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Voto de Cioran:
4
Voto de Cioran:
4
7.1
854
Drama
Obra de ficción que hace una relectura del documental "Omnibus 174" realizado por José Padilha. Se basa en la historia del superviviente de una matanza de ocho niños mendigos, perpetrada por la policía en una iglesia de Río de Janeiro, en julio de 1993. Algunos años después, el chico secuestró el omnibus 174 y retuvo once rehenes durante cinco horas. (FILMAFFINITY)
11 de noviembre de 2010
11 de noviembre de 2010
6 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil
Más allá de las consideraciones éticas o ideológicas, esta película (que viene de ganar varios premios) es realmente mediocre. Intentaré explicar porqué. En la “Ciudad de Dios”, no se trataba sólo de mostrar delincuencia, sino que había una línea argumental fuerte, una unidad temática e intrínseca a la historia. A diferencia de “La vendedora de rosas”, donde todos parecían apurados por llegar a algún sitio, y de esa crudísima carrera iba surgiendo una galería de personajes postergados. “Last Stop 174” se queda a mitad de camino de aquellas dos propuestas paradigmáticas: hay un simulacro de argumento que no hace otra cosa que mostrar dos estereotipos. Se supone que la premisa es: “una madre en busca de su hijo”, pero en realidad este eje funciona como excusa para retratar a dos prototipos de menores criminales.
Hay realizadores oportunistas que pretenden hacer cine maduro a fuerza de mostrar miseria y extravíos delictivos. La marginalidad sudamericana se ha vuelto un producto rentable para Hollywood y es indudable que comienzan a usar el tópico para lograr efectismos. Como en tantos otros casos, el tema será absorbido por la industria, y de aquí en más, tendremos el mismo formato copiado al carbónico, hasta que los jerarcas dictaminen el agotamiento del género.
Hay realizadores oportunistas que pretenden hacer cine maduro a fuerza de mostrar miseria y extravíos delictivos. La marginalidad sudamericana se ha vuelto un producto rentable para Hollywood y es indudable que comienzan a usar el tópico para lograr efectismos. Como en tantos otros casos, el tema será absorbido por la industria, y de aquí en más, tendremos el mismo formato copiado al carbónico, hasta que los jerarcas dictaminen el agotamiento del género.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Un ejército de chicos, en el corazón mismo de Copacabana, duerme sobre cartones y se agolpa frente al camión de beneficencia que les trae comida. Por momentos nos parece estar dentro de un mal sueño, y este cuadro cotidiano adquiere dimensiones surrealistas. Incapaces de ejercer el más modesto de los trabajos, quebrados por el consumo de drogas, asimilados por la delincuencia, el destino de estos chicos parece dictado por el más nefasto de los oráculos. Sus propias “leyes”, su “lógica” interna, escapa a cualquier intento de racionalidad. Los artilugios del cine no logran apuntalar bien este cuadro dantesco y la trama se diluye en una feria de miserabilismo.
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