Añadir a mi grupo de amigos/usuarios favoritos
Puedes añadirle por nombre de usuario o por email (si él/ella ha accedido a ser encontrado por correo)
También puedes añadir usuarios favoritos desde su perfil o desde sus críticas
Nombre
Crear nuevo grupo
Crear nuevo grupo
Modificar información del grupo
Aviso
Aviso
Aviso
Aviso
El siguiente(s) usuario(s):
Group actions
- Recomendaciones
- Estadísticas
- Sus votaciones a categorías
- Contacto
-
Compartir su perfil
Voto de Angel Lopez:
8
Voto de Angel Lopez:
8
7.2
5,368
Drama
Ned Merrill vive en una zona residencial de clase alta en las afueras de Connecticut. Una día, Ned se da cuenta de que todo el valle donde vive está lleno de piscinas privadas. Ante el asombro de sus amigos, Ned decide recorrer el valle de piscina en piscina hasta llegar a su casa. Por el camino, se encuentra a varias de las mujeres que formaron parte de su vida: una apasionada adolescente a punto de dejar de serlo, una ex amante ... [+]
16 de septiembre de 2013
16 de septiembre de 2013
17 de 18 usuarios han encontrado esta crítica útil
El alegórico y turbador relato corto de John Cheever, que apareció publicado en el magazine The New Yorker en julio de 1964, sirve de base a esta menospreciada película del mismo título dirigida por Frank Perry. El film narra cómo un buen día a Ned Merrill se le ocurre la «alocadamente excéntrica y genial» idea de ir nadando hacia su casa, pasando por todas las piscinas de las afueras del condado de Connecticut. En cada visita a sus vecinos irá descubriendo poco a poco con los que se lleva bien y mal. Entre ellos hay viejos amigos, algunas que otras enemistades, una atractiva adolescente, una ex amante despechada, un niño que evoca su niñez. Todo lo dicho confluye en el mísero pasado del misterioso protagonista.
El film es una fábula metafórica del sueño americano, así como, un magnífico recorrido existencial por la vida de un hombre que en algún momento no aceptó su derrota. Atormentado por su pasado, atraviesa las piscinas desnudando sus miserias, quedándose sin nada, completamente solo e indefenso, y casi como Dios le trajo al mundo. Un recorrido repleto de un misticismo contemplativo, como si nos contara la degradación paulatina de un individuo que parece tenerlo todo, y de la noche a la mañana, ya no tiene nada. Frank Perry contempla a su personaje principal desde una mirada peyorativa, casi despectiva, con la que le arrebata de todo lo que le hubiese gustado ser y tener, claro pero teniendo en cuenta que en ningún momento el director le otorga nada a su personaje.
El film es una fábula metafórica del sueño americano, así como, un magnífico recorrido existencial por la vida de un hombre que en algún momento no aceptó su derrota. Atormentado por su pasado, atraviesa las piscinas desnudando sus miserias, quedándose sin nada, completamente solo e indefenso, y casi como Dios le trajo al mundo. Un recorrido repleto de un misticismo contemplativo, como si nos contara la degradación paulatina de un individuo que parece tenerlo todo, y de la noche a la mañana, ya no tiene nada. Frank Perry contempla a su personaje principal desde una mirada peyorativa, casi despectiva, con la que le arrebata de todo lo que le hubiese gustado ser y tener, claro pero teniendo en cuenta que en ningún momento el director le otorga nada a su personaje.

Frank Perry & Sydney Pollack
Durante toda la película no ocurre absolutamente nada, solo a medida que avanza, vemos como el personaje central se va deteriorando más y más, dejando en evidencia su infeliz vida. Tiene imágenes tan inquietantes y perturbadoras como sugestivas. El personaje completa un recorrido vital inverso al habitual. De la seguridad y la plenitud de la madurez, a la inseguridad y el llanto desesperado del bebé al ser expulsado del vientre materno.
El director juega con diversas sutilezas visuales (el cielo azul, los rayos del sol, las nubes, la naturaleza, el reflejo de los rayos del sol en el agua) contrarrestadas con los vicios más comunes del ser humano como son el alcohol, el sexo o el tabaco, que consiguen distorsionar un inmaculado inicio con un desenlace poco esperanzador. El punto fuerte del film es una historia con fuerza, con garra, capaz de dejar al espectador igual que al protagonista. Por el contrario, la dirección de Perry tiene bastantes fallos de realización (posiblemente debido a una gran falta de experiencia, ya que se trata de su tercer largometraje), y la continuidad en ocasiones se ve afectada por algunos cortes que se notan, esto no hace nada más restar calidad a un producto tan atractivo como desconcertante. Aún así, El nadador es una infravalorada y subestimada obra que bien se podría convertir en una cinta de culto.
El director juega con diversas sutilezas visuales (el cielo azul, los rayos del sol, las nubes, la naturaleza, el reflejo de los rayos del sol en el agua) contrarrestadas con los vicios más comunes del ser humano como son el alcohol, el sexo o el tabaco, que consiguen distorsionar un inmaculado inicio con un desenlace poco esperanzador. El punto fuerte del film es una historia con fuerza, con garra, capaz de dejar al espectador igual que al protagonista. Por el contrario, la dirección de Perry tiene bastantes fallos de realización (posiblemente debido a una gran falta de experiencia, ya que se trata de su tercer largometraje), y la continuidad en ocasiones se ve afectada por algunos cortes que se notan, esto no hace nada más restar calidad a un producto tan atractivo como desconcertante. Aún así, El nadador es una infravalorada y subestimada obra que bien se podría convertir en una cinta de culto.

Burt Lancaster
La música de Marvin Hamlisch enfatiza aún más la carga dramática de la historia. Destaca un sensacional y atlético Burt Lancaster, quien para su preparación estuvo durante tres meses entrenando bajo las órdenes de Robert Horn, jefe del equipo de natación de la Universidad de California. Un actor que siempre se mantiene en buena forma física, e incluso supuestamente llegó a coger 8 kg de masa muscular para la ocasión. Para terminar y como curiosidad, el cineasta Sydney Pollack dirigió algunos momentos de la película, como los encuentros con su ex amante y con la joven Julie Ann (Janet Landgard), que sin duda son los fragmentos más ilustrativos del film. El nadador es toda una rareza que merece ser rescatada, en la que su extravagancia es su principal atractivo.
Movie added to list
Movie removed from list
An error occurred
US
Canadá
México
España
UK
Irlanda
Australia
Argentina
Chile
Colombia
Uruguay
Paraguay
Perú
Ecuador
Venezuela
Costa Rica
Honduras
Guatemala
Bolivia
Rep. Dominicana



