Tras el verano
2025 

5.5
680
Drama
Paula, Raúl y Dani podrían ser una familia más. Podrían serlo, de no ser porque Dani no es hijo de Paula, y ésta se enfrenta con el reto diario de demostrar que merece ostentar el “título” de madre. Este conflicto, unido a la separación de la pareja y, como consecuencia, la idea de que Paula pueda dejar de ver para siempre a Dani, plantea una historia que pone el dolor de un niño en el centro y lo desgarrador de las despedidas. 'Tras el ... [+]
24 de marzo de 2026
24 de marzo de 2026
2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
“Tras el verano” (2025) era una apuesta segura de Yolanda Centeno, dado que hace confluir una emocionante historia, una laguna jurídica sangrante, una experiencia autobiográfica que marca y que resulta evidente que parte de una vivencia propia, la belleza consustancial a Andalucía (está rodada en Sevilla, Málaga y Huelva) y el protagonismo de una pareja de actores que son lo mejor de su generación: Juan Diego Botto y Alexandra Jiménez. El resultado es, por supuesto, mayúsculo.
La ópera prima de Yolanda Centeno parte de un guión tan oportuno como soberbio, firmado por ella misma junto con Jesús Luque, tratando de desarrollar una vivencia propia: la terrible pérdida de contacto con los niños que se sufre cuando una relación de pareja se termina con respecto a los hijos del progenitor en lo que se conoce como una “familia reconstituida” y que he conocido en mi trayectoria profesional como abogado de familia. Un corte en seco de muchos sentimientos que no están amparados por nada ni por nadie ante un vacío legal flagrante y que puede llegar a suponer un dolor profundo. Es la historia de Paula (Alexandra Jiménez), atrapada en una relación sentimental que toca a su fin con Raúl (Juan Diego Botto) y lo duro que es saber que ese final cierto va a suponer el fin de una relación afectuosa llena de amor y complicidad con Dani (Álex Infantes), el hijo de 6 años de Raúl fruto de una relación anterior con Carmen (Tamara Arias).
La ópera prima de Yolanda Centeno parte de un guión tan oportuno como soberbio, firmado por ella misma junto con Jesús Luque, tratando de desarrollar una vivencia propia: la terrible pérdida de contacto con los niños que se sufre cuando una relación de pareja se termina con respecto a los hijos del progenitor en lo que se conoce como una “familia reconstituida” y que he conocido en mi trayectoria profesional como abogado de familia. Un corte en seco de muchos sentimientos que no están amparados por nada ni por nadie ante un vacío legal flagrante y que puede llegar a suponer un dolor profundo. Es la historia de Paula (Alexandra Jiménez), atrapada en una relación sentimental que toca a su fin con Raúl (Juan Diego Botto) y lo duro que es saber que ese final cierto va a suponer el fin de una relación afectuosa llena de amor y complicidad con Dani (Álex Infantes), el hijo de 6 años de Raúl fruto de una relación anterior con Carmen (Tamara Arias).

Nada ni nadie protege los sentimientos de Paula, que se ve obligada a tener que sacar a Dani de su vida porque ya no es la pareja de su padre. Y ese dolor está perfectamente narrado y radiografiado en este excelente film con una curiosa dirección de fotografía de José Luis Bernal Ibáñez basada casi en exclusividad en primeros y primerísimos planos de personajes y objetos, casi prescindiendo del contexto que los rodea que sólo juegan su papel narrativo en determinados momentos de sus acertados 94 minutos, para centrar la atención exclusivamente en los sentimientos de sus personajes en todo momento. También resulta adecuada la música de Pablo Cervantes.
Pero, más allá de tanto sentimiento a flor de piel y tan bien trazado, todo cede ante el recital interpretativo de la pareja protagonista. Si Juan Diego Botto resulta creíble en todas y cada una de las secuencias en las que aparece y en las que devora la pantalla, lo de Alexandra Jiménez no tiene nombre. Ella es una de las más grandes de su generación y sostiene el film con una sutileza pero a la vez fortaleza encomiables, demostrando el por qué de mi adoración por ella, de la que me declaré fan confeso desde que me cautivó con el recital interpretativo que ofreció en “Las distancias” de Elena Trapé.
Pero, más allá de tanto sentimiento a flor de piel y tan bien trazado, todo cede ante el recital interpretativo de la pareja protagonista. Si Juan Diego Botto resulta creíble en todas y cada una de las secuencias en las que aparece y en las que devora la pantalla, lo de Alexandra Jiménez no tiene nombre. Ella es una de las más grandes de su generación y sostiene el film con una sutileza pero a la vez fortaleza encomiables, demostrando el por qué de mi adoración por ella, de la que me declaré fan confeso desde que me cautivó con el recital interpretativo que ofreció en “Las distancias” de Elena Trapé.
19 de mayo de 2025
19 de mayo de 2025
3 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
La película tiene buena intenciones y está bien rodada. Sin embargo le pongo muchos "peros".
Según las notas de producción publicadas: "La película pone de manifiesto la fragilidad de los menores y el desgarro de las despedidas".
Precisamente ése es el nudo gordiano del tema. Pero no me gusta cómo se ha tratado el tema. Debería tratarse con más naturalidad, más madurez, y sobre todo priorizando el bienestar emocional del niño. Insistiría en la importancia de la comunicación.
Según las notas de producción publicadas: "La película pone de manifiesto la fragilidad de los menores y el desgarro de las despedidas".
Precisamente ése es el nudo gordiano del tema. Pero no me gusta cómo se ha tratado el tema. Debería tratarse con más naturalidad, más madurez, y sobre todo priorizando el bienestar emocional del niño. Insistiría en la importancia de la comunicación.
18 de mayo de 2025
18 de mayo de 2025
1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
"Tras el verano" explora la historia de Paula, una mujer que ha criado a Dani, el hijo de su pareja Raúl, como si fuera suyo durante años, pero que se enfrenta a la realidad de no tener derechos legales como madre cuando su relación se deteriora. "Tras el verano" muestra cómo Paula lucha contra un sistema que prioriza la sangre sobre los lazos emocionales y familiares.
La dirección de Yolanda Centeno es sencilla y realista, y la cámara se siente como una ventana abierta a la vida de la familia. Las actuaciones de Alexandra Jiménez y Juan Diego Botto son destacadas, y la película captura la complejidad y la emoción de la relación entre Paula y Dani.
"Tras el verano" también destaca la importancia de la familia y el amor más allá de la sangre, y muestra cómo el vacío legal que enfrentan las familias reconstituidas puede ser doloroso y devastador. Aunque tiene algunos fallos en el ritmo y el montaje, "Tras el verano" es una película sincera y necesaria que aporta una mirada valiosa a un tema importante.
La dirección de Yolanda Centeno es sencilla y realista, y la cámara se siente como una ventana abierta a la vida de la familia. Las actuaciones de Alexandra Jiménez y Juan Diego Botto son destacadas, y la película captura la complejidad y la emoción de la relación entre Paula y Dani.
"Tras el verano" también destaca la importancia de la familia y el amor más allá de la sangre, y muestra cómo el vacío legal que enfrentan las familias reconstituidas puede ser doloroso y devastador. Aunque tiene algunos fallos en el ritmo y el montaje, "Tras el verano" es una película sincera y necesaria que aporta una mirada valiosa a un tema importante.
Resumen de la crítica escrita por Pablo Veiga Carpintero
Si te ha gustado, puedes leer la crítica completa en nuestra web Cinemagavia
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