arrow
You must be a loged user to know your affinity with Betawatcher
/
Voto de Betawatcher:
6
Voto de Betawatcher:
6
Romance. Drama Zack Mayo (Richard Gere), un joven que ingresa en la Escuela Naval Militar de los Estados Unidos, tropezará con muchas dificultades para adaptarse a la estricta disciplina militar, situación que intentará corregir el implacable sargento Foley (Louis Gossett Jr.). Mientras tanto, conoce a Paula (Debra Winger), una joven de la que se acaba enamorando. (FILMAFFINITY)
12 de junio de 2024 0 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Americanada al gusto del consumidor, con protagonistas bobas, pilotos guapos y amores que parecen imposibles y terminan con beso. Si no te gusta, echa a andar, a ver “El tiempo y los Conway” o “Casa de muñecas” o “Mesas separadas”, será por melodramas...
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Zack es un tipo corriente, pero que arrastra un pasado de sufrimiento y abandono, cumple todos los tópicos del antihéroe y además, del príncipe rescatador de doncellas anonadadas, y, en este caso particular, pluriempleadas (no piensen mal, pero ¿a ustedes no les ha ocurrido que han sentido cierto tufo, cuando ella decía que no era una vulgar puta?, en fin, ahí lo dejo).
Hecha la trama, hecha la magia, porque en este tipo de melodramas, el humor escasea, y en esta, hay un humor negro, muy de mi gusto, pero no para cualquier paladar. Hay sabores que es mejor escanciar poco a poco, cual vino peleón.
Cierto detalle, cuando el amigo de Zack, Morley, que previamente había invitado a abortar a la rubia, luego grita a pleno pulmón en la cafetería de los oficiales, que no es capaz de dejar a su hijo sin padre, sabiendo que el crío está por ahí, vivo y sin protección paternal y suprema. (Otra referencia al dios padre del evangelio, que se repite en la cinta, “que dios te ayude”, “dios esto y dios lo otro”)
Richard Gere & Debra Winger
Venga.
Una muestra más del humor negro de la cinta, el mismo Morley, que hacía mal muchas pruebas de resistencia, le medio-confiesa a Zack que su incompetencia no es sobrevenida, que él era consciente desde el principio, de hacerlo mal en todo momento, pero que nunca había querido ser oficial. Esta información jamás llega en modo alguno a la buena de Paula, la cual permanece ignorante de las verdaderas intenciones de Morley.
Jaja. Anda que...andas porque tienes patas, no cerebro, querida.
En todo momento vemos a Zack defendiendo su honor, ante la vergüenza que lo rodea y de la cual, al final decide ya no huir, porque “el amor lo puede todo”, el amor salva, el amor purifica y de paso si te vas a llevar una pasta de la armada, mientras trapicheas con cositas de contrabando, mejor que mejor, ¿o no?.
Ja, ja, ja.
Así que el conflicto, inicialmente armado, se resuelve con “amor y sonrisas”, desechando a un lado a la maldad encarnada por Lynnete, la cual se arrepiente de todo lo que ha hecho, igual que el sargento y el otro oficial chivato. La imagen del arrepentimiento es la imagen final, para dar la sorpresa al vidente. Todo son sorpresas para crear tensión, y en la vida ocurre igual.
Je, je.
Que no es Cateto a babor, pero tampoco es un melodrama a la altura de Pride of the marines de 1945. Y la culpa no es de Richard Gere...o no toda.
Espero que les haya gustado mucho mi crítica. A mí me ha gustado escribirla.
Mis buenos deseos.
arrow