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9
14 de diciembre de 2024
14 de diciembre de 2024
7 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
¿La verdad es justa? ¿La justicia es verdadera?
Clint Eastwood cierra su carrera y abre su legado como lo que es: un maestro dirigiendo una obra maestra.
Una película de puro cine con su más pura esencia. Un drama judicial que rebosa de dilemas morales durante sus casi 2h de duración. Al más alto nivel, codeándose con sus mejores dramas: “Million dollar baby”, “El intercambio”, “Gran Torino”.
La historia te sumerge con ella desde el principio y no te abandona. Llevándote a cuestionar los valores éticos, morales y humanos de más calado para una sociedad. Como si Eastwood hubiese querido enseñar al espectador sus aprendizajes vitales tras una vida plena. Los de un anciano de 94 años al final de sus días: la paciencia, el honor, la familia, el amor, la justicia, la moral, la verdad.
“Jurado nro.2” es un drama judicial que te dejará huella, te hará hacerte preguntas, te retorcerá el estómago, el cerebro y, lo que es más valioso, el corazón.
Clint Eastwood cierra su carrera y abre su legado como lo que es: un maestro dirigiendo una obra maestra.
Una película de puro cine con su más pura esencia. Un drama judicial que rebosa de dilemas morales durante sus casi 2h de duración. Al más alto nivel, codeándose con sus mejores dramas: “Million dollar baby”, “El intercambio”, “Gran Torino”.
La historia te sumerge con ella desde el principio y no te abandona. Llevándote a cuestionar los valores éticos, morales y humanos de más calado para una sociedad. Como si Eastwood hubiese querido enseñar al espectador sus aprendizajes vitales tras una vida plena. Los de un anciano de 94 años al final de sus días: la paciencia, el honor, la familia, el amor, la justicia, la moral, la verdad.
“Jurado nro.2” es un drama judicial que te dejará huella, te hará hacerte preguntas, te retorcerá el estómago, el cerebro y, lo que es más valioso, el corazón.

Nicholas Hoult
La belleza sutil, real, desgarradora, patriota y pura de los metrajes de Eastwood nunca decepciona. Especialmente recomendado para paladares sosegados, amantes de la cultura occidental y de los valores tradicionales que tanto nos han enseñado.
Descansa tus últimos años, querido Clint. Porque nos dejas una última obra inolvidable, con un final perfecto. ¡Ay, qué final!
Gracias eternas, maestro Eastwood.
Descansa tus últimos años, querido Clint. Porque nos dejas una última obra inolvidable, con un final perfecto. ¡Ay, qué final!
Gracias eternas, maestro Eastwood.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
¡¡¡ El final perfecto !!!
Mención especial requiere ese final abierto que, tras 2h reflexionando durante la película, Clint nos hace su último regalo.
El regalo es que seamos nosotros como espectadores los que imaginemos el final perfecto para el dilema moral que nos acaba de enseñar.
La generosidad de un director que nos deja a nosotros escribir el final perfecto.
Eternamente agradecidos, maestro.
Mención especial requiere ese final abierto que, tras 2h reflexionando durante la película, Clint nos hace su último regalo.
El regalo es que seamos nosotros como espectadores los que imaginemos el final perfecto para el dilema moral que nos acaba de enseñar.
La generosidad de un director que nos deja a nosotros escribir el final perfecto.
Eternamente agradecidos, maestro.
Serie
2018Saverio Costanzo (Creador), Saverio Costanzo ...
10
24 de septiembre de 2024
24 de septiembre de 2024
7 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil
Obra de arte cautivadora de refinados paladares: a fuego lento. Esta maravillosa obra de arte relata una historia de vida que, por encima de cualquier otra cosa, es real.
Enfoca lo verdaderamente importante de una vida: tu familia, amigos, vivencias, recuerdos y, como señala el título, una amistad estupenda.
Mientras visualizas este maravilla, sentirás una paz llena de belleza sutil y minimalista, cuidando su director de cada mirada, palabra y relato de los protagonistas.
Prepárate para vivir una vida dentro de una serie. Y, además, apuesto a que la sentirás como tuya propia pasados unos capítulos.
Mención especial requieren los personajes de Elena y Lila. Es el cúlmen de tan excelso trabajo y el reflejo de lo que todos alguna vez hemos sido: buenas personas con aquellos a quién queremos.
Disfruta cada detalle de este viaje tan inolvidable que nos ofrece “Elena Greco”.
Enfoca lo verdaderamente importante de una vida: tu familia, amigos, vivencias, recuerdos y, como señala el título, una amistad estupenda.
Mientras visualizas este maravilla, sentirás una paz llena de belleza sutil y minimalista, cuidando su director de cada mirada, palabra y relato de los protagonistas.
Prepárate para vivir una vida dentro de una serie. Y, además, apuesto a que la sentirás como tuya propia pasados unos capítulos.
Mención especial requieren los personajes de Elena y Lila. Es el cúlmen de tan excelso trabajo y el reflejo de lo que todos alguna vez hemos sido: buenas personas con aquellos a quién queremos.
Disfruta cada detalle de este viaje tan inolvidable que nos ofrece “Elena Greco”.
9
30 de diciembre de 2024
30 de diciembre de 2024
4 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
Maravilloso viaje el que nos ofrece Javier Giner dirigiendo una excelsa biografía. Un sendero desde la enfermedad a la curación, desde la oscuridad a la luz, desde el “ying” hasta el “yang”.
Una historia que desborda realidad y vida en su crudeza más absoluta. Sin filtros, sin maquillajes, sin delicadeza: absolutamente desgarrador, pero a la vez necesario, mostrar el proceso vital necesario para sanar una de las enfermedades más tabúes y escondidas de esta sociedad: la adicción.
Mención absolutamente necesaria y especial para la interpretación del protagonista de la serie: Oriol Pla. Desbordante, maquiavélico, real, anárquico, enfermo y, por encima de todo, persona.
“Yo, adicto” te estremece, pero la necesitamos todos. Necesitamos ver la caída, la oscuridad y la destrucción que ofrecen las drogas. Esta biografía te lleva a lo más hondo en los primeros capítulos, pero te enseña a salir y a respirar en los últimos.
Una historia que desborda realidad y vida en su crudeza más absoluta. Sin filtros, sin maquillajes, sin delicadeza: absolutamente desgarrador, pero a la vez necesario, mostrar el proceso vital necesario para sanar una de las enfermedades más tabúes y escondidas de esta sociedad: la adicción.
Mención absolutamente necesaria y especial para la interpretación del protagonista de la serie: Oriol Pla. Desbordante, maquiavélico, real, anárquico, enfermo y, por encima de todo, persona.
“Yo, adicto” te estremece, pero la necesitamos todos. Necesitamos ver la caída, la oscuridad y la destrucción que ofrecen las drogas. Esta biografía te lleva a lo más hondo en los primeros capítulos, pero te enseña a salir y a respirar en los últimos.

Oriol Pla
Es una serie que te encandila, te atrapa, te enseña lo que no quieres y también te muestra que, si alguna vez caes en esa oscuridad, se puede salir de ella. Pero con el realismo de saber que para ganar algo, siempre hay que perder algo.
En “Yo, adicto” aprenderás que, para ganarlo todo tras la adicción (la salud), hay que perder todo atisbo de drogas y conexiones con ellas. Porque en el mundo de las drogas, no hay termino medio: NO. NUNCA. ADIÓS. CERO.
Y, por último, la moraleja principal de esta maravillosa obra de Javier Giner: cuando lo pierdes todo, es cuando te das cuenta de que aún te queda una cosa que no has perdido y que debes recuperar: tu salud. Mientras hay salud, hay esperanza.
Este drama te enseña a cuidarte, a vivir, a respirar, a sanar. A valorar lo que tienes y a desmitificar el mito de “las drogas son malas” por otro más acertado y real: “las drogas te matan”.
Gracias Javier y Oriol por mostrarnos la realidad vital del mundo de las adicciones.
En “Yo, adicto” aprenderás que, para ganarlo todo tras la adicción (la salud), hay que perder todo atisbo de drogas y conexiones con ellas. Porque en el mundo de las drogas, no hay termino medio: NO. NUNCA. ADIÓS. CERO.
Y, por último, la moraleja principal de esta maravillosa obra de Javier Giner: cuando lo pierdes todo, es cuando te das cuenta de que aún te queda una cosa que no has perdido y que debes recuperar: tu salud. Mientras hay salud, hay esperanza.
Este drama te enseña a cuidarte, a vivir, a respirar, a sanar. A valorar lo que tienes y a desmitificar el mito de “las drogas son malas” por otro más acertado y real: “las drogas te matan”.
Gracias Javier y Oriol por mostrarnos la realidad vital del mundo de las adicciones.
Y a usted, querido lector: vea esta obra maestra y, tras ella, cuidará su salud por encima de cualquier otra cosa.
9
29 de julio de 2026
29 de julio de 2026
1 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Nolan vuelve a demostrar por qué es uno de los directores más icónicos de nuestro tiempo.
“La Odisea” roza la perfección y es seguramente la segunda mejor película de toda su carrera, solo por detrás de “El Caballero Oscuro”, una obra prácticamente insuperable por la química irrepetible entre Christian Bale y Heath Ledger, sumada a la mística que rodeó el fallecimiento posterior de Ledger.
En el viaje de Odiseo, Nolan construye una epopeya magistralmente hilada, cocinada a fuego lento, que te atrapa desde el primer minuto y no te suelta hasta el desenlace. No hay escenas de relleno: cada conversación, cada decisión y cada paso de cada personaje tienen un propósito. Todo fluye con una naturalidad extraordinaria.
El reparto es excepcional y las relaciones entre los personajes transmiten humanidad, emoción y autenticidad.
Es una película que consigue transportarte a otro tiempo, a otra forma de entender el mundo, acercándote a las raíces de nuestra la civilización occidental y al legado de la antigua Grecia.
“La Odisea” roza la perfección y es seguramente la segunda mejor película de toda su carrera, solo por detrás de “El Caballero Oscuro”, una obra prácticamente insuperable por la química irrepetible entre Christian Bale y Heath Ledger, sumada a la mística que rodeó el fallecimiento posterior de Ledger.
En el viaje de Odiseo, Nolan construye una epopeya magistralmente hilada, cocinada a fuego lento, que te atrapa desde el primer minuto y no te suelta hasta el desenlace. No hay escenas de relleno: cada conversación, cada decisión y cada paso de cada personaje tienen un propósito. Todo fluye con una naturalidad extraordinaria.
El reparto es excepcional y las relaciones entre los personajes transmiten humanidad, emoción y autenticidad.
Es una película que consigue transportarte a otro tiempo, a otra forma de entender el mundo, acercándote a las raíces de nuestra la civilización occidental y al legado de la antigua Grecia.

Samantha Morton
La objeción es que algunas decisiones de reparto inspiradas en una lectura “woke” de la obra nos sacan por momentos de la inmersión histórica. En una historia de este tipo, personalmente habría preferido una recreación más fiel al contexto histórico representado, sin personas de ascendencia africana.
Por lo demás, estamos ante Nolan en estado puro: ambición, inteligencia, emoción y un espectáculo cinematográfico de primer nivel. No me parece solo una candidata a película del año, sino una de las grandes películas de la década.
Es, probablemente, el viaje cinematográfico más fascinante que Christopher Nolan ha emprendido hasta la fecha y una cita obligada para cualquier amante del cine.
Por lo demás, estamos ante Nolan en estado puro: ambición, inteligencia, emoción y un espectáculo cinematográfico de primer nivel. No me parece solo una candidata a película del año, sino una de las grandes películas de la década.
Es, probablemente, el viaje cinematográfico más fascinante que Christopher Nolan ha emprendido hasta la fecha y una cita obligada para cualquier amante del cine.
24 de agosto de 2025
24 de agosto de 2025
1 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
“La noche siempre llega” es una película brutal y descarnada. Vanessa Kirby está sencillamente salvaje: transmite la violencia, el agotamiento y la urgencia de su personaje con una intensidad arrolladora. Junto a ella, Zack Gottsagen (hermano con síndrome de Down) aporta una ternura y una humanidad que contrasta con tanta crudeza.
La cinta es cruel, real, fea a propósito: habla de desestructuración familiar, violencia y el estrés del cuidador. Todo ello sin ningún edulcorante. El único punto débil que le encuentro es un guion con demasiados giros y subtramas, lo que resta algo de cohesión. Aun así, es un retrato poderoso que te golpea y te recuerda hasta dónde puedes dañarte a ti mismo si realmente te lo propones.
Como psicólogo, creo que esta película refleja que, incluso en medio de la violencia y el caos familiar, la naturaleza del ser humano es seguir buscando vínculos emocionales fuertes, de pertenencia y sostén. La unión puede aparecer, incluso en la desunión más brutal.
La cinta es cruel, real, fea a propósito: habla de desestructuración familiar, violencia y el estrés del cuidador. Todo ello sin ningún edulcorante. El único punto débil que le encuentro es un guion con demasiados giros y subtramas, lo que resta algo de cohesión. Aun así, es un retrato poderoso que te golpea y te recuerda hasta dónde puedes dañarte a ti mismo si realmente te lo propones.
Como psicólogo, creo que esta película refleja que, incluso en medio de la violencia y el caos familiar, la naturaleza del ser humano es seguir buscando vínculos emocionales fuertes, de pertenencia y sostén. La unión puede aparecer, incluso en la desunión más brutal.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
La escena final es demoledora: la madre le dice a su hija que tiene el poder de absorber toda la mierda “como la tubería de un retrete”.
Y, frente a esa crueldad, la hija (Vanessa Kirby) responde mostrando una altísima y sanísima inteligencia emocional: se aleja para poder cuidarse a sí misma, pero deja el dinero y la custodia del hermano a su madre. Un gesto de bondad, principios y empatía que demuestra la verdadera inteligencia emocional: protegerse para cuidarse primero uno mismo, sin dejar de cuidar a los demás.
Y, frente a esa crueldad, la hija (Vanessa Kirby) responde mostrando una altísima y sanísima inteligencia emocional: se aleja para poder cuidarse a sí misma, pero deja el dinero y la custodia del hermano a su madre. Un gesto de bondad, principios y empatía que demuestra la verdadera inteligencia emocional: protegerse para cuidarse primero uno mismo, sin dejar de cuidar a los demás.
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