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Voto de Luisito:
7
Voto de Luisito:
7
7.3
6,646
3 de noviembre de 2012
3 de noviembre de 2012
9 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil
Ya sabemos que en esto de los Óscars siempre habrán discusiones y que lo que se impone no es siempre una única objetividad. Como muestra de que siempre ha habido debate quiero dejar anotado que para este año 1956 el que se llevó el premio a la mejor interpretación fue Yul Brynner por "El rey y yo", quien haya visto ambas películas con las interpretaciones de sus protagonistas que juzgue como quiera el resultado. Anthony Quinn sobresale en su papel de Paul Gauguin, me ha parecido un personaje, seguramente tal como fuera en vida, de una gran fortaleza, rebosante en carácter y personalidad, inquebrantable, pura energía. Que le dieran el Óscar al mejor actor de reparto me parece lógico y normal. Pero, ¿y Douglas? A mi manera de ver las cosas pocos papeles suyos pueden estar por encima, no diré que haya visto toda su filmografía, ni siquiera una pequeña parte, pero me cuesta creer que llevara a cabo una interpretación mejor que la que hizo al personificar al pintor holandés Van Gogh.

Kirk Douglas
Ya en las primeras escenas adivinamos la amarga existencia del pintor, el lastre que arrastra de ser como era, y todo ello es por culpa de Douglas, culpa o mérito. Lo cierto es que gracias a Kirk Douglas podemos apreciar la vida atormentada que padeció, con otro actor se me hace difícil pensar que hubiera sido igual. Estoy de acuerdo en que la película decae en su última parte, la elevada densidad hasta ese momento no concuerda con un final resuelto tan aparatosamente. Minnelli debe es el señalado como culpable de ese punto y final disonante. Mientras que para mí, sublime toda la película, sobrevuela un Kirk Douglas que se merecía más que un premio, eso hubiera sido poco, con el desarrollo que lleva a cabo de la vida de un hombre tan angustiado tocó techo y un Óscar hubiera sido poca cosa. Insisto: esta película no hubiera sido la misma sin él.
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