arrow
España España · huelva
...
You must be a loged user to know your affinity with chriss
/
Críticas 396
Críticas ordenadas por utilidad
Críticas ordenadas por utilidad
5
20 de marzo de 2026
56 de 70 usuarios han encontrado esta crítica útil
Acabo de terminar 'Zeta' y no necesito madurar mis primeras impresiones porque tengo muy claro lo que he visto y lo que siento después de verla. Me sobran palabras y me faltan balas. Es que desde el primer tramo, todo parece mucho más interesado en aburrirme como espectador y en explicarse que en desatarse como buena película de acción. El guion es pesado y denso hasta cansar, con frases prefabricadas, en el que se aprovecha cualquier recoveco para soltar un refrán. Hay una tendencia demasiado fuerte en querer verbalizar cada instante, no hay casi silencios. Acaba abrumando. Se construyen conversaciones que acaban ahogándome y no me dejan respirar. Ese exceso de palabras debería haberse traducido en disparos, explosiones, más persecuciones y peleas cuerpo a cuerpo. Todo eso queda en un segundo plano, y es su mayor error. Por eso cae tanto todo.

Llega lo interesante en cierto punto, pero de la peor manera posible y por la que mueren todas las películas de acción. Lo artificial y el cliché. Al menos hay buenas puestas en escenas que se disfrutan, pero eso ocurre menos veces de las que debería. Hay un plano secuencia que logra un buen pulso y despertar mi poco interés. Y los efectos especiales sorprenden muy gratamente. Juegan a su favor: se sienten realistas, creíbles, con ese brillo que saca matices. Es casi lo mejor de todo esto. Eso, y su calidad visual.
Mario Casas
Se peca de estirar la tensión hasta el último segundo, lo que rompe, por supuesto, cualquier clímax y consigo, cualquier estímulo. Todo se resuelve en el filo, y ese recurso repetido hasta la saciedad, acaba erosionando y diluyendo cualquier atisbo de credibilidad. Aunque yo sabía que iba a tener de esto a punta pala. Lo mismo ocurre con --por desgracia-- los dramas internos: los enfrentamientos son coreografías que ni siquiera un niño pequeño se creería. No existe la sensación de riesgo real. Ya se sabe cómo va esto: los malos no dan una bala ni queriendo; el bueno da absolutamente todas.

Mario Casas está al mando, sosteniendo gran peso dramático. Sin embargo, su interpretación se mueve en un registro que se me hace muy limitado, con una entonación que tiende a lo exageradamente forzado. No hay sensaciones de ser orgánico. Del resto del reparto no puedo destacar nada: figuras funcionales, piezas que cumplen. Ni siquiera de Zahera.

La película se olvida a sí misma. Es una desgracia para la obra que una vez bien avanzada la historia, sea cuando comience a ofrecer lo que uno viene a buscar: ritmo y alma. Hasta entonces, todo se dispersa, va y viene, enredándose en subtramas y direcciones que no me importan en absoluto. No es por complejidad, sino por falta de foco. Y es una pena, porque en lo técnico hay mucho que ofender. Se ve y se escucha muy bien. La fotografía urbana tiene personalidad y textura. El tratamiento sonoro es de lo mejor: envolvente y con claridad. Hay empeño detrás de las cámaras. Pero no compensa lo importante: la narrativa.
Luis Zahera & Mario Casas
'Zeta' parece querer abarcar más de lo que necesita. Ambiciosa y pretenciosa en lo conceptual, pero completamente superficial en su desarrollo. Se apoya en lo que plantea, y por su propio peso, se derrumba. Quizá con menos tiempo de metraje (una hora y media sería perfecto), menos diálogo y más atención en la acción directa, el resultado habría sido más positivo. Pero todo es seco, poco contundente. Y ni siquiera los giros que tiene me vuelan la cabeza; se ven todos venir de lejos.

A pesar de todo, quiero una segunda parte, que supongo que se titulará 'Alfa'. Pero que, por favor, que esta vez dé en la diana y no caiga en los mismos agujeros.
9 de febrero de 2026
40 de 58 usuarios han encontrado esta crítica útil
Me ha costado muchísimo ver 'El agente secreto'. Me he quedado dormido dos veces, y he estado peligrosamente cerca de una tercera. Ni siquiera una buena dosis de cafeína logra mantenerme despierto. No es cansancio físico --el día que la vi me encontraba bien--, es esa somnolencia que aparece cuando una película no interesa.

Desde el principio ya había algo que no terminaba de encajar conmigo. La producción ya advierte de primera mano que voy a necesitar paciencia, porque todo apunta a que se va a cocer a fuego --muy-- lento. Cosa que no me echa para atrás; me gusta que las películas se tomen su tiempo. El problema es que aquí no me resulta efectivo. Las primeras escenas no están mal, prometen una dirección genial, un guion profundo, denso y de calidad. El problema es que no me funciona ni una cosa ni la otra. Hay momentos aislados --pocos-- que me despiertan y funcionan, sobre todo cuando empieza a haber movimiento. Pero la desesperación surge a mitad de metraje, que es cuando desconecto por completo. Todo me da cada vez más igual. Y no considero tener déficit de atención. No es habitual en mí perder la paciencia por un ritmo lento de una película. La cosa es que aquí, la paciencia ya se me acaba antes por culpa de una historia que de primeras, no me llama la atención.
Es aquí cuando tengo que volver a leer la sinopsis. No porque la trama sea compleja, que no lo es, sino porque ya estaba fuera del contexto y no me estaba enterando de nada. Aunque para la última media hora vuelvo a adentrarme un poco con suerte, sin embargo, de poco sirve cuando un tercio del tiempo he estado mentalmente en otro lugar, pensando en otras cosas, como por ejemplo, preguntándome cuánto queda.

Supongo que esta obra pretende tener peso. Pero sinceramente, y aquí viene uno de los principales problemas entre yo y 'El agente secreto', no consigo dar con su objetivo, su finalidad. No tengo ni idea de qué se pretende conseguir, si transmitir una denuncia social y política, si incomodar, si abrir miradas, si remover conciencias, si señalar, si transformar o si exponer. Puede que para alguien resulte reveladora. Puede que a alguien le cambie la vida --que lo dudo mucho--. Pero yo no consigo encontrar su punto práctico. También dudo que sea por comercialismo. Tengo mi teoría de ser simple entretenimiento. No logro dar con el clavo emocional o intelectual del relato. Y llega un momento en que ya me da hasta igual. No quiero ni saberlo, solo que se acabe. Es más, me parece tan insoportable en algunas escenas que me pongo hasta de mal humor.
Pequeña historia: me quedé dormido unos minutos porque prefería dar prioridad al sueño que a esta película. Mi padre me llamó por teléfono para preguntarme dónde estaba algo. Yo, con la idea de lo poco que me estaba gustando el filme, le respondí bordemente: "y yo qué sé, búscalo, tiene que estar por ahí." Claro que hablar así a mi padre estuvo mal por mi parte, pero el punto es que, esta obra me puso hasta de mal humor. De hecho, se lo conté a mi pareja a la noche: "he estado borde hoy porque he visto una película insoportable y me he puesto de mala leche".

Admito y reconozco que el culpable soy yo --supongo--. Como espectador no he conectado con ella, a pesar de parecerme prometedora desde que la vi anunciada en los Oscar. Debería y quiero darle una segunda oportunidad, ir mejor preparado, más consciente de lo que veo y escucho. Pero no quiero dar esa segunda vuelta hasta dentro de, al menos, un par de años. Y si me acuerdo de ella. Creo que la primera experiencia cuenta. El aburrimiento y como consecuencia, la desconexión, también cuentan como una experiencia válida. El hecho de querer saber cuánto queda por estar luchando contra el sueño, dice mucho de la relación entre espectador y película.

No puedo hablar mucho de su trama por motivos que he expuesto, pero de lo que me he enterado es de que un hombre regresa a un sitio importante para él con tal de empezar de nuevo y más feliz, pero ya no es lo que era y ha de huir de ahí. Más allá de esas palabras, no puedo sacar más conclusiones. Y seguramente hasta haya narrado mal la idea principal de la historia, pero de eso me he enterado y he entendido.

La terminé. Eso sí. Con esfuerzo, pero llegué a los créditos finales. Quise abandonar, pero mis ganas de sentirme triunfante por acabar eran mas grandes. Y la verdad, no pienso que sea una mala película en cuanto a nivel de producción. Técnicamente es competente. Entiendo perfectamente que haya gente a la le guste, pero entiendo que guste, no el porqué.

La música, otro punto que tampoco me convence aunque al principio sí. Actuaciones que son correctas, funcionales y prácticas, pero Wagner Moura, para mí, no debería estar nominado. No me entusiasma, no me engancha, no me transmite más que miedo casi superficial y actuado. A lo mejor con el tiempo acabo aceptándolo, pero eso sería en un tiempo muy, muy lejano.

De momento, me quedo con la idea de ser una obra sobrevalorada. También con la idea de ser yo el problema. O, que simplemente, no es para mí. Que también puede ser.
27 de abril de 2026
14 de 17 usuarios han encontrado esta crítica útil
Soy un firme defensor de esa idea de que ya no se hace cine como antes. Y lo digo a pesar de haber visto poco cine clásico en comparación a la cantidad del moderno que he visionado. Quiero decir, en el sentido de grandes proyectos ambiciosos, arriesgados, complejos de levantar y con una identidad tan marcada. Hace tiempo que no encontraba una película del calibre de 'Resurrection'. Estoy acostumbrado a ver todo tipo de cine: géneros, estilos, producciones pequeñas o enormes, guiones más o menos convencionales. Y aun así, Bi Gan --un director que descubro ahora-- me coloca delante de un cine que siempre me ha gustado y me deja completamente descolocado.

Una obra maestra que respira cine en todas direcciones y en todas sus formas. Una oda al propio lenguaje cinematográfico, con una línea narrativa y un enfoque direccional que me recuerda constantemente a 'Cinema Paradiso', pero llevada a un terreno mucho más abstracto, filosófico y profundamente simbólico. Un conjunto de reflexiones sobre la eternidad, la identidad, el amor y la ensoñación como estado permanente. De vivir entre una mentira realista y bonita, o una realidad que se comporta como un sueño. El guion es tan denso y complejo --a veces-- que se recomendable por mi parte verla, al menos, dos veces. No precisamente por su complejidad, sino por la cantidad de capas que supone la narrativa.
Es un producto largo, lento y exigente. Sin duda, un enemigo de quien busque consumo fácil o tenga poca paciencia. Lo bueno es que la dirección de Bi Gan es magistral. No solo funciona en su discurso, sino también como palabras de amor al cine. Un intento --más que logrado-- de explorar varias formas dentro de una misma experiencia, sin limitarse a una sola estructura ni a una sola manera de contar.

Cada segmento se siente como una variación del lenguaje cinematográfico. No lo vivo como una simple mezcla de estilos, sino como si cada bloque me estuviera enseñando una forma distinta de entender el cine: cambian las ambientaciones, los tonos, las emociones, pero hay algo que se mantiene constante, y es esa esencia humanística. En ningún momento lo percibo como algo disperso o caprichoso; al contrario, siento que hay una intención muy clara de explorar cómo se puede contar una vida desde múltiples caras, capas y formas, incluso contradictorias entre sí. Es como si cada forma de cine que aparece me estuviera revelando una cara distinta de lo que somos.
Tampoco siento la imperiosa necesidad --ni la capacidad, siendo sincero-- de desmenuzar todo lo que propone Bi Gan. Mentiría si dijera que he entendido todo a la primera, porque no es así. Hay muchas cosas que se me escapan, y creo que es normal: la película se mueve en un terreno muy abstracto, muy metafórico, que pide tiempo, reposo y más de un visionado, como dije antes. Aun así, también creo que hay algo que no debería explicarse del todo. A mí, personalmente, me gusta que ciertas películas conserven ese misterio del entendimiento incompleto, esa parte que no termino de descifrar. También me fastidia, pero es una especie de forma de sufrir disfrutable. Prefiero que cada uno se enfrente a ella sin demasiadas guías, que la viva a su manera y a su forma de entender las cosas. Por ello, mi crítica no está orientada tanto a la explicación de la película, sino más bien, a lo que me parece, como siempre hago.

Si tuviera que quedarme con una idea general, con lo que yo he entendido y según lo que pienso en este primer visionado, diría que 'Resurrection' plantea una relación muy directa entre el cine y la vida. Yo la he sentido como una especie de reflexión (repito tanto el término porque es necesario para explicarme) sobre el cine como memoria, como sueño, como espacio donde se guardan emociones y recuerdos, pero también donde se transforman, se distorsionan o incluso se mortifican. El amor, por ejemplo, un tema que se manifiesta en una de las historias que se plantean. Me encanta cómo se trata, cómo se narra y cómo se construye. Me quedo atolondrado viendo a Jackson Yee y a Li Gengxi, porque son dos personas que funcionan perfectamente combinando sus actitudes y personalidades en pantalla. Se conocen de toda la vida y, al mismo tiempo, se ven por primera vez ahí.

No hay una conexión lineal "clara" entre las historias, pero la intención y los sentimientos siguen ahí siempre. Todo funciona asociando elementos. Es una película que me ha exigido implicación: no basta con verla, sino que hay que pensar bien en ella, reconstruirla después y darle vueltas. Entiendo perfectamente que haya gente que se niegue a entrar en ese juego, pero para mí ahí está gran parte de su valor.

El diseño de producción es algo fundamental para que todo funcione. Todo está cuidado con un nivel de detalle increíble: la puesta en escena, la música, las transiciones, la forma en la que los espacios se conectan --la escenografía se me antoja a veces subliminal, como de estética backroom--. Incluso cómo historias que no tienen nada que ver entre ellas se conectan sin que sean tan bruscos los saltos. Es compleja, pero no caótica, y eso tiene mérito. El sonido es también una locura. Se nota que hay un trabajo enorme detrás. Hay un cuidado que da miedo. Un sonido que va de la mano siempre con lo que se ve. Pocas veces se ve tanto empeño en hacer las cosas realmente bien. Eso sí, aunque visualmente sea una bestialidad, no quita el hecho de que sin esa fotografía ni ese estilo fotográfico, sería una película completamente distinta y probablemente no tan satisfactoria.

Y no solo es la forma de ver, sino también la forma de representar. Jackson Yee es un monstruo. Un actor como pocos. Un descubrimiento total. Impresionante. No solo por el cambio físico entre personajes, sino por cómo cambia su forma de estar en pantalla. Cada personaje suyo es una actitud, una personalidad y una persona completamente distinta. Simplemente brillante.

La volveré a ver, pero la dejaré reposar un tiempo para también evitar la fatiga. Pura admiración.
8 de febrero de 2026
8 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
Hay películas que cuentan una historia. Otras son la historia en sí mismas. 'No Other Choice' pertenece al segundo grupo. Es un ejemplo muy evidente de cine siendo cine. La trama lineal no deja cabida ni hueco para fallos en el guion o lecturas ambiguas. Park Chan-wook se muestra muy sólido contando y dirigiendo. Hay una ejecución técnica que parece haber aprobado todas las asignaturas posibles de un estudio cinematográfico. No sabría decir si esta película sería la mayor pesadilla de un estudiante de cine o si se tiraría de los pelos al ver cada travelling, cada transición y cada encuadre. Es que todo está fríamente pensado, calculado y aplicado milimétricamente.

Aquí la cámara no es solo un personaje más: es el relato en sí mismo. Literalmente. La narración se sostiene tanto y tan bien en lo visual que, si la película fuera muda, seguiría funcionando igual de bien. Hay una coreografía constante entre imagen y acción. Eso sí, hay momentos en los que esa perfección me genera cierta distancia. En algunos tramos percibo una artificialidad en la iluminación --no sé si real o digital-- que me saca ligeramente de la experiencia sensorial. No es algo constante, pero cuando aparece, me hace fruncir el ceño.
En cuanto a trama, no es la propuesta más interesante ni más sorprendente que he visto. Hay momentos que me hacen pensar que esta película es como si se mezclaran 'Parásitos' y 'Sympathy for Mr. Vengeance'. Lo interesante es cómo va conectando situaciones distintas que no solo enriquecen el relato, sino que me empujan a preguntarme qué haría yo en el lugar del protagonista. Sacrificio, amor, obsesión, peligro, competencia, deriva mental. Conceptos que sobrevuelan toda la película. La pregunta que se plantea: ¿hasta dónde estaría uno dispuesto a llegar para no perder lo que tienes?

Lee Byung-hun tiene la capacidad de transmitir inseguridad y determinación al mismo tiempo, y su trabajo físico es clave: su cuerpo habla tanto como su rostro. Hay profundidad expresiva en su manera de moverse, mirar, ocupar el espacio. Eso, encaja perfectamente con una película que se apoya tanto en lo visual. Son Ye-jin funciona como una compañera interpretativa. Nunca termino de saber qué piensa exactamente su personaje, aunque sí sus intenciones. Más allá de eso, no me deja una huella especialmente marcada. Cada vez que Lee Sung-min aparece en pantalla, mi atención pasa a tenerla él. Disfruto de su presencia.
'No Other Choice' no me resulta trascendental. No me deja grandes conclusiones morales. Bueno, sí, pero no me quedo pensando en ello después de acabarla. El impacto emocional es contenido. Termino con admiración técnica más que con un nudo en el estómago. No es la gran cosa, pero sí consciente de cada una de sus decisiones e intenciones. Eso, para mí, ya es suficiente para no acabar en lo pretencioso (desde lo absoluto). Se gana mi respeto, pero no me sacude por completo. Un amasijo de técnicas cinematográficas que puede, o no, compensar un desinterés narrativo.
13 de octubre de 2025
10 de 13 usuarios han encontrado esta crítica útil
Lo primero que llama la atención de 'HIM' es su apartado visual. Es innegable que gran parte del esfuerzo se ha volcado en el terreno gráfico y fotográfico, y se nota en cada plano. Sin embargo, esa apuesta estética tan ambiciosa ha pasado factura en otros aspectos, como los diálogos y la ambientación musical, que se sienten menos pulidos.

Las actuaciones, por otro lado, son sobresalientes. Tyriq Withers y Marlon Wayans cargan con el peso emocional de la historia y lo hacen con una naturalidad impresionante. Es verdad que el resto de personajes quedan algo desdibujados, pero teniendo en cuenta que toda la narrativa gira en torno a un protagonista muy concreto, eso no me parece un defecto grave. La película no pretende explorar el mundo de los secundarios, sino profundizar en la experiencia de uno solo, y en ese sentido cumple.

Donde sí encuentro tropiezos es en los diálogos. Hay momentos en los que intentan sonar profundos o trascendentes, pero terminan quedándose en frases que no terminan de desarrollarse. Se percibe una intención de construir un discurso más filosófico, aunque no siempre se logre. En cuanto a la música, acompaña bien, encaja con el tono general de la película, pero no deja huella ni resulta especialmente memorable.
En cuanto a la historia, puede dar la impresión de carecer de desarrollo, pero en realidad da justo en el clavo. Lo que ofrece es exactamente lo que necesita: si se extendiera más, se iría por las ramas y perdería su foco principal. Su desenlace está bien medido; no busca impresionar, sino dejarte en el mismo estado emocional que su protagonista. Quizá no alcance el impacto que podría, como ocurre en otras producciones recientes del género, pero su cierre es coherente con el viaje que propone desde el inicio.

No diré que 'HIM' sea una gran película ni mucho menos la mejor del año, pero tampoco merece las críticas tan negativas que ha recibido. Es una historia de superación, obsesión y sacrificio, contada desde una perspectiva diferente y arriesgada. Para muchos puede parecer carente de profundidad; para mí, es una buena película que logra transmitir su mensaje y dejar una huella, aunque sea pequeña.
Cancelar
Limpiar
Aplicar
  • Filters & Sorts
    You can change filter options and sorts from here
    arrow