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Voto de antonio lopez herraiz:
10
Voto de antonio lopez herraiz:
10
6.8
10,534
Drama. Fantástico
Basado en un relato de Stephen King, cuenta tres historias relacionadas con el personaje Charles Krantz, en orden inverso: desde sus últimos dias, cuando el mundo comienza a desmoronarse, hasta su infancia en una casa supuestamente encantada. (FILMAFFINITY)
19 de mayo de 2026
19 de mayo de 2026
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Lo mismo da un Forrest Gump que Benjamn Button o como quiera que se llamase el chaval de 'Boyhood' de Linklater. El caso es contarte la vida de alguien, y de paso radiografiar a America y a su fauna al gusto de un narrador, generalmente de corte optimista y ennoblecedor de la monstruosidad aparente como lo es Mike Flanagan, al servicio, como acostumbra, de Stephen King.
Del Mike Flanagan televisivo, el de las mansiones malditas o las caídas poenianas queda el núcleo familiar quebradizo pero irrompible a largo plazo y algo de plasmación de la polaridad ideológica connivente en pequeños núcleos de población a la busqueda de guías espirituales. El preciosismo lírico y evocador o las gotas de realismo mágico del nudo -narrativo, cronológico, del segmento central en la vida adulta- no son ornamentos fuera de plano ni una simple contextualización dramática, sino el lienzo, el pentagrama, la ruta a recorrer A LA INVERSA por la vida de alguien absolutamente normal que eventualmente deja de serlo gracias a la pictorización de lo cotidiano, las miserias que germinan en la intolerancia y las analogías (literales) al nacimiento y el fin a través de un advenimiento sobrenatural, o de ese fin del mundo que, a fin de cuentas, lo será para cada uno a su manera, sin excepciones, cuando le toque.
Del Mike Flanagan televisivo, el de las mansiones malditas o las caídas poenianas queda el núcleo familiar quebradizo pero irrompible a largo plazo y algo de plasmación de la polaridad ideológica connivente en pequeños núcleos de población a la busqueda de guías espirituales. El preciosismo lírico y evocador o las gotas de realismo mágico del nudo -narrativo, cronológico, del segmento central en la vida adulta- no son ornamentos fuera de plano ni una simple contextualización dramática, sino el lienzo, el pentagrama, la ruta a recorrer A LA INVERSA por la vida de alguien absolutamente normal que eventualmente deja de serlo gracias a la pictorización de lo cotidiano, las miserias que germinan en la intolerancia y las analogías (literales) al nacimiento y el fin a través de un advenimiento sobrenatural, o de ese fin del mundo que, a fin de cuentas, lo será para cada uno a su manera, sin excepciones, cuando le toque.

La vida de Chuck es la vida de todos. Y Flanagan, por suerte, es la clase de contador de historias que hacen que contemplar sea rematadamente bonito... sobre todo si te lo muestra Mark Hamill, te conviertes en Tom Hiddleston o recuperas la ilusión de ver en pantalla a Mia Sara a pesar de reservarle el mejor baile a una antigua aliada de su filmografia, Annalise Basso ('Ouija', 'Oculus'). Que no se nos olvide que este tipo dirige grandes pelis hasta cuando comete la imprudencia de suceder a Kubrick. A un tío que le da trabajo a Heather Langenkamp -la eterna Nancy de 'Pesadilla en Elm Street'- de viejecita venerable inflándola a magdalenas se le perdona todo error del pasado.
Así cualquiera es capaz de soñar mirando una película. Para eso sirve el cine, ¿no?
Así cualquiera es capaz de soñar mirando una película. Para eso sirve el cine, ¿no?
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