arrow

El exorcista: El comienzo. La versión prohibida

Terror. Thriller El Cairo, 1949. Lankester Merrin ha abandonado el sacerdocio y malvive como puede gracias a su reputación como arqueólogo. Un coleccionista privado lo contrata para que robe una imagen sagrada de un templo cristiano recién descubierto en África Oriental. Cuando Merrin acude al lugar, descubre que los hechos inexplicables que rodean el hallazgo podrían tener un origen sobrenatural. (FILMAFFINITY)
Críticas 36
Críticas ordenadas por utilidad
escribe tu crítica
8
17 de febrero de 2007
32 de 40 usuarios han encontrado esta crítica útil
Yo soy de los que acudieron al cine a ver la versión de Renny Harlin, en aquel momento mi fe, no para con dios sino en que la película adquiriese algo de cordura, me permitió aguantar la película hasta el final, a pesar de que apesta a telefilm, a que los actores están horribles, a que la dirección es penosa, a que el guión es terriblemente facilón...

Meses después vi la versión de Paul Schrader que tanto dio que hablar cuando se comentaba en Internet que le habían dado la patada los productores y amigos, no sé como decirles esto, pero..., La versión "prohibida" le da mil vueltas a la estrenada, sigue teniendo el mismo tufo a telefilm, a ello contribuye el doblaje que es de los "baratos", sin embargo los actores están mejor (las cosas como son, se nota), la dirección es más correcta y el guión esta vez sí tiene algo que ofrecer aparte de efectos especiales para atraer a los adolescentes al cine.


Se puede entender que los productores consideraran esta película poco comercial ya que era obvio que ellos querían atraer al nuevo público a explotar: los adolescentes esa es la gran diferencia la estrenada es una película comercial pensada para atraer al publico en masa y la condenada a ver la luz en DVD una película más de autor, con más calidad que cantidad. Quizás lo mejor habría sido que Jhon Frankenheimer no nos hubiese dejado tan pronto y así poder haber realizado él la película, siempre nos quedará la duda de saber que habría hecho él.
Lo mejor: Las conversaciones entre el protagonista y el demonio. La dirección de Paul Schrader. Poder disfrutar de esta película, aunque sea en DVD meses después.

Lo peor: El tufillo a telefilm. Que algunas personas pongan la versión estrenada por encima de esta, incomprensible.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Mientras Renny Harlin nos ofrece efectos especiales, intriga barata haciéndonos dudar hasta el último segundo quien es el poseído, (cosa que no tiene sentido ya que en todas las películas del exorcista jugar con esa duda en plan "quien es el asesino" era absurdo) y nos deleita con un poseído que solo sabe hablar como un Latin King, Paul Schrader nos ofrece un guión con contenido, bien narrado, con efectos especiales contenidos y al servicio de la historia y un poseído con un demonio que debate con argumentos y verdades a medias simbolizando la lucha interior del protagonista.

Para darse cuenta de la superioridad de esta versión sobre la otra solo hay que comparar la escena de los soldados alemanes asesinando a los habitantes de un pueblo en las puertas de la iglesia, mucho mejor realizada por Paul Schrader.
5
14 de mayo de 2006
7 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
Me parece que la idea de remontarse a los orígenes del padre Merrin es interesantísima. La excusa no estaría mal, pero creo que se han desaprovechado posibilidades en ambas versiones, en ésta y en la de Harlin. Pero no comparto la opinión de la anterior crítica: por lo menos aquí se alejan del terror de sobresaltos basado en trucos de sonido y trampas de montaje, dando más protagonismo al psicológico y haciéndolo de forma algo más elegante. El diablo que conoce tus tormentos y te ataca con ellos es infinitamente más inquietante que el que se dedica a dar saltos y a gritar. Se nota, además, que se dispuso de más tiempo para trabajar con los actores.
Sin embargo, la falta de presupuesto (sobre todo en los efectos de posproducción) es evidente, comprensible y perdonable debido a todos los problemas a los que tuvo que enfrentarse Schrader para terminar su versión. Tampoco es capaz de crear verdadero terror (¡menuda diferencia con las excavaciones del principio del "El exorcista" de Friedkin, en las que ya estaba clavando las uñas en la butaca gracias a unos impresionantes efectos de sonido y a esa música tan inquietante!), aunque se escapan momentos tensos con la escena inicial, la locura del oficial inglés, los comienzos del chico minusválido poseído...
5
27 de enero de 2019
6 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
Éso mismo debió decir Paul Schrader cuando Warner Bros le negó la posibilidad de estrenar su película en cines.
“Dominion” tenía material para ser no una Obra Maestra, pero sí una muy buena precuela. Es más; la elección de Stellan Skarsgård como una versión juvenil de Max Von Sydow me parece una decisión inspirada.
No veo a otro actor en este papel.

Y si bien debo decir que tanto “Dominion” (El exorcista: El comienzo. La versión prohibida) como “El exorcista: El comienzo” son productos bastante flojos fílmicamente hablando, definitivamente son mucho mejores que el bodrio de “El exorcista II: El hereje”.
Y al igual que en “El exorcista III”, William Peter Blatty se encargó de supervisar el argumento.

Por lo que tengo entendido a Warner no le gustó el trabajo de Schrader al frente de la dirección. Por lo que el estudio contrató a Renny Harlin para rehacer esta precuela, y fue aquella que se estrenó en 2004 bajo el título de “El exorcista: El comienzo”. Para sorpresa de todos, el resultado fue una película aún peor, que aunque contó con un mejor trabajo de iluminación y unos efectos digitales levemente mejores, la estructura de su guión era un completo caos y en ciertos momentos caía en la comedia involuntaria.
Al año siguiente, Schrader consiguió estrenar su película tras varios pleitos contra Warner, y aunque sea una mejor película con una fuerza dramática superior, se nota que es a todas luces una cinta inacabada.
El conflicto de la fe del padre Merrin es probablemente lo más interesante que podemos hallar en ella. Stellan Skarsgård se toma muy en serio su papel y hace un esfuerzo muy impresionante por lograr que su versión del exorcista funcione.
En ese sentido, la película podría haber sido enfocada desde un punto de vista más dramático que terrorífico, ya que oscila constantemente entre dos tonos; navega entre dos aguas y no sabe muy bien por donde circular.
El drama funciona a medias, el terror muy escasamente. Y cual examen práctico de conducir en el que lo haces todo muy bien hasta que la lías en el último segundo, “Dominion” tiene la posibilidad de surgir efecto con lo que se propone pero termina fallando por estirar demasiado su duración. Por no hablar de que los efectos digitales no la ayudan demasiado.
Para ser una película de “El exorcista” tampoco es muy violenta, solo tiene una escena muy asquerosa. Por lo demás, falta sangre, falta terror y mucho deterioro físico convincente en las víctimas de la posesión de Satanás. (Sí, porque el demonio de este film no es Pazuzu, es el mismísimo Satanás)

La apruebo con un 5 sobre 10 por la magnífica actuación de Stellan Skarsgård y porque me sigue pareciendo la mejor de toda la sarta de secuelas y precuela que tuvo la Obra Maestra de William Friedkin y William Peter Blatty, por supuesto salvando muchísimo las distancias.

Ya para quien tenga curiosidad, he aquí mi ranking de la saga:

-El exorcista (1973)___8,5 sobre 10.
-Dominion (A.K.A “El exorcista: El comienzo. La versión prohibida) (2005)___5 sobre 10.
-El exorcista: El comienzo (2004)___4 sobre 10.
-El exorcista III (1990)___4 sobre 10.
-El exorcista II: El hereje (1977)___2,75 sobre 10.
5
7 de mayo de 2006
8 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil
Tuve muchas espectativas por esta película después de la tremenda odisea que llevó a cabo Schrader para que finalmente llegara a los cines. Y es que no les gustó nada a los directivos de la Warner, que ya cuando estaba acabada no dudó en despedir a todo el equipo excepto al protagonista y rodar de nuevo otra versión.
Y finalmente después de recurrir a los tribunales Schrader se salió con la suya. La peli llegó a los video-clubs. Y mi sorpresa fue comprobar que los directivos de la Warner estaban en lo cierto. Mejor la versión que salió en los cines.
La fotografía es muy buena en ambas y sin embargo, el guión es varias veces mejor en la versión de Harlin, aunque en facetas de dirección Schrader le gane la partida.
Los actores más o menos igual, pero la historia, en definitiva, ligeramente inferior. También destacar los pésimos efectos especiales, que reducen considerablemente el nivel de la película.
6
17 de setiembre de 2013 5 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
“El Exorcista” (The Exorcist, 1973) de William Friedkin no solo fue una película que revolucionó el cine de terror si no que aportó al drama de la Fe su principal baza, además de someter al público como testigo de la desesperación de una madre (que interpretó Ellen Burstyn) hacia su hija adolescente, interpretada por la olvidada Linda Blair que con la complicidad de una cura con crisis de Fe y la presencia final de un exorcista que luchaba contra ese maligno espíritu poseedor del cuerpo de un frágil e inocente niña de doce años. La enigmática personalidad del personaje del exorcista Lancaster Merrin, magníficamente representada por Max Von Sydow, quedó cicatrizada en la mente de muchos espectadores para lo que dio ánimos a que se hiciera una continuación bastante a la deriva dirigida por John Boorman en 1977, y un “director´s cut” en 2000 con más sonido y truculencia amenizando original con el fin de atraer a nuevos y jóvenes espectadores.

Como franquicia prometía si se dejaba a un lado el plano “blockbusteriano” (algo que finalmente la Warner corroboró al artificiero Renny Harlin) pero que Schrader sabía tomarse bastante en serio teniendo en cuenta que es un cineasta que bien sabía aportar del conflicto espiritual entre lo humano y lo divino, tal como lo había demostrado en sus tareas de guionista en “La Última Tentación de Cristo” (The Last Temptation of Christ, 1988) de Martin Scorsese o como maestro de dilemas morales en sensacionales obras maestras que dirigió como “Posibilidad de Escape” (Light Sleeper, 1992) o “Aflicción” (1997).
Paul Schrader quería respetar en su proyecto inicial de una precuela que la Warner no tardó en apresurarse a censurar , arrebatándole un trabajo menospreciado y rechazado que aun no siendo un gran objeto de análisis y que queda por debajo de otras obsesiones schraderianas, gana en pulso al vomitivo espectáculo de Renny Harlin y que tomando un formato más televisivo gana en potencia dramática.
Cancelar
Limpiar
Aplicar
  • Filters & Sorts
    You can change filter options and sorts from here
    arrow