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El bueno, el malo y el raro

Western. Acción. Aventuras En la convulsa Manchuria de los años 30, el mapa de un tesoro va a poner tras su pista a chinos, japoneses y coreanos y va a enfrentar en duelo a tres bandas a un cazarrecompesas (el bueno), un asesino a sueldo aficionado a cortar dedos (el malo) y un inclasificable bandido (el raro). Homenaje con sabor kimchi a una de las obras capitales de Sergio Leone, esta película es ante todo una colosal aventura que arranca con el asalto a un ... [+]
Críticas 25
Críticas ordenadas por utilidad
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5
11 de noviembre de 2010
3 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
Tras leer algunas críticas sobre esta película, esperaba algo al menos entretenido (argumento profundo con asiáticos en el oeste no podía ser...), e incluso convencí a mi mujercita para verla.

Resumiendo, tengo dos puntos de vista sobre esta cinta (serán los calcetines, ya que antes de sentarme solo tenía uno).

Opción A.: Si en esta película saliera Eastwood al menos 4 minutos, o tuviera algo que ver el en guión, producción y por sugerir, dirección, sería de Oscar(s).

Opción B: Tengo momentos y momentazos "freak" (y me permito la licencia de que a partir de ahora el termino "freak" lo denominaré "friqui", con todas sus consecuentes variantes). Y esta cinta es una jodida joya de friquilandia, y me refiero al auténtico, desmesurado e increíble movimiento friqui oriental, que seguro que ha hecho de esta cinta un taquillazo, vendiendo a los aprendices occidentales de friqui un producto de excelente factura y fotografía, pero que decae demasiadas veces en el ritmo, teniendo en cuenta el tipo de producto que esperamos ver.
Se hace larga y pesada, y para 12 minutos decentes, no me ha merecido aguantar los demás 100 (redondeando, que no me venga nadie cronometrando...).

Wolf. (Decepcionado).
7
14 de septiembre de 2010 2 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
Versión muy libre del clásico de Sergio Leone, El bueno, el feo y el malo, que Ji-woon Kim es capaz de devorar, para regurgitar una película personalísima, infundiendo su carácter, a una obra maestra como la de Leone y eso, la verdad, no es nada fácil.
La película tiene un argumento simple, en unas lejanas de tierras de Manchuria, aparece un viejo mapa de un tesoro. Desde ese momento, tres individuos y sus colegas, harán todo lo posible (y cuando digo todo, es todo) por conseguir el mapa y llegar al lugar donde supuestamente se halla el tesoro. En el fondo, esta búsqueda es una simple excusa para realizar una película de aventuras y de acción, pero la acción vista desde un punto de vista oriental: desmesurada, prodigiosa y llena de tensión. Dentro de este panorama general de acción, hay lugar para un humor, a veces, absurdo, a veces tronchante.
Los tres actores principales están geniales, cada uno en su papel, pero, para mi, destaca una de mis debilidades como actor, el gran Kang-ho Song, que borda su papel de freak. Las secuencias de acción están muy bien realizadas, y alguna persecución es épica. Sin embargo, el conjunto quizás sea un poco difícil de digerir para el público no acostumbrado a ver cine coreano.
Para degustadores de perlas asiáticas.
Lo mejor: el tono general de la película, pura diversión.
Lo peor: quizás un poco larga.
La escena: la persecución por el desierto, minutos y minutos de tensión narrativa y espectáculo visual.
11 de febrero de 2011 2 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
Esta película, obra del director coreano de 'Dos hermanas', no sólo tiene en común el título con el filme de Leone sino que bebe, y a grandes sorbos, del argumento de ésta.

El filme cuya mejor virtud es el sentido de humor que destila es de un apabullante e intachable nivel técnico, aunque a mi modo de ver esto precisamente lo lastra narrativamente, me divertió en líneas generales aunque se me hizo algo largo.

Respecto a las actuaciones de los tres protagonistas, éstas se me antoja desiguales, tenemos por un lado a un asesino lleno de tics y posturitas manidas e insufribles, el personaje del cazarecompensas está certero con ese carácter errático e implacable y por último tenemos al ladrón que para un servidor le parece el mejor dibujado.

En cuestión de comparaciones, está clara la cosa, palidece y de que forma junto a la inolvidable cinta de Leone.
6
16 de septiembre de 2010 1 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Más que interesante adaptación que viene a redundar en lo que sabemos desde hace tiempo, el cine asiático está por delante en muchas cosas, entre ellas, también hay que destacar las rememoraciones que se hacen de los clásicos. Hace tiempo tenía la oportunidad de ver Exiled (Fong Juk) de Johnnie To, 2.006, y me maravillaba de cómo hacer lecturas nuevas de elementos clásicos como el western. No soy un admirador de las películas de Sergio Leones y, por tanto, no disfruto del exceso que siempre han tenido sus películas y sus personajes, pero desde luego que esta relectura consigue la suficiente originalidad para merecer la pena.
Más allá de ese dato innegable, este remake posee la suficiente fuerza como para vivir por sí sólo sin la necesidad de tener apoyaturas en el pasado.
Es fundamental el buen hacer de los actores, especialmente Song Kang-ho que es uno de los actores a los que hay que seguirles la pista porque va creciendo en cada película. Su trabajo en la película de Park Chan-wook, Sympathy for Mr Vengeance, 2.002, ya fue muy meritorio.
El metraje de la película me distanció un poco porque existe alguna escena en la que la exageración se lleva también a su duración; otro pequeño pero es la banda sonora que, por momentos, se contagia de la misma exageración y pierde suelo.
6
22 de mayo de 2017 Sé el primero en valorar esta crítica
Los derroteros del cineforum de la revista digital La Soga nos llevan desde Japón hacia el continente asiático, para explorar el cine surcoreano y tratar de desmitificar la visión que ve en las cintas del sur de la península el paradigma del gafapastismo. Es cierto que el cine coreano que recibe más atención entre los medios suele ser el más sofisticado, digamos; el más difícil de digerir para el espectador medio. Películas como Old Boy de Park Chan-Wook o The Host de Bong Joon-Ho, son magnificaos filmes, con una factura increíble que demuestra el talento de estos directores; y, sin embargo, pueden no ser la mejor elección para pasar una tarde palomitera con los amigos.

Hay que apuntar que en Corea del Sur viven en torno a cincuenta millones de personas y que las películas surcoreanas (a diferencia de lo que ocurre aquí con las españolas), copan el 50% de la cartelera. Es decir, el público surcoreano consume mucho producto patrio y no quieren ver solo dramas, sino también comedias, películas de aventuras, cine de acción… No todas sus producciones pueden por tanto arrasar en los grandes festivales del mundo.

Es el caso, por ejemplo, de la película que nos ocupa, El bueno, el malo y el raro (Kim Jee-woon), una cinta trepidante que resultó ser la más taquillera de año 2008 y que contaba con un presupuesto de diez millones de euros. Se puede intuir un homenaje al cine de Sergio Leone en el título, pero la historia que nos cuenta, con la excepción de un par de escenas que recrean fielmente momentos icónicos de El bueno, el feo y el malo y La muerte tenía un precio, apuesta por una acción desenfrenada que no da tregua a lo largo de más de dos horas de metraje. De hecho, la mayor parte del presupuesto se va en las escenas de acción, espectaculares e intensas aunque, en ocasiones, demasiado largas (una persecución a tres bandas en un interminable desierto, por ejemplo). Quizás la duración excesiva sea la mayor pega que se le puede poner a una película que podría haberse aligerado con facilidad y acabará obligándonos a echar un vistazo al reloj precisamente en aquellas escenas en las que deberíamos estar más entretenidos.

En el terreno de la interpretación, destacar la actuación de Kang-ho Song (El raro) que se convierte en el auténtico protagonista de la historia, ganando todos y cada uno de los duelos interpretativos que libra con El bueno y El malo. No es de extrañar, siendo Kang-ho Song uno de los grandes rostros del cine surcoreano y habitual de directores como los antes citados, Park-Chan Wook y Bong Joon-Ho.

Así pues, sin ser una película redonda, El bueno, el malo y el raro es una buena muestra de lo que el cine surcoreano puede ofrecer al espectador ávido de espectáculos creados sencillamente para divertir, que no es poco. Perdamos el miedo a esos nombres orientales que parecen tan raros y dejémonos llevar por sus creaciones porque, al final, frente a una pantalla gigante y en una sala a oscuras, las risas, las lágrimas, las emociones y los sentimientos, son universales.
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