arrow

Sicario

Thriller. Acción. Drama En la zona fronteriza que se extiende entre Estados Unidos y México, la joven Kate Macer, una idealista agente del FBI, es reclutada por una fuerza de élite del Gobierno para luchar contra el narcotráfico. Bajo el mando de Matt Graver, un frío miembro de las fuerzas gubernamentales, y de Alejandro, un enigmático asesor, el equipo emprende una misión que lleva a la mujer a cuestionarse sus convicciones sobre la guerra contra los narcos y ... [+]
Críticas 193
Críticas ordenadas por utilidad
escribe tu crítica
6
13 de noviembre de 2015
15 de 20 usuarios han encontrado esta crítica útil
Denis Villeneuve es un tipo eficiente y eficaz. Con poco te hace mucho y con mucho te hace lo que se le exige. Incendies, la obra que le catapultó a la fama, es una demostración de lo primero, mientras que sus últimos tres largometrajes demuestran lo segundo. Un director interesante, como todas sus propuestas, las cuales siempre suelen traer unos cuestionamientos ciertamente humanos y una realización sobria y muy equilibrada que tocó techo con la incómoda Prisioneros, una cinta larga pero bien medida, y un buen thriller en conjunto.

En Sicario la temática es muy diferente, pero las conclusiones son bastante similares. Si bien es cierto que el guion es inferior o, en otros términos, está peor tapado por el buen hacer de los actores, que no lo hacen mal, pero no esconden la simpleza argumental, el mal cuerpo forma parte del relato. Esto es, mucho plano aéreo, mucho viaje en avión o en helicóptero. Mucho viaje en coche. Amplias panorámicas del desierto y casas apiladas y esparcidas. Policía federal llamando la atención, problemas con la CIA y el FBI. Cuerpos colgados muertos… Bienvenidos a Juárez y sus cárteles mexicanos. Porque Villeneuve no tiene prisa, y se diría que casi todo lo bueno que él crea son cimientos. Va desarrollando la tensión en los supuestos tiempos muertos. Sabe que cualquier cosa puede ocurrir y en cualquier momento. Es cuestión de tiempo y eso nos convierte, como espectadores, en una presa fácil e inquieta. El problema llega en el momento de hacer que toda esta incertidumbre acumulada explote, que haga lo que hace la risa nerviosa en nosotros cuando estamos intranquilos.
Es ahí cuando Sicario no da todo lo que se merece. Al tratarse de una película bastante interactiva, sobre todo en su primera hora, y en la que entras siempre a base de suposiciones, lo cierto es que cada minuto crece en intensidad. Al menos hasta que todo se vuelve más convencional. Al principio todo se saborea lentamente y, a pesar de ser una cinta de intriga, da la impresión de mejorar con los segundos y futuros visionados. Sin embargo, y como ya he dejado caer, lo peor de Sicario es que las bondades de Villeneuve no ocultan la inestabilidad de un guion que no es tan inteligente como cree. Lo mejor, eso sí, es la constante de su cine: el cuestionamiento de si el fin ha de justificar los medios. Al igual que en la mencionada Prisioneros, aquí también prima el principio de impotencia, las cargas morales y las cercanías entre el bien y el mal.

Temo que, con este título, con este cartel de tres personas conocidas con sus armas bien cargadas y sus chalecos antibalas (Emily Blunt —la supuesta protagonista—, Benicio Del Toro y el pecho palomo de Josh Brolin) y con la impresión que da la mínima lectura del argumento, el resultado final le sabrá a poco a la mitad de su público, más aficionado a ver cómo funciona el otro lado de la mafia o la persecución de la misma de unos modos más viscerales. Esa gente que ha encumbrado toda obra artística que estaba rodeada de mafiosos, drogas y familias criminales —hasta aquella que emitía Intereconomía— sentirá que Sicario tiene el fusil en una mano y el olivo en la otra, pero no se decide por cuál de los dos tomar. Si el que lleva consigo un tratamiento más calmado y profundo, o el que le acercaría a la estampa moral de otras como Tropa de élite. Al final se queda a medias, aunque no de brazos cruzados.
Por cierto, qué ganas tengo ahora de jugar al Counter Strike. Aunque si Sicario fuese un videojuego, yo habría muerto en la primera escena. Pero como es una película, sólo palma un desconocido y eso te hace creer que así serán los derroteros del resto del metraje, convirtiéndose al final en todo lo contrario, casi... de nuevo una obra larga pero bien medida.
8
24 de noviembre de 2015
12 de 15 usuarios han encontrado esta crítica útil
¿Otra del FBI y su lucha contra el cártel de la droga en la frontera de Estados Unidos con México? Pues sí. ¿Pero qué nos pueden enseñar que no hayamos visto ya? Probablemente nada. ¿Me equivocaría si no la veo y mejor me quedo en mi sofá haciendo zapping en nuestra gloriosa TDT viendo algún niño repelente canturreando o en su defecto un chef o mini-chef haciendo un trampantojo con emulsiones, nitrógeno líquido, cocción al vacío, etc., ante un jurado con cara de Terminator? La duda ofende.

Sicario no se preocupa en engañar al espectador dándole gato por liebre. No trata de mostrarte algo que ya has visto antes pero envuelto en papel innovador para colártela y colgarse la medalla. Hay explosiones, tiros, muertes… lo típico entre la lucha patria de los USA y los narcos. Pero aquí, tras la cámara, hay un tal Dennis Villeneuve que como ya hiciera en Prisioneros, maneja la tensión como pocos. Te sumerge en ese lúgubre ambiente de angustia en donde ves venir el bofetón pero ya te lo han dado y no sabes ni por donde te ha venido. Es muy difícil de conseguir el estar viendo una película en la que el director te deje intuir lo que va a suceder pero hasta el último instante dudes de lo que realmente va a pasar. Los momentos de acción son impresionantes en su forma y ejecución que, a su vez, dejan paso a su lado thriller inmerso en otra atmósfera de oscuro contenido dramático, político y en base a un remordimiento que incrementa con el paso de los minutos.
Benicio del Toro
Todo el reparto está perfectamente interpretado. Benicio del Toro el que más me gusta sin duda. Tremendamente frío y los escrúpulos no son parte de su condición. Josh Brolin lo hace bien en su papel de chulo masca-chicles y prepotente en chanclas. Años atrás me lo hubiera imaginado con su chapita Vote for Bush. Y Emily Blunt, la protagonista de todo esto muy a su pesar, está correcta en un papel plano y poco expresivo que sin embargo no juega en su contra.

Lo dicho, película vibrante de tema conocido como pocas veces se ha podido ver y con panorámicos paisajes que te colocan en el núcleo de la trama casi como si lo estuvieses viviendo en carne propia.
4
19 de noviembre de 2015
45 de 82 usuarios han encontrado esta crítica útil
Escribo esta crítica nada más acabar de ver esta película, con mis primeras impresiones.

Y esas impresiones son sobretodo, de que este film está muy SOBREVALORADO.

No hice más que leer críticas de lo MAGISTRAL e IMPACTANTE que es el inicio, y a mí me ha dejado frío..no sé si es porque ya iba predispuesto o qué..

Villeneuve me parece un cineasta interesante...de él sólo he visto "Prisioneros" y "Enemy", esta última me pareció excelente.

Pero con "Sicario" me he quedado estupefacto, más que nada por el alud de críticas muy positivas de los críticos y ahora las que he leído aquí, de los usuarios de Filmaffinity.

Yo siempre digo primero de todo que los gustos son algo subjetivo, no pretendo pelearme con nadie ni imponer mi criterio, pero no he visto la excelencia en este film que todo el mundo predica.

Lo mejor es la labor de Villeneuve, que sabe encuadrar, planificar y crear tensión y atmósfera.
Pero de los actores, que todo el mundo los pone por las nubes, yo sólo me quedo con el siempre excelente Josh Brolin, en un papel que le va como anillo al dedo,

De Emily Blunt, yo digo que la encuentro inexpresiva y forzada, para nada me transmite su miedo y lucha interior..en todo caso eso está en el guión, pero no lo encuentro en su forzada interpretación.

Y de Benicio del Toro..¿qué decir?...pues que yo lo encuentro un actor muy sobrevalorado, no entiendo el nivel de idolatría, magnificencia y admiración que despierta entre los cinéfilos y la crítica.

Por eso he titulado esta crítica mencionando a Steven Seagal...él no tiene ningún prestigio, todo lo contrario..pero lo que he visto en este film, en su guión reaccionario, pero maquillado de "sufrimiento, dolor, nihilismo, crítica al sistema....", que en el fondo parece promover el ojo por ojo...y el personaje de Del Toro, un vengador reaccionario, pero maquillado de "alguien que sufre"...lo dicho, Seagal no tiene prestigio, pero la interpretación de Del Toro no me parece muy superior a las que hacía Seagal en los 80..igual que el guión de Taylor Sheridan, que me ha recordado en el fondo a las temáticas de las pelis de la Cannon de los 80, con Chuck Norris y Charles Bronson sobretodo...pero repito, todo maquillado de trascendencia y nihilismo, para regocijo de los cinefilos y críticos.
Benicio del Toro
En fin, el film tiene su calidad por el trabajo de Villeneuve, que es mejor cineasta que un Andrew Davis, un John Flynn, un Michael Winner o un Jack Lee Thompson...aunque en espíritu, sin darse cuenta Villeneuve, a través del reaccionario guión, lo imita.

Y claro, como he dicho, Steven Seagal, Stallone, Norris o Bronson nunca tendrán el prestigio de un Benicio Del Toro o una Emily Blunt ( que ya digo, no entiendo el prestigio de estos dos), y Villeneuve se ha convertido en un "auteur du qualité", y hace que a un cinefilo " progre" le convenza este film que casi reivindica el ojo por ojo.

Pienso ahora, si en vez del prestigioso Del Toro, hubieran puesto en su papel a un Gerard Butler (dejando de lado la nacionalidad del personaje), habría que ver si se vería con los mismos ojos este film.

Pienso en otro thriller que se estrenó este año, la excelente "Blackhat", del Maestro Michael Mann, que la crítica se cargó y que aquí, en Filmaffinity tan solo tiene una puntuación de 4,6...la misma que le doy yo a este SOBREVALORADO film...y es que está claro que Chris Hemsworth no tiene el prestigio de Benicio Del Toro...aaaaayyyyy...
3
4 de enero de 2016
35 de 62 usuarios han encontrado esta crítica útil
Por muchos premios y muy bien que hablen de SICARIO, a mí me ha aburrido. Una premisa de lo más sencillo, una detective entra en un grupo interdepartamental del gobierno que lucha contra un cartel mexicano específico, con giro final. Mucha culpa es mía, creo que no me ha pillado en el momento indicado. La he visto después de comer y no he podido dejar de dar cabezadas, y aunque la volvía hacia atrás para no perderme nada, el sueño me volvía a invadir ante la parsimonia de como cuenta la historia. Me parece que es un desarrollo de dos horas para darte un giro final sorpresivo que, en este caso, no justifica el camino tan largo hasta llegar a él. Los actores muy bien todos ellos,la foto, todo brumoso en amarillos y naranjas, pero no le he entrado. Tiene cosas impactantes, como el inicio o como cuelgan a la peña por las calles, pero se quedan en meras anécdotas gores en una peli que me ha resultado tediosa.
10
17 de noviembre de 2015
14 de 22 usuarios han encontrado esta crítica útil
¿Una película sobre unos atentados reales? Sobreabundan. ¿Una película sobre la desaparición de unas niñas? Muy tópico. ¿Una película sobre la droga en América? Demasiado recurrente. Todos estos son temas muy amplios y frecuentemente adaptados a la gran pantalla, de cada género podemos encontrar multitud de ejemplos; sin embargo, de vez en cuando llega alguien que coge ese tema que hemos visto tanto y consigue sacarle el jugo que intrínsecamente tiene, aportando una perspectiva diferente. Y de eso hablamos cuando mencionamos al director canadiense Denis Villeneuve. "Polytechnique" (Denis Villeneuve, 2009), una película sobre los atentados a un instituto de Montreal, contados desde la experiencia de dos supervivientes concretos. "Prisioneros" (Denis Villeneuve, 2013), un tema que puede dar tanto juego como la desaparición de dos niñas contado desde dos puntos de vista tan dramáticos como marcados de un padre y un policía. Y este año le toca el turno a "Sicario" (Denis Villeneuve, 2015), donde el director cuenta la enorme problemática llena de corrupción en la frontera de México con EEUU, adoptando la perspectiva de una agente del FBI con una mente demasiado utópica para el lugar.
Emily Blunt
Como decía, se trata de perspectiva. Todo (o casi todo) ya está inventado. Todo (o casi todo) ya está contado. Ahora no buscamos historias nuevas, sino nuevas formas de contar las historias que ya hemos escuchado. Y eso es lo que hace Villeneuve en cada paso que da. En este en concreto, se pega (muchas veces, literalmente con el encuadre en pantalla) al personaje de una más que excelente Emily Blunt. Ella es la presentadora del programa de TV que estamos contemplando. Muchos pueden contar un conflicto bélico, pero solo con eso sería una película más del montón. Ya el cartel es una clara declaración de intenciones de la esencia de la película: la mente y visión de Kate (Emily Blunt). El más claro ejemplo lo encontramos en una de las primeras escenas, cuando la llaman a la reunión. Simplemente la han llamado, no sabemos para qué. Ella está esperando fuera, y nosotros también. Si gira la cabeza para mirar por el cristal, adoptamos los ojos de ella en una ocularización interna, con una cámara en mano que se mueve de un lado a otro, mirando a través de sus ojos; también juega con ello el sonido, a través del cual podemos percibir (al igual que ella) el murmullo de una conversación que nos resulta inteligible por la separación del cristal. Pequeños recursos que nos transmiten grandemente las sensaciones y preocupaciones de su protagonista, que nos hacen (como representa el cartel) meternos en la mente de ella. La cámara no pasa dentro a menos que ella lo haga. Y hasta cuando lo hace, sorprende el uso de un plano pegado a su espalda que la deja totalmente de espaldas (o incluso uno en el que volvemos a ver a través de sus ojos). A lo largo de la película, veremos que la cámara no se separa de Kate, y que compartiremos toda la evolución con ella. Eso es "Sicario": un más que crudo problema de grandes magnitudes afrontado a través de los ojos de una utópica agente del FBI estadounidense.
Benicio del Toro
Jugando con esta perspectiva, sorprenden también los fragmentos de una historia aparentemente inconexa con el resto de la trama: un policía mexicano que juega al fútbol con su hijo, que desayuna con su mujer, que se va a trabajar... ¿Por qué? El director nos tiene preparado un pequeño regalo, un detalle sutil que, en su resolución, vemos que podría haberse obviado, en la inmensa mayoría de películas se obvia, no se cuenta porque no hace avanzar la trama; sin embargo, el director sabe el ambiente que está creando, sabe la sensación de caos y horror que quiere provocar en el espectador, y es por ello que con un detalle tan sutil y tan bien pensado consigue evocar esos sentimientos por todos los poros del metraje, desde los más a los menos importantes. Qué talento y qué mente más pensante.
En la línea de crear este ambiente, hay un elemento que no se puede obviar: el sonido. La música o, más bien, la ausencia de esta. Como ya se ha mencionado, la película es un viaje en el que acompañamos a Kate como si ella fuera la reportera y nosotros el operador de cámara del programa televisivo "Callejeros". ¿De qué se caracteriza este programa? De mostrarnos la realidad más dura al pie de calle, sin artificios ni dramatizaciones. Salvando las distancias, es este el fin al que aspira la película. Para ello, se han suprimido todo tipo de música que no juegue un papel determinante, dominando en casi todo el metraje el sonido ambiente: los pasos sobre la arena, las respiraciones que denotan difíciles decisiones, el alboroto de un tiroteo, o hasta la naturalidad de una charla en una reunión. Realmente nos metemos dentro de este mundo tan cuidadosamente construido para transmitir realidad. Solamente encontramos una banda sonora tenue en momentos de tensión, como la que conseguía pegarnos a la butaca en "Gravity" (Alfonso Cuarón, 2013). Una música dura, que va in crescendo conforme lo hace la acción o el dramatismo de la misma. Un plano cenital panorámico de un desierto con esta leve música no se entiende hasta que culmina y entra en plano en helicóptero a través del cual estábamos siguiendo el viaje. No se desaprovecha ni un solo plano, todo está milimetrado para que el espectador sea un compañero más y que pueda captar una clara visión de ese mundo.
Villeneuve habla a través de la cámara. Y una escena magistral para ello es la llegada de los coches a la ciudad de Juárez. Estamos viendo a unos niños jugando a fútbol en un descampado, cuando de repente la cámara comienza a girar, y vemos en la calle de al lado unos cuantos coches de policía rompiendo ese ambiente de tranquilidad y naturalidad que sin embargo desaparecen tras la continuación de este giro sobre sí misma que hace la cámara y vemos una panda de chavales sentados en un banco hablando.
(SIGO EN SPOILER POR FALTA DE ESPACIO, PERO NO HAY SPOILERS)
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Pero siguiendo con este giro 360º, volvemos a ver a los coches avanzar, hasta que desaparecen por un túnel y, completado su recorrido, la cámara vuelve a enfocar a esos niños que ven como natural esas situaciones en su rutina y que, por supuesto, no se han alterado ni un ápice. Por supuesto, todo ello con el sonido ambiente de quien estuviera allí: el alboroto de gente, repentinamente superado por el sonido de los coches hasta que estos desaparecen y todo sigue en calma. Como ya avisa el personaje de Benicio del Toro, para nuestros oídos yanquis todo suena raro, pero si nos ponemos en la situación de los habitantes de la ciudad, podemos sentir las situaciones límite y el continuo peligro en el que viven su día a día.
La película tiene momentos dramáticos muy marcados. Distintos asaltos u operaciones presentados en varias secuencias autoconclusivas (como tienen que ser) que nos mantendrán siempre al filo del asiento hasta que no sepamos como se va a resolver esa situación. ¿Qué tienen que hacer? Y ahora, ¿cómo van a seguir? ¿Va a ser así de fácil? ¿Qué problema les va a surgir? ¿Va a morir alguien? ¿Disparará? Son preguntas continuas que el espectador va a tener rondando su mente. En cada secuencia nos veremos conteniendo la respiración durante su desarrollo y exhalando profundamente o abriendo la boca en señal de máxima sorpresa ante la ansiada y a la vez temida resolución, al igual que ante la inteligencia del discurso conforme lo vamos captando. Todo esto tiene su punto álgido en una magnífica última secuencia de acción fantásticamente rodada donde las tramas de todos los personajes confluyen para hacerles avanzar ese gran paso que necesitaban, donde todo se explica y entiende, con un cierto giro que hace que no nos queramos perder detalle de la traca final.
Victor Garber & Emily Blunt
En cuanto a los personajes, con solo leer el nombre de los actores, nos podemos hacer una idea de lo que nos vamos a encontrar. Emily Blunt demuestra mucha fuerza y vigor a la vez que fragilidad y horror ante los acontecimientos. Su interpretación (al igual que la de Benicio del Toro) merece como mínimo alguna nominación en la próxima temporada de premios. Sin embargo, una pregunta que puede desconcertar un tanto al espectador, es: ¿por qué alguien con tantos problemas dramáticos e inseguridades es puesta al frente de una operación de tal calibre? El punto flaco de presentar una personalidad tan vulnerable es que no deja espacio a mostrar esa seguridad y fortaleza de Kate que debería tener para estar ahí, y eso puede desenganchar al espectador el punto de vista de ella. Benicio del Toro, al igual que hacía en grado superlativo en "Escobar: Paraíso Perdido" (Andrea Di Stefano, 2014), se erige como soberbio robaescenas, con una actuación ciertamente contenida, sin puntos extremos, pero que llena la pantalla con su sola presencia y unas frases de diálogo más que profundas. Josh Brolin derrocha naturalidad y soltura, pero sí es cierto que su personaje no está hecho tanto para lucimiento como el de Emily y Del Toro. Para los fans de las series de televisión, será un auténtico regalo ver a Victor Garber ("The Flash" y "Legends of Tomorrow") y a Jon Bernthal ("The Walking Dead") en unos papeles más que suculentos.
Uno contra el mundo. Es lo que está en la mente de la protagonista de "Sicario", ya que contemplamos la guerra de un mundo y un conflicto de tantas dimensiones con una historia de personajes. También es lo que está en la mente de Denis Villeneuve, ya que dentro de un mundo tan comercial como es Hollywood es capaz de utilizar un gran despliegue para lograr una cinta de autor, que lleva su nombre por todos los lados.
Una mujer sola contra una problemática gigantesca. Un director con una mente única para triunfar a lo más grande. Esperemos que esta última afirmación sea confirmada por la Academia de Hollywood en Febrero.

dualzoom.blogspot.com
Cancelar
Limpiar
Aplicar
  • Filters & Sorts
    You can change filter options and sorts from here
    arrow