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España España · ciudadano del mundo (palencia)
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Voto de kafka:
8
Voto de kafka:
8
Drama Derek (Edward Norton), un joven "skin head" californiano de ideología neonazi, es encarcelado por asesinar a un negro que pretendía robarle su furgoneta. Cuando sale de prisión y regresa a su barrio dispuesto a alejarse del mundo de la violencia, se encuentra con que su hermano pequeño (Edward Furlong), para quien Derek es el modelo a seguir, sigue el mismo camino que a él lo condujo a la cárcel.
20 de diciembre de 2005
4 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
Cuenta la historia de un violento skinhead (Norton) que va a la cárcel tras asesinar a dos negros a la puerta de su casa, cuando éstos intentaban destrozarle el coche. Allí, se reformará, tras comprobar la endeblez absurda de su ideología radical, saliendo con el firme propósito de ser una persona normal. Sin embargo, su forma de actuar previa ha envenenado ya el cerebro de su hermano menor (Furlong), el cual está calado hasta los huesos de putrefacta ideología...
Me parece una película, que sin ser redonda ni perfecta, es bastante completa, seria y rigurosa en lo que expone: desechando no solo ya, y a la cabeza por ser el más identificativo, al asqueroso movimiento neonazi sino a toda ideología o pensamiento radical o extremista que no lleva sino a un callejón sin salida, a un túnel de violencia salvaje e irracional, que no soluciona jamás nada. Son tipos con un coeficiente individual tan peligrosamente nimio que pasan de idolatrar a odiar a muerte a una persona en décimas de segundo.
Edward Norton
Creo que desvía bien los tópicos y el caer en lugares comunes, explicando más que correctamente cómo es imposible aplicar la moviola en la vida, retrotraerse y evitar la inyección letal de odio y muerte que se siembra con actos salvajes y comportamientos peores que el de los animales.
Es una película dura, efectista en el buen sentido para buscar la sentida implicación del espectador, notable, guiada por el cuerpo tatuado de un Edward Norton que con su rostro, con sus matices, con su tremenda interpretación hace a la película digna de verse, aunque solo sea por él: está genial, escalofriante, seco, violento, sereno, triste, inmenso, derrumbable ( a mí me recuerda al Day-Lewis de "En el nombre del padre"). Furlong también está bien, al igual que el veterano Keach.
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