Añadir a mi grupo de amigos/usuarios favoritos
Puedes añadirle por nombre de usuario o por email (si él/ella ha accedido a ser encontrado por correo)
También puedes añadir usuarios favoritos desde su perfil o desde sus críticas
Nombre
Crear nuevo grupo
Crear nuevo grupo
Modificar información del grupo
Aviso
Aviso
Aviso
Aviso
El siguiente(s) usuario(s):
Group actions
0
Listas
- Recomendaciones
- Estadísticas
- Sus votaciones a categorías
- Críticas favoritas elegidas por Francisco Javier Millan
- Contacto
-
Compartir su perfil
Voto de Francisco Javier Millan:
8
Voto de Francisco Javier Millan:
8
6.7
21,984
Thriller. Drama
Francisco Paesa (Eduard Fernández), ex agente secreto del gobierno español, responsable de la operación contra ETA más importante de la historia, se ve envuelto en un caso de extorsión en plena crisis de los GAL y tiene que huir del país. Cuando regresa años después está arruinado. En tales circunstancias, recibe la visita de Luis Roldán (Carlos Santos), ex Director General de la Guardia Civil, y de su mujer Nieves Fernández Puerto ... [+]
28 de septiembre de 2016
28 de septiembre de 2016
8 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
Más que el suceso en sí, recuerdo mucho más todo la expectación y burla mediática que levantó. Inolvidables aquellos especiales que dedicó Pepe Navarro en las recién inauguradas televisiones privadas, el reportaje que publicó Interviú con la orgia del susodicho personaje y, hasta incluso, una especie de ¿Dónde está Wally?, renombrado ¿Dónde está Roldán?, en las ediciones de verano del Heraldo de Aragón.
Un escándalo de primer orden convertido en una feria del exhibicionismo y que, junto al tema de las chicas de Alcàsser, trazó una línea entre la inocencia televisiva de los 70 y 80 y el nuevo camino hacia la tele basura más rotunda.
Probablemente muchos vean en esta nueva película de Alberto Rodríguez la madre de todos los problemas pasados y presentes de nuestro país, pero no solo a nivel político, sino también en lo relativo a lo social, los medios de comunicación y el entretenimiento. Nada fue lo mismo a partir del momento en el que el señor Roldán apareció presuntamente entregado en Laos. Incluso algunos era la primera vez que pondrían en el mapa este lugar del Lejano Oriente.
Un escándalo de primer orden convertido en una feria del exhibicionismo y que, junto al tema de las chicas de Alcàsser, trazó una línea entre la inocencia televisiva de los 70 y 80 y el nuevo camino hacia la tele basura más rotunda.
Probablemente muchos vean en esta nueva película de Alberto Rodríguez la madre de todos los problemas pasados y presentes de nuestro país, pero no solo a nivel político, sino también en lo relativo a lo social, los medios de comunicación y el entretenimiento. Nada fue lo mismo a partir del momento en el que el señor Roldán apareció presuntamente entregado en Laos. Incluso algunos era la primera vez que pondrían en el mapa este lugar del Lejano Oriente.

La cinta de Rodríguez es endiabladamente entretenida, dos horas de despilfarros, corrupciones varias y personajes sin ningún tipo de escrúpulos, cuyo principal objetivo es enriquecerse a costa de un país y de un engaño globalizado de primera línea.
Eduard Fernández, con una interpretación entre lo esperpéntico y lo escalofriante, logra una de las cotas más altas alcanzadas por una película española en este año. Al igual que el resto del reparto, entre los que destacan un José Coronado como el auténtico y convincente narrador del relato, y Carlos Santos, un más que curioso Luis Roldán, que hasta tiene un toque conmovedor y nostálgico hacía el personaje.
Como se suele decir no queda títere con cabeza, la película dispara a matar contra todo y todos, aunque sin olvidar su alto voltaje de entretenimiento. No en vano podemos entroncarla con la tradición de los mejores films de Alan J. Pakula o títulos como “Todos los hombres del presidente”.
Contiene momentos impagables como la aparición de Luis Callejo transformado en el “cochero de Drácula”, o los protagonizados por los vietnamitas y el abogado italiano con problemas con la bebida. Un circo de cuatro pistas que abre un camino interesantísimo, rompiendo un gran tabú en nuestro cine y que bien podría traernos títulos la mar de interesantes. Y es que anda que no tenemos “chicha” para sacar
Eduard Fernández, con una interpretación entre lo esperpéntico y lo escalofriante, logra una de las cotas más altas alcanzadas por una película española en este año. Al igual que el resto del reparto, entre los que destacan un José Coronado como el auténtico y convincente narrador del relato, y Carlos Santos, un más que curioso Luis Roldán, que hasta tiene un toque conmovedor y nostálgico hacía el personaje.
Como se suele decir no queda títere con cabeza, la película dispara a matar contra todo y todos, aunque sin olvidar su alto voltaje de entretenimiento. No en vano podemos entroncarla con la tradición de los mejores films de Alan J. Pakula o títulos como “Todos los hombres del presidente”.
Contiene momentos impagables como la aparición de Luis Callejo transformado en el “cochero de Drácula”, o los protagonizados por los vietnamitas y el abogado italiano con problemas con la bebida. Un circo de cuatro pistas que abre un camino interesantísimo, rompiendo un gran tabú en nuestro cine y que bien podría traernos títulos la mar de interesantes. Y es que anda que no tenemos “chicha” para sacar
Tras verla ya estoy deseando (y esperando con ganas) a que se decidan a tocar temas como el de Alcàsser, y, porque no, el 11M, pero desde el punto de vista conspiranoico.
Últimas personas consultadas
US
Canadá
México
España
UK
Irlanda
Australia
Argentina
Chile
Colombia
Uruguay
Paraguay
Perú
Ecuador
Venezuela
Costa Rica
Honduras
Guatemala
Bolivia
Rep. Dominicana