Añadir a mi grupo de amigos/usuarios favoritos
Puedes añadirle por nombre de usuario o por email (si él/ella ha accedido a ser encontrado por correo)
También puedes añadir usuarios favoritos desde su perfil o desde sus críticas
Nombre de grupo
Crear nuevo grupo
Crear nuevo grupo
Modificar información del grupo
Aviso
Aviso
Aviso
Aviso
El siguiente(s) usuario(s):
Group actions
- Recomendaciones
- Estadísticas
- Sus votaciones a categorías
- Contacto
-
Compartir su perfil
Voto de GeneralPrim:
10
Voto de GeneralPrim:
10
6.4
3,579
Drama. Romance
José (José Sacristán) y Elena y (Fiorella Faltoyano), que habían sido novios de adolescentes, se reencuentran años después y vuelven a ilusionarse, pero ahora los dos están casados. Su clandestina historia de amor está determinada además por las circunstancias del momento que les ha tocado vivir: los últimos años del régimen franquista y los comienzos de la Transición. (FILMAFFINITY)
6 de septiembre de 2010
6 de septiembre de 2010
33 de 37 usuarios han encontrado esta crítica útil
A nosotros, que supimos, cuando ya no
había remedio, que aquel mundo
imperial en Cinemascope y color
DeLuxe que nos habían prometido en el
colegio y en tantos discursos y sermones,
no existiría nunca…
A nosotros, que hemos ido llegando
tarde a todo: a la infancia,
a la adolescencia, al sexo, al amor,
a la política…
A nosotros, que nos quitaron, año
tras año, el significado de cuanto nos
rodeaba, aunque fueran las cosas más
pequeñas, menos importantes…
Y a quienes nos hicieron así: nuestros
padres, que también llevaron lo suyo;
y a Sor Bernarda, siempre dando
pellizcos; y al Padre Pulido, que
tanto nos azaraba cuando nos echaba
el brazo por el cuello;
y a José Mallorquí y sus “Dos hombres buenos”,
y a Roberto Alcázar y Pedrín, jefe de
centuria y “flecha”, respectivamente;
y a Domingo, el de los comestibles,
había remedio, que aquel mundo
imperial en Cinemascope y color
DeLuxe que nos habían prometido en el
colegio y en tantos discursos y sermones,
no existiría nunca…
A nosotros, que hemos ido llegando
tarde a todo: a la infancia,
a la adolescencia, al sexo, al amor,
a la política…
A nosotros, que nos quitaron, año
tras año, el significado de cuanto nos
rodeaba, aunque fueran las cosas más
pequeñas, menos importantes…
Y a quienes nos hicieron así: nuestros
padres, que también llevaron lo suyo;
y a Sor Bernarda, siempre dando
pellizcos; y al Padre Pulido, que
tanto nos azaraba cuando nos echaba
el brazo por el cuello;
y a José Mallorquí y sus “Dos hombres buenos”,
y a Roberto Alcázar y Pedrín, jefe de
centuria y “flecha”, respectivamente;
y a Domingo, el de los comestibles,

José Sacristán & Fiorella Faltoyano
que partía el chicle “bazooka” con un
cuchillo enorme;
y a Young Martín y a Fred Galiana;
y a Di Stefano y a Kubala, y los
zapatos de Segarra;
y a Pedro Pablo Ayuso y Matilde
Conesa, y a Guillermo Sautier
Casaseca y a Marcial Lafuente
Estefanía;
y a Indívil y Mardonio, y a “By Vázquez”,
y a Conti, y a Peñarroya;
y al inventor del “palmo y dao”, y al
Padre Venancio Marcos, y a “La melodía misteriosa”,
y a Gila, y a Pepe Iglesias
“El Zorro”, y a Renato Carossone y a
Gloría Lasso, y a Luis Mariano,
que nunca lo dejaron en paz con eso de si
era marica;
y a Juan de Orduña, el de “Locura de amor”,
y a Carpanta, y al gran Mekong
de los Wiganes, y al “París Hollywood”;
y al Padre Ripalda (no, al Padre Ripalda, no);
bueno, pues a los últimos de Filipinas;
y a los amigos ricos que nos dejaron
jugar alguna vez con sus trenes eléctricos,
cuchillo enorme;
y a Young Martín y a Fred Galiana;
y a Di Stefano y a Kubala, y los
zapatos de Segarra;
y a Pedro Pablo Ayuso y Matilde
Conesa, y a Guillermo Sautier
Casaseca y a Marcial Lafuente
Estefanía;
y a Indívil y Mardonio, y a “By Vázquez”,
y a Conti, y a Peñarroya;
y al inventor del “palmo y dao”, y al
Padre Venancio Marcos, y a “La melodía misteriosa”,
y a Gila, y a Pepe Iglesias
“El Zorro”, y a Renato Carossone y a
Gloría Lasso, y a Luis Mariano,
que nunca lo dejaron en paz con eso de si
era marica;
y a Juan de Orduña, el de “Locura de amor”,
y a Carpanta, y al gran Mekong
de los Wiganes, y al “París Hollywood”;
y al Padre Ripalda (no, al Padre Ripalda, no);
bueno, pues a los últimos de Filipinas;
y a los amigos ricos que nos dejaron
jugar alguna vez con sus trenes eléctricos,

Fiorella Faltoyano & José Sacristán
y a todos los billares y futbolines de España,
y a Marilyn Monroe…
A José Luis Garci, por hacer una de las películas más maravillosas que se han hecho jamás en el cine español. Mil gracias.
y a Marilyn Monroe…
A José Luis Garci, por hacer una de las películas más maravillosas que se han hecho jamás en el cine español. Mil gracias.
US
Canadá
México
España
UK
Irlanda
Australia
Argentina
Chile
Colombia
Uruguay
Paraguay
Perú
Ecuador
Venezuela
Costa Rica
Honduras
Guatemala
Bolivia
Rep. Dominicana