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Cazador de asesinos

Acción Jacob Stillwell, un importante detective de homicidos conocido por sus violentos métodos para impartir justicia, viaja a Memphis con la intención de investigar unos asesinatos en serie. (FILMAFFINITY)
Críticas 16
Críticas ordenadas por utilidad
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3
30 de julio de 2009
5 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
Esta película parece que está hecha con las migajas recogidas de sus últimas películas. Tiene el típico argumento del típico policiía con el típico reto y típico caso de encontrar y capturar al típico asesino en serie. Vamos, que es una chapuza. Más vale que hubieran donado el dinero gastado en el rodaje a alguna ONG.
2
30 de junio de 2020 3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
Lamentable película de Steven Seagal, a pesar de que tenía bazas para ser llevadera. Se trata de un thriller policial con un aire a lo "Seven" (1995) pero que en vez de tener un asesino en serie psicópata, cuenta con dos por el precio de uno. Con todo, conviene hacer una aclaración para los defensores más fieros de Seagal. Argumentar que si no nos gusta una película pues que no la veamos no tiene ningún sentido. Se evalúa para saber si la obra es buena, mala o regular y con la suma de las opiniones se sacan las notas y hasta los premios que se le dan. Y para eso hay que verla. No podemos caer en lo de "Kill Swtich es buena para mí". No, te gustará pero es mala. Seamos más objetivos.

Dicho esto, volvamos a "Kill Switch", que durante algunos pasajes hasta podemos pensar que la cosa funciona medianamente. Sin embargo, es cuestión de que empiece la acción para sacarte a trompazos del espejismo. Las peleas son una verdadera estafa, con un constante empleo de dobles que cantan más que Pavarotti y planos intercalados de Seagal agitando las manos. Si es que te tienes que reír. Eso sí, gracias a este truco, como no es él, le pegan más que en todas sus películas juntas. Tampoco me ha gustado ese montaje con imágenes repetidas y la carnicería femenina, en concreto la muerte de.. (Ver SPOILER), me ha puesto de mala leche. Y como guinda, el delirante final.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
Me refiero a la bella camarera rubia, interpretada por la exuberante modelo canadiense Daniella Evangelista.

Al final resulta que tiene otra familia de extranjis con la que vuelve después de años por ahí y lo reciben con los brazos abiertos.
4
10 de agosto de 2011 2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Siempre me ha gustado Seagal, recuerdo películas como Por encima de la ley, Difícil de matar, Buscando justicia e incluso Alerta máxima y se me hace la boca agua, realmente son películas con las que he disfrutado, sus escenas de acción, sus buenos combates mostrando su arte con el Hapkido y esa cara de malas pulgas que le caracterizaba era para mí lo máximo, siendo yo un crío era para mi lo más junto con Van Damme, y recuerdo como emulaba combates como si fuese ellos, y es una lástima ver como Seagal ha perdido ese toque, quedándose en la sombra de lo que fue.

La película en cuestión no es mala el todo, tiene una historia que atrae y es más o menos entretenida, vamos, típica película de Seagal que si la ves es porque ya sabes lo que te vas a encontrar. El problema serio del film son los combates y el abuso continuo del efecto retardado con la cámara y en ocasiones demasiado repetitiva, que si bien en algunas escenas le da un toque favorable cuando éstas cosas se hacen en medio de una pelea pues jode y mucho. De unos cuatro o cinco combates apenas se ven impactos, todo son planos cortos con lo cual pierdes todo lujo de detalles, el Hapkido de Steven desaparece para convertirse en Judo barriobajero viéndose solo porrazos contra el suelo, paredes y cristales,... por lo demás peleas largas y aburridas.

Vamos, lo que se busca en una peli de Steven son mamporros y si estos no se ven apaga y vámonos.
1
12 de julio de 2025 2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Parece que quiere empezar como una especie de 'Arma letal', pero no sabe empatizar ni mostrarse simpático, las palizas que da o el escabroso retrato de la agresividad, recreándose en como se ensaña contra los que se enfrenta, un cuerpo promedio no aguantaría consciente ni tres golpes de esos, no es algo que agrade, por tanto cae mal. Luego quiere imitar a 'Se7en' pero con dos asesinos, lo cierto es que es un dislate, un ejemplo de cuando se es incapaz de ofrecer calidad, se trata de disimular aumentando la cantidad o la proporción de un elemento.

El montaje es cutre, mareante, un trabajo realmente penoso, recuerda a una película de Uwe Boll, pero lo peor es el desmedido egocentrismo que se autoregala el señor Seagal, un endiosamiento que termina por hundir del todo un guión que a pesar de la ingente cantidad de violencia proyectada (en teoría para hacer la filmación más impresionante) carece de la capacidad para generar el menor suspense. La obviedad de los diálogos, la pobreza argumental y la errática progresión de los acontecimientos son carencias inherentes al cine de Serie B, pero no encuentro justificación para el desprecio y el ninguneo con el que esboza Seagal para el personaje de su novia, que, por ejemplo, en una escena mendiga su atención mientras que este la rechaza con su indiferencia en plan 'mi erudita labor y que solo sé hacer yo es más importante que tú, lo que sientas o tu trabajo', pero el broche final es ya para cagarse (SPOILER). Y como digo también molesta la excesiva devoción con el que todo el mundo habla o se refiere a San Seagal, su integridad moral, aptitudes excepcionales, incomparable dureza o el intachable prestigio que le persigue allá adonde va, mientras que él denigra y hace quedar mal a las mujeres de la película, putas drogadictas, desgraciadas incautas, novatas incompetentes, o herramientas que lo adulan y solo están ahí y sirven para acreditar su superioridad frente al resto de los mortales. Es algo que contrasta bastante con la repetida introducción de idénticos planos de su hinchado gepeto en las penosas escenas de lucha, se podría concluir que la incompetencia en las labores de dirección le juega especialmente una mala pasada a un Seagal que en esta ocasión pretendía inflar su ego de una manera más exagerada que nunca.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
*el asiático tarado tatuado que previamente en un arrebato que no se explica para nada, raja a cuchilladas a los tres que trabajaban para él (para sacarlo de la cárcel, le lamían el culo, etc.) porque sí, sin razón aparente, ¿oía voces como el otro asesino, el rubio?, se carga de veinte puñaladas a la novia de Seagal, y este, con total indolencia por el aciago destino de la chica se toma esa atrocidad como un aliciente anodino de sana competencia para crujir al chino, como si fuera un mal menor, algo secundario y asumible, denotandose la misma gravedad en la expresión de su rostro que si le hubiera llamado bobo o memo o le hubiera hecho alguna chiquillada o perrería, pero nada del otro mundo, al fin y al cabo, en plan, ahora sí me has cabreado, te vas a enterar.
10
2 de enero de 2010
6 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil
Otra verdadera joya del séptimo arte, el cine se reinventa a sí mismo con obras como la que nos ocupa, aquí en concreto se nos expone un nuevo concepto del cine de artes marciales en el cual podemos ver que un actor con unas ciertas características físicas, puede hacer que en las peleas éstas cambien radicalmente, como la papada, quizá el pelo, la tripa... y no solo eso, roza un poco el toque surrealista, obsérvense los momentos ,en que Seagal recibe y no se le ve ni un pelo, solo a las personas que le golpean, Seagal en su papel de Kill Switch, siempre oculto tras una columna, de espaldas, etc cuando lucha (y detrás de una cortina cuando se ducha)

Esto es cine con mayúsculas.

Otro de los apartados a mencionar es la interpretación de dos grandes actores aparte de Seagal, curiosamente los dos interpretan el mismo papel de serial killers expertos en el arte de la lucha, se supone, porque Seagal necesita un buen rato para reducirlos a cada uno, y me refiero cómo no a Miguel Bosé (que aquí menguó un poco, se quito unos años y se tiñó el pelo de blanco expresamente para hacer su papel aquí), y un curioso, rejuvenecido y resucitado Robert Mitchum demostrando que aun tiene cuerpo para rato, incluso para soportar la "paliza" que le propina Seagal con ayuda de sus dobles.

Sigue en el spoiler por contener datos hiperrelevantes del film...
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
... el otro día me llamó por teléfono Screwface y me contó que sentía nostalgia viendo a Seagal en sus últimas películas y me pidió que organizase un encuentro entre los dos para rodar la segunda parte de "Señalado por la muerte", obviamente le dije que no, no y no. Sin ojos, con la columna partida y con un agujero a la altura del ombligo estilo teletubbies ya no podría interpretar a semejante villano.
Con esta anécdota, curiosamente nació esta película, aunque aparentemente no tenga ninguna relación
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