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Voto de Don Hantonio Manué:
7
Voto de Don Hantonio Manué:
7
Western 1850. Los hermanos Charlie y Eli Sisters viven en un mundo salvaje y hostil, en plena fiebre del oro. Tienen las manos manchadas de sangre, tanto de criminales como de personas inocentes. No tienen escrúpulos a la hora de matar. Es su trabajo. Charlie (Joaquin Phoenix), el hermano pequeño, nació para matar. Eli (John C. Reilly), sin embargo, sueña con llevar una vida normal. Ambos son contratados por el Comodoro para encontrar y matar a ... [+]
22 de marzo de 2025 Sé el primero en valorar esta crítica
Como cualquier western realizado en la actualidad, tiene algo de inevitable reformulación del género, de reflexión sobre sus códigos, manteniéndose en éste caso en unas coordenadas de sobriedad y clasicismo… aunque con un componente un tanto marciano, extrañamente poético, que no está reñido con cierta tosquedad (¿descuido?) estética y narrativa; sobre todo lo primero, con una cámara en mano muy presente, músicas extrañas, o unos tiroteos prácticamente imperceptibles en medio de la oscuridad.

Se mezcla sin rubor la aventura con el drama íntimo de los protagonistas, añadiendo algo de comedia (más bien sui géneris), incluso terror (la pesadilla nocturna y la arañita, sin comentarios). Me ha parecido que toma muchos elementos de los cuentos de hadas, como los dos hermanos, la búsqueda del tesoro, el sabio inventor, por no hablar de lo freudiano que resulta lo de ¿matar al padre? (parece que aquí todos tienen problemas con el padre) y resultar mutilado… el comodoro, por cierto, casi parece un espectro, una autoridad en la sombra a la que conocemos únicamente por alusiones.
Los dos hermanos son opuestos y complementarios, sujetos brutales, un tanto grotescos, pero que rezuman una profunda humanidad; lo mismo puede decirse del Gyllenhaal, con su proceso de autodescubrimiento, o de un tipo idealista cuyo invento será la clave de todo.

Al final la cosa trata de la civilización (Reilly y el cepillo de dientes) contra la barbarie, o la vida del cazarrecompensas como un legado de violencia interminable, el deseo de abandonarlo y sentar la cabeza, de alcanzar una suerte de utópica convivencia ideal, cual paraíso perdido… de hecho, algo así parece ocurrir a mitad de película, dándose el singular e imprevisto encuentro de los cuatro personajes centrales.

Aún con aspectos que no me convencen del todo y siendo una película tal vez imperfecta, tiene mucho bueno y sin duda merece la pena descubrirla.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
El paraíso está más cerca de lo que parece: en el retorno al hogar, semejante a una regresión a la infancia, en disfrutar de las pequeñas cosas… y esto ocurre por puro azar, por la propia inercia del tiempo, lo cual es lo contrario al temible fatalismo trágico y crepuscular del género, vaya (el final es un anticlímax en toda regla, sin duelo que valga, en forma de plano-secuencia que tiene algo de onírico).
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