arrow
You must be a loged user to know your affinity with RODRIGUEZBEMOL
/
Voto de RODRIGUEZBEMOL :
8
Voto de RODRIGUEZBEMOL :
8
Drama Después de un accidente, Young-nam, joven agente de policía de Seúl, es enviada a un pueblito costero. Desde que llega, conoce a una adolescente poco expresiva que la intriga. En su nuevo entorno, Young-nam conoce al padrastro de Dohee, un hombre violento y alcohólico que explota a los trabajadores inmigrantes. Para proteger a Dohee del maltrato de su padrastro, Young-nam le da alojamiento. La joven descubre entonces las diferentes ... [+]
15 de marzo de 2020
5 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
Con el título que en español tiene, me esperaba una película más cercana al género de terror al estilo asiático que a una película tan compleja sobre emociones y relaciones humanas. No me había fijado si quiera en las etiquetas que catalogaban a la película como LGBT, así que la película tuvo margen para sorprenderme más. Teniendo en cuenta las sinopsis leídas, me esperaba una poli joven e indomable y una niña con capacidades casi sobrenaturales. Sin embargo, el escenario real - y a partir ahora hay spoilers - está bastante alejado de ese punto de partida.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Por el tipo de móviles que se emplean, suponemos que estamos en un espacio temporal entre el año 2000 y 2005. Es en ese lustro precisamente cuando según Wikipedia, en Corea dejó de considerarse una vida homosexual como un acto obsceno motivo de disciplina, contexto en el que parece encajar el caso de la policía protagonista de la historia. Parece ser que su vida sentimental le pasa factura y que la disciplina del cuerpo de policía la rebaja de ser un agente en la capital a tener que ejercer en un pueblo costero, periférico y desolado.
La actitud melancólica y el preocupante alcoholismo de la poli, que en la oficina es respetada y valorada por sus compañeros, deja entrever un momento personal complicado (el alcoholismo camuflado en botellas de agua mineral tal vez un poco patético y desmesurado), que conforme va avanzando el metraje se puede asociar mejor a una ruptura pasional con otra mujer. ¿Se hará reproches a sí misma por su condición de homosexual y por tanto convive con un conflicto moral? ¿O por el contrario tiene una actitud activista en cuanto a las dificultades a las que se enfrenta por ser homosexual? El desarrollo del metraje no apunta en ninguna de las dos direcciones, sino más bien hacia una actitud pragmática y sumisa en el ámbito profesional, y una actitud de aceptación personal en la esfera privada. En ese interesante punto de partida entra en juego otra historia: la de una niña que sufre acoso escolar y maltrato en casa de un padre y una abuela adoptivos maleducados y alcohólicos. Una niña con un comportamiento marcado por el abandono y el desamparo emocional. Al recibir atención protectora y paternalista por parte del agente joven recién llegada al pueblo, empieza a desarrollar una actitud de apego hacia el agente de consecuencias impredecibles.
La niña parece enamorarse de la poli, quien, sumida en su propia soledad y melancolía, va cediendo terreno en su esfera de intimidad, culminando en escenas tan extrañas como la de las dos en la bañera. Sin embargo no hay malas intenciones por parte del adulto ni nada que pueda tacharse de obsceno. Y es aquí, donde la genialidad de la película radica. ¿Salvará a la niña la actitud protectora y tierna de la policía? ¿O es una niña sin remedio? ¿Y la poli, está superando su propia melancolía mediante la relación con la niña?
El agente sospecha de las acciones de la niña desde el principio, sin embargo en la relación que se desarrolla entre ellas, parece adoptar una actitud de encubrimiento de las ambigüedades en las que se desliza la niña ¿Es una niña maquiavélica o una niña tratando de sobrevivir al maltrato al que está sometida? Con todas estos interrogantes la película finalmente sentencia una historia de amor incondicional entre las dos: la niña ya no es inocente, sabe perfectamente jugar sus cartas, y las juega muy bien con el fin de salvar a la mujer que adora: la poli, acusada de abuso de menores por esa peculiar relación entre ellas y que su padrastro ha empleado para vengarse de las decisiones que la agente a su vez ha tomado en relación a él, por el empleo de inmigrantes ilegales y las condiciones de abuso a las que los somete. Finalmente, una venganza perfectamente orquestada supera a otro acto de venganza anterior. El primer acto es un acto de difamación para dar una lección al agente que se ha entrometido demasiado en los trapos sucios de alguien con poder e influencia en el pueblo. El segundo es un acto de venganza moralmente más digerible, en el que la niña emplea su inteligencia, despojada de inocencia, (cosa que no sorprende mucho viendo que la niña ha sido sometida durante años por personas con una actitud misógina y abusiva) para hacer pagar con la misma moneda a quién, por así decir, así “se lo ha ganado a pulso”. Un final feliz al estilo Tarantino.
arrow