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España España · MADRID
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Voto de Spark:
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Acción. Fantástico. Ciencia ficción Eddie y Venom están a la fuga. Perseguidos por sus sendos mundos y cada vez más cercados, el dúo se ve abocado a tomar una decisión devastadora que hará que caiga el telón sobre el último baile de Venom y Eddie.
De la mano de la guionista Kelly Marcel ("Al encuentro de Mr. Banks" (2013), "Cincuenta sombras de Grey" (2015), "Cruella" (2021)) que aquí también está a cargo del guion (junto al protagonista de la cinta Tom Hardy) y que debuta con este largometraje en la dirección, nos ha llegado la tercera entrega (y al parecer conclusión) de la ya saga de películas sobre el supervillano más carismático de Spider-Man: Venom (también conocido por los lectores de los comics en España como Veneno) al que le ha puesto cara en su alter ego Tom Hardy ("El caballero oscuro: La leyenda renace" (2012), "Locke" (2013), "Mad Max: Fury Road" (2015)). Y esta tercera parte de las desventuras del supervillano más llamativo, carismático, multifacético y descarado del "spider-verso" viene a meter una marcha más al lánguido y perezoso lance de su segunda parte (cuya trama revista tenía un desarrollo argumental tan anecdótico y superficial como obviable) sin por ello mostrar una perspicacia sublime en sus misterios superheroícos (¡vamos, que esto no es "El caballero oscuro" (2008) precisamente!), una disección astuta de su complejo personaje sobre el papel (eso se lo dejamos al cómic o a otras traslaciones a la pantalla de supervillanos con premisa jugosa y curiosa como "Joker" (2019), "El pinguino" (2024) o "Batman vuelve" (1992) y su Catwoman) o un sentido del humor gamberro hasta el límite más jocoso (a lo "Deadpool" (2016)). No, "Venom: El último baile", si bien es mucho más sólida y rítmica que "Venom: Habrá Matanza", no deja de tener un guion bastante establecido, rutinario y algo dejado (el protagonista tiene que vencer al supervillano de turno que no para de perseguirle por Estados Unidos... en un viaje en el que hay secundarios previsibles (el militar "alienófobo", la científica amiga, la familia amigable) y diálogos de humor entre el protagonista y su simbionte alter-ego que acaban siendo simpáticos pero nunca tronchantes para un espectador medio.
Tom Hardy
Y tampoco es que la primera parte fuera un largometraje notable, novedoso, intrépido y jactancioso dentro de este subgénero de los superhéroes (en el caso de "Venom" (2018), dentro de ese grupo de cintas con tono cómico y no tan serio como las aportadas por "Batman Begins" (2005), "Superman" (1978), "X-Men" (2000) o "Black Panther"(2018). "Venom" (2018) escogía con tino (ya que en el mundo de las viñetas así es su enfoque) incluirse en el grupo de los largos como "Ant Man y la avispa" (2018), "Los vengadores" (2012) o "Spider-Man: Lejos de casa" (2019)) pero en esa trama de su origen en la Tierra dentro del cuerpo del periodista fracasado Eddie Brock (Hardy) era capaz de aportar un desarrollo argumental algo más relevante que este film que nos ocupa. Ya que aquí vemos a Tom Hardy deambular por el largo con la cercanía y distinción que acostumbra para con el espectador con este papel al que tiene tomada la medida con naturalidad y viveza (caso nada fácil ya que interpreta a un humano que debe lidiar continuamente con un alien descarado, lenguaraz y bastante violento dentro de él), pero con el que no tiene tanto material provechoso con el que jugar respecto a esa primera parte de encuentro emocionante con su huésped simbionte.
Peggy Lu
Aun así Hardy es uno de los mayores alicientes y enganches de la cinta con su carisma y simpatía para con su papel (otra cosa son los secundarios que parecen convidados de piedra... a excepción de un Chiwetel Ejiofor que trata de sacar petróleo a un papel que no lo tiene... y al final lo único que logra es darle un pelín de dignidad). Eso aunado a unas escenas de acción tan abundantes, cohesionadas y progresivas para con la trama que se muestran en la escena con una realización activa, resuelta y eficaz por parte de Marcel hacen que nos distraigamos con algo de disfrute durante casi todo el metraje (pongo en valor que la pericia a la hora de mantener esos planos medios variopintos, esos planos cerrados dinámicos o editarlos con brío pero nunca con torpeza es toda una virtud por parte de una debutante tras las cámaras). Unas secuencias que además gozan de una edición y una mezcla de sonido muy elegante y confortable en todo momento, de una cinematografía aseada, y de un CGI tan distinguido como lo acostumbrado en esta saga de Sony Pictures (y que nos curó del espanto vivido en "Spider-Man 3" (2007) y esa encarnación de Venom tan patética) con unos aliens simbiontes magníficos, y unas transformaciones dentro de los humanos de lo más vistosas a la par que aterradoras.

Por ello el film pega grandes bajones en las escenas que...
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
... no envuelven acción de aliens simbiontes contra otros aliens menos amistosos con los humanos (sin duda la peor secuencia de la cinta es la del viaje en carretera con la familia de la furgoneta... en realidad todo lo que envuelve a esa familia acaba siendo el punto más flojo y flemático del film) y refleja que esta entrega es la más discreta en su inversión económica (porque la fotografía del film tampoco es que sea para tirar cohetes. Más bien se equipara a una serie televisiva de medio pelo. Y lo mismo se puede decir de la banda sonora usual de Dan Deacon) y que viene a cerrar de forma más o menos aceptable una saga que ya iba dando signos de pedir una conclusión o al menos un tiempo considerable en barbecho. A pesar de todo "Venom: El último baile" logra dar una consistencia a esta trilogía y acabar como una cinta (independientemente de si se han visto las anteriores o no) de pasatiempo palomitero apto y superior a lo que Sony Pictures nos suele dar en sus largometrajes sobre supervillanos de Spider-Man (ejem, ejem. Sí, me refiero a "Morbius" (2022), "Kraven, el cazador" (2024), "Venom: Habrá Matanza" o la mentora "Madame Web" (2024)) casi casi se me pone a la altura de "Venom" aunque esté a años luz de otras cintas superheroícas de humor como "Guardianes de la galaxia" (2014), "Deadpool" (2016), "Spider-Man: Homecoming" (2017), "Thor: Ragnarok" (2017) o "Kick Ass" (2010). Digamos que no es el desastre de "Catwoman" (2004) o "Supergirl" (1984), poniéndose al nivel de "El escuadrón suicida" (2021), "Aves de presa" (2020), "Ant Man" (2015), "Thor: Love & Thunder" (2022), "Guardianes de la galaxia Vol. 2" (2017), "Escuadrón suicida" (2016). "Power Rangers: La película" (1995) o "Batman: La legopelícula" (2017), en esas estamos. Es recomendable como esparcimiento evasivo y momentáneo para los aficionados a las películas de acción superheroíca, fantástica, o sci-fi... el resto es mejor que se aleje de este tipo de producto en el que no encontrará el divertimento.
Lo mejor: Me quedo con la dirección de Marcel.
Lo peor: El "sentido del humor" en las escenas que no envuelven acción de combate, huidas, explosiones y demás.
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