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Voto de santiago aragón:
10
Voto de santiago aragón:
10
Ciencia ficción La película de ciencia-ficción por excelencia de la historia del cine narra los diversos periodos de la historia de la humanidad, no sólo del pasado, sino también del futuro. Hace millones de años, antes de la aparición del "homo sapiens", unos primates descubren un monolito que los conduce a un estadio de inteligencia superior. Millones de años después, otro monolito, enterrado en una luna, despierta el interés de los científicos. Por ... [+]
23 de octubre de 2009
25 de 29 usuarios han encontrado esta crítica útil
Cuando yo era pequeño quería que llegara 2001 para tener la sensación de vivir en la novedad. No hay nada de eso: los coches siguen echando humo, los kioskos venden chucherías, la gente se toma una cañita con unas gambas, se pide la vez en la pescadería lo mismito que cuando yo tenía seis años. Yo no vi la película de Kubrick con seis años, entre otras cosas porque en mi pequeña ciudad provinciana no se reestrenó en olor de multitudes sino muchos años después, cuando yo era adolescente. Entonces la vi por vez primera y no me enteré de nada, pero la disfruté de principio a fin como quien se come un helado gigante un día de mucho calor. Demonios, al fin y al cabo el cine son imágenes, me decía yo, y éstas son de primera clase. Luego leí la novela de Clarke (menos interesante que la película, todo hay que decirlo, pero bastante ilustrativa en cuanto a las intenciones de Kubrick, que corrigen y mejoran el original) y volví a ver la película, en el cine más incómodo de la ciudad donde fui a la universidad.
Y luego la volví a ver, una y otra vez, la última con mi hijo de diez años, al que, supongo, le pasaría como a mí la primera vez. Kubrick es el mayor suministrador de imágenes para el recuerdo (verdaderas epifanías, más bien) de la historia del cine, y este film se lleva la palma. Entiendo que en su día mucha gente no se enterara de nada, porque Kubrick estaba cambiando el lenguaje cinematográfico (algo que han hecho pocos), pero... ¡que sigan sin enterarse casi cuarenta años después!

Me resulta extraordinariamente difícil opinar sobre esta película con argumentos, con valoraciones del argumento, de la fotografía, de la labor de dirección, de la música. Tengo un curioso pudor, porque se me escapan los superlativos. Me limito, pues, a extrañarme de ciertas opiniones ajenas, y a anotar un diez en la cuenta de Kubrick.
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