arrow

The Show Must Go On

Comedia In-gu (Song Kang-ho) es un gangster de poca monta que cierra un trato para llevar a cabo un proyecto mobiliario. Tiene una familia que conoce de sus actividades criminales y un jefe que lo tiene en alto, incluso considerándolo como un hermano por su lealtad y respeto a los codigos de la mafia. Su intención de dejar la vida criminal se tuerce cuando sucede un imprevisto... (FILMAFFINITY)
Críticas 3
Críticas ordenadas por utilidad
escribe tu crítica
7
26 de mayo de 2009
6 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
No resulta tarea sencilla definir bajo los cerrados parámetros de género a una película como The Show must go on, ya que en ella confluyen elementos de drama, comedia negra y thriller mafioso que configuran el ya habitual paisaje de mixtura y subversión genérica tan presente en la reciente nueva cinematografía coreana. Sin embargo esta postura no deja de ser una simplificación. Más allá de decidir en que carpeta genérica hay que encajarla resulta más productivo analizar cual es la función de tal hibridación. En este caso, aún buscando el factor sorpresa a través del elemento argumental inesperado, se busca ofrecer un mosaico que complete de forma más veraz, o al menos naturalista, la tradicional historia de gangsters más allá de los tópicos habituales del tema.

Haciendo un ejercicio de vaciado y yendo a la raíz más temática se podría considerar que nos hallamos ante un film de carácter especular, que busca no sólo el diálogo cómplice sino que indaga en aquellas facetas no explicadas de la obra maestra de Scorsese “Uno de los nuestros”.

No es difícil establecer los paralelismos entre el personaje de Ray Liotta y el de, una vez más excelente, Song Kang-ho. A los dos les une el mismo sentido de lo inevitable de su destino. Los dos han nacido para ser gangsters puesto que no sirven para otra cosa. La diferencia estriba en sus respectivas visiones. Mientras Ray Liotta asume su condición como deseo de imitación de sus grandes héroes idealizados en busca de una vida de lujo y asocialidad nihilista, Song Kang-ho es prsionero de su propia incapacidad de fuga, de hallarse en un mundo para el que está obviamente capacitado pero que le imposibilita crear cualquier tiipo de relación estable más allá de los muros de su profesión.

Es en este sentido que el film adquiere una dimensión más social al profundizar precisamente en el entorno del protagonista. Se huye pues de la idealización del self made man y se nos presenta a un personaje en constante lucha por mantener a su familia unida, su posición en el entorno mafioso y a la vez crear una imagen de si mismo que se aleje del fracaso continuo al que le llevan sus acciones.

Estableciendo un paralelismo entre las dos familias habitadas por el protagonista observamos que a pesar de aparentar una posición consolidada (figura del padre de familia tradicional que mantiene a mujer e hijos y figura ascendente en su trabajo), su posición siempre acaba siendo la de un outsider, solitario incomprendido, víctima de intrigas y de incomprensión y a su vez de su inmadurez e incapacidad para dejar de nadar entre dos aguas y decir cual es su posición real, cual es el mundo en el que debe evitar. (sigue en spoiler)
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Significativa es, en este sentido, la escena en la que asistimos a un conato de reconciliación, un momento que debe enseñar una lección al protagonista y facilitar su elección y que, sin embargo, se cierra con un significativo silencio representativo de su carácter indeciso y autodestructivo.

Esta es pues un película que se distancia claramente de “Uno de los nuestros” en cuanto esta última casi podría definirse como un plano secuencia de la coherencia vital de un personaje que asume su sueño y su correspondiente pesadilla mientras que The show must go on vendría a representar una nueva variación sentimental del propósito de la Nouvelle Vague, un seguimiento vital del personaje sólo que en esta ocasión no hay travelling de acompañamiento. En todo caso nos hallamos ante un travelling de un entorno que cambia, gira, evoluciona ante la mirada atónita y estática de un ser incapaz de seguir de seguir el ritmo de los acontecimientos, una figura trágica, a veces esperpéntica que sólo al final del film descubre cual es el sentido final de su periplo: la soledad y la distancia.
7
29 de diciembre de 2012 1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Soy un fan de la cultura asiática pero siempre tenía como modelo a Japón en todo, cine, cultura, anime, música… Así que un día decidí ampliar mis conocimientos y me dirigía al cine coreano. Y he de decir que Corea tiene muy buenas películas y actores en sus pantallas. The Show Must Go On es un claro ejemplo de ellas.

Para empezar felicitar a Song Kang-ho porque en poco tiempo se ha convertido en uno de mis actores favoritos y en esta película lo borda. Está claro, en mi opinión, que los papeles en películas dramáticas los clava pero además sabe darle un toque humorístico a la situación que de este modo llegas a comprender al personaje y ponerte en su situación, desesperación, la película sin él perdería.

Luego en cuando a historia me gusto mucho, en todo momento estuve en la piel de los personajes. Una historia muy bien hecha narrando perfectamente como podría ser la vida de un mafioso que decide retirarse y todos los problemas que podría implicar en ello. En ningún momento hay bajones en la película te mantiene atento a ella mostrándote las diferentes caras de la historia, familia, mafia...
Por último decir que esta película es de visión obligatoria si te gusta el cine asiático.
6
22 de marzo de 2015 1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Song Kang-ho hace el papel que siempre debe hacer. Le hemos visto en demasiadas películas probando algunos papeles diferentes, y la verdad es que otorga solvencia, pero siempre brilla en estos papeles con tintes cómicos mucho más que en aquellos donde reina la seriedad.

Fuera de Song Kang-ho, la película es un poco facilona. The Show Must Go On nos cuenta la típica historia con mensaje de que es muy difícil salir del mundo de la mafia, y lo hace como digo con humor y con una especie de tragicomedia al alcance de muchos públicos. Han Jae-rim no arriesga, y por ello su película queda en algo mucho más anecdótico que trascendental. Es una de esas películas que te gusta pero que con el tiempo difícilmente recordarás.

No es la mejor película del género, ni tampoco es la mejor de Song Kang-ho, pero es una nueva demostración de por qué es uno de los mejores actores de todo oriente.
Cancelar
Limpiar
Aplicar
  • Filters & Sorts
    You can change filter options and sorts from here
    Últimas películas consultadas
    Truhanes (Serie de TV)
    Serie
    España1993
    4,6
    484
    Startime (Serie de TV)
    Serie
    Estados Unidos1959
    --
    arrow