Monsieur SpadeMiniserie
2024 

Scott Frank (Creador), Tom Fontana (Creador) ...
5,7
449
Serie de TV. Intriga. Drama. Thriller
6 Episodios. Corre el año 1963 y el legendario detective Sam Spade disfruta de su jubilación en el sur de Francia. A diferencia de sus días como detective privado en San Francisco, la vida de Spade ahora en Bozouls es tranquila y apacible. Pero el rumoreado regreso de su viejo adversario lo cambiará todo. Seis monjas han sido brutalmente asesinadas en el convento local. Mientras el pueblo se aflige, surgen secretos y se establecen ... [+]
21 de marzo de 2024
21 de marzo de 2024
25 de 27 usuarios han encontrado esta crítica útil
Si no fuera por los paisajes y Clive Owen, sería fácil abandonar el visionado más allá de los tres primeros capítulos. A la serie le falta garra y no acaba de tener una trama intrigante. Además, el trasfondo de guerra y espionaje no queda muy claro para el espectador no informado del conflicto que trajo consigo la independencia argelina. Los personajes son poco convincentes y apenas creíbles, y no acaba de encajar un detective americano en la campiña francesa, es como un cóctel mal mezclado con ingredientes que no combinan. Se puede ver, pero no se la puede considerar imprescindible.
13 de marzo de 2025
13 de marzo de 2025
7 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
Monsieur Spade es una miniserie de 6 capítulos que se emitió en 2024 y que ahora ve la luz en España por fin (15 meses después) doblada al castellano. En su momento la visioné en VOSE ya que tenía dudas de si se llegaría a emitir en España. El primer y último capítulo tienen una duración ligeramente superior a una hora y los otros 4 capítulos están en torno a los 45 minutos de duración cada uno.
Antes de nada parece que es necesario, siendo una lástima, poner en contexto al personaje y a su autor. Estamos hablando que el personaje protagonista es Sam Spade, el icónico personaje surgido de la pluma de Dashiell Hammett. Por citar un film de este mítico personaje simplemente decir “El Halcón Maltes” y ya se ha dicho todo. Dashiell Hammett fue novelista y guionista cinematográfico de gran prestigio. De su pluma salieron personajes tan emblemáticos como Nick y Nora Charles de El Hombre Delgado, que sería llevada al cine con el nombre de Cena de Acusados y que daría lugar a 5 películas más con estos personajes. También es autor de la aclamada Cosecha Roja, novela en la que según muchos Akira Kurosawa basó su famoso Yojimbo (la versión para cine de Walter Hill, El Ultimo Hombre es un buen homenaje a la novela como lo es del film de Kurosawa el film de Sergio Leone Por Un Puñado De Dólares). Dashiell Hammett escribió novela negra, espionaje y misterio así como guiones para westerns. Incluso él mismo fue llevado al cine en un film de 1982 de ficción obviamente llamado “El Hombre de Chinatown.
Antes de nada parece que es necesario, siendo una lástima, poner en contexto al personaje y a su autor. Estamos hablando que el personaje protagonista es Sam Spade, el icónico personaje surgido de la pluma de Dashiell Hammett. Por citar un film de este mítico personaje simplemente decir “El Halcón Maltes” y ya se ha dicho todo. Dashiell Hammett fue novelista y guionista cinematográfico de gran prestigio. De su pluma salieron personajes tan emblemáticos como Nick y Nora Charles de El Hombre Delgado, que sería llevada al cine con el nombre de Cena de Acusados y que daría lugar a 5 películas más con estos personajes. También es autor de la aclamada Cosecha Roja, novela en la que según muchos Akira Kurosawa basó su famoso Yojimbo (la versión para cine de Walter Hill, El Ultimo Hombre es un buen homenaje a la novela como lo es del film de Kurosawa el film de Sergio Leone Por Un Puñado De Dólares). Dashiell Hammett escribió novela negra, espionaje y misterio así como guiones para westerns. Incluso él mismo fue llevado al cine en un film de 1982 de ficción obviamente llamado “El Hombre de Chinatown.

Esta introducción hay que entenderla en el hecho que esta mini serie solo usa al personaje, no está basada en ninguna novela, relato o guion, pero los autores y guionistas del proyecto Tom Fontana y Scott Frank que también hicieron labores de productores ejecutivos e incluso de dirección en la mini serie, llenaron esta de referencias a la obra del creador del personaje. Tenemos a un San (Samuel) Spade que llega a Francia con una concreta misión: entregar una niña a su padre, pero todo se complicará y nos encontramos con un maduro personaje viudo y residiendo en Francia, en una pequeño pueblo a mediados de los años 60. La mini serie cuenta con elementos de espionaje vinculados con la WWII y con la época del general Charles De Gaulle y la independencia de Argelia y el conflicto con la OAS (detalles que me evocan obviamente a The Day of The Jackal de 1973).
El tono del film es clásico del cine negro pero también del clásico Polar francés, melancólico, sosegado pero nunca lento pues siempre están pasando cosas, a veces muy obvias para el espectador, mucho, tal vez, y ese sea uno de sus defectos, demasiado obvias. Unos diálogos con chispa que evocan a El Halcón Maltes o El Hombre Delgado, bien construidos y con unas interpretaciones juntas, precisas sin estridencias y donde Clive Owen puede lucir la figura madura de este personaje icónico con mucha dignidad. Sin duda otro fallo es el anti climático final que me recuerda a las novelas de Poirot de la célebre Agatha Christie y que desentona con el tono general de la mini serie. Excelente fotografía y una ambientación correctas. En líneas generales es un producto que no parece gran cosa pero que engancha y del que se puede disfrutar, habrá quien opine que se enreda en temas que no van a parte alguna, pero creo que además de mostrarnos una trama de venganza, honor, traición, nos ofrece una sutil y ligeramente perfilada historia de amor que humaniza al personaje y al relato.
El tono del film es clásico del cine negro pero también del clásico Polar francés, melancólico, sosegado pero nunca lento pues siempre están pasando cosas, a veces muy obvias para el espectador, mucho, tal vez, y ese sea uno de sus defectos, demasiado obvias. Unos diálogos con chispa que evocan a El Halcón Maltes o El Hombre Delgado, bien construidos y con unas interpretaciones juntas, precisas sin estridencias y donde Clive Owen puede lucir la figura madura de este personaje icónico con mucha dignidad. Sin duda otro fallo es el anti climático final que me recuerda a las novelas de Poirot de la célebre Agatha Christie y que desentona con el tono general de la mini serie. Excelente fotografía y una ambientación correctas. En líneas generales es un producto que no parece gran cosa pero que engancha y del que se puede disfrutar, habrá quien opine que se enreda en temas que no van a parte alguna, pero creo que además de mostrarnos una trama de venganza, honor, traición, nos ofrece una sutil y ligeramente perfilada historia de amor que humaniza al personaje y al relato.
19 de marzo de 2025
19 de marzo de 2025
3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
La humorística popular define como "nies" una pequeña zona del cuerpo humano situada entre nuestras dos bajas cloacas naturales, y así la llama porque "ni es una cosa ni es la otra", piénsese en la multitud de sustantivos que se usan para nombrar tanto el ano como los genitales masculinos o femeninos.
Pidiendo disculpas de antemano por tal incomprensible introducción, viene al pelo el popular concepto para ayudarnos a entender ante qué nos encontramos.
Este Spade bucólico rondando la campiña francesa, algo comparable a King Kong en Albacete, resulta finalmente un producto difícil de entender ya que ni es novela negra, ni es tragedia, ni es comedia. Lo que sí parece ser es un nuevo intento por parte de guionistas y productores de volver a inventar la rueda cuando hace milenios que está ideada. Una nueva vuelta de tuerca, que diría Henry James. No se acaban de entender los constantes intentos por innovar donde es innecesario hacerlo y donde, para triunfar, tan sólo hace falta saber contar una buena historia, así de sencillo.
Pidiendo disculpas de antemano por tal incomprensible introducción, viene al pelo el popular concepto para ayudarnos a entender ante qué nos encontramos.
Este Spade bucólico rondando la campiña francesa, algo comparable a King Kong en Albacete, resulta finalmente un producto difícil de entender ya que ni es novela negra, ni es tragedia, ni es comedia. Lo que sí parece ser es un nuevo intento por parte de guionistas y productores de volver a inventar la rueda cuando hace milenios que está ideada. Una nueva vuelta de tuerca, que diría Henry James. No se acaban de entender los constantes intentos por innovar donde es innecesario hacerlo y donde, para triunfar, tan sólo hace falta saber contar una buena historia, así de sencillo.

En este arte del relato, cualquier intento de mezclar churras con merinas o de intentar conservar icebergs en el desierto del Sahara a pleno sol, va a resultar, como mínimo, absurdo e incomprensible.
Y así tenemos al bueno de Sam Spade, todo un mito de la novela negra, bambando por verdes campos resolviendo misterios propios de Los Cinco de Enid Blyton y preocupado por una posible paternidad, ¿cómo lo ven? Si a ello le añadimos la progresiva inclusión de innecesarios sorprendentes personajes y un final propio de Diez Negritos de Agatha Christie, créanme, he aquí el batiburrillo perfecto o la tortilla española con tofu y brócoli que, igual, no está mala del todo.
Y es que, pese a lo dicho, el resultado final no es tan deficiente, es, simplemente, innecesario.
Una vez descrito lo extraño del asunto, que no deja de resultar negativo, a favor cabe destacar la buena factura técnica, la actuación de Clive Owen, muy madurito él ya pero siempre garantía de buena interpretación y, lo más importante de todo y esencial en todo relato, entretiene y no aburre, pese a lo incomprensible del producto.
Y así tenemos al bueno de Sam Spade, todo un mito de la novela negra, bambando por verdes campos resolviendo misterios propios de Los Cinco de Enid Blyton y preocupado por una posible paternidad, ¿cómo lo ven? Si a ello le añadimos la progresiva inclusión de innecesarios sorprendentes personajes y un final propio de Diez Negritos de Agatha Christie, créanme, he aquí el batiburrillo perfecto o la tortilla española con tofu y brócoli que, igual, no está mala del todo.
Y es que, pese a lo dicho, el resultado final no es tan deficiente, es, simplemente, innecesario.
Una vez descrito lo extraño del asunto, que no deja de resultar negativo, a favor cabe destacar la buena factura técnica, la actuación de Clive Owen, muy madurito él ya pero siempre garantía de buena interpretación y, lo más importante de todo y esencial en todo relato, entretiene y no aburre, pese a lo incomprensible del producto.
Así que no entren con miedo, no solo no les invadirá el tedio sino que pasarán un buen rato. La mezcla de elementos absurdos contribuye además a elevar el nivel de humor, cosas así hay que tomárselas por el lado bueno. En peores plazas hemos toreado, no lo duden.
11 de abril de 2025
11 de abril de 2025
2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Seguramente si has visto la película o leído la novela "el halcón maltés" entiendas algunas referencias, ya que parece que nos encontramos ante una secuela tardía. Tiene una trama algo lenta pero interesante, con toques de espionaje, vinculados al conflicto de Francia con Argelia, Clive Owen está magnifico como Sam Spade, nada que envidiar al Bogart original, con sus replicas llenas de ironía y mala leche y sus cigarrillos encadenados, que ya le empiezan a pasar factura a su salud. Bellos paisajes campestres y unos secundarios solventes, en especial una deliciosa Chiara Mastroianni. Lo mejor sus diálogos, dignos del maestro Hammet, un buen ejercicio de estilo,
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
El final resuelto al estilo Agatha Christie, es lo que empeora el resultado final, una resolución poco creíble y un poco chapucera, una mediadora de las naciones unidas, negra y en aquella época, sin comentarios, el efecto woke, siempre estropeando todo, una pena oiga.
7 de mayo de 2025
7 de mayo de 2025
1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
He leído muchas novelas de Dashiell Hammett, me encanta lo negro tanto en cine, como en series, como en la literatura. Y a Sam Spade lo veo como Bogart en El Halcón Maltés.
Por ahí ya han empezado mis problemas con esta miniserie del detective. Y es que te lo pone difícil desde el principio. Clive Owen me parece un actor muy válido pero en ningún momento he conseguido verlo como Spade. La sombra de Bogie ha sido demasiado alargada. Y luego se nos aparece en un pueblo perdido de Francia, avejentado y en franca decadencia dejándote deshubicado y poniendo más difícil reconocerlo. Nada de calles yankis en blanco y negro, nada de coches de esos tan guapos, nada de gabardinas y estilosos sombreros. O sea, nada de la esencia de las novelas de Spade.
Que si, que todo está muy bien ambientado, técnicamente raya a gran altura y eso. Pero luego la historia también es un sindios que no hay quien lo entienda, rebuscada, recargada y exagerada, lejos del estilo sencillo, elegante y sobrio de Hammett. Asesinatos religiosos masivos, frailes locos, traumas militares, guerras en Argelia, asesinos cansinos, amoríos varios, niños mesiánicos, niñas huérfanas que encuentran a papá, servicios secretos de medio mundo, desde el francés, a la CIA, pasando por el Vaticano, el MI5, MI6, M80, KissFM y los 40 principales y un largos etcétera de adornos y perifollos confusos y embrollados. Todo ello aderezado de unos diálogos supuestamente acerados del detective que son bastante reguleros y en algunos casos demasiado forzados y sin gracia. Y para doblar la apuesta el amigo Spade se ha quedado viudo, tiene muchos flashbacks de esos y padece mal de amores y nostalgia. O sea, tiene el nombre de Sam Spade pero cualquier parecido con algo como El Halcón Maltés es pura coincidencia. Está bien modernizar al personaje pero no perder su esencia, su estilo y personalidad. Para eso podían haberlo llamado detective Filemón o agente Mortadelo que tampoco tendría mucho que ver con ellos. Igual era cansado ponerle otro nombre o yo qué se. O que el de Spade vende más.
Por ahí ya han empezado mis problemas con esta miniserie del detective. Y es que te lo pone difícil desde el principio. Clive Owen me parece un actor muy válido pero en ningún momento he conseguido verlo como Spade. La sombra de Bogie ha sido demasiado alargada. Y luego se nos aparece en un pueblo perdido de Francia, avejentado y en franca decadencia dejándote deshubicado y poniendo más difícil reconocerlo. Nada de calles yankis en blanco y negro, nada de coches de esos tan guapos, nada de gabardinas y estilosos sombreros. O sea, nada de la esencia de las novelas de Spade.
Que si, que todo está muy bien ambientado, técnicamente raya a gran altura y eso. Pero luego la historia también es un sindios que no hay quien lo entienda, rebuscada, recargada y exagerada, lejos del estilo sencillo, elegante y sobrio de Hammett. Asesinatos religiosos masivos, frailes locos, traumas militares, guerras en Argelia, asesinos cansinos, amoríos varios, niños mesiánicos, niñas huérfanas que encuentran a papá, servicios secretos de medio mundo, desde el francés, a la CIA, pasando por el Vaticano, el MI5, MI6, M80, KissFM y los 40 principales y un largos etcétera de adornos y perifollos confusos y embrollados. Todo ello aderezado de unos diálogos supuestamente acerados del detective que son bastante reguleros y en algunos casos demasiado forzados y sin gracia. Y para doblar la apuesta el amigo Spade se ha quedado viudo, tiene muchos flashbacks de esos y padece mal de amores y nostalgia. O sea, tiene el nombre de Sam Spade pero cualquier parecido con algo como El Halcón Maltés es pura coincidencia. Está bien modernizar al personaje pero no perder su esencia, su estilo y personalidad. Para eso podían haberlo llamado detective Filemón o agente Mortadelo que tampoco tendría mucho que ver con ellos. Igual era cansado ponerle otro nombre o yo qué se. O que el de Spade vende más.
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