Especies II
1998 

3.4
4,853
Ciencia ficción. Terror
Cuando el astronauta Patrick Ross regresa del primer viaje tripulado a Marte, una misión de la que sus tripulantes volvieron a la Tierra convertidos en héroes, descubre que allí fue infectado con el ADN de una especie alienígena.
6 de octubre de 2013
6 de octubre de 2013
4 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
Segunda parte, netamente inferior, y eso que no era ninguna obra maestra, de la "Species" original de 1995. Nada más empezar sorprende la puesta en escena tan primitiva con unos decorados que saben a maqueta. Me extraña pues la película contó con unos 35 millones dólares de presupuesto, que no son los 140 de Armaggedon, pero en todo caso una cifra razonable teniendo en cuenta que es la misma que la de la primera, si bien 3 años antes, o que clásicos del género de esa época como Mimic (1997) se realizaron con menos, 30 millones. En todo caso, el tufo a Serie B es alarmante pese a la presencia de los Michael Madsen y compañía.
La historia tiene un difícil engarce con la predecesora pero aún así podría salir a flota si tuviera más coherencia. De acuerdo, la trama es chorra, estirando hasta la saciedad el recurso sexual del apareamiento, pero lo peor es que el guión no sabe muy bien por dónde va. Por ejemplo, no me explico porqué no se ponen a buscar a Patrick Ross (Justin Lazard) cosa que el compañero negro hace enseguida. Mal inicio y peor desarrollo, con un reparto desganado, dirección pésima, unos personajes que no pintan nada, la propia Eve (Natasha Henstridge), y secuencias, o ridículas por rebuscadas, o bien desagradables por lo gore.
La historia tiene un difícil engarce con la predecesora pero aún así podría salir a flota si tuviera más coherencia. De acuerdo, la trama es chorra, estirando hasta la saciedad el recurso sexual del apareamiento, pero lo peor es que el guión no sabe muy bien por dónde va. Por ejemplo, no me explico porqué no se ponen a buscar a Patrick Ross (Justin Lazard) cosa que el compañero negro hace enseguida. Mal inicio y peor desarrollo, con un reparto desganado, dirección pésima, unos personajes que no pintan nada, la propia Eve (Natasha Henstridge), y secuencias, o ridículas por rebuscadas, o bien desagradables por lo gore.
23 de febrero de 2020
23 de febrero de 2020
2 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
Como no se puede contar la trama sólo diré que en el ranking de películas malas esta quedó descalificada por doping. No puedes creer que hayan querido hacerla buena.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Tras Species vino la secuela evidente. Extraterrestres salidos, tetas variadas y trama absurda. Y lo peor, la he visto hasta el final, comprobando que en desenlace está a la altura de la trama. No me lo perdono.
Mejor leer un libro.
Mejor leer un libro.
1 de abril de 2024
1 de abril de 2024
1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Especie mortal II, comienza así como más fina que la uno. Una nave cruzando el espacio y aterrizando en una zona como de Arizona, pero a lo extraterrestre.
Muchas escenas de ojos en primer plano que te miran intensamente "pa asustar" La película no va a lo traidor hay que reconocerlo.
Buena fotografía, la parte técnica cuidada, bien interpretada aunque los actores no son sobresalientes.
El resto en spoiler.
Muchas escenas de ojos en primer plano que te miran intensamente "pa asustar" La película no va a lo traidor hay que reconocerlo.
Buena fotografía, la parte técnica cuidada, bien interpretada aunque los actores no son sobresalientes.
El resto en spoiler.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Cogieron tierra de esa como para hacer botijos y dentro estaba el monstruo viscoso como en germen; sale y algo hace con la tripulación, que al poco los ves raros.... mmmmmm. No somos tontos, hemos visto muchas igual...
Lo que me sorprendió es que, después de tener sexo, ella se va al cuarto de baño y la barriga en pocos minutos comienza a crecer y crecer y crecer, hasta que revienta y sale la criatura.
Cuando nacen los hijos, ya casi salen criados... impresionante, pero bueno, son feos ¿eh? Y eso que el padre estaba buenísimo y la madre no estaba mal.
Luego había que cazar a todo el bicherío y al que se lo ofrecen dice que esta vez no, que la otra casi muere. Pero... le ofrecen un millón de dólares libres de impuestos.... La gente se vende muy fácil, todo por la pasta... en fin. Estoy pensando que yo por cien mil ya haría, o incluso menos.
Lo que me sorprendió es que, después de tener sexo, ella se va al cuarto de baño y la barriga en pocos minutos comienza a crecer y crecer y crecer, hasta que revienta y sale la criatura.
Cuando nacen los hijos, ya casi salen criados... impresionante, pero bueno, son feos ¿eh? Y eso que el padre estaba buenísimo y la madre no estaba mal.
Luego había que cazar a todo el bicherío y al que se lo ofrecen dice que esta vez no, que la otra casi muere. Pero... le ofrecen un millón de dólares libres de impuestos.... La gente se vende muy fácil, todo por la pasta... en fin. Estoy pensando que yo por cien mil ya haría, o incluso menos.
5 de diciembre de 2024
5 de diciembre de 2024
1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Species II es a muchos niveles una entidad superior en lo que uno podría considerar cine cutre. No se equivoquen, el cine cutre los hay de millares de maneras, pero normalmente no se cumplen los requisitos que se cumplen en este film en cuestión:
1) Hay pasta. Se manejaba el mismo presupuesto que la primera parte. Entiendo que la mayoría habrá ido a los efectos especiales y a los salarios.
2) Se toma en serio. Uno no es muy fan de las películas que se toman a broma hecha con dos duros. Si la cagamos, la cagamos bien. La intención original de esto era hacer un filme correcto, serio, una secuela digna de una película que ya de por si era bastante calamitosa.
3) Actores y actrices de renombre, según he leído el hecho de que Peter Medak estuviese en el proyecto hizo que un par de actores se apuntasen al mismo. La mayoría de ellos han renegado del proyecto en cuestión.
4) Frases épicas. Esto es un clásico del cine cutre, la película tiene que tener frases épicas, que a priori por escrito parezcan cojonudas y a la hora de hacer el filme, parezcan espantosas.
Y me gustaría explicar el motivo de mi elevada nota (un señor 6) a semejante filme. Literalmente creo que se puede resumir si uno ve la crítica de Gene Siskel y Roger Ebert sobre Red Sonja. Los dos están indicando que la película es una absoluta basura, pero están fascinados ante lo que han visto.
Pues a mí me pasa con este filme.
El guionista (que por cierto luego sería el CREADOR DE NARCOS) se informó muy detalladamente del proceso espacial de viajes a Marte. Sobre todo es ESCLARECEDOR la realista información indicando que tras una visita al planeta rojo no se puede tener sexo durante diez días. Es algo realmente documentado pero que la película no explaya por motivos de que desde el Área 51 informaron que ese apartado tenía que quedar Top Secret. Así que ya sabemos, sexo y planeta rojo es como Coca-Cola y Mentos.
La científica de la primera cinta se ha hecho amiga de una especie de réplica de la alienígena de la primera. Se supone (entiendo) que la han replicado para analizar al alienígena en sí, pero solo le ponen lo que parece unos electrodos en la cabeza para ver lo que piensa...no sé, no se explica mucho. Lo que si queda patente es la sororidad femenina. De hecho ningún hombre puede estar en el departamento científico para evitar que la Henstridge se despendole.
El asesino de la primera película, ahora hace de una especie de botones sacarino en vete tú a saber donde. Es muy raro, hace como guías turísticas de como evitar una situación con rehenes. El caso es que se niega en redondo a volver a participar, pero poderoso caballero es don dinero y tras ofrecerle un millón de dólares (SIN IMPUESTOS), Madsen cae en las redes del poder militar. Ahora ya no se tiene que ir a Andorra, con este trato se puede quedar en USA leyendo el guión de Bloodrayne.
Entre medias, se intercalan escenas con los TRES astronautas. Uno un cachondo que viene a sustituir a Forest Whitaker y que está PÉSIMAMENTE interpretado por Mykelti Williamson. Lo que pasa es que se salva porque el prota es AÚN PEOR y le hace parecer Cary Grant en comparación. Tipo con suerte. Hay también otra mujer pero que la zurzan. Ya hay dos mujeres protas y de poco nos interesa la vida sexual del extraterrestre femenino.
Lo cuál lleva a una reflexión. Mientras que Mykelti se salva de la infección (¿Pese a sufrir el mismo proceso de inconsciencia que si se hubiera infectado?) y el otro se pone modo Nacho Vidal a la mínima, la mujer que también es infectada aguanta cual torera los diez días de abstinencia sexual ¿Es el alienígena machista? ¿Es el virus una especie de reflexión heteropatriarcal del macho blanco rudo y sensual?
Por otro lado, el ente alienígena (y aquí hay una escena maravillosa) tiene también presencia telepática. No puede romper cristales o pasar ciertas barreras, pero la sangre puede moverse siempre y cuando esté enfrascada en un tarro. Además lo hace en slowmotion ante la cara de un alelado.
El asesino de la primera además consigue empatizar de manera inmediata con el astronauta que no ha sido infectado. Hasta el punto de que el hombre que está buscando respuestas y se muestra brusco con todos los militares, en dos segundos le indica que le contactará si sabe algo. He de decir que comparten la pasión de empujar a gente en sillas de ruedas hacia coches (prometo que no es broma, hay una escena así que además está editada de manera horrible y con una transición PÉSIMA), con lo cual, ya se sabe quién comparte gustos (sobre todos los que son tan específicos) pues se congenia más rápido.
Y así un millar de cosas. La película es un compendio de despropósitos que hacen reír a un servidor hasta puntos que uno no recordaba. En especial el personaje de George Dzundza, el tipo está atinado y pasado de vueltas, pero su militar es tan ridículo y tiene frases para el recuerdo, como la mención a Expediente X o lo de los derechos alienígenas.
Los agujeros de guión se cuentan a pares, sobre todo como mencionado porque los efectos del alienígena no tienen sentido. Algunos personajes que se infectan después mueren antes que otros que se habían infectado al principio del filme. A las mujeres les hace un chest bust que las destroza, mientras que al hombre le permite autoregenerarse incluso volándose los sesos.
El padre del prota, el senador, protagonizado por James Cromwell es también una joya, va de ahí para allá sin saber nada y diciendo frases de abuelo cebolleta. El típico cuñado que tiene soluciones para todo. Un arco narrativo realmente profundo.
Y la última, probablemente de las pioneras en esto de encontrar erótico lo de que dos hermanas compartan un mismo tío. Increíble la falta de moralidad de los personajes.
En fin, me es imposible suspender al filme. Es una película espantosa pero es el máximo exponente de diversión ridícula. Y dentro del tremendo hedor que desprende me entretengo como un niño pequeño.
1) Hay pasta. Se manejaba el mismo presupuesto que la primera parte. Entiendo que la mayoría habrá ido a los efectos especiales y a los salarios.
2) Se toma en serio. Uno no es muy fan de las películas que se toman a broma hecha con dos duros. Si la cagamos, la cagamos bien. La intención original de esto era hacer un filme correcto, serio, una secuela digna de una película que ya de por si era bastante calamitosa.
3) Actores y actrices de renombre, según he leído el hecho de que Peter Medak estuviese en el proyecto hizo que un par de actores se apuntasen al mismo. La mayoría de ellos han renegado del proyecto en cuestión.
4) Frases épicas. Esto es un clásico del cine cutre, la película tiene que tener frases épicas, que a priori por escrito parezcan cojonudas y a la hora de hacer el filme, parezcan espantosas.
Y me gustaría explicar el motivo de mi elevada nota (un señor 6) a semejante filme. Literalmente creo que se puede resumir si uno ve la crítica de Gene Siskel y Roger Ebert sobre Red Sonja. Los dos están indicando que la película es una absoluta basura, pero están fascinados ante lo que han visto.
Pues a mí me pasa con este filme.
El guionista (que por cierto luego sería el CREADOR DE NARCOS) se informó muy detalladamente del proceso espacial de viajes a Marte. Sobre todo es ESCLARECEDOR la realista información indicando que tras una visita al planeta rojo no se puede tener sexo durante diez días. Es algo realmente documentado pero que la película no explaya por motivos de que desde el Área 51 informaron que ese apartado tenía que quedar Top Secret. Así que ya sabemos, sexo y planeta rojo es como Coca-Cola y Mentos.
La científica de la primera cinta se ha hecho amiga de una especie de réplica de la alienígena de la primera. Se supone (entiendo) que la han replicado para analizar al alienígena en sí, pero solo le ponen lo que parece unos electrodos en la cabeza para ver lo que piensa...no sé, no se explica mucho. Lo que si queda patente es la sororidad femenina. De hecho ningún hombre puede estar en el departamento científico para evitar que la Henstridge se despendole.
El asesino de la primera película, ahora hace de una especie de botones sacarino en vete tú a saber donde. Es muy raro, hace como guías turísticas de como evitar una situación con rehenes. El caso es que se niega en redondo a volver a participar, pero poderoso caballero es don dinero y tras ofrecerle un millón de dólares (SIN IMPUESTOS), Madsen cae en las redes del poder militar. Ahora ya no se tiene que ir a Andorra, con este trato se puede quedar en USA leyendo el guión de Bloodrayne.
Entre medias, se intercalan escenas con los TRES astronautas. Uno un cachondo que viene a sustituir a Forest Whitaker y que está PÉSIMAMENTE interpretado por Mykelti Williamson. Lo que pasa es que se salva porque el prota es AÚN PEOR y le hace parecer Cary Grant en comparación. Tipo con suerte. Hay también otra mujer pero que la zurzan. Ya hay dos mujeres protas y de poco nos interesa la vida sexual del extraterrestre femenino.
Lo cuál lleva a una reflexión. Mientras que Mykelti se salva de la infección (¿Pese a sufrir el mismo proceso de inconsciencia que si se hubiera infectado?) y el otro se pone modo Nacho Vidal a la mínima, la mujer que también es infectada aguanta cual torera los diez días de abstinencia sexual ¿Es el alienígena machista? ¿Es el virus una especie de reflexión heteropatriarcal del macho blanco rudo y sensual?
Por otro lado, el ente alienígena (y aquí hay una escena maravillosa) tiene también presencia telepática. No puede romper cristales o pasar ciertas barreras, pero la sangre puede moverse siempre y cuando esté enfrascada en un tarro. Además lo hace en slowmotion ante la cara de un alelado.
El asesino de la primera además consigue empatizar de manera inmediata con el astronauta que no ha sido infectado. Hasta el punto de que el hombre que está buscando respuestas y se muestra brusco con todos los militares, en dos segundos le indica que le contactará si sabe algo. He de decir que comparten la pasión de empujar a gente en sillas de ruedas hacia coches (prometo que no es broma, hay una escena así que además está editada de manera horrible y con una transición PÉSIMA), con lo cual, ya se sabe quién comparte gustos (sobre todos los que son tan específicos) pues se congenia más rápido.
Y así un millar de cosas. La película es un compendio de despropósitos que hacen reír a un servidor hasta puntos que uno no recordaba. En especial el personaje de George Dzundza, el tipo está atinado y pasado de vueltas, pero su militar es tan ridículo y tiene frases para el recuerdo, como la mención a Expediente X o lo de los derechos alienígenas.
Los agujeros de guión se cuentan a pares, sobre todo como mencionado porque los efectos del alienígena no tienen sentido. Algunos personajes que se infectan después mueren antes que otros que se habían infectado al principio del filme. A las mujeres les hace un chest bust que las destroza, mientras que al hombre le permite autoregenerarse incluso volándose los sesos.
El padre del prota, el senador, protagonizado por James Cromwell es también una joya, va de ahí para allá sin saber nada y diciendo frases de abuelo cebolleta. El típico cuñado que tiene soluciones para todo. Un arco narrativo realmente profundo.
Y la última, probablemente de las pioneras en esto de encontrar erótico lo de que dos hermanas compartan un mismo tío. Increíble la falta de moralidad de los personajes.
En fin, me es imposible suspender al filme. Es una película espantosa pero es el máximo exponente de diversión ridícula. Y dentro del tremendo hedor que desprende me entretengo como un niño pequeño.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
La muerte de James Cromwell, increíble lo mal que está el actor en sí.
Eso sí, el filme al menos gana enteros en cuanto al gore. Es bastante más impactante que la orginal, pena que el ridículo de la trama haga un efecto contrario al que esperarían.
De hecho prefiero esto, que es un MIERDÓN DE MANUAL desde el minuto 1, a la primera, que jugueteaba un rato con mis esperanzas para acabar en un mata-mata poco divertido.
Dicho queda.
Eso sí, el filme al menos gana enteros en cuanto al gore. Es bastante más impactante que la orginal, pena que el ridículo de la trama haga un efecto contrario al que esperarían.
De hecho prefiero esto, que es un MIERDÓN DE MANUAL desde el minuto 1, a la primera, que jugueteaba un rato con mis esperanzas para acabar en un mata-mata poco divertido.
Dicho queda.
13 de febrero de 2025
13 de febrero de 2025
1 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Toda película merece una segunda oportunidad, máxime cuando han pasado varios años desde el momento de su estreno; como solemos decir, “el tiempo pone a cada uno en su sitio”. ¿No es verdad que muchas cintas, denostadas por la crítica (y aun por el público), han terminado convirtiéndose en objeto de culto? Ciertamente, decir eso del largometraje que nos ocupa es muy arriesgado, pero creo a carta cabal que una revisión, ahora que han transcurrido casi tres décadas de su llegada a la gran pantalla, nos ayuda a descubrir algunas virtudes que entonces pasaron inadvertidas.
Para comprenderlo mejor, es conveniente que nos adentremos en el verdadero significado de la saga "Especie mortal". Si nos fijamos bien, la primera entrega de la colección versaba, en el fondo, sobre el despertar sexual de una adolescente. En efecto, tras el disfraz de un mero relato de terror y ciencia ficción, se esconde la historia de una púber que huye de su enclaustramiento de pureza —significativo el aséptico ambiente blanco del laboratorio— en cuanto la libido llama a su puerta (a este respecto, es esclarecedor el aspecto clitoriano del capullo del cual emerge Natasha hecha una hembra); y así, aunque ella busca con ansia un hombre que satisfaga sus instintos más primarios, sus guardianes harán lo posible por impedírselo. Fin de la (verdadera) historia.
Tanto la tercera parte de la saga como la cuarta son deudoras directas de este filme. Así es, también estas relatan la historia de unas chicas que, asfixiadas por la sobreprotección de sus padres, huyen de casa en cuanto arde en su interior el prurito del sexo (impagable el juego de seducción llevado a cabo por Sunny Mabrey en "Especie mortal III" cuando se enamora de Robin Dunne); y ambas harán lo posible por calmar su hambre con el macho perfecto (ni con enfermos, ni con débiles, ni con frikis). El quid de esta trama llegará a su paroxismo en "Species IV. El despertar", cuyo título es toda una declaración de principios: en ella, Helena Mattsson ya no se conformará con procrear, sino que anhelará la diversión asociada a venus (¡pero si hasta seduce a otra chica solo por placer!).
Teniendo esto en cuenta, vayamos ahora a la auténtica esencia de "Especie mortal II". Alejado ya de esa disección de la pubertad juvenil, este largometraje apuesta por un relato más adulto, pues se adentra en los profundos vericuetos del alma de un malhechor: su protagonista no es en verdad un extraterrestre, sino un auténtico depredador sexual. Así es, aprovechando su ascendente, el guapo astronauta procurará cortejar a cualquier mujer que se le antoje (¡y no importa si son dos a la vez!); y si se niegan, las violará sin ambages y las matará. Por tanto, la historia deviene en una persecución policial que bien podría haber firmado el mismísimo David Fincher.
Pero hay más, porque la cinta tiene su moralina. El mentado depredador es consciente de su problema, porque está tirando por la borda su futuro (¡hasta su padre se lo advierte!); es tan esclavo de su pasión que intentará quitarse la vida más de una vez…, aunque nunca podrá, porque su pecado está profundamente arraigado dentro de él. Así que ahora debe convivir con las consecuencias de sus malas acciones —esos niños que oculta en el cobertizo— hasta que encuentre la horma de su zapato, que no será otra que nuestra querida Natasha: devorado por su propia adicción. Todo un poema.
A tenor de todo esto, puedo decir que "Especie mortal II" es la mejor entrega de la saga: en el fondo, es la más espeluznante de todas, porque es la más verídica (los asesinatos de las chicas a manos del depredador sexual parecen sacados directamente del archivo de una comisaría). Yo no me percaté de este subtexto hasta hace bien poquito, cuando decidí revisar las cuatro cintas, y ahora la aprecio más que antes. Es verdad que no se trata de un gran filme, ni siquiera pasará a la historia del celuloide (aunque, después de tres décadas, sigue dando que hablar); sin embargo, al volver a verla con el paso de los años, me he dado cuenta de esa virtud que he procurado transmitiros. Por favor, echadle un vistazo conforme a esos parámetros que os he marcado y decidme si no merece una segunda oportunidad.
Para comprenderlo mejor, es conveniente que nos adentremos en el verdadero significado de la saga "Especie mortal". Si nos fijamos bien, la primera entrega de la colección versaba, en el fondo, sobre el despertar sexual de una adolescente. En efecto, tras el disfraz de un mero relato de terror y ciencia ficción, se esconde la historia de una púber que huye de su enclaustramiento de pureza —significativo el aséptico ambiente blanco del laboratorio— en cuanto la libido llama a su puerta (a este respecto, es esclarecedor el aspecto clitoriano del capullo del cual emerge Natasha hecha una hembra); y así, aunque ella busca con ansia un hombre que satisfaga sus instintos más primarios, sus guardianes harán lo posible por impedírselo. Fin de la (verdadera) historia.
Tanto la tercera parte de la saga como la cuarta son deudoras directas de este filme. Así es, también estas relatan la historia de unas chicas que, asfixiadas por la sobreprotección de sus padres, huyen de casa en cuanto arde en su interior el prurito del sexo (impagable el juego de seducción llevado a cabo por Sunny Mabrey en "Especie mortal III" cuando se enamora de Robin Dunne); y ambas harán lo posible por calmar su hambre con el macho perfecto (ni con enfermos, ni con débiles, ni con frikis). El quid de esta trama llegará a su paroxismo en "Species IV. El despertar", cuyo título es toda una declaración de principios: en ella, Helena Mattsson ya no se conformará con procrear, sino que anhelará la diversión asociada a venus (¡pero si hasta seduce a otra chica solo por placer!).
Teniendo esto en cuenta, vayamos ahora a la auténtica esencia de "Especie mortal II". Alejado ya de esa disección de la pubertad juvenil, este largometraje apuesta por un relato más adulto, pues se adentra en los profundos vericuetos del alma de un malhechor: su protagonista no es en verdad un extraterrestre, sino un auténtico depredador sexual. Así es, aprovechando su ascendente, el guapo astronauta procurará cortejar a cualquier mujer que se le antoje (¡y no importa si son dos a la vez!); y si se niegan, las violará sin ambages y las matará. Por tanto, la historia deviene en una persecución policial que bien podría haber firmado el mismísimo David Fincher.
Pero hay más, porque la cinta tiene su moralina. El mentado depredador es consciente de su problema, porque está tirando por la borda su futuro (¡hasta su padre se lo advierte!); es tan esclavo de su pasión que intentará quitarse la vida más de una vez…, aunque nunca podrá, porque su pecado está profundamente arraigado dentro de él. Así que ahora debe convivir con las consecuencias de sus malas acciones —esos niños que oculta en el cobertizo— hasta que encuentre la horma de su zapato, que no será otra que nuestra querida Natasha: devorado por su propia adicción. Todo un poema.
A tenor de todo esto, puedo decir que "Especie mortal II" es la mejor entrega de la saga: en el fondo, es la más espeluznante de todas, porque es la más verídica (los asesinatos de las chicas a manos del depredador sexual parecen sacados directamente del archivo de una comisaría). Yo no me percaté de este subtexto hasta hace bien poquito, cuando decidí revisar las cuatro cintas, y ahora la aprecio más que antes. Es verdad que no se trata de un gran filme, ni siquiera pasará a la historia del celuloide (aunque, después de tres décadas, sigue dando que hablar); sin embargo, al volver a verla con el paso de los años, me he dado cuenta de esa virtud que he procurado transmitiros. Por favor, echadle un vistazo conforme a esos parámetros que os he marcado y decidme si no merece una segunda oportunidad.
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