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Críticas 1,248
Críticas ordenadas por utilidad
Críticas ordenadas por utilidad
7
3 de febrero de 2026
69 de 83 usuarios han encontrado esta crítica útil
Me asombra la cantidad de votos negativos a críticas justificadas y sensatas.

Lo que Paco León ha hecho es un reencuentro y un ejercicio de metacine valiente. La trama nos mete de lleno en el rodaje de un capítulo especial de la serie, difuminando la línea entre los actores y sus icónicos personajes.

Muestra el rodaje de un nuevo capítulo, centrándose en los actores interpretándose a sí mismos y sus relaciones personales.

La trama funciona como una comedia que reflexiona sobre el paso del tiempo, el peso de la fama y los límites del humor en la actualidad. El elenco original se reúne casi al completo, con Carmen Machi, Paco León y Miren Ibarguren a la cabeza.

Ver a Carmen Machi regresar a Esperanza Sur, lidiando con el peso de su propia leyenda mientras el resto del elenco —desde el Luisma hasta un Mauricio Colmenero más anacrónico que nunca— intenta encajar en el mundo actual, es simplemente magistral.
La película logra ser divertida, inteligente y nada inofensiva. A nivel visual, se aleja del multicámara televisivo para abrazar una estética cinematográfica cuidada que resalta la decadencia poética del barrio.

La música, por su parte, juega con los acordes clásicos de la serie pero los eleva a algo mucho más emocional, subrayando que, aunque el tiempo pase, la esencia de la familia elegida permanece.

Sentí entusiasmo por cómo se han atrevido a tocar los "límites del humor" sin perder la mala leche.

La ausencia de Ana Polvorosa (la Lore) es, sin duda, el gran vacío de la película, pero lo cierto es que se maneja con una honestidad brutal.

En la ficción, Paco León ha sabido integrar esta "herida" de forma brillante:
En lugar de buscar una sustituta o ignorar el tema, la película utiliza la ausencia de la Lore como un motor emocional.

Se menciona que ella ha seguido su camino lejos del barrio, reflejando esa desconexión real que a veces ocurre en las familias cuando alguien decide volar solo y no mirar atrás.
Tanto Paco León como Carmen Machi han respaldado públicamente su decisión, subrayando en El País que "todo el mundo tiene una herida" y que respetar su espacio era fundamental para mantener la integridad del proyecto.

Al ser una película que juega con los límites entre actor y personaje, el hecho de que Ana no esté refuerza ese mensaje de paso del tiempo y de cómo la vida real se impone a la nostalgia televisiva.

Es agridulce no verla lucir sus icónicos estilismos, pero esa ausencia le da a Aída y vuelta un toque de melancolía que la hace mucho más profunda que un simple "reencuentro de fans".

Me quedo con esa frase que ya retumba en todas las redes y que resume el espíritu de este regreso: "Como el Luisma es tonto...", un guiño que demuestra que, aunque hayamos crecido, una parte de nosotros siempre vivirá en ese barrio.
29 de marzo de 2026
42 de 48 usuarios han encontrado esta crítica útil
Acabo de terminar de ver Something Very Bad Is Going to Happen (Algo terrible va a suceder) en Netflix y, sinceramente, tengo la mente hecha un nudo entre la fascinación atmosférica y la frustración narrativa, pero también de que se abusa de una fórmula de que en cada capítulo se abusa del final con falso suspense que en el siguiente capítulo queda en que es un sueño o un malentendido. Agota.

El argumento es una premisa tentadora y directa: Rachel (Camila Morrone) y Nicky (Adam DiMarco) se casan en una semana, pero el viaje a la casa familiar de él en un bosque nevado se convierte en una pesadilla psicológica y sobrenatural.

La serie, producida por los creadores de Stranger Things y dirigida por Haley Z. Boston, se vende como una mezcla entre Carrie y Rosemary's Baby, pero enfocada en el terror de casarse con la persona equivocada.

Lo que opino de entrada es que es una serie arriesgada que vive de la sensación de "dread" (pavor inminente) constante. En mi crítica positiva, debo destacar la actuación de Morrone; ella logra que Rachel no sea una víctima pasiva, sino una protagonista inteligente que lucha contra una familia política aterradora.
Visualmente, la serie es una joya rutinaria oscura. Me encantó cómo el director de fotografía utiliza la cámara de manera obsesiva, casi como un acosador que sigue a la protagonista por los pasillos laberínticos de esa casa tipo el Hotel Overlook. Esa atmósfera se siente "nasty" (sucia) y pesada, llena de simbología sobre el trauma generacional.

Sin embargo, no todo es perfecto, y aquí entra lo malo: la serie sufre muchísimo en su desarrollo. Se siente estirada, casi como si una excelente película de dos horas se hubiera inflado artificialmente para durar ocho episodios. En el medio, el ritmo se vuelve lento y tedioso; hay demasiada "charla de relleno" que diluye el terror.

El balance es innegable: tenemos una puesta en escena brillante, pero que a veces se esconde tras una iluminación tan oscura que no se ve nada, un clásico fallo de Netflix.

"Something Very Bad..." brilla cuando se centra en la pesadilla de la familia disfuncional y la presión de los ritos, pero flaquea en su trama sobrenatural, que a veces parece forzada. Mi opinión final es que es una serie que merece la pena ver por su atmósfera y el tramo final, aunque exige mucha paciencia para llegar a él.
La frase que mejor resume el espíritu inquietante de la serie —y que me perseguirá un tiempo— es la pregunta que le hacen a la protagonista: “¿Estás segura de que él es el indicado?”, una duda que, en el contexto de la serie, se vuelve letal.

Lo bueno: El estilo visual, el ambiente de terror claustrofóbico y la gran actuación de Camila Morrone.
Lo malo: El ritmo lento en los episodios centrales y la sensación de que la historia es demasiado larga.
Melania
Documental
Estados Unidos2026
1.5
740
Documental, Intervenciones de: Melania Trump, Donald Trump ...
1
3 de febrero de 2026
38 de 43 usuarios han encontrado esta crítica útil
Lo bueno de este documental es que lo ves con una sonrisa de vergüenza ajena todo el rato, hasta cuando te ríes de las maravillosas mentiras obvias laudatorias que se cuentan de Melania. ¿Para qué mientes? Déjalo ya.

A nivel personal, tras ver el documental Melania (2026), me quedo con una sensación de fascinación extraña; no por el contenido, sino por el nivel de "autohomenaje" que alcanza. La recomiendo bajo una sola premisa: es una pieza antropológica de marca personal.

Es fascinante ver cómo se ha construido una hagiografía tan pulida que roza lo irreal, ideal para quienes buscan diseccionar cómo se fabrica la imagen de una figura política en la era de la posverdad.

El documental se centra en el regreso de Melania a la Casa Blanca en 2025, presentándola como una figura de "familia, negocios y filantropía". Sin embargo, el argumento se siente vacío, casi como un infomercial de lujo.

Mi crítica negativa es contundente: es "propaganda cínica" y una "reconstrucción de taxidermia" que carece de pulso vital o revelaciones genuinas. Se siente más como una sucesión de momentos orquestados que evitan cualquier tipo de profundidad sobre sus polémicas.
Melania Trump
Visual: Es impecable, casi excesivo. Dirigido por Brett Ratner, utiliza una estética que mezcla el lujo actual con segmentos en Super 8 para invocar una nostalgia tipo "era Kennedy".

Musical: La banda sonora es "exuberante", aunque algunos críticos la consideran extraña por incluir canciones sobre guerra, poder y falsas acusaciones que no siempre encajan con las imágenes de cenas de gala.

El público está dividido: mientras los críticos le otorgan una valoración mínima (10% en Rotten Tomatoes), el índice de audiencia de los seguidores es casi perfecto (99%).

El documental cierra con un tono que subraya su resiliencia. Una de las frases que mejor define el espíritu de la obra, aludiendo a su papel público, es:
"La elegancia y sofisticación de nuestros donantes son la fuerza impulsora de nuestra filosofía". ¿Qué más decir? Al final agota. A mí me agotó rápido.
6 de marzo de 2026
39 de 47 usuarios han encontrado esta crítica útil
Tiene un buen planteamiento pero no remata con un trama bien enfocada, tiene muchas subtramas e indirectas raras que no funcionan: reivindicación feminista, la estética en parte de la década de 1920, la marginación de Frankenstein, homenaje confuso a Mary Shelley, violencia anarquista y un cacao confuso. Además es una película demasiado larga.

Acabo de ver The Bride! y la verdad es que siento que me ha pasado por encima un tren de vapor bañado en purpurina gótica y sangre. Esta relectura de Frankenstein no es una película, es una experiencia caótica y alucinante que se atreve a reimaginar a la Novia (Jessie Buckley) y al Monstruo (Christian Bale) como una suerte de Bonnie & Clyde punk-góticos en la Chicago de los años 30.

El argumento central de "¡La Novia!" (2026), dirigida por Maggie Gyllenhaal, traslada el mito de Mary Shelley al Chicago de los años 30. La historia sigue a un solitario Frankenstein (apodado "Frank" e interpretado por Christian Bale).
Éste cansado de su aislamiento, busca la ayuda de la Dra. Euphronius (Annette Bening) para crear una compañera. Frank y la doctora reaniman el cadáver de Ida (Jessie Buckley), una joven que fue asesinada por criminales locales.

Hay una mezcla de expresionismo alemán, punk-rock y una opulencia oscura que recuerda a Metropolis pero con un toque moderno y sucio. Jessie Buckley brilla —y ruge— en un papel triple que mezcla la ira de Mary Shelley con una "novia" que se convierte en un icono de una revolución feminista incontrolable.

Sin embargo, aquí llega mi crítica negativa: todo este despliegue se siente, por momentos, como un desastre fascinante pero incoherente. Gyllenhaal tiene tantas ideas —romance trágico, sátira musical, alegoría filosófica— que la narrativa se dispersa. La trama se vuelve tan caótica y con subtramas tan inútiles que la tensión se pierde y el mensaje feminista se siente un poco didáctico o a medio cocer.
Jessie Buckley
Lo bueno, sin duda, es la química entre Buckley y Bale, que interpretan a los monstruos con una vulnerabilidad y locura apasionantes, y la valentía de hacer algo tan inaudito y arriesgado. Lo malo es que tanta "moda sobre sustancia" termina cansando, convirtiendo la segunda mitad de la película en un recorrido tedioso en lugar de un crescendo.

En resumen, opino que The Bride! es una audaz "fábula" que probablemente dividirá a la crítica: algunos la verán como una obra maestra cultista, otros como un desastre pretencioso. A pesar de mis quejas, me quedo con su atrevimiento. Frase famosa: "Til death do us part" (Hasta que la muerte nos separe), dice Christian Bale en una de las escenas clave.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Hay otros puntos clave.

Al despertar, la "Novia" no es la compañera dócil que esperaban. Desarrolla una voluntad propia, rechaza las expectativas masculinas y se convierte en una fuerza de cambio social
Tras un estallido de furia contra quienes la atacan, ella y Frank inician una ola de crímenes y venganza al estilo "Bonnie & Clyde".

Mientras su relación evoluciona, son perseguidos por el detective Jake Wiles (Peter Sarsgaard) y su secretaria Myrna Mallow (Penélope Cruz).

La actitud de la Novia inspira un movimiento feminista en el que otras mujeres imitan su estética —como sus característicos tatuajes de tinta negra en la boca— como símbolo de rebelión.
23 de enero de 2026
37 de 51 usuarios han encontrado esta crítica útil
Cómo le encanta a Hollywood película de un genio con un carácter insoportable y "buscavidas"(léase estafador y donde todo vale para el triunfo supremo en este caso el mundo del ping pong profesional). Recuerda a "El lobo de Wally Street" y "Challenger".

"Marty Supreme", la cinta de Josh Safdie protagonizada por Tim Chalamet, me ha parecido una de las sorpresas más vibrantes y estilísticamente arriesgadas de este 2026.

La película nos sumerge en la vida de Marty Reisman, un prodigio del ping-pong en la Nueva York de los años 50, transformando lo que podría ser un biopic deportivo convencional en una odisea frenética sobre la obsesión y el espectáculo. El personaje de Marty Mauser en Marty Supreme, basado libremente en el jugador real Marty Reisman, comparte algunas similitudes temperamentales con Bobby Fischer, principalmente su intensa obsesión por su deporte y una personalidad compleja y algo conflictiva.
Timothée Chalamet
El argumento no se limita a las mesas de juego; es una exploración de la identidad bajo el foco de la fama. Chalamet entrega una de sus actuaciones más físicas y neuróticas, capturando a la perfección esa mezcla de arrogancia infantil y genialidad técnica que definía al personaje real. también muestra una mezcla de arrogancia y neurosis impulsada por su búsqueda de la grandeza y su estilo de vida de "estafador" junto a su carácter difícil.

En cuanto a los personajes secundarios, la dinámica con figuras como la de Tyler, the Creator —quien debuta con una presencia magnética— y la veteranía de Gwyneth Paltrow, aportan capas de ironía y calidez que equilibran el ritmo incesante de la trama. Lo que más se comenta entre el público es esa capacidad de Safdie para hacer que un deporte de nicho se sienta como un thriller de alta tensión.

Visualmente, la película es un festín de texturas de 16mm y colores saturados que evocan la era dorada de la televisión y el diseño de mediados de siglo, dándole una pátina de nostalgia eléctrica.
Timothée Chalamet
Musicalmente, la banda sonora es un acierto total: una mezcla de jazz experimental y ritmos percusivos que imitan el rebote constante de la pelota, elevando la ansiedad del espectador en los momentos clave.

Lo bueno es, sin duda, su energía inagotable y la valentía de no seguir las reglas del cine biográfico estándar. También el protagonista tiene el físico adecuado para el papel.

Lo malo, quizás, es que su edición hiperactiva puede resultar agotadora para quienes busquen un desarrollo de personajes más pausado. Como sentencia el protagonista en un momento de máxima confianza: "En esta mesa, yo soy el que dicta el pulso del mundo". Es una obra que reafirma que el cine de autor puede ser profundamente divertido sin perder su profundidad intelectual.

Es una película para gente adulta con un sentido ético profundo, porque al final ese mensaje "del todo vale" para triunfar y hacer dinero es peligroso y muy desagradable.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Características de Marty Reisman.

Obsesión y genialidad: Fue un niño prodigio con una concentración inmensa y un interés intrínseco en su disciplina, lo que lo llevó a la cima mundial.

Enfoque iconoclasta: desafió las convenciones de sus respectivos deportes, buscando hacerlo más espectacular o a su manera.

El personaje también tiene paralelismos con otros atletas famosos, particularmente aquellos conocidos por su carisma, su vida nocturna o su enfoque poco convencional:

Apuestas y estilo de vida: Su faceta como "estafador célebre" del ping-pong y su gusto por las apuestas en la subcultura de Nueva York resuenan con figuras del boxeo o el billar, conocidos por su participación en circuitos de apuestas y su personalidad de showman.

Carisma y espectáculo: Reisman se describía a sí mismo como "el hijo de puta más carismático que jamás haya pisado una mesa". Su necesidad de espectáculo y de impresionar al público lo asemeja a estrellas del deporte que convirtieron su disciplina en un show, como Muhammad Ali o Dennis Rodman, que trascendieron su deporte con su personalidad.
Timothée Chalamet
Longevidad competitiva: El hecho de que Reisman regresara a los 67 años para ganar otro campeonato nacional muestra una dedicación y un amor por el juego que recuerda a deportistas como Tom Brady o Serena Williams, que extendieron sus carreras mucho más allá de lo habitual.
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