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Infierno en la tierra

Bélico. Drama Durante la Segunda Guerra Mundial, en un campo de prisioneros alemán, unos seiscientos sargentos americanos comparten el barracón 17. En Nochebuena, dos de ellos se disponen a fugarse, pero son descubiertos y ejecutados por soldados alemanes que estaban al acecho. Los prisioneros empiezan a sospechar que en el barracón hay un traidor que informa a los nazis y llegan a la conclusión de que ese traidor es el sargento Sefton, un hombre más ... [+]
Críticas 66
Críticas ordenadas por utilidad
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9
19 de junio de 2009
5 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
Magnifica película, al principio recuerda un poco a la gran evasión, aunque pronto te das cuenta que la historia se desarrolla de otra manera, y que teniendo relación, el punto central de la película se resuelve de otro modo, creando un ambiente de intriga que va aumentando a lo largo de la historia. Solo los grandes como Wilder pueden hacer rodajes como este y hacer que dos horas no se hagan eternas y aburridas.
En fin, muy recomendable, pasareis un buen rato viéndola.
7
24 de marzo de 2009 3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
Adaptación de una obra de teatro de éxito en Broadway y que utilizó a algunos actores de los que, originalmente, realizaron la pieza teatral. La acción transcurre en un campo de prisioneros de guerra alemán (Stalag) y, con pequeñas excepciones, es el barracón 17 el centro de la trama.
La literatura sobre campos de concentración en la Alemania nazi, trata, con frecuencia, del papel de los sobrevivientes en estos campos donde las condiciones, como se sabe, eran mucho más duras que en los destinados a prisioneros.
Muchos de los sobrevivientes eran personas con pocos escrúpulos que sacaban el máximo rendimiento de la situación y que, a menudo, su buena suerte se cimentaba sobre la mala suerte de sus compañeros.
El personaje central del largo de Billy Wilder encaja en este rol, por lo menos en el modo en el que es esbozado el personaje en la primera hora de largo. Una persona que intenta salvarse a sí misma sin importarle lo que pase más allá de ese supremo interés.
Pero en esta ocasión, por un giro del guión, este personaje, muy bien interpretado por William Holden, se convierte en el héroe de la historia. Este giro del guión junto a la atención que centra en secundarios excéntricos, hace que la película se pueda considerar una comedia. Aunque situar una comedia en tales circunstancias pueda parecer frívolo, también es cierto que en los primeros años de la década de los cincuenta, el clima general con respecto a lo que había pasado en Alemania entre el 39 y el 45 era más bien de olvido. Esa intención por olvidar se observaba, por ejemplo, en la poca diligencia que mostraban los tribunales alemanes para juzgar a los criminales de guerra.
Es normal, por tanto, que surgieran guiones que ya frivolizaban un tanto con el horror pasado. Billy wilder consigue un tono de comedia que alcanza el punto culminante con el final feliz que tiene la historia.
De todos modos, sirve la película para dejar entrever la idea de lo que debía ser un campo de estas características en manos de seres que consideraban a los no arios como inferiores. Hay que destacar la aparición de Otto Preminger en el papel del Comandante del campo von Scherbach. Este casi cameo del director austríaco nos deja, también, entrever cómo eran las relaciones entre los oficiales dentro de la Wehrmacht. Cómo las decisiones eran tomadas de una forma arbitraria si una cadena de mando fija en la que los oficiales querían ganarse ante todo la atención de Hitler.
La película atiende muy bien a estos pequeños detalles que podrían escaparse, como decía, dentro del tono general de comedia elegido.
Un buen largo en el que una interpretación casi coral ayuda a desarrollar una historia interesante basada en un excelente guión. La pieza teatral está muy presente y, al haber conservado la esencia de la misma, mantiene el clima de claustrofobia y las condiciones de un stalag.
Lo mejor: El guión y William Holden
Lo peor: El tono de comedia despista de asuntos secundarios importantes
Recomendable.
9
13 de julio de 2011 3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
Una de las películas menos conocidas del genial director austríaco. Con género difícil de definir o más bien es una combinación de varios: bélica, de prisiones y evasiones, comedia, intriga, drama. El personaje principal, interpretado por uno de sus actores fetiches William Holden, es solitario, cínico, egoísta, inteligente, superviviente y oportunista. Es enviado, odiado y repudiado por sus propios colegas de prisión. Mantiene buenas relaciones con sus captores y se muestra como una persona sin ideales ni escrúpulos. Aunque en realidad sea más bien una fachada. Cuando es acusado de traidor, entonces para el protagonista se convierte en objetivo encontrar al verdadero traidor y en ese empeño mostrará en realidad que es una especie de héroe.

Sin embargo, no olvidará el comportamiento ni la falsa acusación de sus compañeros y se despedirá de ellos con una de las frases más geniales de la historia del cine: “Si algún días nos volvemos a ver finjamos que nunca nos hemos conocido”.
La película no figura dentro de los éxitos reconocidos de Wilder. Por fundamentalmente por dos razones: una es que finalmente el montaje final de la película no fue obra de Wilder, al cambiar de productora y el propio Wilder no estaba muy contento con el trabajo de montaje. Y dos, la primera parte de la película es una comedia, y se consideró sacrilegio frivolizar el tema de la guerra o del nazismo. Curiosamente, 40 años después Roberto Benigni dirigió e interpretó una tragicomedia sobre las cárceles nazis y el holocausto judío. Se llevó varios Oscars, aunque por ejemplo Spielberg era contrario al film de Benigni por considerar haber frivolizado el holocausto.

Como curiosidad, el director de cine de origen austríaco-judío Otto Preminger tiene el papel del comandante Von Schernbach.

Buenos días, buenas tardes y buenas noches,
8
12 de febrero de 2012 3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
Un acercamiento a los dramas carcelarios bastante fuera de lo habitual. No solo ahora los carceleros son nazis y los prisioneros combatientes aliados, como ya ocurría en otros clásicos como La Gran Escapada, sino que la película resulta en si una parodia de la propia situación que el film describe y que llega hasta lo satírico y burlesco, guardándose como siempre, el genio Wilder, una grieta de amargor que, en combinación con esa de la burla, hacen de ésta película una obra maestra.


www.sala1895.blogspot.com
7
16 de julio de 2013 3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
Aquellos seguidores de Billy Wilder no se sorprenderán al ver esta historia, ya que a pesar de estar ambientada en un campo de concentración durante la invasión europea del ejército alemán, apenas veremos escenas crueles típicas de esa época digna de olvidar. Si por algo se caracteriza el cine de este genio, es por no hacer uso del morbo para contarnos una historia entretenida. Incluso iría más lejos y diría que no es que esté bañada con gotas de humor, más bien, con una inundación de humor. A nadie se le quedará mal cuerpo después de disfrutarla. Otros quizás lo acusen de mojarse poco y no usar un tema bastante crudo para darle más realidad a la historia, y hacerla menos light, pero Wilder es así, y su sello es muy particular.

Traidor en el infierno es una muy buena historia, la cual tendría una nota superior por mi parte si la hubiese dirigido otro director con más mala leche que Wilder y ojo, que soy fan incondicional del director. Pero lo cortés no quita lo valiente. Esta historia con un guión más violento o agresivo por decirlo de alguna manera, habría sido espectacular. Unos alemanes más ásperos, quizás no al estilo de la lista de Schindler, pero no de cachondeo como nos lo encontramos aquí. Porque el argumento es grandioso, un grupo de prisioneros de guerra dentro de un barracón los cuales no salen de su asombro cuando cada idea o plan para hacer algo, es descubierto casi al instante por los soldados alemanes. Creando un malestar dentro del grupo, hasta que llegan a la conclusión de que se trata de un espía que habita entre ellos. Ahora llega la parte más complicada, averiguar quien es. Atención a la forma que tiene el espía de ponerse en contacto con el soldado a quien le pasa la información. En cuanto a las actuaciones, me quedo personalmente con tres, espectacular William Holden, se come la pantalla con su personaje Sefton. Y la pareja de cómicos que hacen los días en el barracón más ameno, Shapiro y Chimpancé...unos cracks.
Muy recomendable película bélica con gran parte de humor e intriga.
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