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España España · Iguana
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Voto de BrunoLD:
9
Voto de BrunoLD:
9
Drama. Comedia. Thriller Murakawa no es solamente un gángster, sino uno especialmente violento y agresivo. Es todo lo imprudente que uno puede esperarse de un yakuza o incluso más, y ha conseguido buenas influencias. Pero empieza a estar cansado de su estilo de vida, quiere cambiar. Varios yakuzas de Tokio son enviados a Okinawa para ayudar a terminar una guerra entre gángsters. El conflicto se intensificará y Murakawa se convertirá en una pieza fundamental. (FILMAFFINITY) [+]
7 de febrero de 2015 Sé el primero en valorar esta crítica
Primera película 100% de yakuzas de Takeshi Kitano. Igual que sucede con Takashi Miike se le etiqueta cómo director de cine yakuza junto a otros como Kinji Fukasaku (que sí lo es) cuando en realidad Kitano de sus 16 películas hasta ahora sólo ha dirigido cuatro sobre yakuzas. Lo que ocurre con Miike y Kitano es que en casi todas sus películas aparecen yakuzas, pero un bajo porcentaje de sus películas les tienen como tema principal, son directores que hacen películas con yakuzas, no sobre yakuzas.

El título hace referencia a la sonatina musical; según Kitano con esta película tuvo la sensación de haber alcanzado su primer nivel de aprendizaje como director (lo que para un músico podría ser componer una sonatina), con ella entendió que ya dominaba los aspectos básicos cinematográficos y en adelante podría escoger hacia donde encaminar su carrera en busca de la maestría.
Yo en esto no estoy de acuerdo con Kitano, si en la intención, pero pienso que su primera película, “Violent cop” ya puede considerarse perfectamente cómo una sonatina, y que con “Sonatine” crea su primera sonata por todo lo alto, no es su primera buena obra, las dos anteriores ya lo fueron, “Sonatine” es mucho más, es su primera obra maestra, con la que consigue dominar por completo su faceta cómo director, actor, montador y guionista.
Takeshi Kitano
La manera en la que está montada también recuerda a una sonata, en tres partes, la primera en fortissimo (todo el ambiente criminal, la violencia y el ritmo potente), la segunda un scherzo (en el que los personajes están en la playa, juegan y son felices por primera y única vez en la película) y culmina con un adagio (momento en el que todo cobra mucha mayor trascendencia y se ve el resultado de las dos primeras partes).

Kitano está espectacular, una de las mejores interpretaciones de su carrera sin lugar a dudas, está realmente impresionante. Y Susumu Terajima, eso ya son palabras mayores, su primera interpretación por encima del bien y del mal, absolutamente perfecta, la película con la que se empezó a fraguar el coloso en el que se convertiría.

La banda sonora de Hisaishi es también de las mejores de su carrera (inolvidable tema principal), igual que ocurre con la fotografía de Katsumi Yanagishima, directora de fotografía de Kitano excepto en la primera película y que siguió hasta llegar a “Outrage” (otro de los motivos por los que Kitano ha decaido, porque se está alejando de todos los que le hicieron grande, por no estar no está ni Susumu Terajima en “Outrage”, quizás la última clave de su cine aparte del mismo Kitano que aún seguía a su lado).
Takeshi Kitano
Todo en “Sonatine” es magnífico, en todos los aspectos es maravillosa, y de nuevo cómo no, en su ambientación y en especial en esas secuencias en la playa, de lo más hermoso que ha filmado Kitano, en cuanto al recuerdo de la infancia, de la juventud, de la felicidad, la alegría de vivir y la amistad.

Una obra maestra repleta de momentos grandiosos, compacta, potente, hermosa, sensible y con un perfecto dominio del tempo.
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