The Young PopeMiniserie
2016 

Paolo Sorrentino (Creador), Paolo Sorrentino
7.8
15,865
Serie de TV. Comedia. Drama
Miniserie de TV (2016). 10 episodios. El joven Lenny Belardo acaba de ser elegido Papa, un pontífice de menos de 50 años que se ha hecho llamar Pio XIII. Nadie sabe en el fondo qué piensa sobre los temas más importantes de la Iglesia, ni cómo piensa dirigir el Vaticano. Sus primeras y controvertidas decisiones descolocarán a todo el mundo católico, incluyendo a los miembros de la curia y a los fieles de todo el mundo, haciendo tambalear ... [+]
25 de diciembre de 2016
25 de diciembre de 2016
4 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
Paolo Sorrentino y su forma única de hacer humor dan vida a esta atrevida serie que no le tiene mucho respeto a nada. Guion muy bien elaborado, dirección precisa para crear escenas únicas y muy buenas actuaciones terminan por crear a este inolvidable papa.
11 de enero de 2017
11 de enero de 2017
3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
No tenía ninguna expectativa con esta serie, pero conforme pasaban los capítulos me he ido enganchando a esta maravillosa historia. No está enfocada solo para creyentes y quizás por eso pueda alcanzar a mas público. Javier Cámara, como siempre haciendo un papel espectacular, nunca defrauda. Los escenarios, la fotografia, la selección de la música...En definitiva una magnifica sorpresa.
9 de junio de 2017
9 de junio de 2017
2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Lenny Belardo (Jude Law) es un joven, enigmático y silencioso cardenal norteamericano. Durante el Cónclave es elegido Papa y se hace llamar Pío XIII. Para sorpresa de todos, lo que parecía que iba a ser otro Papa más, Pío XIII adopta una posición ultraconservadora y anacrónica para urdir una estrategia basada en el escándalo y el misterio alrededor de su figura.
Ésta bien podría ser su sinopsis, pero estaríamos engañando un poco al personal. Los primeros compases de la serie giran alrededor del nuevo papado, sus decisiones y el funcionamiento formal e informal (esto es, intrigas y demás) del Estado Vaticano. Pero pronto la serie empieza a dar un giro más personal hacia los conflictos y la psicología tanto del joven Papa como de otros personajes. Sin embargo, pese a las expectativas de tema político, la serie no decepciona pues incluso con el cambio te consigue enganchar y le da otro atractivo a la serie gracias a unos personajes, tramas y subtramas muy bien llevadas; y sin renunciar a todo el tema del funcionamiento de la Iglesia y el Estado Vaticano que, aunque menos notable, sigue ahí.
Ésta bien podría ser su sinopsis, pero estaríamos engañando un poco al personal. Los primeros compases de la serie giran alrededor del nuevo papado, sus decisiones y el funcionamiento formal e informal (esto es, intrigas y demás) del Estado Vaticano. Pero pronto la serie empieza a dar un giro más personal hacia los conflictos y la psicología tanto del joven Papa como de otros personajes. Sin embargo, pese a las expectativas de tema político, la serie no decepciona pues incluso con el cambio te consigue enganchar y le da otro atractivo a la serie gracias a unos personajes, tramas y subtramas muy bien llevadas; y sin renunciar a todo el tema del funcionamiento de la Iglesia y el Estado Vaticano que, aunque menos notable, sigue ahí.

Y además el "bueno" del Papa es muy carismático y te consigue seducir y engancha contigo aunque sea un retrógrado.
La serie puede presumir de buena y bella atmósfera (pero hace un poco de trampa, habiendo tantas secuencias en el Vaticano es difícil hacerlo mal) a la que contribuyen unos planos y secuencias bien montadas donde de vez en cuando aparecen algunos "arriesgados" que pocas veces vemos en las series. La ambientación causa disonancia con nuestras ideas preconcebidas, el una serie sobre Papas nos esperaríamos solemnidad, cantos gregorianos, misas y cosas así; sin embargo la música que más presencia tiene es la electrónica entremezclada con otros género actuales, remarcando la personalidad rebelde de Lenny y dándole a la serie un toque de desenfado (incluso de shock) que Paolo Sorrentino ha sabido llevar muy bien.
La serie puede presumir de buena y bella atmósfera (pero hace un poco de trampa, habiendo tantas secuencias en el Vaticano es difícil hacerlo mal) a la que contribuyen unos planos y secuencias bien montadas donde de vez en cuando aparecen algunos "arriesgados" que pocas veces vemos en las series. La ambientación causa disonancia con nuestras ideas preconcebidas, el una serie sobre Papas nos esperaríamos solemnidad, cantos gregorianos, misas y cosas así; sin embargo la música que más presencia tiene es la electrónica entremezclada con otros género actuales, remarcando la personalidad rebelde de Lenny y dándole a la serie un toque de desenfado (incluso de shock) que Paolo Sorrentino ha sabido llevar muy bien.
1 de agosto de 2017
1 de agosto de 2017
2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Actores brutales y una puesta en escena espectacular. Con un cambio del tono en el último tercio de la temporada que alguien puede decepcionar pero logra hacerte empatizar con curas, y para mi es lo sorprendente.
8 de octubre de 2017
8 de octubre de 2017
2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
¿Por qué una nota tan alta, un 9, si la titulo "La fascinación de la ambigüedad"? Porque es su ambigüedad lo que me ha fascinado. No es un juego de palabras sino la plasmación de un sentimiento, del poso que me ha dejado la visión de esta miniserie.Más allá de la fabulosa interpretación coral, de la belleza de sus imágenes, de una magistral puesta en escena "made in Sorrentino", me queda el recuerdo de una miniserie que nos muestra a una Iglesia católica tal como es hoy y tal como ha sido a través de los tiempos: AMBIGUA: falsa y sincera; honrada y deshonesta; humana para lo grande y humana para lo mezquino; creyente hasta el forofismo y dudosa en su fe; valiente y cobarde; inmensa en su riqueza y en su pobreza; humanan y divina; dubitativa, siempre; política, siempre.
Soy pero no soy, nos dice el Papa; creo, pero no creo, nos lo repite hasta la saciedad; Dios se nos muestra, pero no se nos muestra; los milagros existen, pero no existen, aunque él los haga.
Soy pero no soy, nos dice el Papa; creo, pero no creo, nos lo repite hasta la saciedad; Dios se nos muestra, pero no se nos muestra; los milagros existen, pero no existen, aunque él los haga.

A través de poderosísimas y bellísimas imágenes Sorrentino juega con nosotros de la misma forma que el Joven Papa manipula a todos los que tiene a su alrededor, bien jugando con el globo terráqueo de su despacho, como cuando dice que hay que humillar pero sin que el humillado se aperciba de que se le humilla. La miniserie es tan ambigua que el discurso final del Papa, una auténtica tontería en la que no se dice absolutamente nada digno de mención, es capaz de levantar a las multitudes. Es lo que digo: el triunfo de la ambigüedad.
Cancelar
Limpiar
Aplicar
Filters & Sorts
You can change filter options and sorts from here
US
Canadá
México
España
UK
Irlanda
Australia
Argentina
Chile
Colombia
Uruguay
Paraguay
Perú
Ecuador
Venezuela
Costa Rica
Honduras
Guatemala
Bolivia
Rep. Dominicana



