Añadir a mi grupo de amigos/usuarios favoritos
Puedes añadirle por nombre de usuario o por email (si él/ella ha accedido a ser encontrado por correo)
También puedes añadir usuarios favoritos desde su perfil o desde sus críticas
Nombre de grupo
Crear nuevo grupo
Crear nuevo grupo
Modificar información del grupo
Aviso
Aviso
Aviso
Aviso
El siguiente(s) usuario(s):
Group actions
- Recomendaciones
- Estadísticas
- Sus votaciones a categorías
- Contacto
-
Compartir su perfil
Voto de Sapristioca:
9
Voto de Sapristioca:
9
8.1
28,751
Comedia
Época de la Guerra Fría. C.R. MacNamara, representante de una multinacional de refrescos en Berlín Occidental, hace tiempo que proyecta introducir su marca en la URSS. Sin embargo, en contra de sus deseos, lo que su jefe le encarga es cuidar de su hija Scarlett, que está a punto de llegar a Berlín. Se trata de una díscola y alocada joven de dieciocho años, que ya ha estado prometida cuatro veces. Pero lo peor es que, eludiendo la ... [+]
3 de agosto de 2011
3 de agosto de 2011
4 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
Enorme. Cuando acaba parece que empiezas a poder respirar. Tan vertiginosa, brillante y veloz en los diálogos, en el (sí) histrionismo de Cagney, en cada detalle que apenas te da tiempo a disfrutar.
Veo (sin buscar demasiado) a los Marx (nombran a Groucho) y veo una de esas comedias de teatro donde las puertas se abren y cierran constantemente, donde todos hablan deprisa, dan taconazos, saludan, sonríen y chillan. Donde todo parece estar guiado por un director de orquesta que parece loco, pero que sin embargo tiene todo en su cabeza y no olvida los violines, los oboes ni el triángulo.
Y bien pensado, ¿cómo es posible que en pleno año 1961, y con un tema tan sobrecogedoramente serio como el Berlín del peri-muro, sea capaz Wilder de reirse (y hacernos reir) de rojos, nazis, yankees y confederados?
Esta es una demostración de cómo poder tratar con humor asuntos tan espinosos, y encima con la Coca-Cola de por medio. Otra demostración sería Ser o no ser, pero es un 10, digo, otra historia.
Veo (sin buscar demasiado) a los Marx (nombran a Groucho) y veo una de esas comedias de teatro donde las puertas se abren y cierran constantemente, donde todos hablan deprisa, dan taconazos, saludan, sonríen y chillan. Donde todo parece estar guiado por un director de orquesta que parece loco, pero que sin embargo tiene todo en su cabeza y no olvida los violines, los oboes ni el triángulo.
Y bien pensado, ¿cómo es posible que en pleno año 1961, y con un tema tan sobrecogedoramente serio como el Berlín del peri-muro, sea capaz Wilder de reirse (y hacernos reir) de rojos, nazis, yankees y confederados?
Esta es una demostración de cómo poder tratar con humor asuntos tan espinosos, y encima con la Coca-Cola de por medio. Otra demostración sería Ser o no ser, pero es un 10, digo, otra historia.
Movie added to list
Movie removed from list
An error occurred
US
Canadá
México
España
UK
Irlanda
Australia
Argentina
Chile
Colombia
Uruguay
Paraguay
Perú
Ecuador
Venezuela
Costa Rica
Honduras
Guatemala
Bolivia
Rep. Dominicana
