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Voto de AnaDaimiel:
5
Voto de AnaDaimiel:
5
Terror. Drama Arthur Kipps es un joven abogado cuya empresa lo envía a un lugar remoto para vender la casa de un cliente que acaba de fallecer. La gestión, aparentemente rutinaria, tropieza con ciertas dificultades: los vecinos se muestran reacios a hablar sobre la casa o a acercarse a ella; además, nadie está dispuesto a admitir la existencia de una mujer de negro que él está seguro de haber visto. (FILMAFFINITY)
20 de febrero de 2012 3 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
Esta película es menos creíble que los 4 fantásticos.

A nuestro querido Radcliffe le va la marcha, eso esta claro porque hay que ser muy tonto para quedarse en la casa después de ver fantasmas hasta en la despensa. Podía haberse quedado a dormir en el pueblo pero no, el chaval prefería quedarse en la casa, aislada cuando subía la marea y llena de fantasmas que se lo pasaban pipa haciéndole la puñeta al señor Potter al que se le acabaron las pilas de la varita mágica. Parece ser que el cotilleo es lo que le movía, no se lo que buscaba pero no tenia nada que ver con la historia que argumentaba de vender la casa, que por cierto quien iba a comprar semejante adefesio lleno de telarañas, ni los de reforma por sorpresa podrían hacer algo. Bueno a lo que iba, al Señor Potter lo que en realidad le impulsaba a quedarse en el caserón de la muerte eran las ganas de cotillear porque el individuo no se deja un cajón ni un armario por mirar y cuando se le acaban abre los baúles, arcones o lo que surja. Lo de la venta de la casa era una tapadera, el solo quería cotillear todos los rincones. Lo siento, es la conclusión a la que llegué después de verlo deambular para arriba y para abajo 19 veces sin un fin concreto. Con unas gafas gruesas es igualito a la vieja del visillo.
Advertencia:
No acudáis al cine a ver esta película con un/una acompañante propenso a los gritos en todas las escenas de sustos (esperados la mayoría) porque como son tantos te puede mermar el aparato auditivo, a mí me pasó.
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