El milagro del Padre Stu
5.8
2,075
Drama
Drama biográfico sobre Stuart Long, un boxeador convertido en sacerdote que inspiró a innumerables personas durante su viaje desde la autodestrucción hasta la redención. Cuando una lesión pone fin a su carrera como boxeador amateur, Stuart Long se muda a Los Ángeles soñando con ser actor. Allí conoce a Carmen, una maestra de escuela dominical católica que parece inmune a sus encantos. Decidido a conquistarla, el agnóstico de toda la ... [+]
3 de junio de 2025
3 de junio de 2025
2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
En su ópera prima Rosalind Ross escribe y dirige un biopic dramático sobre un norteamericano cuya vida fue una sucesión de catastróficas desdichas hasta que se encontró con Cristo.
Es un relato alentador y luminoso (y en absoluto aleccionador o dogmático) a pesar de la adversidad que nos presenta hacia el protagonista de principio a fin. Una dicha amorosa que, evidentemente, va a calar en el espectador creyente (sí lo admito, es mi caso) más que en el espectador medio ateo. Ya que "El milagro del Padre Stu" (básicamente en el último tercio del film) nos ofrece unas reflexiones cristianas realmente hondas, trascendentes y meditabundas.
Cavilaciones que son expresadas por Mark Wahlberg con gran impregnación, cercanía y honestidad (supongo que el hecho de que el intérprete de Boston sea un ferviente cristiano le ha ayudado a la hora de transmitir con tal potencia y franqueza esos pensamientos). El problema viene con el resto de tratamiento argumental que hace el film a las demás situaciones y personajes.
Es un relato alentador y luminoso (y en absoluto aleccionador o dogmático) a pesar de la adversidad que nos presenta hacia el protagonista de principio a fin. Una dicha amorosa que, evidentemente, va a calar en el espectador creyente (sí lo admito, es mi caso) más que en el espectador medio ateo. Ya que "El milagro del Padre Stu" (básicamente en el último tercio del film) nos ofrece unas reflexiones cristianas realmente hondas, trascendentes y meditabundas.
Cavilaciones que son expresadas por Mark Wahlberg con gran impregnación, cercanía y honestidad (supongo que el hecho de que el intérprete de Boston sea un ferviente cristiano le ha ayudado a la hora de transmitir con tal potencia y franqueza esos pensamientos). El problema viene con el resto de tratamiento argumental que hace el film a las demás situaciones y personajes.

Ya que toda la parte antes de su conversión se nos da esbozada y gris... e incluso ridícula en algunos puntos (hay un momento de vergüenza ajena en el que me explayaré en los spoilers), lo mismo se puede decir de los personajes secundarios que acompañan a este mártir de la vida moderna que son puros clichés andantes (ojito al personaje de Cody Fern que parece haber sido creado tan solo para generar obstáculo y conflicto para con el protagonista. Pero tampoco le va a la zaga el rol que le ha tocado en suerte al cancelado Mel Gibson (cuya participación en el film es evidente por su supuesta fe cristiana) o al arquetipo de "amigo incondicional" de Aaron Moten o al esquematizado interés romántico de Teresa Ruiz). Y en líneas generales podríamos decir que el devenir del relato se da con cierta redundancia en los infortunios y las hostilidades que este Stu va viviendo (desde luego a la cinta le sobran bastantes situaciones repetitivas con el personaje de Mel Gibson o con el de Malcolm McDowell (que siempre es un placer ver a este soberbio actor en cualquier producto al que enriquece con carisma y poderío, ya sea "La naranja mecánica" (1970) o "Guerra y paz" (2007), pero desde luego aquí tiene un papel garabateado), y las reticencias de Stu a la hora de abordar la fe también son bastante redundantes sin que la narración lo pida).
Es un guion, por lo tanto, irregular. Con momentos álgidos pero con muchos otros estandarizados y/o pintarrajeados (que por no tener no tienen ni sentido del humor humano, Ojala, pero esto no es "No te preocupes, no llegará muy lejos a pie" (2018)). Desde luego su transmisión de la fe resulta emocionante y chispeante, pero su transmisión de calamidades no es tan eficiente en su comienzo como puedan serlo las del "Joker" (2019) ni en su conclusión como puedan serlo las de "Las sesiones" (2012) o "La teoría del todo" (2014).
Y no es que estemos ante una mala realización, pero también navega por lo discontinuo con unos planos dinámicos realmente efectivos y otros absurdamente tardos y parsimoniosos. No se erra en un solo encuadre orgánico de plano/contraplano y plano medio, pero sí en su duración en escena. Algo que se compensa con unas actuaciones realmente dignas y completas para con el material que tienen entre manos (lógicamente Wahlberg es el que más se luce, aunque haya tenido papeles más ricos en la comedia refinada en "Boogie Nights" (1997), "Infiltrados" (2006) o "Dolor y dinero" (2013). Pero tanto Gibson, como McDowell como Jacki Weaver solventan a la perfección su cometido), con una labor excelente de vestuario y maquillaje que encaja con gran belleza en su fotografía de pringosos ocres. Pues la cinta tiene una aseada iluminación en todo momento, y una cinematografía admisible.
Y no es que estemos ante una mala realización, pero también navega por lo discontinuo con unos planos dinámicos realmente efectivos y otros absurdamente tardos y parsimoniosos. No se erra en un solo encuadre orgánico de plano/contraplano y plano medio, pero sí en su duración en escena. Algo que se compensa con unas actuaciones realmente dignas y completas para con el material que tienen entre manos (lógicamente Wahlberg es el que más se luce, aunque haya tenido papeles más ricos en la comedia refinada en "Boogie Nights" (1997), "Infiltrados" (2006) o "Dolor y dinero" (2013). Pero tanto Gibson, como McDowell como Jacki Weaver solventan a la perfección su cometido), con una labor excelente de vestuario y maquillaje que encaja con gran belleza en su fotografía de pringosos ocres. Pues la cinta tiene una aseada iluminación en todo momento, y una cinematografía admisible.
Elementos que la convierten, junto a sus puntos fuertes del libreto (que son explotados de forma triunfal y madura) en un largo aceptable para el espectador medio cristiano (suerte que dio la casualidad de encontrarme en ese grupo, pues me acerqué al film sin saber absolutamente nada de su argumento. Sinceramente, creí que se trataría de una comedia negra criminal del líder de alguna pseudo-secta. Me topé con algo muy diferente) pero no esperen en "El milagro del Padre Stu" una cinta de corte cristiano al nivel de "La Pasión de Cristo" (2004) o "Los dos Papas" (2019), ni siquiera algo del curioso y recomendado nivel de "El cielo es real" (2014) o "Resucitado" (2016). Es más equiparable a "Mientras estés conmigo" (2020).
Lo mejor: Me quedo con su último tercio y con la actuación sobresaliente que se marca Mark Wahlberg.
Lo peor: ...
Lo mejor: Me quedo con su último tercio y con la actuación sobresaliente que se marca Mark Wahlberg.
Lo peor: ...
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
... la escena con la visión de la Virgen María de Woman Secret resulta ridícula.
23 de mayo de 2022
23 de mayo de 2022
7 de 13 usuarios han encontrado esta crítica útil
“Una historia de conversión”
Estamos ante una película basada en una historia real y protagonizada por el actor Mark Wahlberg interpretando a Stuart Long, un hombre agnóstico, boxeador amateur, cuya vida da un giro radical al convertirse en sacerdote y hallar en este nuevo camino el sentido a su existencia.
Es una historia real superación, de las que encantan a muchos espectadores, en la cual Stu, tras perder a su hermano siendo niño y con unos padres separados y seriamente distanciados, decide lanzarse al boxeo y posteriormente intentar ser actor.
La cosa es que cuando una lesión puso fin a su carrera como boxeador amateur, Long fue a vivir a Los Ángeles soñando con ser actor. Mientras se las arregla como empleado de un supermercado conoce a Carmen (Teresa Ruiz), una maestra de escuela dominical católica, de la cual se enamora.
En su afán por conquistarla, empieza a asistir a la iglesia. Pero se va produciendo en el personaje un paulatino acercamiento a Dios que concluirá con una clara vocación sacerdotal, no sin trabas y resistencias fuera y dentro de la propia Iglesia.
Un punto crítico sucede cuando tiene un accidente fatal. Con la ayuda de Carmen, de sus oraciones y la ayuda de los padres, sale adelante.
Tras estos sucesos Long empieza a plantearse la cosa de darse una segunda oportunidad a su vida, ayudando a otros a encontrar su camino. Paga el coste del seminario y espera respuesta que no resulta muy favorable, dados sus antecedentes.
A más, con el tiempo adquiere una enfermedad terminal de corte neuromuscular. Pero a pesar de su devastadora crisis de salud y otros, Stu persigue su vocación con coraje y humildad.
“Dirección, reparto y otros aspectos técnicos”
Estamos ante la ópera prima de la joven directora californiana Rosalind Ross que también escribe el guion; y es mi parecer que hace un buen trabajo (Rosalind es pareja de Mel Gibson).
La Ross construye una historia que tiene sentimiento y además, entretiene. Con pulso firme, aunque con algún bache por medio propio de su bisoñez de la directora, Ross hace una película meritoria. Tiene una parte dedicada a lo mundano y al boxeo, de un hombre bebedor y mujeriego, hasta que aparece la mujer que atrapa su corazón, y del amor, a la fe y al ministerio sacerdotal.
El libreto y la cámara aciertan a aprehender la personalidad del Stuart boxeador y su relación pendenciera con el padre, que es aún más belicoso que él; y también su relación con su madre. Como también sabe penetrar en el mundo espiritual oculto en el tal personaje.
Esta biografía interesó mucho a un actor de fuste, fuerte e intenso como Wahlberg, muy capaz de encarnar, tanto al boxeador, la parte más riscosa y violenta, como al sacerdote. Wahlberg se deja la piel y pone todo su afán en este papel, y merecería un reconocimiento importante (tuvo que engordar entre diez y quince kilos).
Gibson interpreta con indudable talento al padre del protagonista, un hombre de edad bebedor e irascible. La Weaver se mete en el papel de madre dolida, sufriente y preocupada siempre por su hijo, en un rol que interpreta con esa pastosidad propia de ella y que le es natural. Muy bonita y creíble Teresa Ruiz como la novia mejicana y católica.
Diría que es una peli que se ve bien y que incluso a muchos le resultará agradable, por ese cóctel de mundanidad y trascendencia.
Tiene de bueno la película que se aleja de terreno de la lágrima fácil y del melodrama intenso. Más bien podemos ver un paulatino y decidido aterrizaje del protagonista en los sentimientos religiosos.
“El verdadero padre Stuart Long y experiencias cumbre”
Al final de la película aparecen unas oportunas imágenes del verdadero padre Long, que dan un sentido de veracidad a cuanto hemos podido ver en la pantalla. No se trata de un cuento.
Antes de descubrir su llamado al sacerdocio, trabajó como actor, boxeador, maestro y administrador de un museo. Al enfrentarse a la muerte cercana después de ser atropellado por un automóvil, quedó envuelto de una experiencia religiosa en el hospital y luego se convirtió al catolicismo.
Fue durante su bautismo, que se dio cuenta de que estaba llamado al sacerdocio. Posteriormente, en 2003, Stuart ingresó al seminario y fue ordenado sacerdote diocesano en 2007.
Su conversión fue para él toda una revolución interna. Una "experiencia cumbre", el encuentro con una vivencia de trascendencia que, aseguran los psicólogos transpersonales, es un tipo de experiencia por la cual podemos descender a lo más hondo de nosotros mismos. Sentimientos sublimes y elevados que autores de la Psicología Humanista como el norteamericano Abraham Maslow, calificaron como vivencias portentosas conducentes a la conversión religiosa.
“El final del padre Stu”
Al padre Stu le diagnosticaron un trastorno muscular llamado miositis después de extirparle un tumor en la cadera. Eventualmente, esta enfermedad provocó la desaceleración de su cuerpo y lo debilitó hasta morir en 2014.
Publicado más extenso en revista de cine Encadenados: http://www.encadenados.org/rdc/sin-perdon/6590-el-milagro-del-padre-stu-3
Estamos ante una película basada en una historia real y protagonizada por el actor Mark Wahlberg interpretando a Stuart Long, un hombre agnóstico, boxeador amateur, cuya vida da un giro radical al convertirse en sacerdote y hallar en este nuevo camino el sentido a su existencia.
Es una historia real superación, de las que encantan a muchos espectadores, en la cual Stu, tras perder a su hermano siendo niño y con unos padres separados y seriamente distanciados, decide lanzarse al boxeo y posteriormente intentar ser actor.
La cosa es que cuando una lesión puso fin a su carrera como boxeador amateur, Long fue a vivir a Los Ángeles soñando con ser actor. Mientras se las arregla como empleado de un supermercado conoce a Carmen (Teresa Ruiz), una maestra de escuela dominical católica, de la cual se enamora.
En su afán por conquistarla, empieza a asistir a la iglesia. Pero se va produciendo en el personaje un paulatino acercamiento a Dios que concluirá con una clara vocación sacerdotal, no sin trabas y resistencias fuera y dentro de la propia Iglesia.
Un punto crítico sucede cuando tiene un accidente fatal. Con la ayuda de Carmen, de sus oraciones y la ayuda de los padres, sale adelante.
Tras estos sucesos Long empieza a plantearse la cosa de darse una segunda oportunidad a su vida, ayudando a otros a encontrar su camino. Paga el coste del seminario y espera respuesta que no resulta muy favorable, dados sus antecedentes.
A más, con el tiempo adquiere una enfermedad terminal de corte neuromuscular. Pero a pesar de su devastadora crisis de salud y otros, Stu persigue su vocación con coraje y humildad.
“Dirección, reparto y otros aspectos técnicos”
Estamos ante la ópera prima de la joven directora californiana Rosalind Ross que también escribe el guion; y es mi parecer que hace un buen trabajo (Rosalind es pareja de Mel Gibson).
La Ross construye una historia que tiene sentimiento y además, entretiene. Con pulso firme, aunque con algún bache por medio propio de su bisoñez de la directora, Ross hace una película meritoria. Tiene una parte dedicada a lo mundano y al boxeo, de un hombre bebedor y mujeriego, hasta que aparece la mujer que atrapa su corazón, y del amor, a la fe y al ministerio sacerdotal.
El libreto y la cámara aciertan a aprehender la personalidad del Stuart boxeador y su relación pendenciera con el padre, que es aún más belicoso que él; y también su relación con su madre. Como también sabe penetrar en el mundo espiritual oculto en el tal personaje.
Esta biografía interesó mucho a un actor de fuste, fuerte e intenso como Wahlberg, muy capaz de encarnar, tanto al boxeador, la parte más riscosa y violenta, como al sacerdote. Wahlberg se deja la piel y pone todo su afán en este papel, y merecería un reconocimiento importante (tuvo que engordar entre diez y quince kilos).
Gibson interpreta con indudable talento al padre del protagonista, un hombre de edad bebedor e irascible. La Weaver se mete en el papel de madre dolida, sufriente y preocupada siempre por su hijo, en un rol que interpreta con esa pastosidad propia de ella y que le es natural. Muy bonita y creíble Teresa Ruiz como la novia mejicana y católica.
Diría que es una peli que se ve bien y que incluso a muchos le resultará agradable, por ese cóctel de mundanidad y trascendencia.
Tiene de bueno la película que se aleja de terreno de la lágrima fácil y del melodrama intenso. Más bien podemos ver un paulatino y decidido aterrizaje del protagonista en los sentimientos religiosos.
“El verdadero padre Stuart Long y experiencias cumbre”
Al final de la película aparecen unas oportunas imágenes del verdadero padre Long, que dan un sentido de veracidad a cuanto hemos podido ver en la pantalla. No se trata de un cuento.
Antes de descubrir su llamado al sacerdocio, trabajó como actor, boxeador, maestro y administrador de un museo. Al enfrentarse a la muerte cercana después de ser atropellado por un automóvil, quedó envuelto de una experiencia religiosa en el hospital y luego se convirtió al catolicismo.
Fue durante su bautismo, que se dio cuenta de que estaba llamado al sacerdocio. Posteriormente, en 2003, Stuart ingresó al seminario y fue ordenado sacerdote diocesano en 2007.
Su conversión fue para él toda una revolución interna. Una "experiencia cumbre", el encuentro con una vivencia de trascendencia que, aseguran los psicólogos transpersonales, es un tipo de experiencia por la cual podemos descender a lo más hondo de nosotros mismos. Sentimientos sublimes y elevados que autores de la Psicología Humanista como el norteamericano Abraham Maslow, calificaron como vivencias portentosas conducentes a la conversión religiosa.
“El final del padre Stu”
Al padre Stu le diagnosticaron un trastorno muscular llamado miositis después de extirparle un tumor en la cadera. Eventualmente, esta enfermedad provocó la desaceleración de su cuerpo y lo debilitó hasta morir en 2014.
Publicado más extenso en revista de cine Encadenados: http://www.encadenados.org/rdc/sin-perdon/6590-el-milagro-del-padre-stu-3
6 de junio de 2022
6 de junio de 2022
7 de 13 usuarios han encontrado esta crítica útil
Contrariamente a lo que dice alguien por ahí, aunque no soy católico-romano (soy protestante, un "rara avis" en España); la película no me ha hecho echar pestes de la iglesia de Roma. Me ha parecido bonita, emocionante y agradable de ver; y muy honesta (por ejemplo el drama del otro cura que no tiene vocación ninguna, etc.).
Las actuaciones realmente geniales... creo que debería optar por lo menos a un Oscar al mejor maquillaje (cuando el padre Stu va enfermando, es espectacular lo bien que lo hacen). Mel Gibson muy buena actuación también, de padre quemado y alcohólico.
En este tiempo donde los valores están al revés, ver una película así, levanta el ánimo.
Las actuaciones realmente geniales... creo que debería optar por lo menos a un Oscar al mejor maquillaje (cuando el padre Stu va enfermando, es espectacular lo bien que lo hacen). Mel Gibson muy buena actuación también, de padre quemado y alcohólico.
En este tiempo donde los valores están al revés, ver una película así, levanta el ánimo.
21 de noviembre de 2022
21 de noviembre de 2022
6 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil
Lo siento, pero por más que he intentado ser indulgente no me ha gustado. Quizá sea por ser católico, y ver en ella superficialidad y poca profundidad que no esperada en una cinta de esta naturaleza, por reducir la fe a una caricatura y a un conjunto de sentimentalismos que busquen sólo apelar a la emoción y la ternura al espectador. Quizá sea porque se ha hecho sin conocimiento teológico, con diálogos que parecen escritos por catecúmenos, y un guión excesivamente proselitista.
A pesar de las actuaciones de Mark Wahlberg, Mel Gibson y Jacki Weaver (que destaca sobre el resto), la película se queda en una obra superflua y artificial sobre un personaje real que poco o nada tiene que ver con el personaje cinematográfico. Ni si quiera las buenas intenciones y el presupuesto -que no suelen tener las obras religiosas- la salvan.
A pesar de las actuaciones de Mark Wahlberg, Mel Gibson y Jacki Weaver (que destaca sobre el resto), la película se queda en una obra superflua y artificial sobre un personaje real que poco o nada tiene que ver con el personaje cinematográfico. Ni si quiera las buenas intenciones y el presupuesto -que no suelen tener las obras religiosas- la salvan.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Y para rematar, no he podido más que sentir repulsión y dolor con cómo han representado las supuestas apariciones de Cristo y de María. Sólo un guionista no-católico podría haber escrito semejantes escenas.
27 de septiembre de 2022
27 de septiembre de 2022
1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
La pelicula me ha encantado porque soy ateo y daría lo que fuera por no serlo. Y claro me ha gustado porque al empatizar con el personaje y ser un cura, hace que me acerque un poco al borde de lo que llaman fe.
No lo parece pero si es una critica cinematográfica, y aunque y a pesar del enorme empeño que le pone Wahlberg, el oficio de Mel y un más que competente reparto a la película le falta fuerza y no transmite creo yo la crueldad de la realidad que tuvo que haber sufrido el padre Stu.
Y llegados aquí quiero decir que la considero muy floja como biopic pero como película me parece que no es nada desdeñable pues consigue llegar y las interpretaciones y transformación física de Wahlberg merecen realmente la pena ser vistas por que son muy solventes, cre que quien menos acierta es el Rosalind Ross
No lo parece pero si es una critica cinematográfica, y aunque y a pesar del enorme empeño que le pone Wahlberg, el oficio de Mel y un más que competente reparto a la película le falta fuerza y no transmite creo yo la crueldad de la realidad que tuvo que haber sufrido el padre Stu.
Y llegados aquí quiero decir que la considero muy floja como biopic pero como película me parece que no es nada desdeñable pues consigue llegar y las interpretaciones y transformación física de Wahlberg merecen realmente la pena ser vistas por que son muy solventes, cre que quien menos acierta es el Rosalind Ross
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