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5
7 de enero de 2012
7 de enero de 2012
13 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil
Una boda de muerte es una road movie (podría encasillarse también como comedia ligera) que narra las andanzas de cuatro típicos jóvenes británicos en mitad de un evento social de la clase alta australiana.
Los guapísimos Xavier Samuel, en el papel de David, y Laura Brent, en el papel de Mia, se han conocido en una remota isla de Tuvalu, en la que creen haber encontrado a esa media naranja que todo el mundo busca en su periplo vital.
David, de nacionalidad británica, es huérfano y su única familia son sus tres amigos Tom (Kris Marshall), Graham (Kevin Bishop) y Luke (Tim Draxl). Son un grupo bastante cerrado y la noticia del inesperado compromiso de David con Mia no parece resultar del todo bien entre los afectados que, sin embargo, se disponen a acompañar a su amigo hasta Australia para asistir al enlace sin quejarse demasiado.
Mia es una guapa e inteligente joven, hija de un millonario senador australiano y con una madre y una hermana encantadoras (Olivia Newton-John y Rebel Wilson respectivamente). No lo sabe, pero su dictatorial padre le guarda una sorpresa 'muy especial' para el día de su boda.
Pues esta es más o menos la presentación de los personajes encargados de llevar el peso de esta cinta que trata, apenas de modo superficial, las diferencias culturales entre australianos y británicos; entre las clases bajas, medias y altas de ambos países; y entre un grupo de amigos que consiguen trasladar su relación hasta los límites más extremos del absurdo y la confianza.
La película es un cúmulo de despropósitos que en ocasiones arranca la carcajada del espectador aunque, en ocasiones también, despierta cierta angustia al comprobar que las cosas pueden empeorar una y otra vez a pesar del intento desesperado de los protagonistas por encauzar el rumbo de la acción.
Los guapísimos Xavier Samuel, en el papel de David, y Laura Brent, en el papel de Mia, se han conocido en una remota isla de Tuvalu, en la que creen haber encontrado a esa media naranja que todo el mundo busca en su periplo vital.
David, de nacionalidad británica, es huérfano y su única familia son sus tres amigos Tom (Kris Marshall), Graham (Kevin Bishop) y Luke (Tim Draxl). Son un grupo bastante cerrado y la noticia del inesperado compromiso de David con Mia no parece resultar del todo bien entre los afectados que, sin embargo, se disponen a acompañar a su amigo hasta Australia para asistir al enlace sin quejarse demasiado.
Mia es una guapa e inteligente joven, hija de un millonario senador australiano y con una madre y una hermana encantadoras (Olivia Newton-John y Rebel Wilson respectivamente). No lo sabe, pero su dictatorial padre le guarda una sorpresa 'muy especial' para el día de su boda.
Pues esta es más o menos la presentación de los personajes encargados de llevar el peso de esta cinta que trata, apenas de modo superficial, las diferencias culturales entre australianos y británicos; entre las clases bajas, medias y altas de ambos países; y entre un grupo de amigos que consiguen trasladar su relación hasta los límites más extremos del absurdo y la confianza.
La película es un cúmulo de despropósitos que en ocasiones arranca la carcajada del espectador aunque, en ocasiones también, despierta cierta angustia al comprobar que las cosas pueden empeorar una y otra vez a pesar del intento desesperado de los protagonistas por encauzar el rumbo de la acción.
19 de octubre de 2011
19 de octubre de 2011
19 de 28 usuarios han encontrado esta crítica útil
La vida está llena de momentos que pueden cambiar su rumbo para siempre. Otra Tierra, Premio Especial del Jurado en el Festival de Sundance y Premio a la Mejor Actriz para Brit Marling en el Festival de Cine Fantástico de Sitges, es una de las películas más originales de 2011.
Rhoda Williams (Brit Marling) interpreta a una brillante joven que acaba de ser admitida en un programa de astrofísica en el MIT de Boston. Su juventud, su belleza y su inteligencia la hacen sentir segura e inmune a los agujeros negros de la vida cotidiana. Por su parte John Borroughs (William Mapother) es un reputado compositor, catedrático en la Universidad de Yale, que ve cómo su vida ha desaparecido, precisamente, a través de un agujero negro escondido tras una luna de cristal en una apacible noche de verano.
Esa misma noche, mientras la radio hace pública la noticia de que un nuevo planeta azul es visible desde el nuestro, la vida de ambos dará un vuelco del que quizás nunca puedan recuperarse y que marcará sus destinos para siempre.
Rhoda Williams (Brit Marling) interpreta a una brillante joven que acaba de ser admitida en un programa de astrofísica en el MIT de Boston. Su juventud, su belleza y su inteligencia la hacen sentir segura e inmune a los agujeros negros de la vida cotidiana. Por su parte John Borroughs (William Mapother) es un reputado compositor, catedrático en la Universidad de Yale, que ve cómo su vida ha desaparecido, precisamente, a través de un agujero negro escondido tras una luna de cristal en una apacible noche de verano.
Esa misma noche, mientras la radio hace pública la noticia de que un nuevo planeta azul es visible desde el nuestro, la vida de ambos dará un vuelco del que quizás nunca puedan recuperarse y que marcará sus destinos para siempre.

Otra Tierra es un drama que utiliza la ciencia ficción como trasfondo de una historia cargada de teorías filosóficas envueltas en física cuántica y caramelizadas con la dura experiencia de una tragedia real. Sin duda, cine fantástico llevado a las latitudes morales de cualquier vida cotidiana que nos hace pensar en lo delgada que es la línea que separa el éxito del fracaso.
Estupenda actuación de la joven Brit Marling, a quien no nos extrañaría nada ver entra las candidatas al Oscar el próximo mes de febrero. Y excelente trabajo del director; Mike Cahill ha sabido entretejer un filme cargado de sentimientos encontrados sin abusar del absorbente poder de la propia historia, narrada de una forma tremendamente original y poética, y que promete despertar la inspiración de muchos amantes del género.
Estupenda actuación de la joven Brit Marling, a quien no nos extrañaría nada ver entra las candidatas al Oscar el próximo mes de febrero. Y excelente trabajo del director; Mike Cahill ha sabido entretejer un filme cargado de sentimientos encontrados sin abusar del absorbente poder de la propia historia, narrada de una forma tremendamente original y poética, y que promete despertar la inspiración de muchos amantes del género.
6 de octubre de 2011
6 de octubre de 2011
7 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil
Cal Weaver (Steve Carell) y Emily Weaver (Julianne Moore) llevan casados 25 años y su matrimonio se ha visto abocado al aburrimiento e, irremediablemente, a su fin. Emily Weaver ha sido infiel y ha decidido poner fin a su duradera relación de manera unilateral.
Cal Weaver es, sin embargo, un estupendo padre, apasionado, que parece haber perdido muchas de las sensaciones de su juventud y no ve salidas factibles para su futuro si el amor de su vida no está a su lado.
Refugiado en un bar cualquiera, detrás de copas de vodka con zumo de arándanos, Cal conoce a un joven guapo, rico y mujeriego (Ryan Gosling) que muestra interés en su historia y decide ayudarle porque le recuerda a alguien de su pasado; seguramente a su propio padre.
A raíz de este encuentro fortuito, Cal experimenta un cambio radical que ejerce de hilo conductor de un filme lleno de buena gente y que, aún siguiendo la estructura típica de las comedias románticas modernas, no ha descuidado para nada el desarrollo de sus personajes. Sin ir más lejos, el hijo de la pareja protagonista, el pequeño Robbie (Jonah Bobo) de 13 años, es un personaje trazado de manera deliciosa e inteligente que actúa como motor motivacional del resto de personajes de la cinta. Robbie también está enamorado y, a pesar de su corta edad, quizás tenga una importante lección que enseñarle a los mayores.
Cal Weaver es, sin embargo, un estupendo padre, apasionado, que parece haber perdido muchas de las sensaciones de su juventud y no ve salidas factibles para su futuro si el amor de su vida no está a su lado.
Refugiado en un bar cualquiera, detrás de copas de vodka con zumo de arándanos, Cal conoce a un joven guapo, rico y mujeriego (Ryan Gosling) que muestra interés en su historia y decide ayudarle porque le recuerda a alguien de su pasado; seguramente a su propio padre.
A raíz de este encuentro fortuito, Cal experimenta un cambio radical que ejerce de hilo conductor de un filme lleno de buena gente y que, aún siguiendo la estructura típica de las comedias románticas modernas, no ha descuidado para nada el desarrollo de sus personajes. Sin ir más lejos, el hijo de la pareja protagonista, el pequeño Robbie (Jonah Bobo) de 13 años, es un personaje trazado de manera deliciosa e inteligente que actúa como motor motivacional del resto de personajes de la cinta. Robbie también está enamorado y, a pesar de su corta edad, quizás tenga una importante lección que enseñarle a los mayores.
En definitiva, una cinta cargada de gestos extremadamente románticos que no siempre acaban donde los protagonistas desean, pero que, sin duda, llegan al espectador por bonitos y por ocurrentes.
8
29 de marzo de 2012
29 de marzo de 2012
6 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
En 1997 se proyecta por primera vez en las salas del mundo Titanic, la película de James Cameron que narra la historia de amor entre Jack (Leo DiCaprio) y Rose (Kate Winslet) enmarcada en el fatídico viaje del trasatlántico más famoso de la historia; legendario por su desventurado hundimiento en aguas del Atlántico Norte.
Gran parte de la crítica mundial esperaba una película romanticona y mimada para la cual se habían utilizado medios y efectos sólo a la altura de los presupuestos más altos de la historia y, sin embargo, se encontraron con una de las mejores producciones cinematográficas jamás creadas y con una historia de amor perfectamente trazada, trabajada y creíble en un marco tan complicado como era el colapso de un coloso flotante.
Premiada hasta la saciedad, Titanic reunió en sus vitrinas nada menos que 11 Oscars, incluyendo mejor película, director, vestuario y sonido; 4 Globos de Oro a la mejor película dramática, director, bso y canción; 10 nominaciones a los premios BAFTA, incluyendo maquillaje, efectos visuales y montaje; y otros muchos premios internacionales.
Gran parte de la crítica mundial esperaba una película romanticona y mimada para la cual se habían utilizado medios y efectos sólo a la altura de los presupuestos más altos de la historia y, sin embargo, se encontraron con una de las mejores producciones cinematográficas jamás creadas y con una historia de amor perfectamente trazada, trabajada y creíble en un marco tan complicado como era el colapso de un coloso flotante.
Premiada hasta la saciedad, Titanic reunió en sus vitrinas nada menos que 11 Oscars, incluyendo mejor película, director, vestuario y sonido; 4 Globos de Oro a la mejor película dramática, director, bso y canción; 10 nominaciones a los premios BAFTA, incluyendo maquillaje, efectos visuales y montaje; y otros muchos premios internacionales.

Y es ahora, 15 años después de su estreno mundial, cuando Titanic vuelve a las salas de cine de todo el mundo, esta vez en 3D y, quizás, conmemorando los 100 años del hundimiento de ‘el buque de los sueños', como era conocido el barco en 1912.
El azar errante de Jack (DiCaprio) le ha llevado a bordo del Titanic, camino a América. Viaja en tercera clase, pero su azar bohemio le tiene preparado un encuentro casual con Rose (Kate Winslet), una joven vivaz y creativa que vive aprisionada tras los barrotes de la alta sociedad de principios del siglo XX, con los grilletes de su apellido, envuelta en una irrespirable atmósfera de superficialidad altivamente clasista.
Rose está predestinada a contraer matrimonio de conveniencia con Cal (Billy Zane), un millonario engreído a quien sólo interesa el status y los negocios. Pero la joven no está dispuesta a dejar que se extinga esa llama interior que la hace diferente de las demás chicas de su entorno y, dejando a un lado las diferencias sociales y las maquiavélicas trabas de su prometido y de su madre, Rose y Jack viven una preciosa historia de amor ‘condenada' a permanecer para siempre en sus corazones y en el de los espectadores.
El azar errante de Jack (DiCaprio) le ha llevado a bordo del Titanic, camino a América. Viaja en tercera clase, pero su azar bohemio le tiene preparado un encuentro casual con Rose (Kate Winslet), una joven vivaz y creativa que vive aprisionada tras los barrotes de la alta sociedad de principios del siglo XX, con los grilletes de su apellido, envuelta en una irrespirable atmósfera de superficialidad altivamente clasista.
Rose está predestinada a contraer matrimonio de conveniencia con Cal (Billy Zane), un millonario engreído a quien sólo interesa el status y los negocios. Pero la joven no está dispuesta a dejar que se extinga esa llama interior que la hace diferente de las demás chicas de su entorno y, dejando a un lado las diferencias sociales y las maquiavélicas trabas de su prometido y de su madre, Rose y Jack viven una preciosa historia de amor ‘condenada' a permanecer para siempre en sus corazones y en el de los espectadores.
Esta película no es recomendable: ¡es obligatoria
23 de enero de 2012
23 de enero de 2012
9 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil
Más de una década después de la purga emprendida por los humanos contra vampiros y licántropos, la bella Selene (Kate Beckinsale), líder de las vampiresas hordas asesinas, ha despertado de un profundo letargo que la ha mantenido alejada del mundo.
A pesar de haber dormido profundamente en el hielo durante 12 años, Selene aún mantiene intactas sus aptitudes para el escapismo y el asesinato, pero otras de sus cualidades, como su conexión telepática con otros personajes, la tienen un poco contrariada.
La película narra, haciendo uso de multitud de efectos especiales y de un 3D bien aplicado, el oscuro desenlace de las razas de vampiros y hombres-lobo tras la brutal persecución sufrida por parte de los seres humanos cuando descubrieron su coexistencia.
La existencia de vampiros y licántropos a estas alturas de la historia es prácticamente testimonial y, a pesar de ello y a pesar de tener detrás a un enemigo tan poderoso como el ser humano, los linajes siguen sumidos en una batalla descontrolada por el odio ancestral y que deja una descomunal cantidad de muertos y destrozos por toda la metrópoli y, sobre todo, por debajo de ella. Porque otra cosa no, pero la película es oscura un rato. No es difícil encontrarse a uno mismo agarrado con fuerza al sillón sin saber muy bien a cuál de los contendientes entregar sus fuerzas mentales.
A pesar de haber dormido profundamente en el hielo durante 12 años, Selene aún mantiene intactas sus aptitudes para el escapismo y el asesinato, pero otras de sus cualidades, como su conexión telepática con otros personajes, la tienen un poco contrariada.
La película narra, haciendo uso de multitud de efectos especiales y de un 3D bien aplicado, el oscuro desenlace de las razas de vampiros y hombres-lobo tras la brutal persecución sufrida por parte de los seres humanos cuando descubrieron su coexistencia.
La existencia de vampiros y licántropos a estas alturas de la historia es prácticamente testimonial y, a pesar de ello y a pesar de tener detrás a un enemigo tan poderoso como el ser humano, los linajes siguen sumidos en una batalla descontrolada por el odio ancestral y que deja una descomunal cantidad de muertos y destrozos por toda la metrópoli y, sobre todo, por debajo de ella. Porque otra cosa no, pero la película es oscura un rato. No es difícil encontrarse a uno mismo agarrado con fuerza al sillón sin saber muy bien a cuál de los contendientes entregar sus fuerzas mentales.

La cuarta entrega de Underworld es un filme tremendamente violento y sangriento, lleno de buenas peleas y con una fotografía más que aceptable. Sin duda será del agrado de todos aquellos que profesen la fe vampírica o licantrópica, pues hay buenas muestras de todos ellos volando, saltando, luchando, enteros o en pedazos.
Además, los guionistas han utilizado un recurso que puede considerarse bastante novedoso a la hora de introducir un nuevo personaje en la historia; aunque no puedo desvelar nada, deberéis descubrirlos por vosotros mismos.
Además, los guionistas han utilizado un recurso que puede considerarse bastante novedoso a la hora de introducir un nuevo personaje en la historia; aunque no puedo desvelar nada, deberéis descubrirlos por vosotros mismos.
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