El último tango en París
1972 

6.8
17,803
Drama. Romance
Una mañana de invierno un maduro norteamericano y una joven muchacha parisina se encuentran casualmente mientras visitan un piso de alquiler en París. La pasión se apodera de ellos y mantienen relaciones sexuales en el piso vacío. Cuando abandonan el edificio, ambos se ponen de acuerdo para volver a encontrarse allí, en soledad, sin preguntarse ni siquiera sus nombres. (FILMAFFINITY)
23 de septiembre de 2005
23 de septiembre de 2005
46 de 67 usuarios han encontrado esta crítica útil
Antes de continuar habría que replantearse la definición de Obra Maestra. ¿Qué es una obra maestra? ¿A partir de qué nota se considera algo una obra maestra? Yo las considero de 8’5 en adelante, según mi forma de puntuar. Ahora bien, ¿se consideran obras maestras las películas malas de los maestros cineastas? Yo creo que no debería ser así. ¿Quién es un maestro cineasta? Para mí los que han hecho unas cuantas películas buenas. Es decir, no considero maestro en este sentido a un profesor de cinematografía de una escuela o instituto de cine que sepa mucho de la teoría pero que no sea capaz de hacer nada sobresaliente en la práctica.
Vamos al tema que nos ocupa.
¿Te gusta estar sentado 2 horas mirando a una pantalla en la que lo único mínimamente interesante son los monólogos de Brando (digo monólogos porque Schneider es tan pésima actriz que parece estar dándole la réplica en los ensayos)? Para mí son monólogos malos que sólo pueden tener fuerza en boca de alguien como Brando.
Vamos al tema que nos ocupa.
¿Te gusta estar sentado 2 horas mirando a una pantalla en la que lo único mínimamente interesante son los monólogos de Brando (digo monólogos porque Schneider es tan pésima actriz que parece estar dándole la réplica en los ensayos)? Para mí son monólogos malos que sólo pueden tener fuerza en boca de alguien como Brando.

Marlon Brando & Maria Schneider
El resto de la película es aburrido, sobre todo la historia de Schneider con el director, que ocupa demasiados minutos.
Excepcional fotografía. Buena música, a veces.
En definitiva, otra que debería pasar a la lista de películas eróticas malillas ("El imperio de los sentidos", "El lado oscuro del corazón", "Lucía y el sexo", "Nueve canciones", "Nueve semanas y media"...) pero que no lo hará debido al nombre de su director y de su protagonista.
Excepcional fotografía. Buena música, a veces.
En definitiva, otra que debería pasar a la lista de películas eróticas malillas ("El imperio de los sentidos", "El lado oscuro del corazón", "Lucía y el sexo", "Nueve canciones", "Nueve semanas y media"...) pero que no lo hará debido al nombre de su director y de su protagonista.
2 de marzo de 2007
2 de marzo de 2007
36 de 50 usuarios han encontrado esta crítica útil
En efecto, ¿Por qué seguir la corriente?, el que sea Bertolocci no implica que todos demos la categoría de obra maestra, y me sumo a los de opinión que cuestiona la grandeza de este trabajo; Passolini la definió al parecer como basura (exagerado), pero en definitivo es regular y el cine erótico parece un sinónimo de tedio, ya que no hay por donde puedan engancharnos.
Leí otra crítica en donde se generaliza, “Comprendo que resulte una película aburrida para aquellos que están acostumbrados a las trepidantes historias (made in USA)", y lamento el contradecir, pero habemos quienes somos afines a la variedad de género, tema, nacionalidad, actores y todos aquellos factores que componen un filme.
El presente trabajo no logra conmover, las interpretaciones son planas en monologo, la reflexión la puedo encontrar en otros filmes de mayor relevancia (desde mi punto de vista) y te comunican con eficacia. Cuando la vi, esperaba encontrarme con calidad desmedida, y la sorpresa fue: ¡Oh! Decepción, mediocre.
Leí otra crítica en donde se generaliza, “Comprendo que resulte una película aburrida para aquellos que están acostumbrados a las trepidantes historias (made in USA)", y lamento el contradecir, pero habemos quienes somos afines a la variedad de género, tema, nacionalidad, actores y todos aquellos factores que componen un filme.
El presente trabajo no logra conmover, las interpretaciones son planas en monologo, la reflexión la puedo encontrar en otros filmes de mayor relevancia (desde mi punto de vista) y te comunican con eficacia. Cuando la vi, esperaba encontrarme con calidad desmedida, y la sorpresa fue: ¡Oh! Decepción, mediocre.
25 de noviembre de 2011
25 de noviembre de 2011
32 de 42 usuarios han encontrado esta crítica útil
Bertolucci filmó en 1972 lo que probablemente sea la obra cumbre de una carrera brillantísima, "El último tango en París", una de las películas más carismáticas de la historia del cine.
Un increíble Marlon Brando nos lleva de la mano en un viaje iniciático hacia el epicentro de una de las pasiones más irracionales que se han contado en el lenguaje cinematográfico.
El resto viene espontáneamente servido por el ambiente brumoso y melancólico de París, con esa luz crepuscular que viene como anillo al dedo a una película crepuscular donde las haya.
Gran film de lo que yo llamo "cine crepuscular", un género de cine centrado en la decadencia de las personas y su deseo se volver a encontrar un lugar bajo el sol pese a tener todo en su contra.
Imprescindible.
Un increíble Marlon Brando nos lleva de la mano en un viaje iniciático hacia el epicentro de una de las pasiones más irracionales que se han contado en el lenguaje cinematográfico.
El resto viene espontáneamente servido por el ambiente brumoso y melancólico de París, con esa luz crepuscular que viene como anillo al dedo a una película crepuscular donde las haya.
Gran film de lo que yo llamo "cine crepuscular", un género de cine centrado en la decadencia de las personas y su deseo se volver a encontrar un lugar bajo el sol pese a tener todo en su contra.
Imprescindible.
11 de septiembre de 2009
11 de septiembre de 2009
29 de 36 usuarios han encontrado esta crítica útil
Hábil reflexion sobre la condición humana y sus costumbres. El liberal Bertolucci nos toca la fibra sensible (y no me refiero a llorar) con esta película cargada de erotismo y, si, romanticismo, a su manera. Hay quien en su día no vio aquí más que una perversión obscena del realizador italiano, calificando y tachando el filme de pornografía al estilo de Emmanuelle. A ver, no nos equivoquemos. Una cosa es lo que hacen gente como Vicente Aranda y Bigas luna (que alguien les compre un cine porno rápido, por favor) y otra cosa es esta película. Embriagada de una sensualidad y un salvajismo sobrecogedor, la película nos cuenta las andanzas de dos almas perdidas que encuentran en el sexo su punto de unión y casi de expresión. No hay nada en el metraje que sobre si nos referimos a escenas de sexo. Sin embargo, uno de sus puntos débiles es la historia de Schneider con Leaud. Una historia floja, prácticamente intrascendente que cuenta muy poquito de la protagonista no solo a primera vista sino indirectamente también.

Marlon Brando & Maria Schneider
Con una realización clásica y pausada, pero deudora de los encuadres fijos de Bergman, sus largas escenas aportan un realismo necesario para comprender a estos dos personajes tan complejos. Es en estas escenas cuando admiramos la fotografía de Storaro y la interpretación de Brando en todo su esplendor. Entre la dura y dramática realización de Bertolucci y la fotografía del director de fotografía de Apocalypse Now se forma un collage en el que solo podría encajar Brando, en una de sus 3 mejores interpretaciones (El padrino, La ley del silencio, nunca sé como ordenar estas interpretaciones).
Brando coge al personaje, lo hace suyo, lo destroza, lo crea, lo revive, lo vuelve a echar al pozo, lo vomita y lo saca a la luz como una buena nueva. No tiene nombre lo que el intérprete de La jauría humana hizo en esta película. Los momentos en los que no aparece la película se resiente. Me recordó a la misión. En aquella película todo estaba muy bien pero uno sentía que la película respiraba cuando sonaba Morricone, parecía una película dirigida por el compositor de la banda sonora, algo que no he vuelto a sentir. Hasta que Marlon Brando parece dirigir la película con cada una de sus caras. Porque es un personaje con muchas caras. Bueno, malo, enamorado, traidor, vividor, lo tiene todo.
Brando coge al personaje, lo hace suyo, lo destroza, lo crea, lo revive, lo vuelve a echar al pozo, lo vomita y lo saca a la luz como una buena nueva. No tiene nombre lo que el intérprete de La jauría humana hizo en esta película. Los momentos en los que no aparece la película se resiente. Me recordó a la misión. En aquella película todo estaba muy bien pero uno sentía que la película respiraba cuando sonaba Morricone, parecía una película dirigida por el compositor de la banda sonora, algo que no he vuelto a sentir. Hasta que Marlon Brando parece dirigir la película con cada una de sus caras. Porque es un personaje con muchas caras. Bueno, malo, enamorado, traidor, vividor, lo tiene todo.

Algo que sacamos en claro de la película es que después de haber visto todo lo que hemos visto, dentro de todo su mensaje es conservador, opuesto a todo lo que muestra. Los últimos minutos son la redención del clasicismo y el libertinaje cae en desgracia. Una crítica encubierta (y no tanto) a una forma de vida que ni alguien como Brando es capaz de aguantar.
20 de mayo de 2008
20 de mayo de 2008
40 de 59 usuarios han encontrado esta crítica útil
Sí, una película de sentimientos de verdad, ¿quién de vosotros nunca ha usado la mantequilla para sodomizar a una rodaja de pan?
Esta es mi opinión sobre el tema que expone Bertolucci, coincidimos bastante: La sodomía es el primer paso de la catarsis, esta casi siempre deriva en la necesidad de la sumisión, propia o inflingida a otro. La sumisión responde a la primera necesidad del asocial o del apartado de la sociedad. Los miedos vuelan, Bertolucci rueda una película.
Las relaciones humanas no son como las muestra "El último tango en París", ni siquiera echándole imaginación al asunto. Y al no ser una exacerbación de la realidad, no vale eso de que explota sentimientos invisibles pero que "haberlos haylos".
Pediría a FA que la pusiese en la categoría de "Fantástica". Os explico, los dos personajes se encuentran por casualidad mirando un piso, se miran un poco, y, de repente, os explico 150 minutos: "¿dónde está la mantequilla?" Pregunta inquisitivo el bueno de Marlon. "¿Dónde va a estar, Marlon? Dónde la dejaste después del desayuno continental de esta mañana; en el frigorífico, marlon, arriba, al lado de los huevos y la leche, como te gusta, todos los productos lácteos juntos." El marlon se inquieta y responde acelerado: "pero, querida, los huevos no son un producto lácteo. Es triste tu error, inquieta la satisfacción humana por la división y reglamentación de la realidad, sería único vivir en un conglomerado finito, pero mutable, de libertad y de posibilidades infinitas, donde la leche, los yogures y los huevos aceptaran a la mantequilla sin repudiarla".
Esta es mi opinión sobre el tema que expone Bertolucci, coincidimos bastante: La sodomía es el primer paso de la catarsis, esta casi siempre deriva en la necesidad de la sumisión, propia o inflingida a otro. La sumisión responde a la primera necesidad del asocial o del apartado de la sociedad. Los miedos vuelan, Bertolucci rueda una película.
Las relaciones humanas no son como las muestra "El último tango en París", ni siquiera echándole imaginación al asunto. Y al no ser una exacerbación de la realidad, no vale eso de que explota sentimientos invisibles pero que "haberlos haylos".
Pediría a FA que la pusiese en la categoría de "Fantástica". Os explico, los dos personajes se encuentran por casualidad mirando un piso, se miran un poco, y, de repente, os explico 150 minutos: "¿dónde está la mantequilla?" Pregunta inquisitivo el bueno de Marlon. "¿Dónde va a estar, Marlon? Dónde la dejaste después del desayuno continental de esta mañana; en el frigorífico, marlon, arriba, al lado de los huevos y la leche, como te gusta, todos los productos lácteos juntos." El marlon se inquieta y responde acelerado: "pero, querida, los huevos no son un producto lácteo. Es triste tu error, inquieta la satisfacción humana por la división y reglamentación de la realidad, sería único vivir en un conglomerado finito, pero mutable, de libertad y de posibilidades infinitas, donde la leche, los yogures y los huevos aceptaran a la mantequilla sin repudiarla".

Marlon Brando & Maria Schneider
Esta película, como tantas otras de supuesta profundidad intrínseca, es la idónea para que los que se aburren viéndola, pero que detestan reconocerlo porque tienen la personalidad untada en mantequilla, se inventen tramas y subtramas subyacentes a la aparente simplicidad de la obra, porque algo tienen que decir cuando acabe la película y los catorce ojos gafapastas de sus siete amigos le miren y le excruten un pensamiento a la altura de Rockdeluxe, al menos.
Una emoción compleja y sincera no tiene porque ser, de hecho casi nunca lo es, tan rocambolesca como la que plantea el paletón de Bertolucci. La tristeza y desesperación suele desembocar en la debilidad, y la debilidad es el estado que más nos simplifica, nos vulnera, nos hace minúsculos. Y Bertolucci lo ha conseguido con “El último tango”, nos ha adentrado en su búsqueda de la catarsis, nos ha purificado y nos ha hecho reflexionar sobre la soledad, la crueldad y el sometimiento, o sea, que nos ha dado por el culo sin mantequilla si quiera, y sí, se acaba de confirmar, la sangre brota de nuevo por nuestro ano. No pasaba desde hacía años, desde que decidimos ver Crash, La Dolce Vita o La Noche del cazador, una desgracia amigos, una desgracia.
Una emoción compleja y sincera no tiene porque ser, de hecho casi nunca lo es, tan rocambolesca como la que plantea el paletón de Bertolucci. La tristeza y desesperación suele desembocar en la debilidad, y la debilidad es el estado que más nos simplifica, nos vulnera, nos hace minúsculos. Y Bertolucci lo ha conseguido con “El último tango”, nos ha adentrado en su búsqueda de la catarsis, nos ha purificado y nos ha hecho reflexionar sobre la soledad, la crueldad y el sometimiento, o sea, que nos ha dado por el culo sin mantequilla si quiera, y sí, se acaba de confirmar, la sangre brota de nuevo por nuestro ano. No pasaba desde hacía años, desde que decidimos ver Crash, La Dolce Vita o La Noche del cazador, una desgracia amigos, una desgracia.
SPOILER: El resto de la crítica puede desvelar partes de la trama. Ver todo
spoiler:
No destaco nada o casi nada de la peli, a lo mejor algún destello de buena dirección de actores, pero "Last Tango in Paris" es un tostón insufrible. Patética, aburrida, en serio, y no miento, me llamo "Paul Haggis"
PS: Y que le guste a Boyero no deja de significar otra cosa que la película es simple de solemnidad.
PS: Y que le guste a Boyero no deja de significar otra cosa que la película es simple de solemnidad.
Cancelar
Limpiar
Aplicar
Filters & Sorts
You can change filter options and sorts from here
US
Canadá
México
España
UK
Irlanda
Australia
Argentina
Chile
Colombia
Uruguay
Paraguay
Perú
Ecuador
Venezuela
Costa Rica
Honduras
Guatemala
Bolivia
Rep. Dominicana


