria para que este tipo de cintas funcione, una sinergia que traspasa la pantalla aportando credibilidad a su romance. Ninguna sorpresa respecto a este apartado, sabiendo el bagaje de cada uno.

Es un buen inicio de año, no reinventa la rueda, pero suscita reflexiones vitales, y lo hace de una forma sorprendentemente sencilla para lo complejo de las mismas. Está algo por encima de sus análogas y, en consecuencia, recomiendo su visionado.
7
9 de enero de 2025 2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
La película que clausuro el pasado Festival de cine de San Sebastián fue este intenso drama romántico que narra una historia de amor a lo largo de una década, con una narrativa no lineal, el director  John Crowley opta por evitar la comedia y el amor empalagoso para ver como una vida se trunca con escenas trágicas y sugerencias a la terrible ausencia. 

Cuenta la historia de la relación entre Tobias, que trabaja para la empresa de cereales Weetabix, y Almut, una chef profesional especializada en cocina bávara de fusión, tras un fortuito accidente se enamoran, construyen un hogar y forman una familia con una hija, pero un trágico destino se cebara con Almut...

Una química muy buena tiene los dos protagonistas, Florence Pugh y Andrew Garfield, ella es una mujer joven que le dictaminan un cáncer muy grave y que el tiempo que le resta deberá pasarlo haciendo tratamientos muy duros para intentar sobrevivirlo, totalmente enamorada de su pareja y de su hija de tres añitos verá que toda la ilusión que tuvo al fundar su propio restaurante en el corazón de Londres se esfumará, un gran papel muy conmovedor que nos rompe el corazón, por otro lado, esta Garfield que ve como se le escapa la vida de su querida esposa.

Resulta un poco caótico el desorden cronológico, algo que está de moda y que a mí no me gusta nada.  Te obliga a estar pendiente del tiempo para entender en qué momento están ocurriendo las cosas, como el embarazo, la cabeza rapada por la quimio, etc.

Una buena reflexión emocional de lo que muchas veces nos depara la vida y lo efímera que puede resultar. Sin embargo, siempre pensaremos en que alguien nos recordara cuando no estemos.
Destino Arrakis.com
7
12 de enero de 2025 2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
“Vivir el momento” es un bonito drama con mucho hueco para la comedia bien entendida y que no se deja llevar por los extremos, ni en un sentido ni en otro (eso veremos que puede suponer algún defecto). Destaca, por encima de todo, la interpretación de unos muy creíbles Andrew Garfield y Florence Pugh que dejan ver una química y complicidad que sirve como sustento de la película desde el minuto uno. También es digno de destacar lo original del montaje con escenas que van saltando del pasado al presente a pesar de lo cual, y con recursos más que sutiles, no te impide seguir fácilmente la historia.
En el lado negativo, salvo un par de escenas potentes, el resto no pasa del costumbrismo (con cierto “filtro instagram” que no me termina de convencer) y el original montaje también hace que alguna escena pueda sobrar y, en cambio, te falten otras para dar un poco más de cohesión a la historia, sobre todo en el (abrupto) tercio final.
Pero se deja ver, no es lacrimógena en exceso y tiene un bonito mensaje.
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